{Capítulo 54}
La lucha para Lucas no era en lo absoluto justa. Su hombro aun le dolía y poco podía hacer con ese brazo. Golpeaba a su oponente con la única mano buena que tenía y para entonces la sentía algo adolorida. Tenía los nudillos rojos de sangre y los de su contrincante estaban muy parecidos.
Era en estos momentos en los que daba gracias de haber tomado un par de clases de boxeo. Bloqueaba bastante bien los golpes pero aun así no podía esquivarlos a todos. La nariz le sangraba, tenía el labio cortado y ya había recibida más de un golpe en el estómago.
El tener el brazo incapacitado por el dolor era una porquería en aquellos momentos. Necesitaba tenerlo funcionando al cien por ciento, sino nunca lograría ganarle en un combate mano a mano.
— ¡Vamos, Kity! ¿Para qué tienes tantos músculos si apenas sabes pelear? — Rió enseñándole la mayor parte de sus dientes manchados con sangre.
Lucas: ¿Siempre eres así de estúpido o algo se te movió cuando te golpee la cabeza?
Él rió nuevamente. — ¿Quieres que te muestre lo que éste estúpido sabe hacer?
Lucas: Estaría encantado. Hasta el momento he visto solo golpes de niña.
Hizo una sonrisa forzada. Estaba más que furioso por lo que le había dicho, nadie nunca se burlaba de él. Le lanzó un par de golpes que Lucas logró esquivar hasta que finalmente lo atrapó con la guardia baja, y en un descuido, su hombro herido quedó desprotegido y recibió un puñetazo. Lucas gritó de dolor, abrazó su hombro con la mano y sintió como todo su brazo temblaba. Sin previo aviso, una patada en el estómago lo hizo estamparse contra el piso.
Había encontrado su punto débil y ahora estaba a su merced.
— ¡¿Eso te pareció un golpe de niña, imbécil?! — Lo pateo en el costado del torso—. ¡¿Ahora quién es la niñita llorona?! — Sintió como alguien le tocaba el hombro y al voltearse sintió como algo duro impactaba contra su rostro, acostándolo en el piso.
— El mismo imbécil de siempre, tú.
Lucas: ¡Beca!
Beca: ¡Deja de hablar, me lo agradecerás luego! Ahora ve y ayuda a Dean, nosotros nos encargaremos de éste.
Lindsey se acomodó detrás de su hermano y lo ayudó a ponerse de pie.
Lindsey: Toma esto. — Le entregó un par de trozos afilados de madera que había recogido—. Ayúdalo lo más rápido que puedas, este lugar no demora en caerse.
Lucas asintió, tomo lo que su hermana le entregaba y haciendo de tripas corazón corrió a socorrer a su amigo.
Beca se acercó a Lindsey cautelosamente mientras observaba como su oponente se colocaba de pie.
Beca: Tienes que encontrar mi arma —Le susurró—. La dejé caer, no debe de estar muy lejos de aquí.
Lindsey: No voy a dejarte sola con él.
Beca: ¡Has lo que te digo! — Le enseñó el cuchillo que era de Eric—. Yo me encargo de éste.
El dolor y su cuerpo eran uno, la adrenalina no hacía muy bien su trabajo como anestésico… O era que la misma ya había abandonado su cuerpo. Marcus estaba pateando su trasero de una forma espectacular mientras que él lo único que podía hacer era tirar golpes, golpes de los que solo tres de cien daban en el blanco.
Su brazo izquierdo estaba totalmente cubierto de sangre y eso comenzaba a ponerlo nervioso. El perder tanta sangre lo dejaba indefenso, vulnerable y, sobre todo, mareado. Se sentía sumamente cansado y a medida que pasaran los minutos se iría poniendo peor.
Pero lo que más rabia le da es que si tuviese su arma consigo, Marcus ya no sería un problema significante. Cuando intentó dispararle para acabar con él de una vez por todas recibió un banquete de golpes y puñetazos, los cuales hicieron que el arma cayera al piso y quedaba fuera del alcance de ambos.
Hasta el momento, aunque no pueda acabar con él por su estado, Dean ha intentado mantener a Marcus alejado del arma el mayor tiempo posible. Sabía que si él llegaba a tomarla no habría historia que contar.
En un intento de Dean por derribar a su rival corrió hacia él para tirarlo al suelo, pero lo único que consiguió fue que Marcus lo tomara por la cintura y lo arrojara con violencia al piso.
La misma risa irónica y retorcida de Marcus hacía estragos en los odios de Dean. Juraba silenciar aquella risa de una vez por todas, ya no podía soportarla ni un segundo más.
Las miradas de ambos se cruzaron y por un segundo pudieron sentir que estaban conectados, viendo al verdadero ser que se escondía bajo aquella armadura.
Lo único que Dean podía sentir en aquellos momentos era repugnancia, odio, ira y cualquier otra emoción semejante.
Los almendrados ojos de Marcus estaban centrados en él hasta que por alguna razón los desvió completamente hacia otro objetivo. Un objetivo que le iluminó la mirada. Dean se volteo en la dirección a la que él veía y sus ojos se abrieron como el dos de oro al ver el arma a un par de metros de distancia.
Apenas cuenta se dio de cuando Marcus echó a correr pero lento o no logró hacerle una zancadilla, y hasta risa le dio cuando le vio el rostro estamparse contra el piso.
De inmediato comenzó una lucha por ver quién llegaba primero, y por lo que se veía, ninguno de los dos se daría por vencido tan fácilmente. Dean necesitaba tomar el arma de una buena vez, necesitaba acabar con todo aquello y encontrar a ________.
________. La había olvidado por completo. ¿En dónde diablos estaba? ¿Por qué no había aparecido por ningún lado? Tenía un muy mal presentimiento y aunque quisiera evitar pensar en él su cerebro repetía constantemente una palabra: Danielle.
Esa maldita debía estar con ella. Tenía que estar haciéndole daño y…
Tan concentrado estaba pensando en otras cosas que su mente se había alejado completamente de la pelea y gracias a ello recibió un golpe en el pecho. El mismo lo dejó retorciéndose de dolor y le dio el tiempo suficiente a Marcus para arrastrarse hasta llegar donde el arma.
— ¡Ja-ja! — Rió con su ironía—. Admito que me he divertido mucho contigo pero definitivamente no eres un oponente digno de mí… ¿Qué diablos te pasó? La hubiese pasado muchísimo mejor si hubieses peleado como antes, pero bueno todo lo bueno tiene un final… Y hasta aquí llegó el tuyo.
Sus ojos veían el cañón del arma y a continuación un pequeño resplandor. Cerró los ojos y se abrazó a sí mismo esperando sentir el mismo dolor que había experimentado anteriormente, pero el mismo nunca llegó. En vez de eso escuchó los gruñidos de Marcus, y al abrir los ojos se encontró a Lucas forcejeando con su antiguo oponente.
Lucas: ¡Corre! ¡Rápido, ve a ayudar a Logan!
Logan. _______ le había pedido que lo sacara de ese lugar y aunque lo único que quisiese hacer fuese ir en busca de ella no podía hacerlo. Le había hecho muchas promesas pero en aquel momento Logan era la principal, sin mencionar que él era su mejor amigo y aunque estuviese bajo los efectos de la manipulación eso no iba a cambiar nada.
Se puso de pie lo más rápido que pudo y salió en busca de su amigo. Sabía que no tenía nada para atacar a Chris, así que su única arma sería el factor sorpresa y el mismo tendría que ser utilizado en el momento indicado… a menos que quisiese tener una bala de adorno en medio de las cejas.
Chris arrastraba a Logan como si se tratase de un juguete de peluche, quería alejarlo de todo el escándalo para poder evitar molestias y resultados poco efectivos.
Cuando decidió que ya la distancia era suficiente soltó la mano del joven. Le complació sentir un quejido por su parte, aquello resultaba música para sus oídos.
Logan: ¿Por qué estás haciendo esto? Creí que éramos amigos.
Chris: ¡Y lo somos! —Caminó hasta posicionarte justo al frente de Logan—. Y como amigo es mi deber buscar lo mejor para ti.
Logan: ¿De qué estás hablando? — Apoyó ambos brazos en el piso y se levantó levemente.
Chris: Por si no lo has notado la casa se está incendiando, y todo gracias a la imbécil de Beca y los entrometidos de tus hermanos.
Logan: ¿Por qué metes a Beca en todo esto? ¿Qué tiene que ver con mis hermanos?
