•AGAIN• 14
Era una tranquila mañana en la ciudad de Dublith...
Bueno, no para unos ciertos alquimistas.
Justo como dijo su profesora, los levantó a las 6:00 AM, haciendo que refunfuñaras interiormente por lo temprano que era.
Pero como no querías que tu nueva maestra te sacara de la cama a palazos, decidiste salir de tu calentita y agradable cama a la fuerza.
Aprovechando que la armadura intentaba con todas sus fuerzas levantar a su hermano mayor, te escurriste rápidamente en el baño para ser la primera en ducharte.
Mientras te frotabas el pelo con el champú pensaste en cómo sería tu entrenamiento con la maestra de alquimia.
Alzaste los hombros con indiferencia para coger un pequeño gel especial para automails (cortesía de Winry) y lo empezaste a frotar por los huecos y los lugares difíciles de limpiar de este.
No puede ser tan malo.
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"¡Los ojos estan deformes!, ¡rehazlo!"
Oh Dios, estabas totalmente equivocada.
"¡S-Si!" Exclamaste con miedo de que te pateara o te diera un golpe como lo ha hecho anteriormente cuando te quejaste.
Desde que empezasteis la sesión que fue aproximadamente a las 7:30 AM.
Ha estado dejando tareas para que cada uno practique.
A Edward y a Alphonse los ha mandado a practicar su estilo de pelea afuera, mientras tú y ella practicabais con trozos de madera la alquimia estructural.
"Ahora la textura es muy rugosa, si no quieres que una estructura se derrumbe debes mantenerla lo más lisa y fuerte posible.
Esta técnica también sirve para camuflarse, ya que puedes elevar paredes con una textura muy parecida a la original" explicó mientras veía como cogías otro trozo de madera.
"¿¡Cómo puedo hacer que las estructuras tengan la textura que yo quiero?! ¡Por más que lo intente salen todas con una textura rugosa y desagradable al tacto!" Preguntaste mientras mirabas con odio a la madera, como si eso fuera a hacer algo.
La mujer se puso un dedo sobre la mejilla, pensando como podía explicártelo.
"He observado que la reacción la haces muy rápida" Dijo para sí misma "Ok, ya sé, ¿que tal si está vez lo haces más despacio? Tomate la transmutación por lo menos unos 30 segundos. Intenta enfocarte en todos los detalles, primero la forma, segundo la textura y tercero los detalles" Explicó mientras tu hacías el círculo de transmutación.
Juntaste tus manos y las pusiste sobre la madera, activando el círculo al instante.
Hiciste como dijo tu maestra, primero visualizaste la forma y lentamente la empezaste a moldear con las manos, luego te concentraste en la textura, modificaste la estructura entre los átomos poco a poco y por último hiciste los pequeños detalles.
Separaste tus manos del círculo y con eso desaparecieron las luces azules.
Mostrando un pequeño oso a cuatro patas.
La mujer tocó el lomo de este y sonrió encantada.
"¡Mucho mejor! Aún hay un poco de rugosidad, ¡pero esta mejor que las anteriores!" Alagó la profesora, haciendo que dieras un suspiro de alivio."Veo que también te tomaste el tiempo con los detalles, las orejas y los ojos están bien, pero podrías haberlo puesto más ganas en el pelaje" Evaluó levantándose de su sitio.
"Sigue así, quiero que sigas practicando de esa misma forma, y la mejor que te salga me la dejas para luego" Mandó la maestra haciendo que asintieras obedientemente con la cabeza. "Voy a ir con los hermanos a practicar pelea, por la tarde, te daré una pequeña introducción de pelea a tí también de forma particular" Dijo la maestra marchándose de la sala, dejándote sola con un montón de figuritas y muchos trozos de madera por transmutar.
Suspiraste pesadamente, te estiraste un poco haciendo crujir tu espalda.
Soltaste un suspiro de alivio para coger la tiza y ponerte a dibujar otro círculo encima de la madera.
Seguramente después de esto no se te olvidará nunca como hacer un círculo de transmutación en tu vida.
Juntaste tus manos y activaste el círculo.
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Habían pasado dos horas desde que estabas haciendo figurines de madera sin parar.
De vez en cuando, el señor Sig o Mason pasaban por la sala y te saludaban y te distraían un poco para que descansaras y no te diera un patatús.
