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{Capítulo 45}

El arrastre de las zapatillas de Dean se escuchó por todo el pasillo. Aun estaba algo adormilado debido a lo tarde que se había acostado ayer.

Se adentró en el living y prendió el televisor para chequear la hora. Recién eran las diez de la mañana y parecían las ocho de la mañana. Quería volver a la cama y seguir durmiendo. No era normal en él tener este tipo de actitudes, en la universidad no podía darse el lujo de levantarse a esta hora, pero después de lo sucedido ayer ya no le importaba quedarse todo el día durmiendo.

El hecho de pensar en lo que _______ le había dicho era algo devastador. Sentía como perdía las energías lentamente y solo quería quedarse haciendo nada. No sabía siquiera cómo había podido caminar de su habitación hasta el living.

Refregó su cara con ambas manos y se dejó caer en el sofá. Quería despejar su mente y pensar en otras cosas que no fueran sobre ella. Le hacía daño y ya no quería sentirse así.

Por primera vez en su vida estaba en la misma posición que sus amigos. Por más que le dijeran que ella no había dicho esas cosas porque sí, él las sentía verdaderas. Le costaba pensar que alguien más le había puesto esa información en la cabeza. Y lo peor de todo era que él había estudiado varios meses psicología.

Nunca en su vida pensó que le afectaría tanto una cosa así. El pensar que tú mejor amiga te odia porque alguien se lo hizo creer es sumamente desgarrador. ¿Cómo se supone que la hará cambiar de opinión? Para que se llevara deliberadamente bien con Logan estuvo un mes. ¿Cuánto tiempo le tomaría a él? ¿Un mes? No podía. No lo toleraría. No sabía cómo Logan lo había podido soportar.

En el momento en que su mente pensaba sobre Logan, se percató de que no lo había visto. Se levantó un poco del sillón y buscó con la mirada las sábanas que habían sido su cama. Todo estaba desordenado, como cuando alguien recién se despierta.

Dean: ¿Logan? — Gritó con moderación su nombre. Guardó silencio en busca del retorno a su pregunta pero nada sucedió. Se incorporó del sofá y se dirigió al baño, pensando en que podría estar ahí. Toco un par de veces con los nudillos y luego entreabrió la puerta para darse cuenta de que no había nadie allí dentro.

Recibió en la lavandería y luego en la cocina pero no encontró nada. ¿Adónde podía haber ido?

Se dejó caer en una de las sillas de la cocina y un suspiro pesado escapó de sus labios. El único lugar en el que podría estar sería en la habitación de _______, pero dudaba que ésta lo dejase entrar en su espacio. Aun no confiaba del todo en Logan y no lo dejaría quedarse a dormir y mucho menos a hacerlo en su cama. Además, si él estuviese allí dentro deberían de escucharse voces no silencio.

Paseo su vista por la panorámica que le ofrecía su lugar hasta que sus ojos se posaron sobre la mesada de madera. Agudizó un poco más la vista y se percató de un pequeño block de notas con una lapicera a un lado. De inmediato se puso en pie y corrió hasta llegar donde la mesada. Esperaba encontrar una nota de Logan y así era pero el contenido de ésta era un poco extraño.

“Tuve que salir por un asunto importante. Si no vuelvo a casa para cuando estén a punto de irse, ve a la estación con _______ y yo los veré allí.

Logan.”

<< ¿Asunto importante? >> Pensó Dean. ¿Qué asunto tan importante le había surgido como para tener que irse sin decir nada?

Algo andaba mal, podía sentirlo. Algo malo había sucedido y Logan no había querido decir nada. Lo conocía demasiado bien como para saber las locuras que podía ser capaz de cometer.

¿Tendría que ver algo con Danielle? No, eso no. Ella permanecía en la clínica psiquiátrica… al menos hasta el momento. Tenía que ser algo más.

De inmediato pensó en ir a buscar su teléfono para llamarlo y exigirle que le dijera en dónde se encontraba, pero antes de que pudiese hacer algo, al voltearse en dirección a la puerta se encontró con el rostro de _______.

Se quedó inmóvil, paralizado. No tenía idea de cómo actuar.

