Capítulo 29 - ¿Acercamiento o distanciamiento?
Nezha abrió los ojos con lentitud, todavía estaba en su verdadera forma, inconscientemente miró al costado de su cama, era más que obvio que el mono ya se había ido. No perdió más tiempo y se levantó con pereza para bañarse, una vez listo abrió la puerta de su cuarto y comenzó a caminar por los pasillos de la casa con las manos en los bolsillos; por un momento pensó en hacerse el desayuno, pero lo descartó enseguida como en las ocasiones anteriores.
No era por flojera, simplemente... no sabía cocinar muchas cosas, solo podía hacer cosas simples, como freír un huevo, el único problema es que ya estaba arto de comer lo mismo todos los días, su menú de cocina era muy limitado, así que de vez en cuando almorzaba afuera. Con ayuda de una transformación obviamente, ni de broma iría a comprar con su verdadero aspecto, la gente no pararía de mirarlo como un fenómeno.
-Buenos días joven maestro.
El azabache se detuvo por un momento, pero luego volvió a caminar como si no hubiera pasado nada, de seguro solo lo imaginó.
- ¿Cómo se encuentra hoy joven maestro?, ¿descansó bien?
Esta vez Nezha volteó para ver a la dueña de la voz, era una de las empleadas; inconsciente se señaló a sí mismo sin estar seguro del todo.
-Sí, le hablo a usted joven maestro, -dijo la joven; -de seguro no ha desayunado, ¿quiere que le prepare algo?
- ¿A mí?, -preguntó el azabache volviéndose a señalar, ¿era algún tipo de broma?
-No se sienta apenado, puede pedir lo que quiera, estamos a su servicio, -habló otra chica llegando junto a otras más.
Nezha siguió caminando tratando de ignorarlas, no entendía su comportamiento.
-Buenos días joven maestro, ¿en qué puedo servirle?, -preguntó un sirviente al costado de una puerta.
El azabache lo ignoró también mientras se dirigía a la puerta principal para salir, sin embargo, algo lo tomó desprevenido, varias sirvientas lo jalaron hasta sentarlo, o mejor dicho tirarlo en un sillón cercano.
-Se ve cansado y tenso, debería relajarse un poco, -dijo una chica a sus espaldas tratando de masajear sus hombros, sin embargo, el contrario no lo permitió.
-Necesita comer algo joven maestro, -habló otra mujer extendiéndole unos palillos con comida.
Nezha trató de pararse, pero el resto de las chicas lo rodeaban e impedían que se moviera, fácilmente podría mandarlas a volar, después de todo él era mucho más fuerte que una persona promedio, aun así, no lo veía como una opción fiable, no quería arriesgarse a lastimar a alguien por accidente y que lo culparan por ello.
- ¿Le molesta si le pongo un poco de bloqueador?
El menor no dudó en encogerse más en el sillón.
- ¿Quién es hombre que lo acompañó ayer?, -preguntó una de las empleadas.
- ¿Qué es de usted?, -preguntó otra joven. - ¿Cuál es su estado civil?
En ese momento Nezha entendió su comportamiento, solo lo estaban usando para sacarle información sobre el mono; ya decía que su amabilidad era demasiado buena para ser verdad.
-Solo es su superior, -habló Taiyi entrando, -vino aquí a atender asuntos de trabajo, no hay nada que decir, ahora regresen a sus puestos.
Las empleadas no tuvieron otra opción más que retirarse.
- ¿Taiyi?, -dijo el azabache reincorporándose.
-Maestro Taiyi para ti, chamaco grosero, -contestó el mayor. -Mínimo deberías agradecerme por librarte de ellas.
Nezha rodó los ojos, -pude haberlo hecho sin tu ayuda.
Taiyi trató de serenarse, un día de estos el demonio lo haría explotar, a veces se preguntaba como le hacía el Rey Mono para soportarlo en las misiones.
- ¿Dónde está?
- ¿Dónde está quién?, -preguntó el mensajero extrañado por la inusual pregunta.