Finalmente alzaste una figura al aire.
Este era el último trozo de madera que quedaba en la pila.
Sinceramente era el mejor de todos ellos.
La puerta de afuera de abrió dejando a entrar a los hermanos Elric.
Edward estaba sudando a chorros, mientras murmuraba cosas por lo bajo, mientras Alphonse estaba.... Como siempre la verdad, diciendo cosas positivas a su hermano para que no se derrumbe en el mismo piso.
Edward observó las pilas de figuras, las cuales habías clasificado como 'tirar' y 'podrían estar mejor'.
Miró la que tenía en tus manos y te dió un pulgar hacia arriba. "No está mal" Dijo simplemente para irse al baño de vuestra habitación.
Alphonse mientras se quedó al lado tuyo.
"¡Vaya! ¡Te ha salido bastante bien!" Dijo mientras miraba detalladamente la figura que habías completado con alquimia."¡Es un gato!" exclamó felizmente.
"¿Te gustan los gatos Alphonse?" preguntase dejándole qué sujetará la
figuritas, este asintió con la cabeza observando los pequeños detalles que intentaste aplicar.
"La anatomía de los gatos es un poco distinta a esta, las patas son un poquito más gorditas , las uñas son muy cortas y las orejas sueles ser más puntiagudas"
Sentiste gotas de sudor caer por tu cabeza.
"S-Si que te gustan lo gatos ¿eh?" Dijiste nerviosamnete recibiendo la figura de vuelta.
"¡Por supuesto! Los gatos son mi animal favorito" Dijo orgullosamente la armadura.
Tú lo miraste descolocada, pero igualmente sonreiste.
"Bueno, vamos a ver qué tal por aquí" Dijo una voz femenina por detrás vuestra, mostrando a vuestra maestra sonriendo ante vuestra interacción anterior.
Le entregaste la figurita a la mujer.
Esta le dió unas vueltitas en su mano, provando el tacto, y observando con cada detalle.
"¡Esta muy bien hecho! ¡Se nota que le has puesto dedicación a esta última! El único fallo que le encuentro es que es muy delgada la madera que forma el gato, por lo que lo hace muy frágil, ¡pero no es nada que no se pueda arreglar con un poco de práctica!" criticó Izumi devolviendo te la figura. "Estás libre" Dijo para marcharse a la cocina para preparar la comida de hoy.
Suspiraste aliviada mientras dejabas el gato encima de una mesa.
"Bueno, ahora me toca tirar el resto" Dijiste poniendo tus manos sobre tus caderas.
"Yo no tiraría todos, me quedaría con alguno mal hecho para recordar como fué que me salió por primera vez" Aconsejó la armadura mientras te entregaba la primera figura con la que empezaste.
La miraste sorprendida tras ver tu progreso.
"Tienes razón, gracias Alphonse" Dijiste mientras dejabas las dos figuras encima de la mesa y te dirigidas a tirar las demás.
Las pusiste en un bolsa y las dejaste al lado de la puerta, para que Mason junto con los restos de la carne pueda tirarlo.
"Aún queda una o dos horas para que la comida esté hecha ¿Que queréis hacer?" Preguntó una voz extra, haciendo que Alphonse y tú os girarais hacia la dirección de donde venía la voz, revelando a Edward, el cual ya se encontraba limpio después de haberse dado una corta ducha.
"Bueno.... Yo pensaba en ir a la tienda para comprar algo de ropa. El calor del Sur me está agobiando un poco la verdad" dijiste abanicandote con la mano.
"¡No exageres! ¡Mirame tengo puesta mi abrigo rojo y mis ropajes de manga larga!" Dijo Edward mientras se señalaba a sí mismo, tú le diste una larga mirada.
"Es que tu eres raro Edward" Dijiste inconscientemente hacia el chico, haciendo que a este se le cayera el orgullo por los suelos.
"¡¿A QUIEN LLAMAS RARO, RICITOS?!" Se defendió el rubio acercándose hacia tí para encararte.
Rápidamanete desviaste la mirada de forma y alzaste los hombros.
"¡AHORA NO TE HAGAS LA INOCENTE!"
Lentamente te fuiste hacia atrás y abriste la puerta de la calle.
