Extra 2
Sangre, oscuridad y un brillo carmesí.
La primera vez, fue la noche de aquel incendio: las llamas consumían todo; el líquido rojo escapaba de los cuerpos sin vida en los pasillos de aquella mansión infernal; y el resplandor del fuego desaparecía, con cada paso dado, reemplazado por la oscuridad de la noche. Los gritos de auxilio y piedad como eco en sus oidos, la desesperación en aquellas voces y el lamento de las almas lo perseguían.
La última fue en aquella cueva, donde el karma cobró su deuda, y la sangre derramada en paredes y tierra era la suya. Podía escuchar una risa, fría y entusiasta, lenta y profunda. A lo lejos, ocultó entre las tinieblas, un par de ojos y aquella marca maldita se burlaban, ambos brillando con la misma intensidad que la sangre de los muertos que maldijeron su destino.
Sin embargo, hubo otra ocasión, ese momento intermedio en su vida. Un hombre apuesto, deslumbrante en más de un sentido, con sus habituales pulcras ropas ahora cubiertas de grandes manchas rojizas; ojos del color de las mismas llamas que lo atormentaban; una oscuridad infinita cuando respiro por última vez.
El grito desgarrador proveniente de su garganta fue lo último que percibió de tal paisaje en su sueño, del recuerdo de otro tiempo, de un suceso de otro mundo.
Respiraba con dificultad, el mareo de su movimiento apresurado casi lo derrumba de nuevo en la cama.
Estaba helado. Aún podía sentir el cuerpo sin vida en sus manos.
Sus párpados acuosos advirtieron la pena en su corazón.
Había pasado demasiado tiempo desde la última vez que su mundo original le fue recordado en sueños.
Los primeros meses tales imágenes al dormir eran continuas. Yue Qingyuan incluso llegó a dormir sentado a su lado para tranquilizarlo en su brusco despertar.
—Todo está bien— decía— Todo ha pasado, Xiao Jiu.
Incluso cuando no sabía sobre los tormentos en su mente; aún en su ignorancia de exactamente qué ya había pasado; la mera presencia de Yue Qingyuan, el verlo vivo, consiguió eliminar con el tiempo los vestigios oníricos de su mundo abandonado.
Después, con Liu Qingge ocupando su tiempo nocturno, su pensamientos antes de un sueño profundo, los malos recuerdos pronto fueron desplazados al olvido.
Las noches continuaron sin torturas mentales por mucho tiempo hasta ese momento.
No le resultaba difícil entender qué había traído de regreso los recuerdos dolorosos. Todo indicaba que aún no estaba listo (¿alguna vez lo estaría?) para enfrentar al Luo Binghe de su mundo actual. De ser posible, esperaba alejarse lo más posible del gobernante demoniaco.
Por supuesto, una sola mirada bastaba para saber qué la bestia, aún sí continuaba siendo una bestia, estaba domada y domesticada; en nada se parecía al tirano que conocía.
No obstante, sólo un encuentro bastó para despertar las pesadillas del pasado. Sólo el rostro le recordó aquello que había perdido.
Por un segundo, creyó que el suelo estaba temblando; después se percato, los temblores provenían de su propio cuerpo.
El sentimiento de soledad permaneció aún tras despertar. Ese instante en que se dió cuenta de que no tenía nada para aferrarse a la cordura.
Su única esperanza de un mundo injusto, la personificación de lo incorruptible, la visión del hombre que podía deshacerse de toda tiniebla renuente en los tres reinos...desapareciendo en sus manos, muerto por sus manos.
—Estoy aquí.
Dos fuertes brazos lo rodearon, su espalda tocó un abdomen definido, un pecho con un corazón latente y vivo.
—Estoy contigo.
Su respiración se normalizo con las palabras profesadas, los temblores cesaron con los minutos.
Con dudas, el cuerpo que lo sostenía se separó de él. Posteriormente, una lámpara iluminó la habitación en la que se encontraban.
La luz lastimo sus ojos, pestañeó un poco para acostumbrarse a ella. Al aclararse su mirada, un hermoso rostro entró en su campo de visión.
Liu Qingge lo observaba con preocupación.
Shen Jiu estaba aliviado al notar el lento subir y bajar de su pecho, la escencia de la vida aún con él.
Escaneo la habitación en un vistazo rápido. Era su habitación, la recamara de ambos. Estaban en su casa, el hogar que construyeron juntos.
—¿Estás bien?
La pregunta lo regreso a sus sentidos. La angustia se filtró en la voz ajena.
Shen Jiu se acercó a su Liu Qingge, aquel par de brazos no dudaron en sostenerlo una segunda vez. No dudarían en sostenerlo otro millón de veces.
—Ahora lo estoy.
De nuevo, Liu Qingge no pediría una explicación. Por supuesto, preferiría que Shen Jiu compartiera con él sus penas y dolencias, pero esperaría a que estuviera listo para hacerlo. No lo forzaría a hablar cuando no deseaba hacerlo; pero, cuando este dispuesto, escuchará con atención cada una de sus palabras. No le importaba el tiempo que ese momento tardará en llegar, sería paciente; esperaría toda su vida.
—Ven, regresemos a dormir— dijo, depositando un beso casto en los labios de su amado.
Ambas figuras volvieron a la cama, sus cuerpos enredados en un abrazo cálido.
Shen Jiu podía sentir su corazón latiendo con fuerza. La cercanía de ambos, el amor que se tenían, aún era increíble de creer para él.
Le gustaba cuando Liu Qingge lo abrazaba; cuando dormía y despertaba atrapado en sus brazos se recordaba: esto es real.
Por lo general, eso era suficiente para calmar sus inseguridades; no obstante, está vez, aún cuando apreciaba la calidez de los brazos de su amante, sus pensamientos estaban enfocados en un deseo más consolidado, carnal e íntimo.
Liu Qingge abrió los ojos al sentir el cuerpo de Shen Jiu escapar de su agarre.
Observándolo con su espalda ahora recta, la intensidad reflejada en sus pupilas, sus hebras cayendo al igual que una cascada. Liu Qingge se maravillo de la belleza de su compañía.
—Quiero hacerlo.
Por unos pocos segundos, Liu Qingge quedó en blanco. La repentina solicitud detuvo cada uno de sus pensamientos.
—Quiero hacerlo toda la noche— 'Para alejar las pesadillas. Para sentirte conmigo.'
Un ceño fruncido deformó su rostro una vez captó el significado de las palabras.
Para sorpresa de Shen Jiu, Liu Qingge lo sostuvo y atrajo de nuevo a un abrazo, esta vez sus brazos más firmes que la anterior ocasión.
—Descansa. Ya lo hicimos hace unas horas. Duerme.
Escéptico, Shen Jiu también tardo en reaccionar. ¿Qué insinuaba? ¿Dudaba de su resistencia?
Saber que Liu Qingge lo subestimaba de nuevo (¡y en un plano sexual!) despertó su irritación. ¿Quién se creía? ¿Cómo se atrevía a no complacerlo?
Al sentir a su pareja alejarse de nuevo de su cuerpo, Liu Qingge abrió los ojos con un evidente fastidio.
La molestia, sin embargo, fue reemplazada por asombro e incertidumbre en seguida. Shen Jiu se sentó a horcajadas sobre su abdomen.
Su túnica estaba abierta ligeramente, producto de sus movimientos al dormir y su despertar brusco. Su cabello, tan desordenado como puede tenerlo cualquier recién despierto, caía sobre sus hombros sin restricciones. Sumando aquella mirada y posición tan provocativa, era una imagen demasiado lujuriosa, tentadora.
—¿Por qué me rechazas? ¿Acaso ya no te gusto?
