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Su voz sonaba similar a la de los cassettes de Metallica, esto me dejó confusa. No llamé a Jason por si él estaba ocupado o algo.

Me fuí a mi habitación a dormir, por lo muerta que estaba de atender a toda esa fila de mierda. ¿Por qué la gente deja todo a último momento? no proseguí más con mis pensamientos y me dormí profundamente, desparramada en la cama.

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La alarma sonó como taladro en mi oído y la mandé a la mierda con un manotazo. Me quejé balbuseando cosas a la vez que me estiraba en la cama, arrugando las sábanas con mis pies.

El día era nublado, serán como las 9 a.m. o algo así, lo noté por el hecho de correr las cortinas y ver hasta dónde llegaba la luz a mi habitación.

Me preparé un café para levantar energías, aunque casi siempre no me surge mucho el efecto. Prendí la televisión de la sala, dejándome caér en el sofa; no tenía nada que hacer; por eso mismo no hay apuros en bañarme y cosas así.

Quedé pensando en llamar a Jason, ya me sentía culpable por no tener tiempo para, aunque sea, verlo.

Busqué el número, que quedó en mi chaqueta estando tirada por ahí, acto seguído marqué el número intentando distinguir un número de otro, puto Jason. Comenzó a sonar por unos segundos y...

—Uhh.. ¡¿Quién mierda es?!—Bien, normal llamar a Jason a horas descentes de estar despierto y que parezca que llame a la bella durmiente con resaca.

—Hmmm... creo que ¡RUBY!—Bromee, imitándolo. —Jason, tarado, no es tan temprano.—Volví a revisar la hora, meh, son las 9:30, con suerte tenía razón.

—¿¡Ruby!? Carajo, ayer tuve concierto y por eso te había llamado rato antes.—¿Concierto de qué? Pensé, en todo caso habrá tocado en un bar y bebió como si se acabara su vida.

—¿Tenías una banda?—Ahora sí, le pregunté confusa.

—Estoy en una banda, no te acuerdas que te conté...—Resaltó el Estoy, sinceramente ni me acuerdo en que banda estaba.

—Mejor me cuentas por la tarde ¿eh?—Claro que insinuando salir, no vendría mal.

—Bien... ¿Dónde quieres quedar? no conozco mucho Seattle, recuerda.—Dijo, al parecer, intentando estar cómodo.

—¿Conoces la cafetería en donde me encontraste?—Era una que quedaba de camino a mi casa cuando vuelvo del trabajo.

—Ah, sí, nos vemos allí—Quedó un momento en silencio. —¿A las dos en la tarde está bien?—Menciona un poco dudoso.

—Está bien, nos vemos luego Jase...—No sé por qué le dije Jase, pero de todas formas suena bien supongo.

—Nos vemos Ruby.—Y colgó.

Volví al sofá, terminando el café que tenía; ahora que lo pienso, esta es la puta ciudad del café.

Pasarían las horas, me bañé como al medio día para no andar a las apuradas, me vestí con una remera de Iron Maiden, Jeans, las tipicas botas "aplasta hormigas" y la chaqueta de cuero que llevo casi siempre.

Tomé las llaves, mi bolsito, la billetera y el jodido Walkman para escuchar el cassette de Master of Puppets, para pasar el rato en lo que llego a la cafetería. No quería ir a ésa cafetería, pero era el primer lugar que se me vino a la cabeza cuando me dijo que no conocía mucho Seattle.

Ya en la estación de buses, no había nadie y estaba todo más o menos "tranquilo". Tomé el bus, como siempre, todos me miran raro por cómo me visto, pero ya ni le tomo importancia.

Bajé justo en frente de la cafetería, vaya, tengo que cruzar la calle y no tengo ganas. Con la menor gana del mundo posible crucé la calle, llegando a la cafetería, donde todos me miraron y observaron como si de un Alien se trataba, putos.

Me senté en una mesa junto a ventana, revisé la hora de mi reloj, 14:05 p.m.

Bien, si Jason no está, no llegué tarde.

Pasaron unos cinco minutos más y Jason llegó, con un amigo o eso creo. ¿Qué más da? al menos habrá conversación.

Le saludé con la mano, indicando que venga a la mesa, me causó gracia que su amigo quede hipnotizado con el lugar, mientras Jason lo traía casi arrastrando; en serio que la gente aquí mira mal a cualquiera que entre a este puto lugar.

Jason se sentó en frente mío y su supuesto amigo del lado suyo.

—¿Llegué muy tarde?—Preguntó haciendo una mueca, el otro chico ni la mirada me dedicaba.

—No creo, llegué aquí hace un rato.—Le sonreí, a lo que él también. —Y... ¿Quién es...?—Pregunté, mientras este chico miraba los postres que vendían aquí.

—¡Ah!, es Lars, está conmigo en la banda... y vino porque—De repente "Lars" lo interrumpe.

—Vine a ver como Jason fracasa en su cita.—Agregó mientras me miraba a mí, luego a Jason, luego a mí y así. Jason rodeó los ojos y continuó.

—El te querí—Codazo de parte de Lars. —...Te quería—Y otro. —¡Te quería concer! ¡PORQUE LE CONTÉ DE TI!—Jason se quejó como niñita cuando Lars notablemente lo pateó.

—Ah bueno, no importa... Lars—Me encogí de hombros mientras que Lars ni me quería ver, pobresito.

Llegó una chica para atendernos, pedí un capuchino, Jason un café y Lars nada.
También pedí uno de esos postres que estaba en la vidriera a propósito. Nos dijo que ya volvía con las ordenes y asentímos.

—Y dime—Comencé a hablar. —¿Qué banda era esa que decías?—Pregunté, queriéndome sacar la duda.

