•AGAIN• 4
Conseguiste por fin alcanzar al Teniente Coronel, el cual por fin había soltado a la pobre mujer y ahora estaba mirando molesto las llaves que tenía en las manos.
"Vamos, ¿como puede ser que ninguna entre?" Se preguntó a si mismo mientras refunfuñaba.
Suspiraste para tí misma y te acercaste a tu superior y diste unos pequeños toques en su hombro para llamar su atención.
"¿Has probado la llave que sobresale de su pantalón?" Dijiste mientras señalabas a una llave que sobralía de uno de los bolsillos de este.
El hombre dió un sonido de sorpresa y cogió la llave.
Probó en meterla adentro de la cerradura y la puerta se abrió con un leve chirrido.
"¡Eres una genia _____! " Dijo Hughes con brillitos a su alrededor mientras te miraba fascinado.
"S-Solo tengo buena vista señor" Dijiste mientras sentías gotitas de sudor
"Bueno ¡Pasemos!" dijo el hombre entusiasmado mientras pateaba un poco la puerta y entraba... ¿con orgullo? A veces no entendías a este hombre.
Miraste a Sheska, la cuál miraba un poco perpleja la escena.
"Pasa primero usted señorita Sheska" Dijiste mientras te ponías a un lado de la puerta.
La mujer te vió un poco sorprendida para luego asentir rápidamente con la cabeza.
Después de ver que ya habían entrado los dos, tu pasaste y cerraste la puerta.
La habitación en la que estabais no era muy grande, tenía algunas que otras estanterías y lo que predominaba era una gran mesa en medio.
"¡Este será su ambiente de trabajo señorita!" Dijo Hughes mientras golpeaba un poquito la mesa para dar más énfasis. "Para empezar quiero que me reescribas un informe bastante actual, ¿Oíste lo del alquimista de hielo?" Preguntó mientras colocaba sus gafas.
Sheska puso su dedo en su mejilla indecisa.
"Creo haber leído y escuchado de él, ¿creó grandes muros de hielo por toda central verdad?" Preguntó la mujer, lo cual el hombre asintió con la cabeza
"Bien, bien así me gusta, aquí tienes papel y pluma, así que si no te importa ya puedes empezar a trabajar" Dijo tu superior mientras caminaba hacia la puerta.
Sheska asintió con la cabeza y se sentó en una de las sillas.
Hughes giró el pestillo y abrió la puerta.
Giró 180° de una forma exagerada para encararte, haciendo que saltaras del susto por su súbita acción.
"¡Alquimista Hahn! Usted quédese con la señorita Sheska hasta que vuelva, tengo que coger algunos papeles de los antiguos informes para que reescriba" Dijo tu superior mientras se daba la media vuelta y se iba a paso ligero del lugar.
Te quedaste estática en tu sitio viendo cómo el hombre se iba alejando del lugar.
"Ok" Dijiste en voz baja mientras parpadeabas varias veces.
Volviste a cerrar la puerta y te giraste.
Miraste a la mujer que se encontraba sentada, te acercaste ella y te sentase al lado suya tímidamente
"¿Te llamabas ____, verdad?" Dijo la mujer, haciendo que saltaras un poco en tu sitio, no pensabas que te iba a hablar.
"E-Emm si, es un placer conocerla señorita Sheska" Dijiste asintiendo un poco la cabeza.
Sheska te devolvió el gesto.
"Por favor, solo dime Sheska" Dijo para volver a escribir.
Os quedasteis en silencio durante un buen rato.
La verdad no sabías cómo iniciar una buena conversación.
Menos con una persona que recién acababas de conocer hace 20 minutos.
Suspiraste mientras volvías a mirar a la mujer, la cuál se encontraba concentrada escribiendo todo lo que se acordaba del informe.
Te preguntabas que hacia una mujer así visitando a el alquimista Fullmetal.
Aunque si no recordabas mal, el chico que tenía la armadura dijo que le habían reescrito algo.
La verdad, cuanto más pensabas en el asunto, más curiosidad tenías.
Sin contenerlo más dirijiste la palabra despues de 10 minutos.
"¿Sheska?" Llamaste en voz baja hacia la mujer que se encontraba a tu lado.
Ella paró de escribir y te miró emitiendo un "Ummh?" En respuesta.
"¿Que has reescrito al alquimista Fullmetal?"
Ella te miró por unos segundo para responder.
"Le reescribí todos los tomos de las recetas de cocina del Doctor Tim Marcoh" Te respondió mientras volvía a su trabajo.
Tú le diste un pequeño "gracias" y volvisteis al silencio.
Ahora estabas más confusa. ¿¡Para que demonios quería un Alquimista tomos de recetas de cocina?! ¿Acaso le gustaba tanto cocinar? Te preguntabas dudosas por las raras elecciones del chico.
Luego negaste internamente.
Nononono, tiene que haber algo más, ¿Acaso es algún mensaje que hay que descodificar?