-No te hagas, ¿dónde esta él?
- ¿Tu superior?
- Sí, ¿dónde está?, -preguntó Nezha comenzando a perder la paciencia.
-Ah, pues él está en- Taiyi volvió a procesar la información, - ¿dijiste tu superior?
- ¡Sí!, -respondió el menor un poco molesto.
- ¿Desde cuándo te interesa saber de él?
-No me interesa, simplemente... se supone que está a cargo de mí y no lo vi por aquí, ¡es todo!, -contestó Nezha desviando la mirada de brazos cruzados.
-Espero que no lo hayas hecho enfadar de más, -habló Taiyi, -en fin, qué más da, ya no volverá a suceder.
- ¿Qué quieres decir con eso?
- Solo vine a avisarte que tus padres llegaron, -dijo el mensajero ignorando su pregunta mientras salía del lugar, -ven a recibirlos como se debe.
Nezha estaba por volver a preguntar, pero de la nada las puertas se abrieron de golpe.
- ¡Nezha!, querido, -habló Lady Yin corriendo a abrazar al menor.
El nombrado todavía trataba de procesar lo que estaba pasando, - ¿no dijiste que volverías en un par de días?
-Sí, y adivina qué, terminamos la misión mucho antes de lo esperado, -contestó la mujer llena de felicidad, -estos días los tendré libres, así que podré pasar contigo todo el tiempo que desees cariño.
- ¿Cómo va el entrenamiento?, -habló Li Jing entrando al lugar.
- ¿Qué tipo de saludo es ese?, -dijo Yin asiéndole un par de gestos, -no hemos estado presentes por mucho tiempo y ¿es lo primero que le dices a tu hijo?
Jing suspiró, - ¿cómo has estado?
- ¿Sólo eso?, ¿ni un abrazo?, -preguntó la mujer.
-No es necesario, -contestó Nezha, sin embargo, de un momento a otro su madre lo jaló hasta ponerlo en frente de su padre; era algo un poco incómodo.
-Hemos estado mucho tiempo afuera, pero estos días estaremos disponibles para lo que necesites, -dijo el mayor, pero recibió un pequeño codazo por parte de su esposa, -me alegra verte de nuevo, Nezha, -agregó para posar una mano en su hombro.
-Bueno, qué estamos esperando, vamos al comedor a desayunar, -habló Lady Yin satisfecha por el momento.
Una vez adentro se sentaron en la mesa mientras la mujer servía la comida.
- ¿Y cómo te la has pasado estos días?, -preguntó Lady Yin.
-Bien, -contestó Nezha.
- ¿Sólo bien?, -dijo la mujer, - ¿has tenido problemas con alguien?, ¿cómo vas con las misiones?, ¿conociste a alguien nuevo?, ¿cómo te va con tu equipo?
-Deberíamos dejar que responda una cosa a la vez, -interrumpió Li Jing.
-Todo va bien, -respondió el azabache, -necesito hacer algo importante, -dijo parándose de su asiento.
-Pero todavía no has comido nada, -habló Yin un poco preocupada.
-Ya desayuné, -mintió el menor para irse rápidamente.
- ¿Crees que le paso algo?, -preguntó la mujer con preocupación.
-Puede ser, -respondió Li Jing pensativo, -o tal vez solo sea algo personal; de cualquier forma, le preguntaremos cuando llegue...
«Saltaba sobre las ramas de los árboles a toda velocidad, miraba a todas direcciones en busca de algo, no sabía que era exactamente, pero necesitaba encontrarlo rápidamente, era casi como si su vida dependiera de ello. Siguió buscando con desespero por el bosque, sin embargo, se detuvo a mitad del camino; sonrió satisfecho, por fin había encontrado lo que buscaba.
No entendía por qué, pero esa persona lo atraía como un imán, no perdió más tiempo y se acercó rápidamente, sin embargo, el contrario no parecía tener la misma sensación, tan pronto como lo vio trató de alejarse, pero no lo permitió.