Por primera vez en su vida sentía temor de _______. Temor por no saber con qué cosa podía saltar ahora. Aun no se encontraba bien como para recibir otra dosis de reproches.

Dean: Hola… —Sus palabras fueron como un susurro que se difuminaron en el aire.

Ella permaneció en el umbral del a puerta, observándolo fijamente. Su expresión era tan dura y sombría que Dean apenas pudo descifrar lo que quería expresar.

____: ¿Dónde está Logan? —Fue lo único que preguntó.

Dean: Salió.

_____: ¿Adónde?

Dean: No lo sé. —Tomó el pequeño block de notas y se lo enseñó—. Tuvo un asunto importante que atender.

Ella se limitó a asentir con la cabeza y apartó la mirada. No le caía en gracia que Logan se haya ido. ¿Qué se suponía que tenía que hacer ahora? ¿Estar con Dean? No lo soportaría. Necesitaba a alguien más para dejar de prestarle atención.

Dean: ¿Te gustaría desayunar algo? — Preguntó con timidez.

_______ pareció pensárselo un poco antes de contestar. —No tengo hambre. Comeré más tarde. —Fue lo último que le dijo antes de volver a su habitación.

El rechazo era algo que aun no podía tolerar muy bien. Tenía ganas de llorar pero no lo haría, no tenía por qué hacerlo. Ella no le había dicho nada como para hacerlo.

Sus pensamientos lo alejaron de ______ por un momento y volvieron a enfocarse en Logan. Pensó nuevamente en ir por su teléfono y llamarlo pero no sabía a qué hora había salido. Tal vez lo había hecho hace cinco minutos y quedaría como alguien muy sobreprotector.

De seguro que él se estaba imaginando las cosas. Logan no sería tan estúpido como para hacer algo justo cuando estaban a punto de sacar a ______ del estado.

Lo llamaría más adelante, posiblemente una o dos horas antes de tener que ir a la estación.

Todo a su alrededor parecía darle vueltas por más de que sus ojos permanecieran cerrados. Sentía la boca como reseca, necesitaba con urgencia un vaso con agua.

Comenzó a entreabrir sus ojos, intentando de hacer que éstos se acostumbrasen a estar abiertos. Tenía la visión un tanto borrosa y le pareció que le llevó más tiempo de lo normal hacer que las cosas se viesen nítidas.

La luz era algo que escaseaba en aquel lugar. La única ventana que había era de cinco por cinco y la mugre adherida al vidrio impedía que la luz entrase en su totalidad.

De inmediato inspeccionó el lugar. Las paredes eran de cemento al igual que el piso. Todo tenía un aire de abandono. Telarañas colgaban en cada una de las esquinas y el polvo teñía al gris del cemento en marrón.

¿En dónde diablos estaba? ¿Por qué estaba en ese lugar? No recordaba cómo había llegado allí. Lo último que recuerda es haber estado hablando con Matt… el resto es un gran bache que no logra llenar.

Intentó colocarse de pie pero algo se lo impidió. Un ruido metálico podía escucharse cada vez que se movía.

Movió sus muñecas y sintió algo duro, pesado y frío rodeándolas. Bajo la vista hacia amabas y pudo ver como un par de cadenas lo mantenían unido a la pared.

Intentó con todas sus fuerzas zafarse de sus ataduras pero le fue imposible. Eran muy pesadas y no tenía la fuerza suficiente como para arrancarlas de la pared.

La desesperación comenzó a invadirlo por completo. No sabía por qué estaba ahí pero sabía que tenía que escapar.

Se removió y contorsionó sus brazos pero nada de lo que hizo logró liberarlo. Estaba atrapado.

El ruido de una vieja puerta de madera irrumpió en el silencio de la habitación. La mirada de Logan se concentró en la dirección del sonido y de inmediato se encontró con el rostro de Matt.

Matt: Veo que ya despertaste.

Logan: ¡¿Dónde diablos estoy?! — Gritó enfurecido, intentando levantarse pero las cadenas lo cinchaban hacia atrás—. ¡¿Por qué me tienes así?!

Matt: ¿Ese es la forma de hablarle a alguien que ha cumplido tus deseos? —Meneo el dedo índice y chasqueo su lengua varias veces—. Creo que deberías de ser más agradecido.

Logan: ¡¿De qué hablas?! ¡Me tienes atado! —Movió sus brazos con violencia para hacer que las cadenas se notaran—. ¡¿Cómo quieres que te muestre agradecimiento?!

Matt: Créeme que la idea de mantenerte encadenado no fue mía. Me parecía un tanto… exagerado.

Logan: Te dije que nada de juegos…

Matt: Yo no estoy jugando. Te traje aquí porque tú me lo pediste. El que estés encadenado es una simple medida para evitar que escapes antes de tiempo.

Logan: ¿De qué estás hablando?

Matt: ¡Oh, vamos! ¿No me digas que lo olvidaste? ¿Cómo se supone que se lo diré ahora?

Logan: ¿A quién?

La desesperación, la ira y la confusión lo tenían tan mareado que apenas podía concentrarse en lo que Matt le decía. Parecía como si estuviese hablando en código. Lo único que quería hacer era salir de allí. Había cometido un error al pensar que podía confiar en Matt… Y fue entonces cuando lo supo.

Su mirada se concentró en la puerta, expectante a lo que estaba a punto de aparecer. Jamás en su vida pensó que podía seguir igual que antes. Su cabello estaba un poco más largo que antes, formando bellas ondas que caían a lo largo de su espalda hasta su cintura. Su piel seguía igual de inmaculada y reluciente. Sus ojos centelleaban con aquella vibra de antes, como si nunca hubiese tenido que pasar por aquellos horribles lugares.

Por más de que estuviesen en un lugar completamente sucio, ella seguía viéndose elegante. Portaba unos jeans oscuros y unas zapatillitas bajas. Encima de todo traía puesta una gabardina marrón y por primera vez notaba el brillo labial en sus labios.

Todo era igual a como solía recordarlo. Esa misma sonrisa traviesa la había visto más de una vez.

Era como un sueño, más bien como una pesadilla. No podía creer que estaba frente a frente con ella.

No ahora. No en ese momento. No en la situación en la que se encontraba.

Logan: Danielle. —Intentó sonar firme, pero su voz se escuchó temblorosa. No estaba preparado para enfrentarse con ella.

Danielle: ¿Me extrañaste? —Pronunció con una amplia sonrisa de un millón de dólares. 

La rabia, la furia y la ira eran solo la punta del iceberg. Su cuerpo era una mezcla de emociones negativas que querían salir a la superficie. El hecho de volver a tener a la persona que arruinó su vida de un sinfín de maneras diferentes, le hizo sacar lo peor de sí.

Intentó abalanzarse sobre ella pero las cadenas se lo impidieron. Se removió con fastidio, agitando sus brazos con brusquedad. Le enojaba el tener que estar atado y no poder hacer justicia sobre el diablo en persona.

Danielle frunció sus labios e hizo una expresión de disgusto.

Danielle: ¿Así es como piensas darme la bienvenida?

Logan: Lo último que te mereces es una bienvenida. —Gruñó.

Danielle: Oh… —Chasqueo la lengua y luego se arrodilló en frente de él, clavando sus amorronados ojos en los de él—. Antes hubieras saltado a mis brazos.

Logan: Solo porque alguien jugó con mi mente.

Danielle: Al contrario, el amor que sentías por mí era propio de ti. Yo no te hice amarme.

Logan: Yo no puedo amar a una persona que me manipuló para asesinar a mi mejor amiga.

Danielle entrecerró los ojos. — Ninguna relación es perfecta.

Logan: ¿Qué diablos quieres? —Le espetó—. ¿Por qué me tienes así?

Danielle: Matt dijo que querías hablar conmigo… Yo solo tomé precauciones.

Logan: Eres una maldita perra.

Una sonrisa socarrona se dibujó en los labios de la joven. — La única perra que te hizo ver las estrellas.

La mirada de Logan era amenazante. Lo último que quería hacer era respirar su mismo aire pero no tenía otra alternativa, debía de hablar con ella, necesitaba conocer sus intenciones.

Logan: Solo hablaré contigo si estamos a solas.

Danielle le regaló una mirada a Matt. Éste pareció mostrarse algo desconfiado, rogándole con la mirada poder quedarse pero tal parece ser que la batalla de miradas fue ganada por Danielle. Matt apartó la vista y apretó los labios, se notaba bastante molesto.

