🌹•IV○Capítulo Cuatro
. 💮 . 💮 . 💮 . 💮 . 💮 . 💮 . 💮 . 💮 .M I FLOR 🌹•IV○Capítulo Cuatro. 💮 . 💮 . 💮 . 💮 . 💮 . 💮 . 💮 . 💮 .
Imagen creada por en .
¡Las horas pasaron volando! Descansé toda la noche, recuperé energía, pero llegó el momento que deseaba posponer. Me desperté a las 5:00 am, salí con juicio a correr, me tomé el atrevimiento consigo misma de levantarme más tarde, porque ese día no tenía obligaciones editoriales, sino la libertad de mimar un poco mi cuerpo. Después de ejercitarme con mi rutina de ejercicios para glúteos, volví a mi dulce hogar, me duché con agua fría, disfrutando el momento y me vestí con un outfit deportivo, cómodo y elástico para moverme por la ciudad. Mi mañana estuvo movidita, primero comencé haciendo la compra en el mercado, debía rellenar la alacena, tras eso me tomé un tiempo en el spa, disfruté de masajes, sauna, manicura, pedicura, corte de cabello, depilación láser y una mascarilla en el rostro importada desde Brasil.
Después de un relax merecido, me interné horas en el centro comercial en varias de mis tiendas favoritas, porque debía comprar un vestido apto para la ocasión, a pesar de tener varios en casa, sentí que debía elegir uno nuevo.
A las dos de la tarde, aterricé en mi trabajo, almorcé junto a mis compañeras de laboratorio y nos dispusimos a nuestra ardua labor. Estuvimos ocupadas, así que cuando llegó la hora de salida salté de alegría literalmente.
Estuve tentada a cancelar mi cita, porque me ví junto al taxista en un rato inquietante con el tráfico pesado. Sin embargo, a las 6:00 pm, justo cuando recién llegaba a casa, le pasé mi dirección a Maximiliano por Whatsapp. No tardó en verla y responderme mientras me metía a ducharme.
◄Maximiliano D'Angelo 6:04 pm. ●♥
Posteriormente de una ducha de cinco minutos, me perfumé con La Vie est Belle de Lancome, maquillé mi rostro con un tutorial de Youtube de mi prima Sophia, una excelente profesional de la belleza y la estética, utilicé sombras oscuras, por ello, resalté mi mirada. Me coloqué mi anillo favorito en el dedo anular, unos pendientes largos y mi ropa interior de encaje negro, todo eso para la suerte. Finalmente solté mi cabello, el cual cayó en ondas, hechas en el spa, sonreí ante el espejo. Completé mi rutina colocándome el vestido elegido, un ceñido vestido azul con escote en la espalda, ligero en los pechos, acentuado en la cintura, por encima de la rodilla. Aproveché para capturar fotografías en el espejo, incluso de mi maquillaje, para compartirlas con Sophia y mi mejor amiga, Hailey.
Sonó el timbre. ¡No podía ser! El tiempo había pasado volando, las horas e incluso el día se pasó rápidamente y... la cena, el momento, nuestra cita, había llegado.
Lo único que pude hacer fue inhalar, exhalar, sonreír y abrir la puerta con las manos frías y tiritando.
-¡Buenas noches, Roses!-Expresó lentamente, Maximiliano. -¡Estás hermosa! Ese vestido acentúa tu figura en los lugares indicados.-Agregó. Me examinó con la mirada y... me vi avergonzada. Se acercó para besar mi mejilla con ternura, ese momento no podía ser mejor. Me ofreció un ramo de rosas rojas que olían exquisitas, junto a una nota diminuta, un detalle inigualable.
-¡Buenas noches, Maximiliano! Tú, también estás muy guapo.-Susurré. Me sentí como una colegiala recién enamorada.
Dejé el ramo de rosas en la sala, leí brevemente la nota y suspiré sin que él lo notara. Decía: William Shakespeare, expresó "La vida es muy corta como para amarte sólo en una, prometo buscarte en la otra vida." Tenía una caligrafía Palmer, muy hermosa.
Bajamos las escaleras, hasta la entrada del edificio donde estaba estacionado una Ford EcoSport blanca, un auto precioso. Se adelantó, desactivó la alarma y abrió la puerta para mí, luego la cerró. Cuando llegó a su asiento, antes de encender el motor, me sorprendió.
