So cosa fare
Italia
Mansión Vongola
Reborn estaba harto. Simple. Sencillo.
¿La razón?
A Timoteo le había dado la "gran" idea (o estupidez, no estaba seguro) de juntar a todos, mejor dicho, a los principales aliados de Vongola a una reunión-cena y decirles a todos los presentes, que su amado Tsuna/Tsuna-kun/Yoshi/Tsunayoshi-kun/Tuna/ etc. No era él décimo.
Una completa estupidez. ¿Cierto?
La razón de su enojo no era sólo eso, si no que los estúpidos guardianes de su Dame-estudiante, perdón, error de la autora. Los estúpidos guardianes de Dame-Tsuna, no, esa tampoco. Los estúpidos guardianes de Tsunayoshi. Si, así suena mejor, ¿ya dije estúpidos guardianes? Meh, como sea.
Los estúpidos guardianes de Tsunayoshi (prontamente ex, con la excepción que ustedes conocen) estaban que escupían brillitos de la emoción al presentar a lo que ellos consideraban "el verdadero décimo" puff, chorradas.
Esperaba que no salieran tan mal heridos, total, si morían tenía que conseguir otros guardianes y realmente no estaba de humor para buscar gente incompetente alrededor del mundo. Prefería mil veces más ir directo a Vindice y jugar al póker o ajedrez con Bermuda mientras bebía un Expresso cargado y con espuma.
See, valía soñar.
Otro motivo para su fastidio y enojo era que en vez de ir a con Nono por él porque de tal noticia, irían directamente a preguntarle y/o exigirle respuestas a él.
¿Por qué demonios a él?
See, un completo fastidio.
Y aunque estuviera así de arto, también le preocupaba, ya que no había visto a Tsuna en lo que lleva él día. Ni siquiera había estado presente en el desayuno. ¿Tanto era el papeleo?
Según Recordaba, No
¿Le daría una tort- tutoría, que recordaría por siempre (como todas las demás)?
See, definitivamente lo haría... Si no tuviera un muy mal presentimiento.
En la aún oscura habitación de Tsuna se encontraba el aun guardián de la Nube de Vongola junto al antes mencionado, aun abrazados.
No habían podido dormir en toda la jodida noche.
¿Quién habría podido dormir si estuvieran en su situación o en alguna parecida?
Nadie. Absolutamente nadie.
Ese preciso momento hizo que Tsuna recordara su situación y comenzará a mortificarse.
¿Qué carajos iban a hacer ahora?
¿Esperar a que Nono llegara y dijera algo como: "Tsunayoshi-kun, lamento decirte que no eres el décimo. Regresaras a Namimori tan pronto como sea posible, ah! Y no le cuentes a nadie de lo sucedido. Mándale a Nana-san mis saludos"?
¡No! Claro que no... Al menos eso esperaba.
Hibari pareció notar la mortificación de su cielo, dándose una idea de lo que pasaba por la castaña cabeza del contrario.
- Herbívoro, ¿Qué es lo que estás pensando?
- Nada... - una penetrante mirada de su acompañante le hizo cambiar de opinión- solo... ¿Qué es lo que vamos a hacer?
Lo más probable que pase conmigo es que me manden de vuelta Namimori para volver a ser el objeto de burlas de todos y ser otra vez el saco de boxeo personal de Mochida y su pandilla... y posiblemente a ti aun te quieran como guardián de la Nube Vongola del "verdadero décimo", tendrán alguna artimaña para que te quedes ya sea por las buenas o por las malas, créeme... los conozco, ahora más que nunca.
- Entonces... ¿Qué sugieres?
- No lo sé, ¿escapar tal vez?, el problema ahí sería el cómo...
Ambos pensaron varias posibilidades, pero para la gran mayoría se necesitaría ayuda externa... otro problema era cuál podría ser esa ayuda ya que toda la definición de "ayuda" era, irónicamente, "relacionados a Vongola" y ese no era un plan que estuvieran dispuestos a seguir. No señor.
Se estaban quedando con pocas opciones, y las que quedaban tenían un gran margen de error y varios riesgos que no estaban dispuestos a tomar.
...Al menos hasta que a Hibari se le vino una idea, una en la que podía obtener ayuda externa y, sabía por experiencia, no obtendrián malos resultados.
Aunque un nuevo problema sería el cómo comunicarse. No lo malentiendan, él era Hibari Kyouya, sabía la manera y el procedimiento para poder comunicarse ya que dicha persona le había dicho los pasos que debía seguir e incluso una clave que solo sabían ellos dos, todo era a prueba de fallas. Pero esa persona le había dicho que solo le contactará en caso de que necesitara ayuda urgentemente y que fuera un caso extremadamente necesario, ya que prefería quedarse en las sombras.
A su criterio. Este era uno de esos casos.
Solo necesitaba una computadora, esa era realmente la parte difícil ya que necesitaba que fuera totalmente ajena a Vongola, es decir: Que esta no fuera la proveedora, que no tuviera el software ni ningún programa perteneciente a la compañía. Eso era realmente difícil porque en los últimos años Vongola se había estado convirtiendo en la marca electrónica de preferencia y se había estado expandiendo cada vez más.
- ¿Hibari-san?- oh... al parecer había estado divagando demasiado...
- ¿Qué pasa?
- Le pregunté si ya tenía alguna idea...
- La tengo, pero necesito una computadora totalmente ajena a Vongola...
- ¿Le sirve una laptop HP de hace unos 5 años?- Hibari había girado la cabeza tan rápido que Tsuna se asustó y la mirada que le estaba dando era de total extrañeza- ¿qué? Aunque Nono o Reborn me hayan regalado computadoras de marca Vongola y de última generación no significa que ya no use mi antigua laptop de vez en cuando.
Hibari vio cómo en contrario alzaba los hombros y casi después, sacó de uno de sus cajones ocultos (de los que ni Reborn sabía su existencia) una laptop con todo y su cargador.
Rápidamente la tomó y la encendió, verificó que estuviera libre del virus "Vongola" y sonrió al verla totalmente libre,
Era hora de trabajar.
Tronándose los dedos comenzó a usar unos comandos de los que Tsuna no tenía ni idea de para qué eran, vio, con sorpresa, como poco después salía una especie de mapa satelital a negro y verde justo encima de la mansión y varios puntos que sospechaba eran todos los residentes de la mansión, incluidos los trabajadores.
Tsuna vio como Hibari en los comandos escribía lo que parecían ser coordenadas y al dar un "click" este lo mandó hacia lo que él pensaba era Japón y lo acerco a lo que parecía Kioto. Escribió unas pocas cosas más y se amplificó la imagen rápidamente, mostrando la imagen de otra mansión con la única diferencia de que en esta se mostraban 9 puntos de distintos colores, centrándose en 2 que tenían un color azulado.
Cuando selecciono los dos puntos se abrió una pestaña al costado de la pantalla mostrando lo que parecían ser... ¿números de teléfono?
Ok... Tsuna estaba perdido.
Vio como Hibari tomaba un celular que seguramente también estaba libre del "virus Vongola" y presionaba uno de los 2 números que estaban ahí... Y espero.
Kioto, Japón
Mansión de la familia Saigo No Ishi
Fey se encontraba cansada.
No le malentiendan, amaba a su familia, pero cuando a Soul se le daba por hacer una de sus bromas, normalmente más de una persona se veía accidentalmente involucrada o envuelta, y luego se desataba el caos.
Hubo una gran destrucción en su bella y querida sala de estar, ellos arreglarían el desastre y pagarían con su dinero la reparación y la sustitución de la decoración. Duela a quien le duela, sobre todo a ellos.
No podían culparla, ellos ya habían hecho otros 2 destrozos en lo que llevaba el mes, y un tercero era mucho para su pobre economía, que se las arreglasen como pudieran...
Aunque eso no la salvaba del papeleo
Maldecía el día en que a Gin se le dio por hacer de aquellos documentos: irrompibles, a prueba de agua, fuego, balas, ácido, bombas e inclusive tijeras. Aunque lo peor de todo fue que las hiciera a prueba de hielo (ya que, cuando las congelaba, quedaban tan duras que su factor "irrompible" ya no contaba), esa era su especialidad. Maldita sea.
Hizo aquellas detestables hojas más inmortales que una vil cucaracha.
Estaba jodida.