—Si, Metallica, estoy hace unos meses y—Le interrumpí.

—¿¡Metallica!?Espera...—Busqué en mi bolsito la cajita del cassette del Master Of Puppets que me prestó Megan. —¡¿Éste Metallica?!—Exclamé completamente atónita.

—¿Te gusta nuestra banda?—Preguntó Lars, ahora si hablándome, también estaba sorprendido.

—Ehm... ¿sí?, sólo que éste cassette y otros dos más me los prestó una amiga.—Él asintió, pareciendo estar a gusto con lo que escuchó.

—¿Amiga eh? ¿Me la presentas?—Jason pateó a Lars al decir eso, yo solo reí.

—¿Qué no era que no nos conocías?—Asentí al instante, viendo aún la cajita de Megan.

—Pero esto me lo prestó ayer... y creo que ayer los fue a ver.—Recordé la larga fila y su narración de diez mil años.

—Ah... entonces, mejor.— me dedicó una sonrisa.

—Qué rápida.—Lars arqueó una ceja al oír que les di una escuchada sus álbumes en menos de un día.

La chica llegó con nuestras órdenes.

—Gracias... este...—Vi aquél postre. —Ten Lars, se ve que lo querías, así que lo compré para tí.—Le sonreí, bueno, no suelo ser tan amable, pero él era demasiado tierno - Esos ojos esmeralda que resaltaban tanto, amplia sonrisa - o bien, se veía.

-Oh... muchas gracias... Ruby.—Sonrió, ya estando sonrojado empezó a comer, haciendo gestos y ruidos indicando que estaba delicioso. Solo que en vez de comer como se es normal, parecía un cocodrilo hambriento... muy feliz.

Hubo una conversación amigable entre los tres, reímos mucho y contamos varias anécdotas, en el caso de ellos, de la banda y cómo fue lo de Jason, no tocamos mucho el tema de por qué tienen otro bajista, al parecer, no era muy agradable lo que pasó.

—Jason, si estas en Metallica...—Asintió. —¿El que gritó de fondo en el mensaje que me dejaste es ese James?—Jason recordó la situación, entonces asintió con cara de disgusto.

—Es que... James le dice Newkid, por ser el nuevo y... lo tratamos de una forma.. especial.—Agregó Lars sonriendo, acción siguiente Jason lo miro con cara de "¿en serio?", mientras tanto yo no me enteraba de nada en particular.

Seguimos hablando un rato y tal, yo estaba recién terminando mi café; lo sé, soy muy lenta. Volviendo al tema; yo tomaba el café y...

—Deberías conocer a los demás— comentó Lars, yo me atraganté con lo que dijo, era...¿Demasiado rápido?, pensaba que iban a ser de las típicas bandas que me encantan y nunca iba a conocer personalmente. —¿Estás bien?—Asentí, mientras seguía tosiendo.

—Entonces, ¿cuándo quieres ir?—Preguntó Jason, mientras tanto, yo aclaraba mi garganta.

—Podría ir ahora, ya que no tengo nada que hacer, a menos que estén ocupados o algo.—Ya eran como las seis en la tarde. pero aún había luz; ellos asintieron como si nada. Iba a ir a pagar a la caja pero Jason insistió en pagar... meh.

Salíamos y comenzó a llover, así que nos apuramos en subir al coche de alguno de los dos, supongo.

Jason manejaba, yo me senté en los asientos de atras, pensé que Lars se sentaría junto a Jason, pero me equivoqué.

Me sentí culpable al "ignorarle" por así decirlo quedándome mirando la ciudad bajo la lluvia, era genial. Bueno, le hablé un poco a ellos así no había tanto silencio incómodo.

—Llegamos, Ruby, haz como si no hubiera pasado nada, si?—Jason dijo esto apresuradamente. Estacionó el auto y me hizo bajar rápido.

—No me digan que robaron un auto... por dios.—Golpeé mi cara cuando vi a Lars encogiéndose de hombros y sonriendo de forma tonta.

—Fue idea del enano robarle el auto a James, para que sepas.—Volví golpear mi cara con lo que dijo Jason.

Al parecer estaban en un hotel más en el centro de la ciudad, de esos de 5 estrellas o algo así.

De repente, veo a un chico moreno y pelo rizado venir corriendo hacia Jason, amenazandole.

—¡JASE! ¿¡DÓNDE CARAJO TE METISTE CON EL AUTO DE JAMES HIJO DE PUTA!?—Parecía una madre furiosa zarandeándolo de un lado a otro. —¡Y TÚ TAMBIÉN LARS!—Ahora fue a gritarle a Lars. Bueno, esto parecía una huída del hotel más que tener un rato de charla conmigo.

Me alejaba lentamente, dando pasos de reversa, hasta que choqué con alguien.

Mierda, debe ser James, o eso supuse porque al otro le llamaban Kirk cuando le querían calmar. Hice un gesto de perrito confundido ladeando la cabeza.

Mientras que Jason intentaba separar a el tal Kirk de Lars, quién deduje que es James, fue y de un estirón a la camiseta de Lars los separó. Vaya, que hago aquí.

Mientras discutían que pasaba y lo del auto, me tuve que quedar ahí parada, hasta que Jason habla.

—Ella es Ruby, una antigua amiga que la encontré yendo a comprar cerbezas el otro día, quedamos para vernos hoy pero el enano de Lars quería ir y tomó tu auto James—Me había tomado de los hombros. Ay, que vergüenza.

—Ahora vino porque quería conocerlos—Dijo más calmado, luego estando aún detrás mío, me susurró. —Lo siento—Y echó una pequeña carcajada, esto hizo que se me herizara la piel.

¿Qué mierda pasa?

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