La pregunta, por supuesto, no estaba destinada a cuestionar tales sentimientos en serio. No dudaba del amor de Liu Qingge, en absoluto. Shen Jiu sólo deseaba incitarlo un poco.
Recorrió el pecho ajeno con la punta de su dedo, tocando y acariciando cada músculo, los abdominales bien ocultos debajo de la prenda.
—Quiero sentirte. Te quiero. Pero tú...
Deslizó su túnica, revelando un delicado hombro lleno de mordidas y chupetones; la tela cayó todavía más, hasta que uno de sus pezones estuvo visible y expuesto.
—Este cuerpo...¿ya no lo quieres?
Shen Jiu sintió un bulto acariciar su trasero. El deseo de Liu Qingge estaba despertando.
Una sonrisa triunfal apareció en su rostro.
—Parece que ese no es el caso.
Shen Jiu movió su cuerpo un poco más abajo bajo la atenta observación de Liu Qingge.
Ahora sentado en las piernas de su amante, Shen Jiu liberó la erección atrapada entre las ropas.
—Tu cuerpo es tan sincero— se burló.
Liu Qingge apretó sus puños, ya no sabía sí quería detener sus acciones o no.
De repente, una idea llegó a la mente de Shen Jiu. Demasiado atractiva para no llevarla a cabo.
De los labios de Liu Qingge escapo un gruñido cuando una mano sujetó su excitado miembro.
Con estupefacción, observó a su pareja acercar sus labios a dicho miembro. Una sensación placentera lo recorrió cuando la lengua de Shen Jiu lamió su parte íntima.
El jadeo de Liu Qingge incentivo mucho a Shen Jiu. Por lo general, Liu Qingge era quien lo llevaba a su límite, el que se divertía ahogando a Shen Jiu en placer. ¿Cómo podía perder la oportunidad de regresarle un poco de su propia medicina?
Además, no podía negar que a él también le gustó. Podía sentir el hormigueo familiar en su entrepierna.
Repitió la misma acción, su lengua paseando por toda la extremidad. Explorando la piel caliente, de un lado a otro, desde la punta hasta los testículos, lo lamió todo.
Podía sentir claramente como la excitación de Liu Qingge aumentaba, su falo palpitaba y crecía en altura.
Lo observó desde su posición, tan testarudo como era, buscaba luchar contra su propio placer.
Shen Jiu lo encontró divertido, ¿cuánto podría aguantar? ¿Era un reto acaso?
Liu Qingge, con estupor, vio a Shen Jiu separarse un poco y abrir la boca. Sus ojos reflejaron la consternación.
—¡Tú...!
El comentario murió en su boca, las palabras se convirtieron en un gemido vergonzoso cuando su masculinidad fue tragada por completo en la boca ajena.
Renovado por tal reacción, Shen Jiu continuó lamiendo y succionando. La saliva pegandose al intruso entre sus labios.
Liu Qingge podía sentir su miembro siendo engullido por la boca contraria, el deleite de Shen Jiu tampoco estaba siendo ocultado. Estaba disfrutando esto. El pene de Liu Qingge tenía un adictivo sabor dulce.
Más profundo, pensó.
Shen Jiu empujó su garganta más adelante, buscando consumir lo más posible la erección. Para su conmoción, no fue el único. Liu Qingge había decidido ceder al placer.
Sujeto a Shen Jiu del cabello sin medir su fuerza, enterrando aún más su rostro, empujando más profundo su glande.
—Nng.
Shen Jiu quería protestar, porque su agarre era demasiado fuerte, porque lo estaba lastimando. Pero no pudo evitar excitarse por tal brusquedad.
Aún cuando se quejaba, lloraba y suplicaba a Liu Qingge gentileza a la hora del sexo, en realidad no le importaba ser follado sin ternura por el Dios de la Guerra. No le importaba cuando sólo lo tomaba y arremetía con intensidad su entrada.