"¿Alphonse puedes acompañarme a la tienda por favor?" Preguntaste ignorando completamente al rubio, el cual parecía más enfadado a cada minuto que pasaba
"¡Por supuesto!" Dijo felizmente la armadura acercándose.
"¡OYE TÚ TRAIDOR!"
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"Y..... ¿Si tanto te molestaba que haces aquí?"
"Callate"
Después de salir del hogar de los Curtis, los hermanos Elric te acompañaron hacia la tienda de ropa que quedaba más cerca.
Mientras, Alphonse te señalaba algunos lugares en los que su hermano y él de pequeño solían ir a jugar.
"¿Ves esos callejones de ahí? Hermano y yo jugábamos al escondite o al pilla pilla por aquí, además de divertirnos, aumentabamos nuestra condición física" Explicó la armadura mientras pasabais por unas calles
"Wow, nunca había pensado que esos juegos fueran a ayudar tanto la verdad.... Pero supongo que es cierto" Dijiste pensando en cuando de pequeña te dedicabas a perseguir o a escapar de tus mejores amigos por los campo del Este. "Es como si de pequeños nos hubiésemos entrenado para situaciones de vida o muerte sin darnos cuenta"
"Claro que lo hacemos, es algo que proviene de nuestro propio instinto.
Los seres humanos como cualquier animal, nos enseñamos a cómo escapar de depredadores y peligros o a cómo encontrar buenos escondites, ocultandolo cómo simples juegos" Señaló Edward, por fin hablando después de varios minutos callado.
"Vaya.... Eso es bastante.... ¿Salvaje?" te preguntaste mientras pensabas por la reflexión que te acababa de dar el rubio.
"Supongo que si" Dijo Edward alzando los hombros con indiferencia, volviendo al 'chico que ignora y no le importa lo que pasa a su alrededor' de antes.
Suspiraste tras ver que no conseguirías hacerle volver a abrir la boca y observaste mientras a tus alrededores.
El sur era una lugar emocionante el cual nunca pudiste experimentar hasta ahora.
El inmenso calor y las pocas corrientes de aire fresco era algo tan característico de la zona, junto con sus paisajes áridos, los cuales te hacían a veces estornudar por el polvo.
Seguramente nunca hubieras vivido esta experiencia si te hubieras quedado en Central o en el Este.
"Es aquí" llamó tu atención Alphonse señalando una tienda pequeña de ropa.
Asentiste y abriste la puerta,
La armadura te prometió que se quedarían afuera esperándote, mientras el rubio refunfuñaba.
Les sonreiste y entraste del todo.
Al entrar en la tienda, observaste la gran variedad de ropa que disponían.
Agradeciste interiormente que la mayoría fuera de estación calurosa.
Divagaste por toda la tienda buscando ropa que fuera de tu gusto y que fuera de tu talla.
No querías tardarte mucho, por lo que cogiste un nuevo conjunto para alternar con el que ya llevabas puesto.
Te lo llevaste a los probadores y te pusiste la ropa para ver que tal te quedaba.
Escogiste un top de color negro, parecido al de Winry, unos pantalones grises que cortaban sobre más arriba del tobillo y una pequeña sudadera lila que tenía las mangas largas, pero no te llegaba a la cintura, sino que cortaba justo por un poco más debajo del pecho.
Este último lo cogiste por tu inseguridad de mostrar tus automails al público, pero al menos la tela no era muy gruesa, por lo que no te daría tanto calor como tu ropa anterior.
Te la quitaste para ponerte denuevo tu ropa anterior y pagar.
Fuiste hacia donde estaba la dependienta, la cual te sonrió amablemente.
"¿Ya tienes todo lo que querías?" Preguntó mientras observaba como ponías la ropa encima de mostrador.
Asentiste y preguntaste cuanto era "10000 cenz por favor" Dijo mientras metía la ropa en una bolsa, sacaste tu billetera y sacaste varias monedas y billetes de este.
Se lo entregaste y os disteis las gracias mutuamente.
Observaste feliz la bolsa de ropa, ¡por fin podías cambiarte de ropa!, ya no usarías el mismo conjunto sudoroso por otro día más.
"¡Chicos ya-!" empezaste saliendo de la tienda pero te cortaste a tí misma tras ver que ninguno de los dos hermanos se encontraban ahí ¿te habrás tardado demasiado?. "¡Alphonse, Edward!" los llamaste mientras mirabas hacia la izquierda y derecha intentando divisar a cualquiera de los hermanos.
"¡Aquí!" Escuchaste por un pequeño callejón, de este salió Edward corriendo cogiendote de la mano. "Por favor ayudame con los gatos" Dijo apenado mientras te llevaba hacia donde había salido antes.
"¿Gatos?" preguntaste entrando al callejón junto a él.
No tardaste mucho en averiguar a lo que se refería.
"¿¡Que demonios Alphonse?!" Exclamaste tras ver la situación en la que se encontraba la armadura.
"Lo siento..... No pude controlarme" Dijo mientras acariciaba a un gato.
Alrededor de la armadura se encontraban un montón de felinos, tanto dentro como fuera de él.
Algunos incluso mordían su armadura o se rascaban sobre ella.
"C-Cuando dijiste que te gustaban los gatos no pensaba esto" Dijiste mientras mirabas desconcertada la cantidad de felinos. "1,2,3,4,5,6..."empezaste a contar los gatos todavía en shock.
"Por favor, ayúdame a quitarle todos de encima antes de que su armadura se llene de pelo de gatos" Dijo Edward de forma suplicante.
Suspiraste, ¿ahora quería tu ayuda? ¿Después de haber estado todo el rato quejándose de tu estancia con ellos? Tenías muchas ganas de decirle un rotundo no, solo para molestarle, pero tras pensar mejor, no querías que Alphonse llegara a la casa de los Curtis dejando pelos por doquier, ya que si lo hacía os darían escobazos para que lo limpiarais.
Suspiraste de nuevo para dejar tu bolsa al lado.
Te arrodillaste y empezaste a hacer soniditos y gestos con las manos para atraer a los gatos.
"¡Vengan mininos! ¡Ven~!" Dijiste acercando tu mano hacia uno de los gatos, para luego recibir un bufido y arañazo por parte de este. "vaya que si tienen mal carácter" Dijiste apartando tu mano, te quejaste interiormente tras ver como había dejado un pequeño rasguño en el guante.
Edward parecía tener la misma suerte que tú, solo que el lo intentaba a la fuerza y recibió un arañazo en su cara.
"¡MALDITOS GATOS!" Gritó el rubio mientras se ponía una mano en la mejilla herida.
"Lo siento chicos, pero los gatos me han elegido" Dijo Alphonse tras ver vuestros pobres intentos de atraer a los felinos.
"No digas chorradas, Al" Respondió su hermano mientras sentía gotas de sudor sobre su cabeza.
"Bueno, si atraerlos por la buenas no funciona" Dijiste sacando tu guantes de transmutación. "Habrá que usar otra manera" Continuaste quitandote los normales.
"¿¡Que demonios ____?!" Exclamó Edward agarrandote del brazo parando tus acciones.
"¡NO DEJARÉ QUE ELECTROCUTES A MIS HERMOSOS GATOS!" Gritó a la defensiva Alphonse abrazando a cuantos gatos podía.
"No es lo que creéis" dijiste riéndote mientras quitabas el brazo del rubio, el cual te observaba confundido
"hay muchas cosas que le gustan a los gatos" Dijiste mientras cogías un pequeño cristal del suelo."Comida, Juguetes.... Estos animales son muy curiosos" dijiste mientras te arrodillabas y inclinabas en cristal un poco, tras hacerlo te levantaste y miraste hacia Edward, "Ok quiero que te agaches y cojas el cristal, ya sabrás que hacer cuando veas lo que voy a hacer" Dijiste posicionando una de tus manos hacia adelante.
El rubio te miró extrañado pero hizo lo pedido igualmente.
Chasqueaste los dedos, haciendo que formará una pequeña chispa entre tus dedos, rápidamente aumentase el voltaje, haciendo que la carga eléctrica fuese visible. "Con estos guantes puedo realizar, una carga eléctrica, que se mantiene por el constante intercambio de electrones con el ambiente" explicaste mientras un pequeño destello de luz rebotaba con el cristal "la energía eléctrica también tiene la propiedad de emitir luz" continuase viendo como la luz proyectada por el objeto se reflejaba en la pared "¿y que es lo que les gusta a los gatos?" Preguntaste tras ver cómo los felinos ahora tenían toda la atención en el pequeño rayo de luz.
