Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Dryl

Artista imagen multimedia: payuwu013 (twitter)

Luego de 13 días, por fin llegaron a las puertas de Dryl, el enorme castillo que pertenecía a Entrapta, la prima de Scorpia. Huntara se había unido a ellas porque tenía negocios, ya que era conocido que Dryl era el paraíso para el gremio de los alquimistas. Toda clase de cosas se inventaban allí, y a veces se necesitaba sangre, piel o cualquier otra cosa de bestias o criaturas que Huntara solía cazar.

—Va ser difícil que hablen con la misma Entrapta —dijo Huntara divertida, mientras entraban a caballo dentro del castillo.

—¿Por qué?— preguntó Scorpia.

—Siempre que vengo a dejarle sus encargos, me los recibe alguno de sus empleados o compañeros alquimistas, ella siempre se encierra en la torre principal, donde hace sus inventos.

—¿Cuándo fue la última vez que viste a Entrapta? —preguntó Adora a Scorpia, consciente de que no le agradaba mucho Huntara.

—Cuando tenía 13 años.

—Se va sorprender bastante cuando te vea —soltó Catra.

—O quizás no la reconozca —dijo la caza demonio, en tono preocupado.

Huntara se fue luego de entregar lo que debía, así que el inusual trío trató de conseguir la manera de ver a Entrapta durante horas, ya que todo el mundo parecía ocupado o simplemente los ignoraban. Como el lugar era enorme, tampoco podían explorar hasta encontrarla.

Parecía que no iban a conseguirlo, hasta que sin querer Catra chocó de frente con una chica, que luego se presentó como Emily, quien usaba una extraña ropa de cuerpo completo verde oscuro y amablemente les preguntó si estaban perdidas. Adora le explicó que buscaban a Entrapta, por lo que se ofreció a guiarlas hasta ella, ya que era su asistente.

El lugar era un completo laberinto, ni siquiera Adora logró hacerse un mapa mental, dependían completamente de Emily si querían salir de ahí. Finalmente llegaron a la torre que había mencionado Huntara. Era bastante grande y alta, por donde miraran había artefactos, frascos y cosas de dudosa procedencia a lo largo de la ancha escalera que rodeaba el muro hasta arriba.

Cuando llegaron a la planta superior, estaba tan llena de cosas que apenas distinguieron a Entrapta trabajando en una mesa.

—Adora, no esperaba verte por aquí. No creo haberte llamado, no necesito tus servicios —dijo Entrapta sin voltearse. Unos segundos después volteó para mirar a la inesperada visita.

—No vengo por trabajo esta vez, Entrapta.

—Me imagino, ya que eres una caza demonio que anda con una demonio. ¿O tal vez cambiaste de oficio?

—¿Cómo sabes que es una demonio? —preguntó Adora intrigada, no todos los humanos podían percibir a los demonios.

—Porque ella trabajaba para Hordak.

—¿Conociste a Hordak?

—Sí.

—¿Te hizo daño?

—No, de hecho me pidió ayuda, y yo lo ayudé —respondió encogiéndose de hombros.

Adora estaba estupefacta. Pero se recuperó para volver a preguntar. Tanto Scorpia como Catra estaban absortas en la extraña conversación.

—¿Por qué lo ayudaste? ¿Te ofreció algo a cambio? Es un demonio perverso, lo sabías, ¿verdad?

—Sí... me ofreció sexo. Eso fue todo. No te preocupes, luego de satisfacer mis deseos carnales ya no tuve contacto con él.

Catra se rio a carcajadas, sin poder contenerse. Hordak tenía gustos realmente extraños. Adora no dijo nada, ya no quería saber más.

Scorpia se acercó un poco más a Entrapta, que era considerablemente más baja que ella.

—Entrapta, vengo...

—¿Quién eres tú? —la interrumpió enseguida la inventora.

—Soy tu prima, Scorpia.

Entrapta se quedó unos minutos en silencio, examinando a Scorpia. La miró de pies a cabeza, no parecía recordarla, hasta que reaccionó.

—Ya te recuerdo, Scorpia, tu pelo blanco es lo que distingue a tu familia. Según mi bitácora, la última vez que nos vimos, tenías 13 años —dijo mientras volvía a trabajar en lo suyo en el viejo mesón de madera.

—Sí, yo... sé que ha pasado mucho tiempo, pero venía a pedir tu ayuda...

—Ah sí, claro, últimamente todos necesitan mi ayuda, desde que fabriqué esos cañones capaces de matar a un troll.

Adora y Catra se lanzaron una rápida mirada, si eso era cierto, con esos cañones de nada valdrían las murallas de piedra de los castillos, como el de Brightmoon.

Scorpia suspiró antes de continuar. No quería que su prima pensara que quería aprovecharse de ella. Así que escogió con cuidado sus palabras.

—La verdad, es que estoy sola. No tengo a nadie desde que Hordak, el demonio del que hablaba Adora, atacó a Frightzone y mató a toda mi familia. Adora aniquiló a Hordak y sus huestes junto a su compañera, sin embargo, Brightmoon se adjudicó el crédito de esto, y tomaron control de Frightzone, mi hogar. No estoy pidiendo que marches conmigo donde la reina, sólo te pido apoyo, como una forma de asegurar mi supervivencia. Cualquier cosa que tengas me sirve, tú eres la genia, estoy segura que más de alguno de tus inventos podría ayudarme. La única razón por la que acudí a ti, es porque eres toda la familia que me queda.

Entrapta se detuvo, apoyando sus brazos en el mesón. Temblaba ligeramente. Ella sabía mejor que nadie de lo que hablaba Scorpia. Recordó esa sombría sensación de soledad, de abandono, cuando sus padres murieron. Cómo parecía que el mundo se le venía encima. Si no fuera por su cerebro, no hubiera sobrevivido. Pero Scorpia, a diferencia de ella, no tenía nada, sólo su honor, si eso contaba para algo.

—No estás sola, Scorpia. Es hora de que alguien ponga en su lugar a la reina Glimmer. Hace mucho tiempo, se burló de mí y mis inventos, y ahora que logré fabricar armas realmente poderosas, intenta convencerme con su zalamería. Iremos al Festival de la Primavera, prima. Recuperarás tu hogar, lo juro por mis padres. Emily, comencemos los preparativos.

Scorpia sonrió ampliamente, por primera vez tenía esperanzas.

—Pero... el festival comienza en dos días, y nos toma 3 días de cabalgata llegar hasta allá —recordó Scorpia a Entrapta. Ésta le sonrió con orgullo, en sus ojos había un brillo especial.

—No te preocupes, llegaremos a tiempo, confía en mí.

Así fue como Scorpia consiguió el apoyo de Entrapta, quien de inmediato comenzó a idear una estrategia para la presentación social en el Festival de Primavera. Adora y Catra también estuvieron presentes, aunque la caza demonio se reservó gran parte de lo que planeaba.

Luego, Entrapta mandó a llamar a su mayordomo, al que le dio instrucciones para asignarles habitaciones a sus huéspedes, ya que sólo tendrían esa noche para descansar.

El mayordomo hizo todo lo posible por darles habitaciones decentes, ya que todo el castillo estaba abarrotado de cosas, por lo que esperaron mientras cenaban. Para la decepción de Catra, le dieron una habitación a cada una, por lo que quedó separada de Adora. La caza demonio tampoco protestó, así que simplemente se fue a dormir.

Sin embargo, era bastante difícil conciliar el sueño en aquel castillo que parecía bullir de actividad todo el día y toda la noche. Catra percibía mucha vitalidad en aquel lugar, lo cual la ponía inquieta... y hambrienta. Luego de intentar en vano de dormir un par de horas, decidió ir a la habitación de Adora. Sus sentidos estaban muy despiertos, por lo que no le costó encontrar el aroma de la caza demonio.

Abrió la puerta y encontró a Adora sobresaltada, despertó cuando Catra abrió la puerta. La súcubo sonrió con lascivia. Estaba hambrienta, y la vista no hacía más que aumentar su deseo.

—¿Catra? ¿Por quéestás aquí? —preguntó Adora algo adormilada.


************************************

Nota de la autora: Estuve mucho tiempo ausente, así que en compensación les traigo doble actualización :) Si les gustó el capítulo deje su estrellita o comentario, así sé si vamos por buen camino o no. Nos leemos a la próxima.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro