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XXIV-Capítulo Veinticuatro -Noche Mágica.
Es mi noche de bodas, anhelo que sea la más bonita de todas. Empaqué para viajar una semana a un destino caluroso, pero no para el frío; nuestros padrinos de boda nos regalaron un viaje a Venecia, pero lo decidimos guardar para dentro de unos meses más. Optamos por viajar a Punta Cana, una localidad en la República Dominicana, de la que dicen hay muchas cosas por explorar.
Decidimos viajar a Punta Cana por conocer un poco más, relajarnos y tomarnos un tiempo, pero eran once horas con ocho minutos el vuelo, decidimos viajar en la tarde para descansar en la noche y llegar en la mañana para poder salir, comer y explorar. Nos alojaremos en Hard Rock Hotel & Casino Punta Cana.
Partimos de la fiesta maravillados con la organización tan impecable, el inicio con el recibimiento de nuestras familias y la música de 5 Seconds of Summer, con la canción que nos unió. Recordaré el baile como esposos, y luego con los suegros, nuestros primeros pasos, la practica ardua y fuerte todos los días después del trabajo. Empezó la distribución de la comida y todo salió impecable.
Fue muy bonito el discurso de los padrinos quienes fueron muy sinceros. Los regalos los enviaron al nuevo apartamento en Londres, dónde abrirá Nicolás su nueva empresa y trabajaré con mi nueva carrera.
Siempre quise vivir el día de mi boda y ahora en carne propia en lo mejor. Maneja mi esposo al aeropuerto, nos iremos en primera clase al aeropuerto, nos iremos en avión privado a nuestro destino. Me puse un segundo vestido en la boda, era de encaje, mi tela favorita y cómoda. Opté por la comodidad para viajar en avión, con mi vestido de boda, imaginé que serían muchas horas de vuelo y debía ir tranquila.
-Ay, mi vida. Abandonamos hoy un estado para empezar una nueva vida juntos y la empiezo a amar. -Articuló Nicolás después de veinte minutos de silencio entero entre nosotros.
-Te amaba desde antes de ésta nueva vida, Nicolás Thiago Maldonado-Susurré a centímetros de sus labios, me permití observarle detenidamente.
-Ains... ¡Mi preciosa abeja polinizando muy eficiente mi corazón! -Respondió Nicolás.
Entramos al avión y antes publicamos una foto en nuestro Instagram, con la frase "Si la amarás en la sombra, ama también en las tormentas." Seguidamente nos marchamos, me presentan a quienes manejan nuestro avión, tenemos comida de sobra para un millón de años, también bebidas, un mini-baño, una cama para descansar el rato que queramos.
Agradecí la atención para con nosotros, nos traen comida, bebida y voy al baño con tranquilidad. Mi esposo se cansó del ajetreado día y por ello durmió durante ocho horas completas, aunque parezca mentira, me dediqué a asistir al baño, comer fruta, beber y dormí algunas horas.
Pasan como dieciocho años hasta llegar al tan ansiado destino, salimos del Aeropuerto Internacional de Punta Cana, está a treinta y dos minutos del hotel dónde nos alojaremos. Llegamos, tomo mi respectiva foto para recordar la primera vez que vinimos y coleccionar además de un recuerdo, una fotografía para el nuevo hogar y albúm. Entramos a nuestra habitación,
-¡Bienvenida mi princesa de cuento de hadas! No quiero ser tu príncipe nada más, también tu guerrero, preciosa. -Dijo en un susurro, Nicolás.
-¿Me cargas? -Pido con pucheros.
-Tradición es tradición. ¡Hasta que la muerte nos separe!- Menciona. Como muchas bodas, como muchos recién casados, como es costumbre se encamina conmigo en brazos a nuestra habitación de hotel.
-No quiero salir embarazada. -Advierto.
-Tampoco quiero bebés, no ahora, no todavía. -Acuerda y sella nuestro amor con un beso profundo.
Esa noche fue colosal, impactante, mágico hacer el amor. Me brinda delicadeza, placer, me lleva a volar, ver el cielo.
-Te amo, esposita. -Cuchicheó Nicolás.
-Te amo muchísimo más, esposito. -Musité.
