Capítulo 4
10/10/2021
Comencé a leer el libro que tenía entre mis manos, relajándome un poco antes de mi próximo examen.
Levanté mi mirada del libro para centrar la en la chica que se había sentado a mi lado.
—¿Tan rápido te rendiste?—le pregunté al ver que llevaba el libro en la mano.
—Al contrario, ya lo terminé—sonríe con superioridad.
—Sorprendente, en un día—no pude esconder mi sorpresa.
—Lo sé, soy superior a ti—ríe.
—¿Y que tal?.
—Es ¡increíble!—chilla haciéndome reír—. Como liga dos tramas, una de crítica social, en la que se sigue de cerca el juicio de un negro acusado de violación, y otra en la que los tres niños investigan el misterio acerca de Boo. Dos historias opuestas que en algún punto se mezclan sin que te des cuenta. Y wow...—suspira y sonrío—Es increíble como piensas que se tratará sobre los niños y también se convierte en una crítica al racismo de esa época. El contraste de una sociedad en la que están obligados a vivir personas de muy diferente opinión con otras que ni tan siquiera se consideran autorizadas a tener opinión.
—Lo sé, ya lo leí.
—Es que...vale hay cosas que normalmente una niña de ocho años no diría, pero también hay tanta trama infantil y a la vez tan madura.
—¿Entonces?, ¿te gustó?—pregunto como si no fuera obvia la respuesta.
—Creía que ya te había quedado claro— pone el libro sobre mis piernas—. ¿Cuál sigue?—reí al escuchar la emoción en sus palabras.
—Para el carro carricoche—ella me mira con el ceño fruncido—. Yo te ayudo pero, ¿qué me das tú?.
—¿Que quieres?—enarqué una ceja y le di una sonrisa pícara haciendo que se sonrojara.
—No seas un pervertido—me golpea en el hombro.
—No lo soy, pero hay muchas cosas que quiero—me vuelve a pegar—. Vale vale, no seas agresiva. Solo déjalo pasar y pon algo de música para no tener que escuchar tu voz chillona.
Tomó su celular y comenzó a andar en el antes de que inundará mis oídos las voces de "Little Mix".
—Oh no, eso no—protesté y ella me miró con una mueca.
—Esa es mi música —se cruza de brazos.
—Definitivamente debemos cambiarla, seguro tienes a Miley cuando era Hanna Montana—me burlé.
—Pues sí y amo esas canciones—tomé su celular.
—Al menos tienes The Beatles en la lista de reproducción.
—Déjame en paz—me arrebató el celular de las manos—. Ya que te ves tan culto y con buen gusto musical, utilizaré la ayuda que me ofreció Wattpad a los doce años.
—¿Eso es Pynk Floyd?—pregunté al escuchar la intro de la canción.
—¿Tampoco te gusta?—la miré mal y toqué la primera canción de Bon Jovi que vi en su pantalla.
—Dejémoslo así—ella asiente y nos arrecostamos al tronco del árbol.
25/10/2021
—Está lloviendo—escuché una advertencia cuando puse un pie fuera de la puerta de salida.
—¿Notas qué me importa?—me giré para ver a Charlie sonreír.
Ya llevamos un mes viéndonos diariamente en el patio trasero. No es que quedáramos, simplemente era que sabíamos que estaríamos ahí y compartíamos una hora siempre antes de comenzar las clases. Hoy no era la excepción, pero la lluvia nos impedía salir.
—Debería, puedes enfermarte—se estira y su vestido rosa ancho se levantó dejando a la vista unos moretones para nada discretos. Ella sigue mi vista y se los vuelve a tapar—. ¿Nos mojamos?—trate de reír.
—Acabas de decir que puedo enfermar.
—Quien le tenga miedo a morir que no nazca—ríe y me toma de la mano para arrastrarme a la lluvia—. ¡Pero, sonríe!—grita saltando haciendo que me mojara aún más la ropa y que subiera su vestido. ¿Alguien le pegaba?.
—Te voy a odiar un poco más—la tomé de los hombros para que dejara de moverse.
—Imposible, ya me haz declarado tu odio demasiadas veces para que siga aumentando—sonríe haciendo que aparezcan esas arrugas que en mi opinión, a otra persona les quedaría horribles pero que a ellas le hace ver adorable. Sonreí al ver su rostro desbordando alegría.
—Deberíamos salir—dije poniéndome serio. Ella se quedó sin moverse, ni siquiera respiraba.
—¿Cómo ...en...en una cita?—comenzó a tartamudear y asentí.
—Sería interesante. Nada romántico, solo una fiesta más a la que irás conmigo—propuse al recordar la próxima fiesta de mi amigo.
—La última vez te vomité encima— se zafó de mi agarre y comenzó a jugar con los charcos de agua en el suelo. Su pelo suelto mojado se pegaba a su rostro y las gotas caían sobre sus mejillas.
—Descuida, tampoco me gustaba mucho esa chaqueta—mentí y ella deja de jugar con el agua.
—Vale, tengamos una cita—me mira a los ojos—. Que raro se escucha eso—comienza a reír.
—Será la mejor cita de tu vida—ella se acerca.
—Y la primera—de repente comenzó a caer agua a mayor cantidad, corrimos bajo el techo y ella comienza a reír—. Luego de esto tendré pulmonía—sigue riendo y yo sonrío—. Amo la lluvia—susurra.
No tendré una cita en plan amoroso, obvio estoy seguro de que no puedo ni quiero una pareja, pero no por eso dejaré de querer tenerla con ella. Pasar tiempo juntos en una fiesta y no solo bajo un árbol recomendándole libros que leerá en un día o criticando sus gustos musicales y al final terminar escuchando algo de su lista de reproducción.
—Deberíamos cambiarnos—miró su ropa—. Tengo frío—ríe y comienza a pasar sus manos por sus brazos para darse calor.
—Creo que puedo robarle la chaqueta a Kelly—comienzo a caminar y se que ella me sigue.
—No le robaré la ropa a tu amigo—dijo en un susurro.
—Tranquila, me la pidió prestada hace años, no es robo si es mía— llegamos a donde estaba mi amigo cada día a esta hora. Coqueteando con las chicas de primer año en el pasillo principal—. Quítate la chaqueta—demandé cuando notó mi presencia.
—¿Te volviste loco?—ríe—. Estamos a 10°C—me mira asustado al darse cuenta de que yo no bromeaba.
—Con más razón, tengo frío—la verdad no mentía, si tenía algo de frío pero no cogí nada esta mañana para resguardarme de el porque pensé que aquí dentro no me congelaría. Tenia razón, pero no contaba con que Charlie me hiciera estar bajo la lluvia.
—Kyle, no juegues ahora—me mira serio y reí.
—Que te la quites—sonreí burlón y el frunció el entrecejo, miró a Charlie y yo imité su acción. La chica tenía la cabeza agachada, mirando el suelo, sabía que moría de la vergüenza.
Lo vi quitarse la chaqueta y dársela a la chica como si supiera que era para ella.
—No dejes que ese abusón te la quite—habla y se va con la chica que hace segundos estaba cayendo bajo sus encantos.
—No tenías que hacer eso—me dejó ver su rostro notando el rojo que ahora tenía sus mejillas.
—No te avergüences por cosas tontas—le quité la chaqueta para ponérsela—. Ahora tapate bien y ve a clases.—ella asiente y se va dejándome solo.
—¿Es idea mía o el gran Kyle tiene a una chica en la mira?—sentí la voz de Kelly a mis espaldas. Me giré para verlo con una sonrisa de superioridad, supongo que la tenía por haber descubierto mi "secreto".
—Lárgate y déjame solo—gruñí.
—Pasar tanto tiempo con Owen te está comenzando a afectar—dijo sus últimas palabras antes de irse trotando hacia un grupo de chicas. ¿Dónde dejó a la de hace unos segundos?.
28/10/2021
—¡Charlie, no pienso esperarte toda la noche!—grité golpeando la puerta de su habitación.
—¡Ya te dije que voy!—escuché su grito pero seguí golpeando. Llevaba aquí más de diez minutos y me estaba comenzando a estresar—. ¡Para de pegarle a la puerta como si te hubiera hecho algo!—volvió a gritar y me separé de ella con un suspiro de cansancio. Me arrecosté en la pared que quedaba frente a esta y la miré como si estuviera analizando cada parte de ella.
De repente la puerta se abrió y pude ver a la chica de ojos color miel. ¿Eso es una falda de cuero, una blusa apretada y tacones?, ¿esta es Charlie?.
—¿Qué ves?—preguntó cruzándose de brazos. Miré su rostro y ...¿lleva maquillaje?, creo que alguien me intercambio a mi Honey por otra chica exactamente igual a ella pero más sexy.
—La puerta—mentí—,estaba analizándola para saber si era de roble o de pino—llevé mi mano a mi barbilla como si pensara—. ¿Tú sabes?—hace una mueca con sus labios.
—Supongo que es de madera, ¿nos vamos?.
—Ansiaba esa pregunta—vuelve a hacer otra mueca y camina delante de mí. La seguí y no pude evitar mirar su trasero, ¿siempre ha estado ahí?.
Subimos a mi auto y juro que luché contra mis ganas de mirarla mientras conducía, pero debo admitir que no lo logré, ¿siempre tuvo pechos?.
Hombre, es una mujer.
Pensaba que era una niña, no me pueden juzgar por eso.
—¿Puedes dejar de... de mirarme?—tartamudeo y aguanté las ganas de reír—.Es...es incómodo—continuo haciéndolo.
—Perdón, es que es muy extraño verte así—admití y la miré un segundo antes de volver mi vista a la carretera para detener el auto frente a la casa del asiático.
—Lo entiendo pero, solo soy Charlie. La chica infantil que se sonroja por todo—ríe y le sonrío antes de salir de auto. Caminé hacia la entrada de la casa de donde se podía escuchar la música proveniente de las bocinas gigantes de los señores Jung. Miré atrás y vi a Charlie parada frente a mi auto bajándose la falda, incómoda.
—Te queda bien—me acerqué a ella para tomar su mano—. Si quieres ser sexy primero debes creértelo, todo se gana con actitud—ella asintió entrelazando su mano con la mía—. Además, no debes ser sexy cuando tu fuerte es ser adorable—la vi sonreír y caminamos hacia la puerta principal, la cual abrí como si fuera el dueño de la casa haciendo que todos me vieran ingresar al lugar—. Todo con actitud, Honey— volví a decir, pero esta vez susurrando en su oreja haciéndola sonrojar.
Caminamos hacia la cocina, donde sabía que vería a Thomas y reí al verlo robar el whisky del armario.
—¡Chica potente!—gritó haciendo sonreír a mi acompañante—. Uy uy, veo unas manos muy cerquita—señaló nuestras manos entrelazadas, ella la iba a apartar así que aumenté el agarre impidiendo que continuara con su acción.
—Deberías dejar de robarle el whisky a los Jung—caminé hacia él tomando un vaso para que también me sirviera un poco.
—Me aman como un hijo más, no hay problema en hacerlo—ríe—. No te asombres cuando herede su fortuna y Kelly quede en la calle.
—Hola, pastelito—escuché la voz de Grey detrás de mi y me giré para verla. Noté que Charlie volvía a sentirse incómoda, por lo que decidí hablar.
—Charlie, te presenté a Grey ya—mi acompañante asintió y vi a Matthew acercarse a nosotros—. Olvidé decirte que es la novia de Matt—ella entreabrió los labios sorprendida y mi amiga sonrió.
—Por desgracia lo soy hace dos años—se gana la expresión enfada de su novio y ella ríe.
—No le hagas caso, un día sin mí y la veras llorando—se cruza de brazos y ella comienza a besar su mejilla diciéndole cuanto lo ama.
