Último Acto
El mundo vacío y sin vida, los universos se desvanecen, milímetro por milímetro cada mes, la tinta que derraman los mundos se agota y cuando eso pase solo desaparecerán por completo.
Una realidad cruel, demasiado cruel para un monstruo solitario y viejo. Los años no pasan en balde y sus huesos se van cansando más, pero aún más desgastante por la crueldad de su realidad, también se cobra su mente.
—Vamos a casa Flowey—
Ahora de vuelta a su mundo arrastrando la moto junto a la carretilla, solo mira su hogar en blanco, sin cielo, ni suelo, tampoco frondoso árboles, no hay más que máquinas, computadoras y papeles por todos lados, latas de comida, botellas por doquier y un bote desbordando empaques de chocolate
—Por fin en casa— siguió arrastrando hasta llegar cerca de una cortina del cual se pueden ver cables de todos los tamaños y direcciones conectados a algunas computadoras y a un generador eléctrico.
Dejó a Flowey en una de las mesas sobre unos planos que había dibujado, y bajo su mochila dejándola a un lado.
—En un momento comeré, solo espera— miró al frasco y con un bostezo saco las baterías para ir a una de las computadoras que traía una compuerta abierta y tras de este un contenedor de agua, con un alma artificial conectado
—Espero que esta vez no se quemen— las coloco, cerró la compuerta y encendió la computadora, la cual empezó a funcionar correctamente.
—¿Vez Flowey?, Te dije que lo arreglaría— saco todo lo que había traído acomodando los viveres en un punto de su mundo, dejo las herramientas sobre otra mesa. Puso el generador eléctrico junto al otro y el cargador de batería, no muy lejos conectándolo al nuevo generador, lleno de gasolina ambos generadores para quedarse quieto un momento.
—El chip, necesito terminarlo— abrió de nuevo su mochila y saco todo lo que había tomado del laboratorio en Underfell, saco su diario y empezó a hacer sus cálculos y a seguir la secuencia que había escrito para poder terminar el chip y unirlo a un almacenamiento de información.
—Esto es lo que le dará su conciencia— sonrió a la marchita flor.
—Incluso encontré la forma de copiar mis memorias en la compitadora— lo miró una vez que lo ajusto y respiro muy profundo.
—Lo que me pone nervioso es el alma— miró sus planos y después dejó el chip para tomar el pasa corriente al cargador de batería, abrió la escotilla y lo conecto a las baterías
—No se me ocurre otra forma de que esto funcione— la entrecerró y miró el panel de control
—Esta alma debe funcionar como una batería autosuficiente— encendió la máquina
—Es mi única oportunidad— e inicio el conteo.
5...
Estaba nervioso
4...
—Eres lo único que me queda—
3...
Revisaba por cuarta vez que todo estaba en orden
2...
—Por favor, funciona—
1...
0...
La máquina empezó a dar 1,000 de volteos de descarga por 1 minuto
—El alma no tiene ningún signo vital, subiré a los 1,500 volteos— sin embargo no parecía que eso funcionara
—2,000 volteos— se escuchaba el generador trabajar más deprisa
—2,500 volteos— el panel de control empezó a marcar el nivel de energía utilizado
—3,000 volteos— estando cerca del nivel del cual las baterías se habían quemado
—Aguanta por favor— subió a los 3,500 volteos
—4,000 volteos— se quedó un momento mirando, sin embargo no parecía que hubiera un cambio
—No tengo más opción— el nivel marcado estaba llegando a niveles críticos
—Lo siento Flowey, pero si no lo hago no sabré si esto pudo haber funcionado— subió a los 5,000 volteos, el cristal del contenedor empezó a temblar, la máquina parecía echar humo
—5,500 volteos— y vio como el alma empezó a dar un parpadeo de magia para casi empezar a apagarse
—6,000 Volteos— se escucho una alarma, y una de los generadores empezaba a fallar
—6,500 volteos— el ruido era demasiado, y el alma no reaccionaba como el quería
—¡7,500 Volteos!— en ese momento vio como un destello empezaba a surgir del alma
—¡Lo logré!— grito en cuanto miraba como empezaba a vivir, pero una explosión a su espalda lo hizo cubrirse para ver el generador roto, el contenedor se rompió y el panel de control de igual forma se destruyó.
Error retrocedió, cayendo al suelo. La cabeza le dolía, escuchaba un agudo pitido, la alarma muy difusa y lejana, sentía que todo le daba vueltas y apenas lograba ver.
Poco en poco fue recuperando sus sentidos, sacudió un poco su cabeza y alcanzo a ver el panel quemado al sentir el suelo húmedo
—¡El alma!— Error se levantó de inmediato y lo vio. Un alma artificial flotando sobre la plataforma, latiendo con mucha vida, como un recién nacido, brillante y con un aura mágica entre glitches.
Estaba en shock, no podía decir nada, solo miraba como aquella alma emanaba con fuerza la vida que le había dado.
Fue un momento de gloria y una vez que se dió cuenta lo que había logrado empezó a sentir una emocion eufórica que grito al dar un brinco de alegría, pero sintió un fuerte dolor, se quedó quieto.
Al levantar la camisa vio que tenía una costilla rota, sin embargo, podías ver que también le faltaba otra.
—Esto facilitará las cosas— se sostuvo de una de las mesas y con la otra mano tomo la costilla y respiro profundamente.
—Asi podré crear otra alma mágica— cerró los ojos con fuerza y empezó a respirar con mucha fuerza, la anciedad aumento
—1, 2, 3...— De un jalón arrancó el pedazo de costilla que se había roto, con un fuerte grito. Dejándose caer al suelo, quieto y aún gritando por el dolor insoportable.
—Ya... está...— trato de calmarse ya que tenía algo más en mente. El alma.
Una vez que dejó la costilla en un frasco, sobre la mesa a lado de su diario, se dedicó a revisar los signos vitales del alma, anotando todo en su diario
—Su nivel de magia es fuerte— utilizaba un escáner que había tomado del laboratorio de Alphys del mundo original
—Sus latidos son constantes, y no parece tener un defecto— seguía anotando en su libreta
—Su resistencia es más fuerte que un alma de monstruo, casi tanto como el de un humano—sonrió. Había logrado lo que ningun monstruo había podido en sus mundos
—Todo está en orden— el momento al fin había llegado, no importaba cuántas veces lo pensara, cuanto lo repetía en su mente.
Miró la cortina para caminar hacia ella y recorrerla para dejar ver un robot de cuerpo entero, con la apariencia de Ink. Se encontraba sentado sobre el suelo conectado a varias máquinas, y sensores escaneando y buscando errores del sistema. Además de traer la mayoría de la ropa del pintor a esepcion de su playera.
Abrió con un botón el cráneo de la cabeza para incrustar y conectar al almacenamiento de datos. Cerro de nuevo y volvió a hacer un escaneo.
Escaneo otra vez, y una vez mas buscando que todo estuviera a la perfección, para él no era demasiadas precauciones, incluso hizo algunas pruebas, y todo parecía en orden así que miró el pecho del robot, el espacio vacío donde quedaría aquello por lo que ha trabajado tanto.
Sostuvo entre sus manos sin tocarlo aquella alma latente, cómo del cristal más fino fuera, caminando sin quitar la vista del exoesqueleto al que le daría esa vida. Trago nervioso, su alma parecía explotar de tantas emociones que sentía. Miraba con detalle mientras temblaban sus manos esqueléticas, suplicando sin detenerse. Orando por que funcione.
Estiro sus manos y con delicadeza coloco el alma dentro, un resplandor lo segó por unos instantes y la compuerta se cerró por sí misma.
Podía sentir el frío recorrer su cuerpo, la adrenalina de la emoción por verlo abrir sus ojos.
Se escuchó el escáner del alma funcionar y los datos iban marcando el inicio del programa y sus componentes.
Sin embargo no había cambios, los minutos pasaron y la sonrisa de Error iba apagándose, hasta dejar un rostro incomprendido y adsorto en su mente
"¿Que pasaba?"
Repasaba cada paso que hizo, aún esperando ver una reacción.
"¿Habré echo algo mal?"
Siguió esperando, el tiempo le pareció eterno en un mundo donde no hay noción del mismo
"Esto no debía ser así"
Frustrado, camino hacia la mesa y tomo sus notas, hojeo su diario desesperado, revisando sus cálculos una y otra vez, miró los planos, los archivos de Steampunk Tale y Cybertale, reviso cada nota, hoja de cálculo. Todo.