El contraste de Liu Qingge y la torpe terneza con la que trataba a Shen Jiu durante el día; mientras que por la noche podía convertirse en un completo insensible con su cuerpo, sólo centrado en hacerle gritar de placer, le encantaba, lo estimulaba.
Su entusiasmo se reflejó con facilidad en sus movimientos, aumentando la velocidad de su lengua, de su succión. Liu Qingge incluso comenzó a mover sus caderas, el agarre en el cuero cabelludo se apretó aún más. Podía sentir su miembro palpitar, complacido con las atenciones de su amante.
Tarde se percató que aquella sensación le era familiar.
Sin esperarlo, una gran cantidad de esperma fue expulsado en el interior de la boca de Shen Jiu, dejando a los dos asombrados.
Liu Qingge liberó a Shen Jiu de la impresión, al mismo tiempo, Shen Jiu se alejó del miembro de Liu Qingge.
Al hacerlo, el líquido continuo cayendo,esta vez manchando las ropas y sábanas, pero una parte aún continuaba derramándose de los labios de Shen Jiu, quién los había cubierto con ambas manos, inseguro de lo que debía de hacer con el líquido del interior.
El rostro de Liu Qingge pronto adquirió colores carmesí. ¡Había eyaculado dentro de la boca de Shen Jiu!
—Escúpelo...— pidió, su voz revelando la mortificación que sentía.
Fue como sí escucharlo le trajera de vuelto a la realidad, percatándose de la identidad de tal sustancia.
Aún con dudas, Shen Jiu se negó a hacerlo. Al ver su renuencia, Liu Qingge volvió a suplicar.
—Escúpelo.
Esta vez sonaba más impaciente, como sí no pudiera soportar que Shen Jiu retuviera su semilla por más tiempo.
Shen Jiu volvió a negarse, más determinando que antes
Liu Qingge enderezó su cuerpo, listo para hacer a Shen Jiu escupirlo a la fuerza.
Al identificar sus intenciones, Shen Jiu decidió actuar precipitadamente.
Para horror de Liu Qingge, Shen Jiu tragó todo el líquido en su boca.
—Ahora es mío— declaró sin vergüenza. Rastros aún en su interior, su garganta se sentía pegajosa.
Era...extraño, no lo negaría. No podía decir que le gustaba, pero tampoco era desagradable. Interesante, en más de un aspecto.
'Así que este es su sabor...'
A Liu Qingge le encantaba correrse en el interior de Shen Jiu, muchas veces había sentido aquel líquido ser expulsado dentro de él, llenándolo; la parte inferior de su cuerpo estaba familiarizado con la sensación. Ahora, la superior también.
Y, aunque no podía decir que le agradaba, estaba seguro de sentirse orgulloso.
Liu Qingge podía tardar horas en sufrir un orgasmo, pero Shen Jiu consiguió que se viniera en un tiempo relativamente menor.
¿No significaba eso que sus atenciones lo habían excitado demasiado? Poder hacer a Liu Qingge incapaz de soportar tanto placer, así como él podía hacerlo con su cuerpo, le maravillaba.
Motivado, Shen Jiu empujó el cuerpo de Liu Qingge a la cama, para asombro del mismo.
—No puedes levantarte.
Liu Qingge, aún asimilando toda la situación, fue inusualmente dócil y obediente.
Shen Jiu se deshizo de su túnica por completo bajo el atento mirar de Liu Qingge.
Podía sentir su miembro excitarse de nuevo. Era un plano muy diferente tener a Shen Jiu sobre su cuerpo que tenerlo debajo.
Arriba su campo de visión era mejor, podía observar su figura, los detalles de su hermoso cuerpo, con mayor comodidad, libertad y acceso.
Estiró su mano, deseando tocar la piel que se le ofrecía, recorrerla con sus manos, dejar más huellas e indicios de su presencia en el cuerpo ajeno.
Shen Jiu lo detuvo a media acción.