Tras una sesión de felicidad me despierto casi a las diez de la mañana, pero con una cara de afortunada, unos pelos de loca y la habitación deshecha, miro a mi lado y veo a mi príncipe roncando en el país de los sueños felices.
Empiezo la mañana, casi tarde con una organización de la ropa en el armario, me arreglo el cabello.
-¿Habías escuchado eso de que el primer baño tras la boda es con el novio y así les dura el matrimonio?- Me sorprende por el costado mi colosal esposo.
-Jum... No, baby. -Mascullo. Me besa intensamente, nos bañamos mutuamente.
Recién bañada por el mejor esposo. En el momento que salimos del baño escuchamos un pitido en la puerta de la habitación, nos corremos a vestir con lo primero que encontramos, luego escuchamos una vez que dice una voz: Servicio a la habitación.
Nuestra habitación ahora sí para ser más específica tiene un balcón, aire acondicionado, el baño tiene una bañera de hidromasaje y minibar, todo súper-cómodo, una televisión de pantalla plana que le encantó a Nicolás, porque podía ver los deportes, específicamente fútbol, unos partidazos que memorable era repetirlos en esa pantalla recostados. Nuestra habitación era un suite, hermosa y de ensueño, pesqué algunas ideas para la decoración de nuestro nuevo hogar. Tenía un montón de servicios, entre ellos: desayuno gratis, wi-fi gratis disponible para todos los visitantes, aparcamiento con vigilancia, piscina para excelentes fotografías, gimnasio, acceso a la playa, spa, bar, restaurante, servicio de habitaciones, golf, servicio de lavandería completo, centro de negocios. Tips extra: no admiten mascota, sitio adecuado para niños, no se admiten fumadores, tiene acceso a sillas de ruedas y ofrecen servicio las veinticuatro horas. Tiene muchos lugares cerca para visitar.
Nicolás abre la puerta mientras me decido sobre qué ponerme para salir, opto por un fresco vestido en azul marino con unos tacones blancos de Zara, con un rizador portátil de cabello me veo mucho mejor puesto que me ondula el cabello, maquillo mis ojos con sombra blanca de Nyx, aplico rubor rosa de Nyx a mis mejillas y labial Red Tone Pink de Nyx.
Salgo del baño lista para mi esposo, pero noto que él se ha quedado muy relajado viendo la televisión, entonces intento que se aliste pronto para irnos.
-¿Cuando nos vamos?- Interrogo.
-Cuando tú dejes de ser tan bonita para atraer a todos los hombres. Soy malditamente bendito contigo, es que eres tan hermosa por dentro y por fuera. ¡Me encantas, esposita!- Masculla lentamente.
-Anda a vestirte. A ti sólo debe importarte es que soy tu mujer, comparto todas mis noches junto a ti, despierto contigo, puedo olerte a ti, soy la única que puede llevarte lejos. ¿Sí? -Explico detalladamente.
-Bueno... sólo por decirlo tan tierna te voy a creer, mi niña bonita. -Expresa, se detiene a mirarme profundamente.
-¡A vestirse, señorito!-Ordeno. Me obedece y nos vamos tras desayunar de todo un poco con lo que nos trajeron del servicio a la habitación.
Con las manos entrelazadas nos vamos a explorar cada lugar del hotel, vamos al spa, nos relajamos profundamente, recibimos una llamada de mis hermanas, los suegros y los padrinos de boda. Los masajes estuvieron deliciosos, nos relajamos y optimizaron. Estuve disfrutando el primer día en Dolphin Explorer, un parque costero donde los visitantes pueden nadar con delfines, tocar un tiburón, sostener una manta raya. Vimos el show del león marino, nos tomaron fotos. Nos retrataron con los guacamayos hermosos. Nadar con los delfines fue una grata experiencia. Nos tomamos muchas fotografías que no dudamos en publicar en nuestro Instagram familiar @catandnico. Llegó a gruñir el estómago y decidimos irnos a comer en alguno de los restaurantes cercanos del hotel, elegimos Los Gallos Hard Rock Hotel Punta Cana, tenían variedad de platillos tan deliciosos, nos atendieron con gran amabilidad.