—Tanto tiempo...— miró el robot con su brillante pecho. Lo miro mientras presionaba sus manos arrugando las hojas que están en sus manos
—¡No es posible!— rompió las hojas al lanzarlas, terminando en la desesperación
—¡60 malditos años a la basura!— golpeo la mesa con fuerza y empezó a tirar todo, a romper las computadoras a pisar los documentos mientras gritaba con fuerza.
Agarro el pincel de Ink y siguio golpeando todo lo que veía enfrente.
Deteniéndose frente del robot, a poco de destrozarlo. Sin embargo se detuvo solo mirando. Podía jurar que se parecía tanto a él mientras duerme. Como si el verdadero Ink estuviera frente de él. Sus ojos se cristalizaron y bajo las manos rendido y empezó a llorar, soltó el pincel y se dejó caer de rodillas mareado.
—¿Porque tuviste que dejarme?— levantó su mano y acarició la fría mejilla de metal
—Ya no puedo seguir— rozo con sus dedos los ojos
—Ya no tengo fuerzas— se hacerca un poco más
—Ya no quiero vivir— se recostó en las piernas de la máquina, abrazando la cintura
—Llévame Ink, llévame contigo por favor— cerro sus ojos mientras gemía por el dolor de la soledad
Siguió llorando, sin detenerse hasta quedarse dormido.
F A L L O . . D E L . . S I S T E M A
Sus lágrimas se detuvieron mientras caía en un profundo sueño
C O D I G O 36-TOE
"Ink..."
Su respiración se volvió violenta de pronto
R E I N I C I A N D O . . .
Los generadores se apagaron, mientras su mundo en blanco se torna gris.
"¿Quién anda ahí?"
Aquel mundo se oscurece cada vez más
"¿Que tal Error?, Lamentamos llegar tan tarde"
I N I C I A N D O . . A N A L I S I S . . .
Una pantalla se enciende al revisar todos los códigos del sistema
"¿Gaster?, ¿Berry?"
R E I N I C I A N D O . . E S C A N E R
Mientras otra pantalla a lado del robot se reactiva
"Bienvenido a casa amigo mío"
"¡Error te extrañamos tanto!"
Entre la profunda oscuridad de ese universo se encienden las pantallas, dando un poco de luz.
"Por fin estoy en casa"
Viendo la ropa del esqueleto entre polvo y glitches apagándose.
R E I N I C I O . . D E L . . I A . . .
C O D I G O
TINTA . . .
No. 0145 . . .
Silencio, un oscuro y penetrante silencio, que es cortado por el palpitar del alma.
Pasa el tiempo, quizás algunas horas, minutos o puede que días, las pantallas se apagan, el motor empieza a fallar y la oscuridad cubre el mundo de nuevo, a esepcion de una luz blanca que empieza a brillar.
Una tenue luz proveniente del alma que va tomando fuerza para volverse azul, el brillo parpadea y ahora es amarillo, y morado.
El alma se vuelve más vivas y su brillo empieza a cambiar entre colores.
Un pequeño ruido se hace notar, al mirar como los dedos del robot empiezan a moverse. Después de unos segundos el robot abre los ojos y una estrella cambiante se dibuja en uno de ellos.
Mira la oscuridad, con difícil movilidad. Levanta su mano observándola al moverla, inclina su cabeza lleno de curiosidad para levantar la otra y ver sus brazos, y en seguida tocar con delicadeza la compuerta transparente con su alma.
Abre su boca, tratando de emitir sonido alguno, saliendo estática. Sigue intentando mientras trata de ver a su alrededor.
—¿Error...?— su voz desajustada hace eco.
—¿Error?— vuelve a llamar.
Ve cerca de si el pincel y con suavidad hacerca su mano y lo toma al estar cerca, acarició la fina madera tallada con hornamenta, para pasar su mano a los cabellos que se rinden ante sus manos. Miró de nuevo la oscuridad y se levantó arrancando los cables de su cuerpo en un agudo ruido ensordecedor.
De pie, da un paso sosteniéndose de su pincel para llegar a la mesa escuchando el crujido del papel, y por instinto levantó el pincel y lo sacudió un poco en el aire mientras su alma resplandecía aún más.
Después de unos segundos del pincel fue dibujado un par de luciérnagas que empezaron a revolotear dando luz a esa oscuridad.
Sonrió. Para notar un diario en el suelo y después al blanco cielo.
—He vuelto—
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E S T E . . N O . . E S . . E L . . F I N A L
S O L O . . E S . .
E L . . C O M I E N Z O
∆∆×∆∆
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