—No puedes.— dijo, tomando la mano que se encontraba en el aire y regresandola a su posición en la cama— Antes no querías tocarme, ahora no puedes hacerlo.
Liu Qingge debió de suponerlo.
Por supuesto, Shen Jiu no lo dejaría, no cuando antes se había negado a satisfacer sus deseos. Era ese tipo de persona, orgullosa e infantil, resentiva y terca.
Lo amaba.
Shen Jiu tomó de nuevo el miembro excitado de Liu Qingge, decir que no le gustaba verlo excitarse rápido sería una mentira despiadada. Le encantaba provocar tales reacciones honestas y necesitadas en Liu Qingge.
'Sólo yo. Sólo yo puedo provocarle esto.'
Su propia virilidad se sentía urgida; no habituada a no ser atendida. Aún cuando estaba "castigando" a Liu Qingge por su rechazo, ¿no sufría él de su propia sanción?
Levantó su cuerpo y colocó el pene de Liu Qingge donde su entrada.
Un gemido leve se escapó de sus labios al recibir al intruso familiar en su cuerpo. Hace tiempo el dolor que sentía al recibir a Liu Qingge dentro de sí desapareció; sus paredes internas se habían acostumbrado con rapidez al miembro de su pareja, tal vez por la gran cantidad de tiempo dedicada a su actividad sexual; aunque eso no impedía que Liu Qingge lo preparara como se debía, disfrutando de las expresiones de Shen Jiu, encantado de darle más cuando fuese pedido; pero, en la situación actual, ¿cómo podía Shen Jiu dilatarse él mismo? Se consideraba de rostro grueso, pero ni siquiera él era tan desvergonzado.
Una vez todo fue succionado, Shen Jiu se permitió observar a Liu Qingge. Un estremecimiento lo recorrió al toparse con su mirada. Sí Liu Qingge tuviera el control de la situación, hace tiempo que estaría suplicando por un receso.
Él mismo no pudo soportar permanecer quieto demasiado tiempo, no cuando podía sentirse devorado por ese par de ojos.
Apoyadas en el pecho bien formado de Liu Qingge, Shen Jiu utilizó sus palmas para levantar su cuerpo. Otro gemido, está vez más claro y fuerte, fue escuchado en la habitación silenciosa con el golpe en sus paredes internas.
Era diferente a sus encuentros anteriores. Nunca había probado está posición, en realidad, aún se podían considerar bastante inexpertos en las prácticas sexuales, tenían mucho que descubrir juntos.
A horcajadas sobre Liu Qingge, su polla llegaba más profundo que recostados. Golpeaba paredes que antes no había rozado, paredes sensibles por su primer experiencia.
—Ah...
La cama se movía conforme a los saltos de Shen Jiu. Adentro, afuera, adentro, afuera.
Escuchaba la cama crujir; sonidos húmedos eran producidos en el chocar de ambos cuerpos.
—Mmm....
Sus movimientos no tenían un ritmo o una técnica, se dedicó a rebotar sobre la extremidad de Liu Qingge; no obstante, eso era suficiente para llevarlo a un frenesí de excitación.
Cuando Liu Qingge guiaba el sexo, sus movimientos fuertes, profundos y desenfrenados eran suficientes para llevarlo a un delirio de emociones dispersas; ahora, sin embargo, aún cuando no tenía la intensidad de siempre, esta vez podía disfrutar de la sensación de cada estocada antes de la siguiente.
Sus músculos internos se sentían blandos con cada nuevo golpe. Además, ahora que tenía el control completo de la posición del pene de Liu Qingge, fue fácil para Shen Jiu golpear en sus paredes más sensibles, más susceptibles a Liu Qingge.
Observó de nuevo a su pareja, su mirada no había cambiado, era incluso más intensa que antes; así como un poco más adorable.
Liu Qingge estaba sonrojando y jadeos se escuchaban también de su parte. Sus manos sujetaban con fuerza las mantas de la cama.
Oh, Liu Qingge deseaba tanto sujetar a Shen Jiu de su delgada cintura y moverse junto con él; quería saborear ese par de pezones que estaban directamente expuestos para que los viera; quería tomar a Shen Jiu, atraparlo en besos y caricias; escucharlo repetir su nombre una y otra vez.
Pero, debía admitir, está nueva posición era demasiado excitante. Él mismo podía saber cuánto estaba disfrutando Shen Jiu por lo fuerte que su miembro era apretado en su interior.
Tener a Shen Jiu decidido a hacer todo solo también lo estimulaba. Había un encanto curioso en ser dominado por Shen Jiu, en verlo sin tocarlo, en poseerlo bajo su propio mando, en ser sólo complacido con la iniciativa ajena.
No le importaría ser sometido por Shen Jiu de esta forma de nuevo.
Desafortunadamente, aún cuando Shen Jiu tenía una buena resistencia física, el placer y el esfuerzo en cada brinco agotaban su fuerza con rapidez. Forzado a descansar cada determinado tiempo, hubo un momento donde sus brazos y piernas fueron incapaces de seguir.
Cayó directo al pecho de Liu Qingge, sus cuerpos unidos todavía. Su respiración irregular, así como el sudor en su frente, reflejaban lo cansado que estaba.
Liu Qingge no dudó en colocar un brazo en su espalda, suaves palmadas en buscar de recompensar su arduo trabajo
Shen Jiu quería recordarle que no podía tocarlo, pero sus planes murieron en el momento en que escuchó las palabras roncas de Liu Qingge.
—Ya hiciste suficiente, déjamelo a mi.
En un movimiento rápido, se encontraba sentado de nuevo en el regazo de Liu Qingge, esta vez con él acompañándolo con su espalda recta.
—¡Ah!
Liu Qingge sujeto sus glúteos, alzándolos en el aire y dejándolos caer un instante después. Al mismo tiempo, empujó su propio pene más profundo.
—¡Nhg! ¡Ah...! ¡No...así...! ¡Mmm...! ¡Qing...! ¡Qingge! ¡Liu Qingge! ¡Ah!
La acción se repitió varias veces seguidas. Ahí estaba, la fuerza sobrehumana de Liu Qingge haciendo aparición. Su sello característico de no cederle un espacio para respirar, placer seguido de más placer.
Sí antes se sentía de maravilla por ser capaz de llegar más profundo, ahora, con Liu Qingge tomando su parte activa, toda sensación se había multiplicado 10 veces más.
Tal posición, sumando la técnica brusca y descontrolada de Liu Qingge, su fuerza brutal para manejar el cuerpo de Shen Jiu y el suyo propio. Liu Qingge en verdad lo hacía perder toda cordura, lo sumergía a una lujuria interminable.
Lágrimas de deleite caían por sus mejillas, gemidos y sollozos de excitación pura escuchados en toda la habitación.
A pesar de su advertencia inicial, Liu Qingge aún se atrevió a tocar el cuerpo de Shen Jiu ahora que lo tenía cerca suyo.
Mordidas sobre mordidas, chupetones sobre chupetones, marcas en la piel que permaneció intacta la última vez. Además, estaba ese apretón en su trasero, deliberado o no, era tan excitante no sólo estar montando a Liu Qingge, sino tenerlo apretando sus nalgas en el proceso.
En realidad, aún sí se sentía poder morir de lascividad, todo era tan erótico y sensual que sí no lo disfrutaba se sentiría la persona más estúpida la mañana siguiente.
Inesperadamente para Liu Qingge, las suplicas cambiaron de un momento a otro.
—¡Ah...! ¡Sí! ¡Más...! ¡Más profundo! ¡Rá... rápido...! ¡Liu Qingge! ¡Qingge! ¡Más duro! ¡Más fuerte! Tú...¡ah!...me complaceras...mmm...¿verdad? !Ah! ¡Ah! ¡Así...! ¡Eres el mejor! ¡Ngh!