Se dio media vuelta y salió por la puerta, cerrándola a sus espaldas.

Danielle: Ahora ya estamos solos.

Logan: ¿Por qué me trajiste aquí?

Danielle: Necesitaba hablar contigo.

Logan: Dudo mucho que lo que tengas para decirme sea algo bueno.

Danielle: Tú también querías hablar conmigo. —Se cruzó de brazos—. Así que supongo que tenías alguna buena razón para meterte en la boca del lobo.

Logan: Sí, quería. Pero después de ver esto no me apetece en lo absoluto. —Movió con brusquedad sus manos haciendo sonar las cadenas.

Danielle giro los ojos e hizo un gesto para restarle importancia.

Logan: ¡Me drogaron y encadenaron! ¿Qué diablos planeas hacerme?

Danielle: Ya te lo dije. Solo quiero hablar.

Logan: ¿No vas a liberarme?

Danielle: Me encantaría pero si lo hago puede que caiga la posibilidad de que salgas corriendo. Necesitamos hablar de algo muy importante.

Logan: ¿Por qué intentaste asesinar a ______? —Le lanzó sin más. No estaba de humor como para rodeos—. ¿Por qué planeaste toda esta m*erda?

Danielle: En primera lugar, toda esta m*erda fue idea por Matt. —Dijo haciendo círculos con un dedo—. Yo me opuse rotundamente pero si quería su ayuda debía de acatar sus reglas.

Logan: ¿Danielle Panabaker acatando las reglas de alguien más?

Danielle: Lo sé, es descabellado pero no tenía otra alternativa.

Logan: Sí, la tenías. No tenías derecho a hacerle daño.

Danielle: ¡Ella estaba contigo! ¡Tú no puedes estar con nadie más porque eres mío!

Logan: ¡Yo no soy de nadie! ¡Yo decido con quien estar y tú no figuras en la lista!

Danielle: ¡Por eso tenía que deshacerme de ella! si quería que volvieras a fijarte en mí tenía que eliminar a la competencia. —Sonrió con una sonrisa triunfante, como si su idea fuese lo más normal del mundo.

Logan: Estas demente si piensas que te dejaré hacerle daño.

Danielle: Supongo que por eso viniste a verme, ¿no? Quieres que evite hacerle daño… —Entrecerró sus ojos y se acercó seductoramente hacia rosar su nariz—. Pero la pregunta es ¿Qué me darás a cambio?

Su aliento acaramelado chocaba contra la piel de su rostro. Un nudo en su estómago comenzó a formarse debido a la proximidad de Danielle. Quería vomitar y no tenía miedo de hacerlo en su cara.

Logan: Aun no entiendo qué tipo de tranza hiciste para que te dejaran salir de la prisión. Sigues siendo igual de loca que antes.

Ella sonrió sobre sus labios. Le gustaba tenerlo así de cerca, su corazón bombeaba como loco. Hacía mucho tiempo que no experimentaba aquellas sensaciones y había olvidado lo maravilloso que se sentía.

Se apartó de su lado y volvió a su posición original. — Te sorprendería saber lo buena que soy para mover los hilos.

Logan: ¿Por qué no me lo cuentas? —Le enseñó las cadenas—. No tengo a dónde ir.

Danielle: Bueno… Es una larga historia pero muy divertida. Te sorprendería saber lo manipulables que son las personas cuando se les ofrece una buena cantidad de dinero.

Logan: ¿Sobornaste al juez?

Danielle: Oh, no, no. Al director de la clínica. Veras, resulta que si eres mentalmente incompetente al momento de realizar los actos, quedas completamente exonerado de todos los cargos. Así que bueno, me hice pasar por loca —se escondió de hombro, sonriendo divertidamente.

En lo único en lo que podía pensar Logan era que ella ya estaba loca como para hacer eso. ¡Y locos los demás imbéciles que se creyeron sus mentiras! 

Danielle: Mi abogado puede ser muy persuasivo a veces.

Logan rodó los ojos. Daba fe de aquellas palabras. Si no fuera porque Danielle confesó su crimen ante la audiencia, ahora ______ estaría tras las rejas.

Danielle: Aun así me obligaron a asistir a una clínica psiquiátrica para tratarme mentalmente. Dijeron que podría llegar a ser muy peligroso si me dejaban en libertad.

Logan: Lo sigues siendo.

Ella rió complacida. — No tienes idea de todo lo que hice para volver a estar contigo.

Logan: ¿Por qué sobornaste al director?

Danielle: Porque necesitaba que las autoridades creyeran que estaba verdaderamente loca y no fingía serlo. Alguien tenía que ir informando mis avances, y no podía hacerlo si esa persona sabía que no estaba loca. Por eso lo soborné para que dijera que efectivamente estaba loca pero con posibilidades de recuperación. ¡Y así fue como salí! Los doctores dijeron que estoy cien por ciento recuperada… —Entornó los ojos y golpeo su labio con un dedo—. Aunque bueno, tengo que estar vigilada de todas formas.

Logan: ¿Por quién?

Danielle: ¿Recuerdas a Chris?

Los ojos de Logan tomaron el tamaño de la habitación. — ¿Qué?

Danielle: ¡Sí! Lo recuerdas, puedo verlo en tu expresión. Siempre fuiste tan fácil de leer.

Logan: Eso es imposible. Él tiene una orden de…

Danielle: ¿Arresto? Sí, la tiene… Pero esa orden está bajo el nombre de Chris, no de Robert.

Logan: ¡¿Robert?!

Danielle: Él siempre estuvo a mi lado para ayudarme… Solo que tenía que mantener un bajo perfil. No quería ser reconocido y arrestado.

Logan: Ese maldito…

Danielle: ¡Oye, ten cuidado! Conoces a su hermano y él no está muy feliz por eso. No le agradas. 

Logan: ¿Hermano?

Danielle: ¡Matt! Matt es el hermano de Chris. —La expresión de Logan hizo que se carcajeara—. Supongo que ahora tu teoría está completa. Matt aceptó a hacer esto por Chris. Digamos que no está muy contento de que su hermano sea un fugitivo.

No sabía que decir, estaba tan sorprendido que apenas podía procesar toda la información. Ahora todo tenía sentido. Matt hizo lo que hizo para ayudar a su hermano… Pero ¿Por qué? ¿Por qué lo ayudó si se supone que lo odia? En todo caso tendría que haber acabado con él no con ______. El problema debió de haber sido Danielle, ella jamás dejaría que le hiciese daño.

Aun así había algo que no le cerraba del todo. Si _____ moría, Logan quedaría solo… Danielle intentaría ir por él ¿y qué diablos ganaban Matt y Chris?

Había algo que ella no estaba diciéndole.

Danielle: Así no era como planeaba acabar con ______. La verdad es que pensaba hacerlo de una forma rápida e indolora… Pero bueno, Matt se rehusaba a hacerlo y tuve que acatar sus reglas si quería que él hiciese el trabajo.

Lo primero que quería hacer era gritarle en la cara lo loca que estaba. Quería tomarla por el cuello y borrarle esa sonrisa del rostro. Pero quería saber más, necesitaba saberlo. El estómago se le revolvía del asco pero tenía que escuchar.

Logan: ¿Por qué Matt? ¿Por qué él se ofreció para hacer esto? No tiene sentido.

Danielle: Porque Chris se lo pidió. Él consideraba que Matt sería un buen tipo para el trabajo. —Aclaró su garganta y se acomodó mejor—. Ahora dime, ¿Por qué querías hablar conmigo?

Logan: ¿Solo querías verme para decirme tu retorcido plan?

Danielle: En parte. —Comentó restándole importancia—. Quiero escuchar lo que tienes para decirme.

Logan se removió en su lugar. — Quería hacer un trato contigo.

Danielle: Uuuh… —Apoyó sus codos en las rodillas del joven. Por un momento le pareció ver desagrado en sus ojos pero aun así no la apartó—. Estoy intrigada.  

Logan: Quiero que dejes a ______ tranquila.

Danielle: ¿Y por qué haría eso?

Logan: Porque estoy aquí y ambos podemos llegar a un acuerdo.

Danielle: Algo me dice que en ese acuerdo no está el que seas mi novio.