Sheska dijo que era un tal 'Doctor Marcoh' así que debe de ser otro tipo de cosa.
Pero para empezar.
¿¡QUIEN ES EL DOCTOR TIM MARCOH?!
Derrepente se abrió la puerta de golpe, revelando a tu superior, internamente se lo agradeciste ya que si hubieras seguido pensando en el tema, ahora tendrías un puré en la cabeza.
"¡Traigo todo!" Dijo Hughes sonriente mientras miraba a la chica la cual ordenaba las hojas recién escritas.
"¡Ya está!" Dijo Sheska mientras dejaba la pluma al lado.
El Teniente Coronel y tú la mirasteis sorprendidos.
Rápidamente el hombre se acercó a la mujer, tú te limítaste a asomarte desde tu asiento.
El hombre cogió las hojas y las empezó a leer asombrado.
"Impecable, ¡esta todo! ¡Cada palabra, cada punto!" Dijo asombrado el superior miéntras pasaba las hojas, cuando terminó de leer, te las pasó para que las leyeras tú también "¡Edward tenía toda la razón!" Dijo el hombre complacidopor la recomendación del joven.
Tú mientras mirabas las hojas estupefacta.
"¡Tu memoria fotografíca es genial Sheska!" Dijiste asombrada mientras mirabas a la mujer, la cuál estaba un poco sonrojada por los comentarios.
"Aish, no es para tanto, la gente normalmente se burlaba de mí por esto" Dijo la mujer un poco triste tras recordar los comentarios de las personas.
Rápidamente tu saltastes y cogistes las manos de la mujer.
"¿¡Pero que dices!? ¡Tu habilidad de recordar así las cosas es asombroso! ¡Ojalá tuviera una habilidad como la tuya!" Dijiste con seriedad hacia la mujer, la cuál parecía un poco sorprendida por tu actos.
"Vaya ____, no sabía que tenías ese lado" Dijo Hughes mientras se reía levemente.
Tú te percataste de lo acabaste de hacer y quitaste tus manos con rapidez avergonzada.
"¡Lo siento!" Dijiste roja por la vergüenza
"¡No! ¡No te disculpes! ¡Si más que nada debería darte las gracias!" Dijo Sheska tranquilizandote "Muchas gracias, lo tendré en cuenta" Dijo la mujer mientras ponía una mano sobre tu hombro.
Tú la miraste sorprendida y sonreiste levemente, todavía un poco ruborizada.
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Era un día normal en la base de central.
Ya te habías acostumbrado a tu nueva rutina.
Ahora estabas con Sheska, ayudándola a reeordenar las estanterías, las cuales estaban hechas un desastre.
"¿Cómo puede ser que los militares sean tan desordenados?" Dijiste refunfuñando mientras ponías un libro en su lugar "Aunque la verdad, esto no es nada comparado con el despacho de Hughes"
"¿Está tan desordenada?" Dijo sorprendida Sheska, mientras cogía una pila de libros "Hace dos días cuando tuve que ir a su despacho, estaba bastante limpia la verdad, ah-¡Por cierto! ¿Donde van estos?"
"Estantería D-E 4, ¿Y quién crees que lo limpia? Sus subordinados siempre tenemos que cuidarlo para que no se meta en problemas" Dijiste suspirando mientras te acercabas a la mujer y le quitabas varios libros, ella te respondió con un pequeño gracias.
"¿Enserio es tan infantil siempre? Pensé que solo lo hacía para acomodar a los novatos" Dijo Sheska poniendo los últimos libros en la estanteria.
"Bueno, no es así siempre, cuando es necesario si sabe ponerse serio, por algo es un Teniente Coronel" Dijiste suspirando mientras sacudias tus manos. "¡Listo!" Sonreiste mientras mirabas a Sheska la cuál sonreía aliviada al ver todas las estanterias ordenadas.
"¡Por fin! ¡Pensé que nunca terminaría!" Dijo la mujer juntando sus manos encantada.
Salisteis de la pequeña habitación y la cerraste con llave.
"¡Bueno nuestro trabajo aquí ya terminó!..... ¿Ahora que...?" Dijiste un poco dudosa mirando a Sheska, la cuál se encontraba igual de dudosa que tú.
"Bueno... Yo soy alguien que contrató personalmente el Teniente Coronel para reescribir, pero tú siendo una alquimista estatal...." Dijo la chica pensativa.
"¡Ya sé! ¿Que tal si nos tomamos un pequeño descanso?" Dijo Sheska cogiendote de la mano.
"¿Estas segura Sheska? Puede que nos necesiten en algún lado-"
"¡Pues que nos llamen! ¡Nosotras somos humanas también, y sin descanso no creo que nos funcione bien el coco! ¿No crees?" Dijo la mujer sonriendo mientras te llevaba de la mano.
Ahora que lo pensabas ella tenía razón, habíais estado trabajando durante horas y un pequeño descanso en la cafetería de central no vendría nada mal.
Las dos juntas pasasteis por los largos caminos de central, hablando de cosas varias y del trabajo en sí.
Hacía tiempo que no hablabas así de segura con alguien.
Sheska tenía una personalidad bastante peculiar y ella al ser amante de los libros te recomendaba varias obras de tus géneros favoritos.
Contándote sus sinopsis sin revelar nada importante de la historia.
A veces no podías evitar en pensar en el Coronel Weber y al teniente.
Esas personas te ayudaron en todo lo posible desde que te convertiste en alquimista estatal y le agradecias de todo corazón el obligarte a trasladarte aquí.
Aquí tenías muchísimas más posibilidades de conseguir tus metas y habías estudiado más del tema, gracias al estar mucho tiempo en las librerías junto a Sheska.
"¡Aún no me puedo creer que ya lleve 10 días trabajando en la central!" Dijo la mujer poniendo sus manos en la cara. "¡Por fin puedo pagar los tratamientos de mi madre" Dijo Sheska realmente feliz.
"Hablando de tu madre, ¿Que tal se encuentra?" dijiste sonriente tras oír las noticias
"¡Muy bien! ¡Los médicos dicen que en unas semanas podrá salir del hospital! ¡Es un milagro!" Dijo la mujer alzando los brazos con alegría.
Tú la sonreiste y reiste con ella.
Pasasteis por unas escaleras al lado de unos grandes ventanales.
Sheska se abanicó con su mano y se arremangó las mangas.
" Uuuufff ¡Que calor hace! , ¿Tú no tienes calor con tanta ropa?" Preguntó la mujer observando a la muchacha que le acompañaba
"¿E-Eh? Ah no, no tengo, no te preocupes" rió incómodamente la muchacha mientras se acomodaba las mangas.
La mujer te miró por unos segundos más para alzar los hombros con indiferencia.
Por fin llegasteis a la cafetería y abristeis las puertas de cristal de estas.
Era bastante grande, ya que después de todo debía de tener espacio para cientos de militares.
Pero lo bueno era que no estaba muy lleno.
Os acercaisteis a una mujer detrás de la barra, ella os sonrió y os preguntó que es lo que querías tomar.
Sheska pidió un café con leche y un croissant y tú pediste un zumo de naranja con una napolitana.
La mujer os lo sirvió y os lo llevasteis las bandejas a una mesa cercana.
Os sentasteis y empezasteis a degustar.
"Mmmmh que rico, ¡siempre me han gustado los croissants!" Dijo la adulta metiendo otro mordisco a este, tu la miraste divertida y asentiste. "Bueno, ahora que estamos, tu ya sabes, no trabajando en estos momentos, ¿podrías contarme un poco de tí no?" Dijo la mujer mientras veía como te metías un trozo de napolitana en la boca y ladeabas la cabeza.
"¿De mí?" preguntaste una vez ya tragada la comida.
La mujer asintió emocionaba mientras se apoyaba en la pequeña mesa.
"¡Sí, tú ya sabes!, amistades, familiares, ambiciones o-¡oh! Algún amorío adolescente" Dijo la mujer poniendo una sonrisa pícara haciendo que casi te atragantaras con tu zumo.
"¿A-Amorío? Lo siento por defraudarte Sheska, pero como puedes ver no he hablado últimamente con mucha gente de mi edad" dijiste intentando poner una voz serena y tragabas de una vez por todas el zumo.
"Awwww, que pena... ¡Pero ahora que lo pienso, eso no es cierto! ¿¡No hablaste acaso con Edward?!" Dijo la mujer todavía motivada por sacarte alguna información.
"¿Edward?" Preguntaste un poco dudosa intentando recordar algún chico con ese nombre. "¡Ah! El chico rubio que iba acompañado con alguien en armadura!" Dijiste por fin acordandote del muchacho. "No he hablado con el desde que nos conocimos" Dijiste plenamente, haciendo que tu compañera se deslizara dramáticamente en su asiento.
"¡Ayyyy que sosa ereeeees!" Dijo finalmente para levantarse de su sitio.
"¡No es que sea sosa!.... ¡Solo no tengo una vida amorosa activa!" Dijiste defendiendote mientras te levantabas tú también de tu asiento.
"Si, si, ya, ya" Dijo Sheska mientras ponía la bandeja al lado de la barra tú imitaste su gesto.
"Venga, vayamos a ver al Teniente Coronel Hughes, debemos informarle que ya terminamos después de todo" Dijo la mujer agarrandote de la mano arrastrandote por el lugar.
"¡SUELTAME, ESTÁS COGIENDO LAS MISMAS COSTUMBRES DEL TENIENTE CORONEL" Exclamaste mientras intentabas zafarte del agarre de la mujer.
"¿Eso crees?" Respondió Sheska risueña mientras se reía.
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