Ya lo había dicho, esa persona era como un gran imán, solo quería permanecer junto a él y no soltarlo nunca más.»
Wukong paseaba por los alrededores, era la primera vez que tenía un sueño tan extraño, trató de recapitular los fragmentos, pero por más que intentaba no podía recordar el rostro de aquella persona, su identidad no era más que una mancha borrosa en su cabeza.
-Oye mono.
El Rey Mono dejó de caminar, - ¿qué quieres?
-Si no te importa, quiero discutir algo contigo, -contestó el demonio cerdo.
- ¿De qué se trata?
-Quiero pedirte que me dejes la portería libre.
Sun Wukong suspiró, -ya discutimos eso.
-No te cuesta nada, se perfectamente nuestras posiciones, tú eres el galán y yo el cero a la izquierda, sólo déjame quedarme con ella, para ti es muy fácil conseguirte a otra.
-No estábamos saliendo, él es un integrante del equipo que me asignaron.
- ¿Quieres que me crea eso?, vamos, puedes conseguirte a otra chica igual de bonita.
-Es hombre, -contestó el Rey Mono.
-No te creo, basta con ver su cara para saber que es una linda chica, lo dices para que me olvide de ella y así tu puedas quedártela ¿verdad?
-Haz lo que quieras, -finalizó Wukong yéndose, no se quedaría a discutir tonterías, a él solo le interesaba una persona, y aunque haya pasado mucho, todavía no la olvidaba.
Por su parte, el demonio cerdo se dirigió al lado opuesto, a veces le gustaría ponerse en forma, pero su amor por la comida se lo impedía. De pronto, divisó a lo lejos a alguien que reconoció de inmediato.
-Buenos días, -saludó el demonio cerdo tratando de ser lo mas cortés posible.
- ¿No has visto al mono?
El demonio borró su sonrisa de inmediato, al perecer la joven era otra de las victimas flechadas por Wukong.
- ¿Si lo viste o no?, -preguntó de nuevo Nezha un poco desesperado.
-Se fue por allá, -contestó el demonio cerdo de mala gana señalando la dirección.
Nezha no lo pensó dos veces para ir rápidamente a la dirección indicada, corrió por el bosque con la esperanza de alcanzar al mono.
El Rey Mono escuchó ruidos a sus espaldas, por su forma de correr ya tenia una idea de quien era, - ¿Qué haces aquí?
- ¿No deberías estar... ya sabes... cuidándome?
- ¿Cuidándote?, -repitió el mayor alzando una ceja.
-Vigilándome, -corrigió Nezha apenado.
-Tus padres volvieron antes de lo esperado, deberías estar feliz, por fin dejaremos de vernos, -contestó Wukong volviendo a caminar.
- ¿Qué quieres decir con dejar de vernos?, -preguntó el menor confundido.
-A partir de ahora tendrás un nuevo líder de equipo.
- ¿Qué?
-Lo que oíste, -dijo el Rey Mono, -me darán un nuevo equipo, y a ti un nuevo superior, así que ambos salimos ganando.
-Es por mi ¿verdad?
Wukong se detuvo nuevamente y alzó una ceja, - ¿a qué te refieres?
-Ese es el trato que hiciste con mi maestro ¿no es así?, ¿el trato era soportarme por estos días para no volverme a ver?, -dijo Nezha molesto, pero lo cierto es que por dentro se sentía un poco dolido.
- ¿No deberías estar feliz?, ambos detestamos estar justos; -habló el mayor sin entender el problema, sin embargo, sin querer dijo algo que hirió al contrario.
- ¿Me detestas?, -preguntó el menor herido por dentro.
- ¿Y cómo esperas que no lo haga cuando lo único que haces es -Wukong dejó de hablar.
Nezha tenia el ceño fruncido, sin embargo, sus ojos demostraban lo contrario, sus orbes rojos estaban cristalinos, amenazando con derramar agua salada en cualquier momento; se regañó a si mismo, se estaba comportando como un débil, pero no podía evitarlo, sus sentimientos eran delicados, y su corazón... era muy frágil.
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