—Como ves son unos melosos—habló Thomas y ella sonríe.
—Es lindo—volvimos a mirar a nuestros amigos y ya estaban intercambiando saliva—. Vale, ya no lo veo lindo—mi amigo se ríe y nos entrega unos vasos repleto de algún líquido con alto contenido en alcohol.
—¿Qué es?—pregunté con el ceño fruncido.
—Tequila. Tranquila —dijo al ver el miedo reflejado en el rostro de Charlie—por ahora no ha matado a nadie por beberlo—ríe—. Por estar ebrio ya es otra cosa—se va dejándonos solos.
—Creo que mejor no bebo, la última vez no fue exactamente uno de mis más preciados recuerdos—asentí.
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—Y aquí te tengo otra vez— hablé riendo—. Borracha y vomitando— se supone que dijo que no bebería, pero solamente bastó ver a Hana con una botella en la mano y fue tomar las dos como si no tuvieran fondo. Ahora Owen estaba controlando a su "chica" quien bailaba como loca recién drogada.
—No lo digas como si fuera algo gracioso— dijo sentándose en el suelo.
—Debes aceptar que lo es— me senté a su lado.
Giré mi rostro para verla sorber su nariz, con los ojos cristalizados por haber vomitado, haciendo que tuvieran aún más brillo de mi normal. Sus labios húmedos luego de pasar su lengua por ellos y su cabello cayendo como cascada sobre sus hombros. Tomé un mechón llamando su atención y lo dejé detrás de su oreja.
—Y no estoy borracha— habló interrumpiendo el silencio lo que me hizo reír.
—Me puedo percatar de eso— me burlé.
—Es enserio, Kyle. No estoy ebria— me miró mal.
—Tu actitud me dice lo contrario.
—¿Qué tiene que ver eso con el alcohol?—se cruzó de brazos.
—Si estuvieras en todos tus sentidos jamás me hubieras echado esa mirada. Estarías ahora sonrojada y tartamudeando—señalé su rostro y me quedé mirando sus labios. Sus mejillas comenzaron a tomar color—. Al parecer no estas tan ebria como creía— reí y ella se tapó su cara con sus manos.
—Si dejarás de verme así no me pasarían estas cosas.
—No me culpes ahora de tu nerviosismo—tomé una de sus manos y la alejé de su rostro, ella quitó la otra.
Pasé mi dedo por encima de sus labios haciendo que los entreabierta soltando un suspiro que me hizo sonreír. Pasé la lengua por mi labio inferior y luego lo mordí haciendo aumentar su sonrojo. Se acercó a mí haciendo que nuestras respiraciones chocarán a tal punto de hacernos coordinarlas.
—No hagas algo de lo que te puedas arrepentir—susurré al ver que se acercaba más—. Esto te parece algo posible esta noche, pero esperemos a mañana. Esperemos al sentido común de la mañana. Tal vez me veas de una manera diferente.
—Contigo jamás tengo sentido común, así que sería estúpido esperar a mañana para hacer lo que puedo hacer ahora— susurró y llevé mis manos a su rostro para sujetarla impidiendo que se apartara, ya no pensaba permitírselo—. Y puedes estar seguro de que me he arrepentido de muchas cosas, pero esta no será una de ellas.
Acabé con el espacio que quedaba entre nosotros para fusionarnos. Besaba sus labios como si fuera el oxígeno que tanto necesitaba para vivir. No era un beso lindo, a muchos les daría morbo vernos en este momentos. Era un beso necesitado, fogoso y desesperado. A ella le costaba mantenerse a mi ritmo pero no me importaba que no hiciera nada, yo solo quería arrancar esa parte de su rostro, tenerla solo para mí y poder disfrutar de su sabor cada vez que quisiera. Fui bajando la intensidad y ella pudo moverse con mayor tranquilidad. La separé cuando noté su respiración agitada.
Soltó un suspiro y comenzó a reír. Evité que continuara soltando su tan características carcajadas, besándola nuevamente.
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