Se desplomó sobre su escritorio y pensó en tomar un pequeño descanso, ya le dolía la mano de tanto firmar, eso hubiera hecho si no hubiese escuchado un timbre de llamada.
Estuvo a punto de tomar el teléfono de escritorio pensando que sería alguno de esos vejetes codiciosos intentando hacer alianzas con su familia, aunque ya se esperaba propuestas de matrimonio entre ella o alguno de su familia con los hijos y/o sobrinos/nietos de estos. Aunque nunca faltaban los viejos verdes.
Pero se detuvo abruptamente al notar que no era el teléfono de escritorio. ¿Entonces qué era lo que sonaba?... Como si la realidad le hubiera golpeado fuertemente volteo rápidamente hacia atrás, viendo su celular. El celular estaba vibrando y la pantalla estaba brillando mientras se lograba leer "Número Desconocido"
¿Quién carajo la estaba llamando? Nadie tenía su número personal más allá de sus guardianes y hermana, ni siquiera la compañía telefónica la llamaba ya que les había dado una pequeña advertencia sobre estar jodiendola con llamadas cada que se les daba su regalada gana.
Su celular estaba peligrosamente cerca de caer, por lo que salió del Shock y rápidamente lo tomó, decidiendo contestar.
- ¿Quién eres y qué es lo que quieres?- se detuvo un momento para ver si se dignaban a contestarle, mas nunca se esperó lo siguiente
Espero a que contestaran ya que la línea quedó estática, mas no se esperaba la siguiente contestación:
- "Era alegre la tarde
Y alegre era la risa.
Todo era alegre y bueno
Y arriba estaba el cielo".
Entró en conmoción, no era lo que esperaba, pero en modo automático y en trance, respondió:
- "Oscuro a veces, pálido a veces,
Ausente a veces, estaba el cielo.
Más era azul y blanco y bueno.
Y era el cielo".
- Oh~ no esperaba esta llamada en ningún sentido- volviéndose completamente seria le preguntó: - ¿Qué se te ofrece? Espero que tu situación sea algo realmente serio, Kyoya.
- Si no necesitara tu ayuda urgentemente no te hubiese llamado, omnívora.
- Ok, ¿Qué necesitas? ¿Ayuda con algún fraude? ¿Qué me deshaga de alguien?
- Que me ayudes a escapar de la mafia.
- Oh~ no me esperaba esto del protector demonio de Namimori, pero está bien. ¿Cuál fue la desafortunada mafia en la que te viste envuelto?
- Vongola
Un incómodo silencio surgió en la línea telefónica en lo que Fey procesaba lo dicho anteriormente
- ¿Eres estúpido o algo así? Por favor dime que solo te metiste en sus asuntos de manera superficial o que solo mordiste hasta la muerte a subordinados inferiores.
- ...
- Kyoya ¿Qué tan metido estas?
- Soy el guardián de la Nube de la décima generación Vongola, ex, si me ayudas a escapar de este lugar.
- Definitivamente eres estúpido, pero sería una mala amiga si no te ayudo a escapar ¿verdad?
- Hmm...
- Ok, ¿Algo más que me quieras decir?
- También el actual Décimo Vongola vendrá conmigo.
Definitivamente estaba sintiendo un próximo dolor de cabeza.
- Ok, este es el plan...
Después de hacer pasado cierto tiempo con Hibari al teléfono, al ver que colgaba, Tsuna finalmente preguntó:
- ¿Y bien? ¿Nos ayudará?
- Lo hará, ya tenemos un plan, te lo contaré en un momento, solo habrá que seguirlo y actuar como si no supiéramos nada.
- Será difícil... - decía Tsuna con un suspiro.
-Pero necesario, todo saldrá bien.
Y así, ambos solo pensaban en lo que les depararía en el futuro.
Kioto, Japón
Mansión de la Familia Saigo No Ishi
Sala de estar
Todos los guardianes se encontraban reunidos aquí, ya habían arreglado lo mejor posible el desastre antes hecho por ellos mismos, lo habrían dejado para después de no haber sido por la presencia del mocoso de Natsuki (Palabras dichas por Soul) y su mirada que decía "o lo arreglan o los mato a todos" y también por la presencia de Gin, que estaba echando humos y mirando con evidente enojo a todos los demás presentes al hacerse llevado consigo una pintura (costosa con "c" mayúscula) que le había regalado Fey, y que pereció por la pelea.