-¿Qué música te gusta escuchar?-Interrogó con el ceño fruncido, cuando estuvo asegurado con el cinturón de seguridad.
-Soy receptiva a muchos géneros. Amo el instrumental, reggae, el pop, puedo pasar el rock. Mis cantantes predilectos son: Adele, Rihanna, Shawn Mendes, Bruno Mars, Camilo, Ricardo Montaner, Noah Cirus. Si hablamos de grupos: 5 Seconds of Summer, Maroon Five, Caramelos de Cianuro, One Direction y un sinfín.-Acordé.
-¡Wow! Desde la adolescencia soy fan de 5 Seconds of Summer, Bruno Mars y Rihanna.-Expresó. Encendió el auto, emprendió un camino desconocido para mí. –Pon lo que quieras en la radio, si quieres conectar la música del teléfono, solo activa el Bluetooth.
Instalé un playlist de 5 Seconds of Summer, cantamos algunas estrofas al unísono, intercambiamos miradas cómplices y sonrisas.
Tardamos alrededor de veinte minutos en llegar a un restaurant sencillo. Él volvió a abrir la puerta para mí, bajé y lo seguí a un ritmo pausado.
Nos recibieron con amabilidad y mucha atención. Era un lugar sencillo, no era lujoso, pero sí higiénico, rodeado de naturaleza, la luz de la luna y las estrellas, se percibía frescura, aún sin existir un aire acondicionado.
Apenas nos sentamos, nos recibió una presencia encantadora, nos tomó la orden, una mujer mayor, pero rebosante en cariño.
-¡Hola preciosa!-Susurró con amor. –¿Qué van a ordenar esta noche?-Agregó.
Leí la carta, tenían un menú muy extenso. Miré la opción de una pizza vegana y se me antojó
-¿Tú, qué vas a pedir?-Curiosee.
-Soy vegano-Reconoció Maximiliano. –Una pizza vegana, exquisita de verdad es, pues tuve el placer de probarla hace unas semanas.-Añadió.
-Entonces, pediré una pizza vegana. –Susurré. -¡Excelente estilo de vida! Desde hace unos años que quise implementarlo, pero es una vida muy cara.-Me sinceré.
-¡Tienes razón en ello! Es verdad, es una vida muy cara. Pero es la mejor decisión que tomé cuando me mudé a vivir solo, porque mis padres pensaban que estaba loco. Vi tantas realidades en el mundo animal que me aferré aún más a mi filosofía. Asistí a un nutricionista, porque me estaba sintiendo terrible comiendo chatarra, comidas llenas de mucho aceite y mis preferidas, las que tenían picante.-Anunció. –Él me dijo teniendo veinte años que si quería cambiar mi vida, lo hiciera. Empecé eliminando los lácteos, la gelatina, el pollo, la miel de abejas, la carne, las frituras, lo cambié por algunas verduras y fruta. Empecé a ejercitarme, pero todo a mi manera, dos días a la semana, luego tres, tras eso, iba cuatro días, después obtuve resultados impresionantes, puse a salvo mi salud y mi futuro.-Manifestó, me dejó impresionada.
-Eso es maravilloso, Maximiliano.-Respondí ante sus palabras. No sabía ni que decir.
-Ocasionalmente bebo alcohol, en sociedad. –Añadió. –Ese primer día que te vi, estaba en la despedida de soltero de un amigo, sino no hubiese ido. –Sonrió, parecía recordar aquel instante fugaz. Cruzó su mano por encima de la mesa sobre la mía. Analicé con detenimiento su manera de ser ante mí.
Sus piernas estaban abiertas, extendidas muy cerca de las mías. No me quitaba la mirada de encima. Sus labios estaban entreabiertos. No separó su mano de las mías, hasta que llegó la comida, ni hablamos, se robó toda mi atención.
-¡Wow! Es sencilla, muy deliciosa. ¡No te equivocaste, Maximiliano!-Expresé, justo cuando probé la pizza vegana. Solo me sonrió.
-¿Qué haces en tu tiempo libre?-Pregunté mientras comíamos.
-Mis días son la mayoría en la empresa. Ocasionalmente salgo con mis amigos, visito a mi hermano, salgo con mi sobrina, almuerzo en casa de mis padres,voy al golf, a la playa, cocino, leo. –Masculló. -¿A ti qué te gusta hacer en tu tiempo libre?-Interrogó.
-Inspirarme para escribir, leer, visitar a mis padres, ejercitarme de vez en cuando, hacer yoga, limpiar, ir de compras, visitar el spa, viajar de relámpago, pocas cosas que son maravillosas y más... -Solté brevemente.
-¿En que trabajas? Es imposible que no sepa todavía que eres realmente, además de escritora. –Manifestó entre risas. Mastiqué con tranquilidad un trozo de pizza, para luego aclarar mi garganta y hablar con tranquilidad.
-Soy Licenciada en Citotecnología. ¿Tú, que estudiaste?-Me interesé.
-Administración de empresas, después Marketing Digital, estuve en París cinco años, en México tres por cursos de finanzas, liderazgo y ventas. –Explicó. Ahí entendí su pasión por la empresa.
Entre sus palabras me terminé mi pizza, seguidamente él la suya.
-¡Muchas gracias por su servicio! Tiene un restaurante singular y lleno de mucha comodidad. Su comida estaba deliciosa y muy agradable.-Repliqué ante la mujer que nos atendió.
-¿Le gustaría probar el postre fitness libre de azúcar, la especialidad de nuestro restaurant?-Intervino un hombre de mediana edad.
Asentí al mismo tiempo que Maximiliano,fue así como vimos los ojos del dueño del local iluminarse. Nos trajeron un poco de yogurt natural, muy exquisito para terminar la cena. Lo degustamos con alegría y después se vino la pelea por quién pagaba la cena.
-¿Quién invito a quién?-Me preguntó enarcando las cejas.
-Tú, me invitaste a mí. Pero siento que es descortés por mi parte que pagues toda la cena tú.-Admití. Él sacó su tarjeta y yo saqué la mía.
-¡STOP, señorita! Guarde su hermosa tarjeta y me invita a un helado la próxima vez. ¿Vale?-Pidió con una mirada muy dulce.
-Es la única manera de aceptar, sino... no hay trato. –Manifesté. Lo dejé pagar la cuenta con su tarjeta, después le pedí ir al lavabo. Entré unos minutos al baño, me lavé las manos, retoqué mi pintalabios de menta, desahogué mis vejiga y regresé a la entrada del restaurant donde me esperaba Maximiliano con una sonrisa ligera.
-Antes de devolverte a tu hogar, sana y salva. Quiero llevarte a mi lugar favorito. –Anunció. Salimos del restaurante, volvimos al auto, manipuló unos controles para activar Google Maps y el GPS, nos guió a una montaña.
Volvió a abrir la puerta para mi salida, me cubrió con un saco, me pidió que lo siguiera, subimos unas escaleras y obtuvimos una vista preciosa de toda la ciudad. En ese momento me sentí sublime, como en una nube blanca, feliz y afortunada.
-Quiero que sepas que esta fue la mejor noche para mí. –Susurró despacito mirando a la lejanía.
-Para mí también fue una noche muy bonita, agradable para ser sincera. La comida estuvo exquisita, la conversación agradable.-Expresé y lo miré directamente a los ojos.
-Roses, ¿Qué opines de estas vistas?-Indagó.
-Sublimes, son las mejores y con una buena compañia. –Agregué.
-¡Me alegro mucho que disfrutes! Nos propones complacerla siempre que se pueda, señorita.-Intervino. Me giré para verlo cara a cara, dando la espalda a la ciudad. No era partidaria de tener una noche loca en la primera cita, ni tampoco quería verlo apasionadamente.
Él fue siempre súper respetuoso. Me cuidó como una flor. Me abrigó. Me besó las mejillas con dulzura. Dijo palabras bonitas. Él me quería conquistar, pero sabía que no quería tener una relación tan pronto.
Fue tan tierno y sincero que me abrazó. Hundí mi cabeza en su cuello, él olió mi cabello a champú de polen de abejas y miel. Hay momentos que no cambiaría por nada, ese fue uno de muchos especiales. Nuestros cuerpos estaban ardiendo en llamas, estaba conectada con su cuerpo inesperadamente. La sensación de estar conectada con él, me hacía gozar de diversos privilegios: olerlo, sentirlo, escucharlo.
Nos separamos, pero se sintió raro. La conexión y el magnetismo, la energía y las miradas, era todo lo que realmente necesitaba.
-¿Cuándo está bien la segunda cita para ti?-Averiguó.
-Alguna tarde del fin de semana, estaría bien. –Pronuncié.
-¿Te parece bien el próximo sábado a las 3:00?-Expuso.
-¡Me parece buen plan!-Dije.
-El sábado desayuno con mis papás, luego paso por ti. ¿A dónde te gustaría ir?-Expresó. Bajamos de las alturas de la ciudad. Él me permitió tranquilidad, pero posó su mano en mi cintura para sostenerme por si me caía, pues, nunca se sabe. Volvimos al auto, abrió con galantería la puerta para mí, puso música con el teléfono, un mix de Maroon 5.
-Te debo una cita. Deja que el destino lo elija yo, será una sorpresa y tú solo te dejas sorprender. –Acoté.
-Oh, Roses. Déjame admitir que cada momento que pasa me sorprenden más detalles de ti. –Admitió.
-¿Para bien o para mal?- Pregunté sorprendida. Hasta ese momento no había encendido el auto. Solo estábamos hablando animadamente con un mix de Maroon 5 de fondo.
-Absolutamente todos para bien, nena.-Expuso, dejándome mucho más asombrada.
-¿Qué lugares del mundo te gustaría conocer?-Inquirió.
-Francia, Alemania, Punta Cana, Los Angeles. Hay un sinfín de lugares que tengo pendiente visitar antes de morir. –Expuse ante él. Se rió a carcajada limpia.
-Es alucinante viajar por todo el mundo. A mi me encanta Venezuela, en especial, por sus costas, su gente, su sazón, su música, sus tradiciones, su llano y su corazón, es perfecta.-
-¡Wow! Me has conmovido el corazón. Mis bisabuelos eran una venezolana y un colombiano, se aliaron un 14 de febrero, de allí nació fruto de su relación, su amor, sus locuras y una fiesta, mis tres tíos y mi mamá. Duré dos años de mi infancia viviendo allá, te digo que es... ¡único!-Anuncié.
-Oh, nena. Sí que lo es. ¡Que curioso!- Interpretó.
Encendió el motor del automóvil e inició un camino de vuelta a mi hogar. El ambiente desde mis ojos era silencioso, solo Maroon 5 entre nosotros dos y nuestras respiraciones acompasadas. Existió un minuto donde posó su mano derecha en mi pierna descubierta y me acarició suavemente, nuestros ojos ubicaron enseguida al otro y sonreímos.
Una vez que estuvimos en la puerta del edificio, salió de su asiento para abrir una vez más la puerta para mí.
-¡Gracias por compartir esta noche conmigo!-Pronunció, apoyado en la puerta del auto.
-¡Gracias a ti por hacerla amena y perfecta!-Acoté. Me acerqué lentamente a su mejilla y deposité un beso ligero, el cual hubiese gustado prolongar más tiempo de mi vida.
-¡Deseo que tengas dulces sueños, princesa!-Expresó. Le sonreí, solté su saco y se lo otorgué.
Así nos despedimos. Él se quedó mirando hasta que entré, volvió a su auto y se marchó.
Subí a mi dulce y cálido hogar, me quité los zapatos, sintiendo un gran alivio en mis pies, luego el vestido para enfundar mi cuerpo en una pijama cómoda.
◄Roses 08:04 pm. ●Avísame cuando llegues a tu hogar.
Decidí enviar un mensaje a Maximiliano, quería asegurarme que llegara bien. Miré a lo lejos el ramo de flores, pensé ligeramente en la nota que llevaba escrita mientras me cepillaba los dientes en el lavabo.
Fue tan simple, una noche, la mejor noche de mi vida.
◄Maximiliano D'Angelo 08:58 pm. ●Feliz, sano, saludable y bendecido en mi hogar, princesa♥ Descansa, mi escritora favorita.
Recibí un nuevo mensaje y concilié el sueño con facilidad.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro