Capítulo 3
Derek en multimedia.
—¿Cómo fue tu primer día, cariño? —Me dijo mi madre, dulcemente. Era una mujer alta, con el pelo castaño claro y de ojos azules. No nos parecíamos en nada y eso siempre me extrañó ya que, joder, las hijas deberían de parecerse a sus madres, ¿No?
— No me fue nada mal, conocí a unos chicos.—Respondí, temiendo el interrogatorio que me esperaba a continuación.
—¿En serio? —Exclamó emocionada.— ¡Eso es fantástico!
A continuación besó mi cabeza y salió de mi habitación, dejándome sola con mis pensamientos. No podía parar de pensar en el chico que había visto esta mañana, en clase. Cuando acabó intenté preguntar a Aileen el por qué de su miedo pero no había conseguido sacarle nada, ella no quería hablar del tema, solo me dijo que no era un chico muy normal, que nunca hablaba con nadie ya que los demás no se atrevían a acercarse a él. Suspiré mientras miraba la hora. En unos minutos me recogerían los chicos para ir a enseñarme la ciudad, así que recogí mis cosas y bajé las escaleras rápidamente cuando escuché un claxon.
— Mamá, voy a salir a conocer un poco la ciudad.
— Pásatelo bien, cariño. Ya me contarás.—Me guiñó un ojo mientras yo bufé riendo en dirección a la puerta. Mi madre y su manía con que conociera a algún chico.
Salí de mi casa y me monté en el coche negro que me esperaba a la entrada, saludando a todos.
— A ver chicos, no nos podemos descontrolar mucho hoy, solo unas copas. Mañana tenemos clase.—Dijo Aileen pasando su mirada por todos. Yo solo asentí, pues, no solía beber y no tenía pensado hacerlo.
— Vamos Aileen, no actúes como madre, es solo un día, no pasa naaaada.—Exclamó Clary, de forma ruidosa y alargando las ''a''.
Derek soltó una carcajada y yo hice lo mismo. Alomejor después de todo si que me iba a tomar una copa.
— Venga, no le demos una mala impresión a Elena.—Dijo éste mirándome a través del retrovisor.— Parece que nunca ha roto un plato.
— Para ser sincera, no suelo beber mucho.—Dije en respuesta.
Clary y Aileen me miraron horrorizadas y yo solo solté una risotada.
— Elena, hoy te estrenarás con nosotras.— Dijo Clary.
— No es que no haya bebido nunca es que...
— Te estrenarás dije.— Me miró y afirmó rotundamente para después reír. Se había salido con la suya así que le asentí y reí con ella.
— ¿A dónde iremos? —Pregunté, pues no conocía nada de la ciudad.
— Hay un pub por aquí cercano que sirve buenas copas. Podríamos empezar por ahí.—Me respondió Aileen y solo asentí.
Después de unos 5 minutos de trayecto, estacionamos el coche y bajamos. Me abracé con los brazos pues, estaba empezando a refrescar. Entramos en el pub y lo observé atentamente. No era enorme, pero tampoco pequeño. Era algo oscuro y tenía una barra enorme dónde había varios chicos sentados, una mesa de billar, mesas esparcidas por ahí y poco más. No era nada del otro mundo pero para una copa no estaba nada mal.
—¿Te gusta?
— Sí, no está nada mal.—Miré a Aileen y sonreí. Derek fue a por unas copas y nos sentamos las tres, observando a las personas.
—¿Por qué te mudaste aquí Elena?—Me preguntó Clary mientras Derek volvía con 4 copas de color rosado. Cogí la mía y le dí un sorbo. Joder, estaba muy fuerte. Arrugué la nariz y Derek rió al ver mi expresión.
— Mis padres querían un cambio de aires. Al principio no quería mudarme pero tampoco quería buscar un trabajo y estudiar a la vez, así que me mudé con ellos.—Dije, con un encogimiento de hombros.
—¿Dónde vivías?—Dijo ahora Aileen, curiosa.
— En Nueva York.—Me volví a encoger de hombros.
—¡Yo hubiese buscado 20 trabajos si fuese necesario!—Exclamó Clary con la boca abierta. Sonreí y la miré, pues, esperaba su reacción. No entendía por qué esa admiración por Nueva York.
Después de un gran interrogatorio sobre la gran manzana y 3 copas más, estaba algo mareada.
— Dijisteis que me enseñaríais la ciudad y estoy borracha como una cuba en un bar de mala muerte.—Dije, mirándolos con reproche mientras ellos reían.
— Lo que importa es la compañía, Elenita. —Dijo Derek y golpeé su brazo.
— Saldré a tomar el aire un poco, que me vendrá bien. —Dije y me puse en pie, Aileen se levantó.
—¿Quieres que te acompañe? —Negué con la cabeza y sonreí.
— No os preocupéis, estoy bien. Y volveré.— Les guiñé el ojo mientras salía y los pude ver reír.
Abrí la puerta con cuidado, pues me tambaleaba un poco y salí al exterior. Me azotó un bofetón de aire frío y me arrepentí al instante de no haberme quedado dentro. Tirité y me dispuse a entrar cuando vi algo moverse entre la maleza del bosque, que quedaba a unos metros delante mía.
Tragué saliva y andé un poco. Maldita borrachera. ¿Por qué tenía que ponerme tan curiosa?
Me adentré un poco y suspiré aliviada. Allí no había nada. Me estaba dando la vuelta para volver al interior del bar cuando vi una sombra a lo lejos. Seguí mirando y achiqué los ojos. ¿Era el alcohol o era de verdad?
— Elena.—Susurró la voz. La voz de mi sueño.
Sentí como se erizaba mi piel y eché a correr hacia el pub. No podía ser. Lo que yo tenía eran solo sueños, ¿No?
Temblaba de miedo cuando llegué hasta la mesa de mis amigos y doblé mis rodillas, poniendo mis brazos sobre ellas.
— Elena, ¿Estás bien? —Me dijo Aileen, mirándome preocupada.
— S-sí.—Logré decir.— Es que vi algo ahí fuera, un bicho o algo y me asusté.
Derek me miraba fijamente cuando habló.
— Creo que estás ya lo suficientemente borracha. Vámonos anda. — Asentí y todos rompimos en carcajadas, incluida yo, ya que, seguramente Derek estaba en lo cierto y yo me lo había imaginado todo.
Salimos del pub y subimos al coche pero, mientras arrancábamos para volver, pude ver un destello rojo dentro del bosque que miraba directamente hacía mi.
Bueno, tercer capítulo ya!!
Ya sabéis que os podéis imaginar a los personajes como más os gusten, pero yo a Derek lo veía así!!
Espero que os guste :)
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