Aun así, terminaron de limpiar lo mejor que pudieron, y ya se encontraban descansando en algunos sofás sobrevivientes.
- ¿Por qué siempre tenemos que arreglar el desastre que tú provocas?- le dijo Alessa a Soul, que se encontraba tirado en el piso, ya que lo habían echado a patadas del sofá.
- Porque a pesar de que yo inicie todo, ustedes también se involucran en la destrucción- Contesto, indiferente.
- Soul tiene algo que hace que todos le sigan la corriente, para bien o para mal- contestó Akuma, que igualmente había sido votada del sofá.
- Lo malo de eso, es que todos nos molestamos tanto que olvidamos que lo que destruyamos se va a ir a nuestra cuenta- dijo Sayuri.
- Ni modo, ¿que se le puede hacer? Somos un caso perdido. - dijo Geraldine burlonamente.
- Ustedes no tienen solución. -suspiro cansadamente Gin.
- Hmm, idiota no se hace, se nace. ¿Verdad, Soul?- pregunto burlonamente Natsuki.
Soul se levantó de un brinco, con su puño cerrado fuertemente y con una vena sobresaliente de su cabeza, dijo - Tú, pequeño cabrón...
- De pequeño nada, solo soy 1 año menor que tú y aun así no soy tan idiota- contesto Natsuki burlonamente.
- ¿Y quién dijo que hablaba de edad?- regresó Soul. - No deberías ser tan pequeño a tu edad, hobbit.
- Hijo de...
Fue cortado abruptamente al abrirse las puertas de la sala por parte de Shin y Tadashi, dando paso a Fey.
- Por más que me divierta verlos pelearse, no es momento para eso- paso su mirada por la sala de estar, notando que estaba decentemente arreglada, omitiendo las reparaciones necesarias que ocupaban ser hechas por arquitectos profesionales. También su mirada detectó una pintura rota demasiado conocida, vio la molestia de Gin y un suspiro salió por sus labios, retomo lo que estaba por decir- Soul, Gin, Sayuri, prepárense, nos marchamos en aproximadamente una ahora. Geraldine, quedas a cargo en lo que regresamos. Natsuki, no mates a nadie en mi ausencia.
Varias cosas pasaron unos segundos después. Gin y Soul dejaron de lado su expresión de enojo para dar paso a una sonrisa, al igual que con Sayuri. La mirada de Geraldine se endureció y pronunció una frase parecida a "No te preocupes, tendré todo bajo control". Alessa y Akuma se miraron mutuamente y solo alzaron sus hombros y por último Natsuki se cruzó de brazos, soltó un bufido y dijo un bajo "ok".
Las cuatro personas que se iban, caminaban hacia su avión privado con diversas expresiones, cada quien con la que más los destacaba.
- Y entonces... ¿a dónde vamos? - pregunto Soul, que tenía los brazos detrás de su cabeza, con una sonrisa en la cara.
- Nos vamos a Italia, tengo unos asuntos que atender ahí- contestó Fey.
- Y ¿Qué tipo de "asuntos" son estos?- Preguntó esta vez Gin, curioso.
- Solo les diré que estos "asuntos" llevan la palabra "infiltración" de por medio.
Una sonrisa apareció en ambos rostros.
- Esto será divertido- dijo Soul.
Y así, las 4 personas partieron hacia su rumbo: Italia.
Más en específico: Al territorio de la mansión Vongola.
Fin del Capítulo 4
So cosa fare = Yo se que hacer
No tengo excusas sobre no haber actualizado en un año, no merezco el cielo :'v
Pasando a lo mas importante, he decidido ponerle nombre a la sección de preguntas, ¿ustedes que opinan?, mientras tanto...
¡¡¡PREGUNTAS!!!
¿Les gusto el cap?
¿Que les parecio el cap?
¿Me perdonan por no actualizar en un año?
¿Era lo que esperaban?
¿Que creen que va a pasar en los proximos caps?
¿Alguna escena fue su favorita?
Eso es todo, hasta la proxima amigos!!! <3
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro