-XXVI-
-XXVI-Capítulo Veintiséis. -
Mis personajes en Cuarentena:
Después de mucho pensarlo, nos decidimos a quedarnos en casa. Apenas salió la noticia de que en París llegó la enfermedad, se expandió hasta el territorio donde se encuentran mis hermanitas se me encogió el corazón.
Enseguida de escuchar la exclusiva de la enfermedad llamé a mi madre e incluso a mi padre, les pedí que se quedaran en casa, y que no dejaran a las niñas salir por nada del mundo, su salud estaba en sus manos. También les ordené que no dejarán su educación a la buena de Dios, que les contrataran tutores que velaran por su educación y su recreación desde la computadora, que no dejarán que fuese un tiempo perdido, más bien que potenciarán los talentos de las nenas.
Mientras tanto en casa, nos tocaba tomar previsiones y ser conscientes, ahorradores, reflexivos.
A Nicolás le tocaba trabajar, pero trasladó sus labores a nuestro hogar, entonces tuvimos que hacer una oficina en casa, tenía una agenda organizada por su excelente secretaria, se mantenía en contacto con un grupo de Whatsapp y vía Skype, aprovecharon los malos tiempos, exprimieron los limones como muchos dicen sacaron lo bueno de lo malo.
Salió a la luz la campaña publicitaria de modelos con una línea de vestidos hermosos de una emprendedora que contrató y quería lanzar su marca al mundo y a las redes sociales.
A mi también me tocaba trabajar desde casa, empecé a trabajar escribiendo post en una página web que cree, hablaba de mis temores, mis miedos y mi vida diaria, por eso cree mi espacio en casa como oficina personal; me inspiré e incentivé con las fotografías de Pinterest, mi cuenta rasgaba un contenido creativo.
Nos sentimos mucho más conscientes del mundo que nos rodeaba por lo tanto empezamos una vida mucho más saludable y fit. Empezamos a hacer ejercicio con las rutinas y la ayuda de Keyli Franco, una figura de las redes sociales, no solamente empezamos a implementar un estilo de vida más sano, también cambiamos nuestras comidas; empecé clases prenatales, descargué una serie de aplicaciones para relajarme, para tranquilizarme y no sentir tantas emociones malas que afectaran mi embarazo.
Además lo que menos quería era que estuviéramos sedentarios, más con embarazo. Estar embarazada en tiempos de pandemia es una de las mayores preocupaciones que he sentido y experimentado en mi vida.
Guardabamos en la nevera y el congelador pollo, carne, quesos, jamón. También teníamos cubierto el mundo del pan, la fruta y la verdura la cubrimos semanalmente con productos naturales que nos llegaban por delivery.
Los días como embarazada son distintos, me siento bien, feliz, motivada por saber que mi bebé crece dentro de mí, que lo tendré no solo albergado en mi barriga, sino en un lugar especial por siempre, porque desde que supimos que estamos embarazados, lo llevaré en mi corazón siempre. Saber que una parte de mi y de Nicolás crece en mi vientre es uno de los mayores placeres, milagros y éxitos del universo.
Cuento los días, las horas, los minutos para poder ir a la cita a ciegas con el amor, para volver a conocer lo que es sentirse amada por otra persona. Anhelo no cometer tantos errores como los que cometió mi mamá en tanto tiempo de maternidad.
No sabemos si es el o la baby, todavía no queremos darle un nombre, pero lo hemos denominado "porotito de amor". Tendremos un retoño pronto, nuestro más grande impulso.
Desde que supimos que tendremos un bebé estamos emocionados, hemos comprado ya varias cosas, por lo menos ya tenemos ropa comprada de todos los colores, porque pensamos que nuestro baby tendría una personalidad
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