Chris: ¡Ella es uno de ellos! Se pasó al bando de los perdedores, y como buena perdedora que es ideó toda esta mierda para salvar a la peste de Dean y a la escoria de _______.
Logan: ¿Qué?
Chris: Resumiendo un poco la historias… ¡todos vamos a morir! — Rió al final como si verdaderamente le diese gracia.
Por primera vez desde que había vuelto a ver a Chris sentía temor por él. Había algo raro en su mirada y eso le hacía poner los pelos de punta.
Chris: Te contaré algo rápido antes de llegar a mi objetivo —Se aclaró la garganta un poco—. Al principio me caías muy bien pero desde que todo se fue barranco abajo y me acusaste ante las autoridades mi vida no ha sido la misma de antes. — El rostro de confusión de Logan fue suficiente para que se echara a reír. Le causaba muchísima gracia su cara de inocencia—. Lo sé. De seguro recuerdas que tus padres te obligaron a hacerlo, ¿verdad? Pues te digo algo ¡no fue así! tú mismo la hiciste y por eso te odio. Creí que después de hacer todo esto podría dejar ese sentimiento de lado pero me di cuenta de que no puedo. ¡No puedo gracias a ti mi hermano está muerto!
Logan: Chris te noto un poco alterado. ¿Por qué no te tranquilizas un poco?
Chris: ¿Tranquilizarme? ¡Mi hermano esta muerto! ¡Muerto, maldita sea! — Sentía como la sangre le hervía por dentro. Odiaba ver a una de las causas de la muerte de Matt—. Y esto me lleva a decirte mi objetivo. Como todos moriremos, Danielle me pidió un pequeño favor.
Logan: ¿Qué cosa? — Preguntó temeroso.
Chris: Que fuese yo quien acabara con tu vida.
El rostro de Logan empalideció al ver el arma apuntándole justo a la cabeza. ¿Por qué en su más sano juicio Danielle le pediría aquella? Si todos iban a morir ¿por qué adelantar las cosas? ¿Qué diablos se traía Chris entre manos?
Logan: Creo que cualquiera que sea tu problema podremos arreglarlo.
Chris: Mi problema eres tú… Y no te preocupes ya le tengo una solución.
Creyó que en cualquier momento vería como la bala saldría disparada del cañón pero en vez de eso el techo dio una gran sacudida y gran parte del mismo cayó muy cerca de ellos. Una grieta se dibujó no muy lejos de donde se encontraban. En cualquier momento el piso sedería y todos caerían.
Ambos habían evitado ser golpeados por los escombros y las astillas pero el polvo y el humo se habían mezclado para formar una espesa nebladura. Comenzaron a toser como locos, sentían como les ardía la garganta, una sensación totalmente nueva y que esperaban nunca jamás volver a repetir.
El polvo comenzó a disiparse rápidamente mientras que el humo permanecía pero no tan espeso como antes. La visual de Chris se aclaró considerablemente y pudo obtener una panorámica de Logan. Se veía como un animal indefenso, sin protección alguna. Él era el cazador furtivo y estaba decidido a llevarse un trofeo.
Se puso de pie y volvió a apuntarle con el arma. Los aluzados ojos de Logan se encontraron nuevamente con el cañón provocándole que la piel se le erizara. Sabía que no saldría de ésta. Este era el fin.
<< Espero verte en el otro lado mi amor>> una lágrima resbaló por su mejilla al pensar en Danielle.
Estaba preparado para lo que iba a suceder cuando lo inesperado sucedió. Dean apareció de repente y arrastró a Chris consigo. El arma se disparó y Logan se cubrió por miedo a recibir un disparo. La bala atravesó el piso, enterrándose entre las sombras.
Dean arrastraba a Chris en dirección a la montaña de escombros, la cual no estaba muy lejos de allí pero el trayecto le pareció eterno, más aun porque escuchaba continuamente la voz de Chris, maldiciendolo e intentando detenerlo.
Hubo un ruido en cuanto sintió que habían chocado contra los escombros. El silencio reino macabramente por varios minutos, ninguno de los dos se movía en lo absoluto. Dean había quedado prácticamente abrazado de Chris que cuando intentó separarse se llevó la sorpresa de que una punta de madera le había lastimado el hombro, incrustandose levemente.
Se alejó lentamente observando cómo los azulados ojos de aquel maldito lo observan con locura. La punta de lo que podía llamar estaca sobresalía de su pecho. La misma le atravesó en forma oblicua uno de sus pulmones y el corazón. Solo bastaron un par de segundos para que los ojos de Chris se cerraran para siempre.
Sabía perfectamente que aquella imagen quedaría grabada en su memoria hasta el día de su muerte. La punta ensangrentada sobresaliendo de su pecho, el azul penetrante de sus ojos hasta sellarse para siempre. Aquel conjunto de cosas se reproducían una y otra vez en su cabeza, siquiera conseguía apartar sus ojos por más de que deseara cerrarlos con todas sus fuerzas.
— ¡Logan!
Aquella voz sonó distante como si verdaderamente alguien lo llamara de lejos o más bien era que sus oídos parecían estar aislados del mundo real.
Sintió como lo sacudían con violencia para llamarle la atención y ese fue el empujón que necesitaba para caer nuevamente en la realidad y apartar la vista del cadáver de Chris.
Dean: ¿Qué esperas? ¡Vámonos!
Se tomo unos segundos para analizar la apariencia de su supuesto amigo. La sangre predominaba a lo largo y ancho de su atuendo. Su hombro estaba lastimado por culpa de la punta de madera, su brazo sangraba considerablemente por lo que parecía ser una herida de bala, era increíble que aun siguiera en pie ¿de dónde sacaba tanta resistencia?
Cuando menos lo esperó vio como Dean intentaba ayudarlo a ponerse de pie cuando en realidad debería ser él quien lo ayudara, se le veía muy mal herido… y por alguna razón eso le preocupaba.
Logan: ¿Por qué? — Preguntó simplemente.
Dean: ¿Por qué, qué?
Logan: ¿Por qué me ayudaste? ¿Por qué me salvaste de Chris?
Dean: Porque a diferencia de lo que tú crees saber, yo sí te considero mi mejor amigo.
Dudas. Dudas iban y venían por su mente. ¿En verdad debería confiar en Dean? Él era alguien malo, un ser despreciable, alguien que no le quería… Pero todo lo contrario pensaba de Chris y había estado a punto de matarle.
Ya no sabía ni que creer, todo estaba demasiado confuso como para entender las cosas. Necesitaba encontrar a Danielle, ella era la única que podría ayudarle a comprender.
No habían llegado ni a mitad de camino cuando se encontraron con Lucas. Dean echó un rápido vistazo alrededor y no vio rastro alguno de Marcus ¿acaso Lucas ya se había encargado de él?
Lucas: Tenemos que irnos ahora mismo o la estructura se nos caerá encima.
Dean asintió rotundamente. — Ayúdame con Logan, por favor.
Logan: Estoy bien, puedo caminar por mí mismo. —Se volteo a ver a su hermano—. Tú ayúdalo a él… está herido.
Lucas le dedico una mirada, no podía creer que él estuviese diciendo aquello, por otro lado dejó de preocuparse por el cambio repentino de su hermano y se concentro en Dean quien de verdad necesitaba ayuda, tenía aspecto decrépito.
Lucas: ¡Por Dios! ¿Qué pasó contigo?
Dean: ¡No importa eso ahora! Salgamos de aquí.
Logan corría con bastante normalidad mientras que Lucas ayudaba a Dean a mantener el ritmo. Se veía bastante cansado y eso era debido a toda la sangre que había perdido. Necesitaban salir urgente y llevarlo a un hospital antes de que muriera desangrado. Él y Lindsey habían conducido hasta el lugar, por lo que la camioneta los estaría esperando en la calle donde la habían aparcado. Rezaba porque Lindsey hubiese guardado el botiquín de primero auxilios que la ley exigía tener y que recientemente habían comprado. Eso ayudaría bastante para “detener” la hemorragia hasta que llegaran a un hospital.
No demoraron mucho en encontrarse con Beca, Lindsey y su adversario a quien escucharon llamarle Fred. Él y Beca mantenían una pelea un tanto dispareja. Lindsey se acercaba por un costado con un arma en las manos, se la veía decidida a disparar pero antes de que pudiese hacerlo en alguna parte de aquel lugar el techo se derrumbó y la onda expansiva hizo que el piso temblara y ellos perdieran el equilibrio.
Beca se golpeo con violencia en un costado de su abdomen. El dolor fue agudo, punzante, sintió como una corriente eléctrica le recorrió el cuerpo. Lo más probable era que se hubiese fisurado alguna costilla… por no decir roto.
Abrió los ojos cuando el dolor bajo uno o dos puntos. Su abdomen le dolía como nunca antes, dudaba mucho poder seguir peleando si no tenía la ayuda de alguien. Fue entonces cuando su mirada se enfocó en el arma que Lindsey había dejado caer a su lado. Ese era su boleto de salida, con eso podría acabar con Fred.
Beca: ¡Lindsey! — Gritó hasta llamar la atención de la joven—. ¡Pásamela!
De inmediato Lindsey comprendió a lo que se refería y arrojo el arma con fuerza, deslizándola por el piso. El roce con el piso irregular provocó que se perdiera fuerza en el empuje y el arma terminó deteniéndose antes de llegar a las manos de Beca.
Los amorronados ojos de la joven vieron como Fred se colocaba de pie con torpeza, intentaba apresurarse pero se veía mareado, aun así no perdió ni un segundo y se arrastro por el piso hasta que sus dedos se encontraron con su objetivo. Coloco su dedo en el gatillo, rodo sobre su espalda hasta quedar boca arriba y sin perder tiempo disparó en dirección a Fred. Para su mala suerte no logró matarlo simplemente logró herirlo en el hombro pero eso los ayudaría a ganar tiempo.
Dean: ¡Beca! — Gritó a sus espaldas—. ¡Vámonos!
Sorprendentemente Logan ayudó a Beca a ponerse de pie. Le resultaba difícil creer que ella no estaba de su lado, del lado de Danielle… Pero por otra parte le dolía dejarla morir allí, ella había sido muy buena con él y no podía ser un malagradecido. Le quería de verdad.
Beca: Tenemos que seguir derecho, la entrada principal debe de estar por ahí. — Anunció cuando todos estuvieron juntos.
Estaban a punto de seguir adelante cuando Lindsey gritó el nombre de Logan y lo empujó con violencia hacia un costado. Todo mundo quedó anonadado, no entendían lo que sucedía hasta que escucharon un disparo y de inmediato se tiraron al piso.
— ¡¿Se van tan pronto?! ¡Aun no han comido el pastel!
Dean: ¡Marcus! — Gruñó entre dientes.
Beca: Detrás de la pared ¡rápido!
Se arrastraron hasta refugiarse detrás de una pared, no sin antes haber escapado milagrosamente de dos disparos más.
Dean: ¡Creía que habías acabado con él! — Le reprochó a Lucas.
Lucas: ¡Lo dejé inconsciente! Bastante hice para tener un hombro dolorido.
Dean: Pues no se ve muy inconsciente que digamos.
Beca: ¡Se callan los dos! — Se asomó por un costado para ver dónde estaba Marcus—. Fred no está… Y Marcus tampoco. — Volvió a recargarse contra la pared y observó cuantas balas le quedaban. Aun le tenía algunas, simplemente debería ser precisa y no fallar—. Yo los distraeré mientras ustedes salen ¿De acuerdo?
Lindsey: No vamos a dejarte. Tú vienes con nosotros.
Beca: Y lo haré pero ahora deben de salir. ¡Yo los distraeré!
Lindsey: Pero…
Lucas: ¡Ellas nos ayudará a salir, Lindsey! Ya déjalo. Salgamos de aquí de una vez.
Al principio Lindsey se rehusaba a irse pero finalmente lograron hacer que siguiera a regañadientes.
Lindsey: ¡Si no sales nosotros vendremos por ti! — Gritó por encima del hombro de Lucas, quien la empujaba para que siguiera caminando.
— Te lo prometo. — Escuchó que le susurraron en el oído. Al principio se sobresaltó pero luego se vio sorprendida al ver los intensos ojos azules de Logan.
Después de todo lo que había pasado él le seguía queriendo… Tal vez no recordara a ciencia cierta lo que ella había hecho en realidad y eso no le permitía juzgarla realmente, pero aun así lo apreciaba. Ella en verdad se encariñó con él y con ______, por eso hizo lo que hizo.
Beca: Ya vete. Yo los distraigo. — Dijo con una sonrisa. Logan asintió y se perdió entre el humo.
El tiempo les pareció eterno pero llegaron más rápido de lo que creían. El humo era denso y las llamas comenzaban a arrasar con todo. En su recorrido vieron como varias maderas se desprendían y los nuevos paneles de yeso caían como agua.
El calor era algo agobiante y lo único que deseaban era encontrar aire puro y fresco. Cuando menos lo pensaron, la puerta principal apareció ante sus ojos. Corrieron como si no hubiera un mañana, la oxidada puerta de metal se abrió dócilmente y todos contuvieron el aliento al ver el exterior.
Lucas: ¡Andando! — Abrió aun más la puerta para que fuese accesible a los demás salir cuando escuchó la voz de su hermano.
Logan: ¡No! — Protestó—. Danielle no está aquí, tengo que ir por ella.
Lucas: ¡¿Es en serio?!
Logan: ¡No me importa lo que pienses, tengo que ir a buscarla!
Lucas: ¡No te…!
Dean: ¡Yo voy con él! — Le interrumpió—. Tengo que ir por ______. Ustedes vayan que luego los alcanzamos.
Lindsey: Dean sabes que no se puede.
Su comentario no hacía referencia a que abandonaran la búsqueda, sino que no podían dejar que Logan fuese en busca de Danielle. Tenían que evitarlo a toda costa o las cosas podrían complicarse.
Dean: ¡Entonces ustedes váyanse! ¡Yo voy por ____!
Logan: Y yo voy por Danielle.
Dean: No, tú te quedas.
Logan: ¡¿Por qué?! ¡Es mi novia y tengo que salvarla!
Dean: ¡Ella no es nadie! ¡Deja de decir que es tu novia porque es mentira! Danielle debe de estar con ________ y tengo que ayudarla. ¡Le está haciendo daño!
Logan: Creo que las cosas son al revés y con más derecho tengo que ir por ella.
Dean: Sobre mi cadáver.
Logan: ¿Quieres apostar?
Lucas: ¡Basta!
Lindsey dejó escapar un pequeño grito al ver como Lucas golpeaba a su hermano en la cabeza con un pedazo de madera que sobresalía del piso. Logan cayó de rodillas al piso, quejándose y gimiendo.
Lindsey: ¡¿Qué diablos es lo que te pasa?! — Le empujó con violencia—. ¡¿Qué no te das cuenta de que le pudiste haber hecho daño?!
Lucas: ¡Está consciente! Simplemente lo atonté para que cerrara el pico de una vez.
Lindsey: ¡Eres un imbécil! — Volvió a empujarlo y luego se concentró en Logan—. Ayúdame a llevarlo a la camioneta.
Dean: Ustedes hagan eso mientras yo voy por ______.
Lucas: ¡Espera! — Lo detuvo antes de que se fuera—. No puedes irte, tienes que ayudarnos.
Dean: ¡Necesito encontrar a ______! ¿Por qué nadie lo entiende?
Lucas: ¡Ella estará bien! La camioneta no está muy lejos, además tenemos que volver por Beca. ¡Yo volveré contigo! Pero tienes que ayudarnos, Lindsey no puede sola y yo no puedo por mi hombro.
Dean: ¡¿Y te piensas que yo sí puedo?!
Lucas: ¡¿Te piensas que en tu estado podrás ayudar a _____?! ¡Te desangraras antes de llegar a las escaleras!
Lindsey: ¡Cállense de una maldita vez! Lo único que hacen es perder el tiempo. ¡Ayúdenme de una vez!
Dean guardó silencio y se quedó perdido en el juego de miradas entre Lucas y él. De inmediato Lucas dejó de concentrarse en Dean y centró su atención en Logan. Lindsey había pasado su cabeza por debajo del brazo de su hermano, mientras que Dean hizo lo mismo del otro lado. Por otro lado, Lucas le tomó las piernas y haciendo toda la fuerza con su brazo sano, lo cargaron entre los tres. Al menos así agilizarían las cosas.
Dean: Solo lo llevaré hasta el auto, después volveré, no me importa si es contigo o sin ti.
Lucas asintió y de inmediato los cuatros salieron a la libertad.
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¡Chris está muerto! Vamos dos de tres. Solo falta la desgraciada de Danielle. // ¿A alguien le da lástima Beca? La pobre se quedó atras para ayudar a escapar a los demás, espero que logre salir con vida. // ¡En el siguiente capítulo saldrán de Danielle y Rayis! Haber que les depara el destino (o sea, yo) a estas dos y al resto ;)
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