Logan: Haría lo que sea por saber que ______ está a salvo.

Danielle se apartó y  tamborileó sus dedos en sus muslos. — Ese es mi problema. Lo haces por ella, no por mí. Quiero que si te alejas de ella sea porque me amas.

Logan: Nunca podre volver a amarte. Por más que lo intentara no podría llegar a sentir lo mismo que antes… Pero por _____ lo intentaré.

Danielle: ¿Y qué pasa cuando ella vuelva a ser la misma? ¿Cuándo sepa lo que hiciste e intente buscarte?

Logan: La rechazaré.

Danielle: ¿En serio? ¿Rechazarías al amor de tu vida por una zorra loca?

Logan apartó la mirada. — No quiero que le hagan daño.

Danielle: Ese es mi problema. —Logan se volvió para verla—. Sé que por más de que estés conmigo nunca dejarás de pensar en ella. De alguna forma u otra ella intentará arruinar lo que tenemos y tú te terminaras yendo con ella.

Logan: ¡No soy tan estúpido como para hacer eso! Sé muy bien quién eres.

Danielle: Sí pero ella sigue siendo la misma idiota de antes. Intentará acabar con nosotros de alguna forma u otra. Por esa razón quise acabar con ella desde un principio.

Logan: ¿Y qué ganabas con ello? Lo único que provocarías sería que te odiara aun más.

Danielle apartó la mirada y guardo silencio por un par de segundos.

Logan: ¿Qué?

Danielle: Eso me lleva a confesarte la segunda razón por la que quería hablar contigo.

La puerta de madera se abrió y por ésta se apareció Chris. Portaba una sonrisa de lado y la habitación se llenó de un aire pesado y de soberbia.

Podía ver en sus ojos que seguía siendo la misma persona de siempre. Arrogante, soberbio y sobre todo malvado.

Chris: ¿Interrumpo algo?

Danielle: ¡No! A decir verdad llegaste en el momento justo.

Logan: ¿De qué están hablando?

Danielle: Pues… —Comenzó. Desvió la mirada de Logan para enfocarse en Chris y recibir el objeto que le estaba dando.

El corazón de Logan dio un vuelco al momento de ver una jeringa llena de alguna sustancia. Quería escapar, salir corriendo para que no le hicieran daño. Ahora entendía porque lo mantenían encadenado. Él jamás saldría de aquel lugar.

Danielle: Veras —destapó la jeringa mientras Chris se arrodillo a un costado de Logan—. Se suponía que una vez ______ estuviese muerta, yo intentaría acercarme a ti. Pero Matt tuvo una idea mucho más brillante y sumamente efectiva. ¿Por qué intentar hacerlo por las buenas si puedo hacerte volver a creer que soy buena?

Logan: ¿Piensas manipularme otra vez?

Ella asintió divertida. — No te dolerá nada. Puedes confiar en mí.

El ver aquella jeringa acercándose a su cuerpo lo hizo ponerse nervioso. ¿Qué diablos pensaba hacer? ¿Qué había allí dentro?

Al ver que se movía mucho, Chris inmovilizó a Logan por los hombros. Era impresionante la cantidad de fuerza que podía ejercer sobre él.

Logan: ¡Espera! —La detuvo antes de que la aguja atravesase su piel—. Haré lo que sea, te lo prometo. No me apartaré de tu lado. Podemos irnos lejos y desaparecer. Nadie tiene porqué enterarse de dónde estamos.

Danielle: Siempre fuiste tan considero. Pero no puedo arriesgarme. Te perdí una vez y no pienso volver a perderte de nuevo.

Logan: ¡No! —Chilló en cuanto sintió la aguja enterrarse bajo su piel.

Danielle: Descuida, tendremos una vida increíble. Y lo mejor de todo es que _____ no podrá interferir.

Sabía lo que eso significaba. Ella pensaba matar a ______ de todas formas.

No quería que ella muriera. No quería que volviera a jugar con su mente. No quería olvidar a quién amaba de verdad.

Pero antes de que pudiese decir algo sintió como su cuerpo se desconectaba de su mente. Todo se volvía blanco y en menos de un segundo perdió toda conexión con la realidad.

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