¡Tan increíble! ¡Ah...!
Era la primera vez que Shen Jiu gemía de tal forma. Tales peticiones libidinosas, Liu Qingge no las había escuchado hasta ahora.
Las palabras llegaban directo a sus oídos debido a la posición. Shen Jiu estaba gimiendo y pidiendo más justo en su oreja.
Eso encendió la llama pasional de Liu Qingge, hizo exactamente lo que se le pedía. Sus movimientos se volvieron más desenfrenados, más veloces, más fuertes. Incluso alzó aún más de cuerpo de Shen Jiu antes de dejarlo caer, consiguiendo así que la profundidad y deleite incrementarán.
Entre sus propios jadeos, Liu Qingge incluso respondió a Shen Jiu.
—Nhg...¿Así?...
—¡Así!
—¿Te gusta?
—¡Sí, sí, sí!
—¿Te gusto?
—¡Me gustas!
—¿Me amas?
—¡Te amo!
—Di mi nombre.
—¡Liu Qingge! ¡Qingge! ¡Te amo, me gustas, te quiero! ¡Soy tuyo! ¡Sólo tuyo! ¡Te pertenezco!
—Shen Jiu...
No lo dejo terminar. Shen Jiu ya había capturado sus labios en un beso candente. Ambas lenguas danzaron en seguida, saliva era intercambiada.
En algún lugar de su mente, Liu Qingge registro que Shen Jiu había consumido su semen hace unos minutos. No le importo, al contrario, hizo el beso más estimulante. Incluso podía sentir el sabor dulzón del semen aún en los labios, o tal vez era el olor del sexo impregnado en el aire, ¿quién podía saberlo?, y, ¿a quien le importaba?
—Te amo.
—¡Liu...!
—Me gustas.
—¡Espera...!
—Te quiero.
—¡Voy a...!
—Soy tuyo.
—¡No puedo...!
—Te pertenezco.
—¡Ah!
Incapaz de soportar más tiempo, Shen Jiu se corrió manchando el abdomen de ambos.
La fricción entre las paredes musculares internas de Shen Jiu y el miembro de Liu Qingge tras el orgasmo del primero fue suficiente para terminar de empujar a Liu Qingge a su propia liberación.
Shen Jiu se abrazo el cuello de Liu Qingge y apoyo su frente en el hombro de su querido. Podía sentir el semen de Liu Qingge abrirse paso dentro de su cuerpo, escurrir fuera de su entrada. El jadeo de Liu Qingge tras expulsar su semilla se escuchó tan maravilloso a los oídos de Shen Jiu.
Ambos respiraban con dificultad. Había sido un sexo increíble.
Liu Qingge era su perdición.
Shen Jiu ya lo tenía claro, pero ahora se daba cuenta que aplicaba en más de un sentido.
La pesadilla que inició todo regreso a él; así como todas las noches que había pasado junto a Liu Qingge. Un torbellino de emociones se apoderó de él. Parecía irreal, una fantasía o una hermosa farsa.
Todos esos momentos juntos, sus conversaciones, sus miradas, sus detalles, su contacto. Todo era tan hermoso que llegaba a temer que fuese una ilusión. Otra tortura de Luo Binghe.
Temía cerrar los ojos, despertar en esa cueva oscura, y descubrir que Liu Qingge no estaba acompañándolo en esa oscuridad.
—Liu Qingge— llamó en voz baja con su rostro aún oculto en el hombro del mencionado.
—¿Qué pasa?
—Gracias.
Liu Qingge frunció el seño. ¿Por qué le estaba agradeciendo?
—Gracias por estar aquí, conmigo.
Liu Qingge no respondió en seguida.
—Tonto...
Separó a Shen Jiu de su cuerpo y lo forzó a mirarlo cara a cara, sujetándolo de su mentón.
—No tienes que agradecerme por eso.
La distancia entre sus labios desapareció tras esas palabras.
Se separaron casi al instante, pero Shen Jiu sintió su corazón latir tan intenso como cuando sus lenguas luchaban entre sí.
—Estoy contigo porque te amo, Shen Jiu.
El carmín en sus mejillas era tan intenso que incluso podía considerarse cómico.
Shen Jiu repitió el beso recién dado, no podía quedarse atrás.
Al separarse, sonrió a Liu Qingge con dulzura.
—Yo también te amo, Liu Qingge.
Ambos mantuvieron el silencio por unos minutos. Con sus cuerpos apretados entre sí, disfrutando de la presencia del otro.
Liu Qingge se estaba preparando para salir del interior de Shen Jiu cuando, al comenzar a retirar su cuerpo, Shen Jiu empujó el suyo hacía abajo. Su interior, todavía sensible al reciente orgasmo, recibió con satisfacción al intruso de nuevo. Su cuerpo estremeciéndose de placer.
Ante la mirada sorprendida de Liu Qingge, Shen Jiu se acercó a su oído y susurro con una voz suave, provocativa e insinuante.
—Te dije que quería hacerlo toda la noche. ¿O acaso el poderoso Maestro de la Cumbre Bai Zhan sólo tiene la resistencia para dos rond...? ¡Ah!
Su espalda golpeó la cama, pero fue incapaz de sentir el dolor con sus paredes internas siendo invadidas con una fuerte estocada.
Los ojos de Liu Qingge brillaban como cuando se presentaba ante él una batalla. Por lo visto, la provocación había surtido efecto. O, quizá, los mismos actos y palabras atrevidas de Shen Jiu.
—Más te vale no estar llorando por la mañana.
Shen Jiu levanto su cuerpo lo suficiente para que ambos labios se rozaran, pero sin tocarse. Al mirarse a los ojos, el deseo era evidente.
—¿Quién estará llorando mañana?— atrapo el labio inferior de Liu Qingge con sus dientes, liberandolo después de ejercer un poco de presión.
Shen Jiu fue incapaz de cumplir con sus obligaciones como Señor de Pico durante todo ese día, Liu Qingge, en cambio, nunca las realizó con más ímpetu.
Los más inteligentes podían adivinar las razones de ambos sucesos con sólo observar las marcas diminutas de dientes o uñas en las orejas, labios, cuello y brazos de Liu Qingge.
Asgahahsha 😍💖
Naaa. La mitad del lemon no me gustó 😔
¡Pero la otra mitad me pareció decente! ;D
Al principio este extra estaba planeado porque no debió de haber lemon en la historia principal u.u
Qué después dijera "bueeeno..." es otra cosa xD
Y ya después no quise descartarlo, así que igual lo escribí 💖💖💖
¡Me encanta pensar que Shen Jiu es el tipo de bottom provocativo! ¡En verdad pienso que él es quien siempre provoca a Liu Qingge y después no se aguanta (como Wei Ying)! 😂💖
También pienso que sí tuviera posiciones sexuales favoritas sería la de a horcajadas y de frente. En la primera porque a Shen Jiu le encanta sentir que domina a Liu Qingge, y en la segunda porque quiere que vea que es a él a quien esta follando xD (ya ven, sigue siendo bastante inseguro u.u 💔)
Igual, sí una posición no le gustaría sería la de espaldas porque, cito sus palabras en mi mente, no soy un animal 😂
Sólo por dejarme con las ganas tendré que escribir algo así después en otra historia 😒😋
¡Por favor, comenten qué les pareció todo! :D
Sí les gustó los invito a dejar una estrella, ¡son más que bienvenidos! ❤️
También a añadir esta historia a sus listas de lectura y a recomendarla con sus amigos si así gustan *Q*
Si gustan leer más proyectos míos igual pueden seguirme 😍 (especialmente sí te gusta esta pareja, porque uff, que tengo mucho que escribir sobre ellos)
Gracias por leer~ °^°
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