Con la barriga llena el corazón contento, nos marchamos a nuestra habitación para cambiarnos a trajes de baño, elegí uno completo de Pull&Bear.
Tras una sesión en la piscina de fotografía por mi belleza de marido, nos marchamos a la habitación para llenarnos de amor, mimos y besos, una ducha juntitos nuevamente, nos envolvemos de ternura y en nuestra burbuja particular. Colocamos Buscando un beso a media noche, pedimos chocolate con fruta para una tarea.
-¿Estás seguro que me vas a comer todos los días?- Pregunto con el ceño fruncido.
-Sí, y te aseguro que serás mi comida más rica. -Anuncia y me sonríe con completa sinceridad, mi esposo, el hombre de mi vida.
Comimos hoy como si no hubiese un mañana, nos tocará ir al gimnasio en París con responsabilidad. Elegimos ir a un acto en la noche, me engalané y saqué un vestido de gala, opté por un vestido de Pull&Bear negro de espalda cruzada y Sandalias con puntera abierta, tacón revestido y trabilla ajustable con hebilla de metal en el tobillo. Forro y plantillas en piel sintética. Suelas de goma termoplástica en color negro de HyM, cenaríamos con unos allegados de mi esposo.
-¿Me vas a tocar delante de todo el mundo?- Susurré con los ojos entrecerrados.
-Si me provocas, quizá. -Con esa frase me dejó en suspenso, el jefecito.
-¿Sabes que eres mi esposa, no?- Preguntó como un niño.
-Obviamente, soy la señora de Maldonado. -Acoté.
-Señorita, mi cielo. -Arregló.
-Tú, también eres mío. Tú también tienes tus miradas. -Expresé con sinceridad.
Cenamos tranquilamente y mi esposo delante de tantos hombres, se puso posesivo y me rodeó de amor, muchas muestras de amor en público. Tras una bonita velada en compañía volvimos a la habitación donde podíamos ser solo él y yo, esposos, amantes, pareja sin escenas, ni aparentar, besarnos y amarnos en cada rincón, es la pura realidad.
La luna de miel duraría una semana, siete días, pero quisimos estar cuatro días nada más. Nos volveríamos más pronto, aprovecharemos para ordenar nuestro nuevo hogar, reorganizarlo, decorarlo, eso implicaba ir de compras para poder empezar como se debe, con todo al máximo. No volveríamos al lugar dónde se forjó nuestra relación, que era Hawai, sino que vamos a Londres, dónde está nuestro nuevo hogar con seis habitaciones, cinco baños, una sala, un comedor gigante, una cocina de ensueño, una oficina para Nicolás, un salón con muebles y decoración innovadora, nos encantó la locación de nuestro nuevo hogar. El construir, diseñar cada detalle de nuestro hogar nos emocionó, duramos meses de largo trabajo y arduo, un trabajo impecable logrado.
El amor es bien fuerte cuando es verdadero y puro. Inicié mi vida sintiéndome muy rara por no saber qué hacer primero, pero poco a poco nos acoplamos, nos llevamos casi un mes de locura, pero organizamos una agenda con lo que teníamos que hacer, una lista visible dónde decía lo que debíamos comprar, cosas pendiente. Trabajamos mucho durante el día y por la noche nos unimos en uno solo para empezar la felicidad. En las noches éramos besos y caricias al corazón y alma.
Miles de instantes me puso Nicolás, él alumbró mis noches. ¿Me amas mucho, mi cielo? No lo sabré ni en un millón de años, o quizá sí... todos los días, lo sé, esposito. No te miento. Tú llenas de inspiración mi vida. No hay amor como el tuyo, me llenas de A M O R.
El trabajo me llenaba muy espiritualmente y me satisfacía. Los fines de semana nos relajamos en la cama hasta tarde, porque pasamos trabajando toda la semana arduamente. Nos dedicamos tiempo a hacer las cosas que amamos, a mi me gusta pasar tiempo con mi esposo, tomar el té con mis amigas y ir al supermercado. A Nicolás le gustaba salir con sus amigos de la empresa a el bar de la ciudad, hablar por vídeo-llamada con sus padres, porque la distancia mueve nuestra vida.
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