"¡Los rayos de luz!" Exclamó Edward tras comprender tus intenciones.
El muchacho movió el espejó, haciendo que tanto la luz como las cabezas de los gatos se movieran a la misma dirección.
Sin previo aviso, todos los gatos salieron disparados hacia el pequeño punto de luz, para ponerse a jugar con él.
Edward corrió hacia su hermano, y tú cortaste la chispa, haciendo que los gatos se confundieran por no ver ningún rayo de luz.
Aprovechando su confusión, levantasteis a Alphonse y os salisteis fuera del callejón. (claro, sin olvidarte de coger la bolsa de tu querida compra)
Mientras caminabais de regreso te quitaste tus guantes de transmutación para intercambiarlos con los normales.
"Oye, ____ ¿Porque usaste la alquimia en vez de los rayos del sol que estaban afuera del callejón?" Preguntó curioso la armadura, pero a la vez un poco triste por haber sido despojado de sus amigos felinos.
"El problema fue la posición del sol, al ser mediodía, los rayos de este no iban a captar de la misma forma, os hubiera reflejado grandes cantidades solares, y os hubiera dejado ciegos por un pequeño rato" respondiste sencillamente.
"Se te da bien el tema de la alquimia ambiental ¿eh?" Dijo Edward observandote por el rabillo del ojo.
Tú asentiste mientras te fijabas tu vista al cielo.
"Mi madre me enseñó todo lo que sé sobre el uso de la alquimia eléctrica y ambiental.
Pero nunca se profundizó en la alquimia básica, algo que recientemente me ha estado extrañando la verdad" Dijiste un poco confundida por las raras acciones de tu madre "Bueno, supongo que no tuvo tiempo de enseñarmelo" Dijiste alzando los hombros tristemente.
Los hermanos decidieron no comentar sobre el tema.
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Tras llegar de nuevo a la casa, os recibieron con una comida recién hecha.
¡Era (inserta comida que te guste aquí)! Una de tus comidas favoritas.
Así que encantada te pusiste a degustar junto a todos la comida hecha.
"Y así fue como quitamos los gatos encima de Al" terminó Edward bebiendo un poco de agua.
"¡Pero es que eran muy adorables!"
Replicó Alphonse moviéndonos brazos de arriba a abajo.
"Seguro que lo eran Alphonse" rió Sig metiéndose un poco de la comida en la boca.
"Así que alquimia Eléctrica.... Antes me dijiste que tu alquimia provenían de otro país ¿verdad? ¿Cuál es?" Recordó Izumi observando a su alumna.
La cual la miró con sorpresa tras recordar lo dicho el día anterior.
"Creo que mi alquimia proviene del norte, Drachma" Dijiste simplemente para meterte un trozo de comida en la boca.
Todos en la mesa te miraron impactados
"¿¡DRACHMA?!" Dijeron todos a la vez haciendo que saltará en tu sitio asustada.
"¿si?..." dijiste insegura ante las miradas de todos.
"¿C-Como puedes estar segura de eso?" Preguntó Mason recuperándose del shock.
"Mi... Mi madre nació en Drachma..." Dijiste insegura.
"¿¡Estamos hablando de Drachma?!, ¡¿del mismo país que esta en guerra con Amestris?! ¿¡Como siquiera consiguió meterse?! " exclamó Edward sorprendido por la nueva información
"Ah-h, entonces era solo por eso" Dijiste ya más calmada entendiendo la situación. "Bueno, mi madre se mudó a Amestris con tan solo 17 años, mucho antes de que la guerra empezara" Calmaste a los de la mesa, los cuales suspiraron de alivio entendiendo la situación.
"¡Entonces es por eso que nunca hemos visto ningún libro con ese círculo!" Apuntó Alphonse, recordando la conversación que tuvisteis cuando enseñaste tu alquimia.
"Puede ser.... a lo mejor también los guantes del Coronel tienen relación con Drachma también, ya que no hemos descubierto nada de ellos tampoco" Dijo Edward poniéndose una mano en la barbilla pensando en la nueva información adquirida.
"Ya entiendo... Por lo que eres mestiza" Dijo Izumi mientras te observaba de pies a cabeza. "Tu rizado es propio de Drachma, pero tus ojos y cara redonda son muy característicos de Amestris... Ya veo" Dijo mientras se levantaba de su sitio."Ok, ____ te veo luego a las cinco para empezar el entrenamiento" anunció para llevarse su plato de vuelta a la cocina.
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Te encontrabas entrenando afuera de la casa, (con tu nueva ropa por supuesto o de seguro que caías muerta al suelo), la profesora te dijo que estiraras un poco mientras iba a por un libro.
Mientras Edward y Alphonse se quedaban observando sentados un poco alejados de la zona de entrenamiento.
"Muy bien ____, voy a evaluar tu condición física y también tu rápidez mental" Dijo mientras te observaba con un libro en la mano "te voy a ir diciendo preguntas básicas sobre la alquimia y química, y me debes intentar pegar mientras lo haces" Explicó mientras abría en libro por la primera página, no estabas totalmente segura de esto pero te posicionaste. "¿preparada?" preguntó, a lo que tú asentiste con la cabeza.
"Dime la introducción de la alquimia" Empezó, rápidamente corriste a embestirla.
"La alquimia es la antigua ciencia metafísica del arte de manipular y alterar la materia mediante el uso de la energía natural. Este acto se conoce como "transmutación" y su secuencia se describe como: Comprensión, destrucción y reconstrucción" dijiste mientras le intentaste dar un puñetazo, ella con su mano libre, te cogió de la mano y te mandó volando hacia atrás.
"¡PERFECTO! ¡Dime lo que és un círculo de transmutación!" Siguió la maestra, mientras tu te levantabas adolorida del suelo.
No tardaste mucho en reincorporarte y te abalanzaste hacia la mujer a darle una patada.
"La energía natural que usamos los alquimistas es cíclica, por lo que se necesita un círculo de transmutación para que fluya por este.
Los círculos de transmutación se constituyen por dos partes, por-" fuíste cortada por Izumi que te cogió de la pierna y te dió una llave haciendo que dieras un mini grito y te comieras el suelo completamente.
"¡Continúa!" Ordenó, a lo que asustada intentaste ponerte en pie.
"Esta compuesta por, el círculo, que es la base en la cual fluye la energía, y por las runas, las cuales normalmente son triángulos o figuras geométricas a partir de éstas, las cuales sirven para incrementar el poder del círculo" Terminaste intentado barrerle los pies, haciendo que saltará hacia atrás mientras leía el libro.
"Muy bien, ¡ahora dime todos los elementos de la tabla periódica!" Ordenó haciendo que se te cayera la quijada.
"¿¡QUÉ?!" Exclamaste, haciendo que la maestra te diera una mirada asesina.
"Ahora" Dijo de una forma escalofriante la mujer, haciendo que te asustaras al instante
"Hidrógeno, Litio, Sodio, Potasio, Rubidio, Cesio, Francio, Berilio..."
Y así estuvisteis prácticamente durante una hora.
Tú respondiendo a todas las preguntas mientras atacabas y ella esquivaba o te devolvía los golpes.
"Ok, terminamos" Aunció la profesora cerrando el libro.
"P-Por fin" Dijiste mientras te sentabas de golpe en el suelo a descansar.
Estabas llena de rasguños y golpes, nada del otro mundo, pero escocían bastante.
"¡Bien hecho ____!" Te felicitó la armadura acercándose hacia tí con una botella de agua.
Se lo agradeciste mientras lo empezabas a beber con ganas.
"Si, pero te debo decir que nosotros aguantamos dos horas seguidas" pavoneó Edward haciendo que le dieras una mirada de mal gusto, haciéndole reír.
"Tu condición física es buena, pero te falta algo de velocidad y de contraataque, pero no te preocupes, eso ya lo practicarás en estos días" Anunció la profesora mientras entraba a la casa.
"Esa mujer quiere matarme....." Dijiste por lo bajo observándola con los ojos abiertos como platos.
"Esto no es nada créeme, nuestra prueba de admisión fué quedarnos en una pequeña isla y que sobrevivieramos por un més" Dijo Edward mientras te daba palmadas en la espalda.
"¿¡Que dices?!" Preguntaste sorprendida tras lo dicho por el muchacho.
"Si, es cierto, casi morimos de hambre, ¡pero lo conseguimos!" Respondió Alphonse recordando el pasado como si nada.
"Creó que acabó de firmar mi sentencia de muerte"
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