Cap#10 "Culpable"
Al compás que iba moviendo mis labios junto a los de Jimin iban pasando una infinidad de recuerdos por mi cabeza... Recuerdos con kookie.
Me era imposible no sentir celos de aquella bonita chica de cabello sedoso y cuerpo perfecto. El jamás me compró nada y mucho menos de marca, a pesar de que se pudre en dinero yo nunca fuí interesada, jamás empecé la relación con él por interés, y a pesar de que casi nunca salíamos de casa yo era feliz.
Nunca le di mucha importancia a su frialdad o a su falta de caballerosidad, porque sí, el jamás de los jamases me abrió una puta puerta, y el verlo así, tan gentil con esa chica, tan amable... Me hace sentir como si todo este jodido tiempo que estuve con él fuera su estúpido bufón.
Solo cuando siento que el auto arranca me separo lentamente del chico que no merecía ser partícipe del pequeño arranque de celos que me dió, y cuando me dedica la sonrisa más amplia y radiante que había visto en toda mi vida no pude evitar sentirme culpable por haberlo utilizado para vengarme de alguien que no merece la pena.
<Total, estoy segura que ni siquiera le importó.>
—Entonces... ¿Eso es un sí?. —Vuelvo mi vista a sus ojos y con la culpa llenando cada espacio de mi cabeza le dedico una tenue sonrisa con un vago asentimiento de cabeza.
Suelta el aire sonoramente y con su sonrisa más radiante me atrae nuevamente a su cuerpo posando un tierno y corto beso sobre mis labios.
—No sabes lo bien que se siente escuchar eso...
...
Entro a mi casa sintiendo el cansancio en cada músculo de mi cuerpo. Miro el reloj de la cocina y cayendo en cuenta de que son las 12 am me dispongo a dormir... El tiempo con Jimin pasa volando.
Un rato después despierto abruptamente por los insistentes y violentos golpes en la puerta.
<¿¡Quién mierda toca así a más de media noche!?>
¡Jungkook! Me respondí casi al instante.
A paso lento e inseguro me acerco a la puerta y miro a través de la pequeña pantalla a su costado de quien se trata, y soltando el aire acumulado por los nervios, la abro al ver que se trata de Mía.
—Se puede saber por qué mierda tocas así a estas hor... —Dejo mi frase a medias ante la imagen que tengo frente a mí y, sintiendo como los nervios vuelven a invadir cada poro de mi cuerpo, la dejo entrar a mi casa.
¿¡Que carajos pasó!?.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro