{Capítulo 36}
Beca venía caminando con dirección a la habitación de Logan cuando vio como ésta salía a toda prisa, completamente vestido y con un aspecto pálido como el papel.
Beca: ¿Qué haces así vestido?
Logan: ¡Necesito usar tu auto! —corrió hacia la mesa del comedor y tomó las llaves, rasgando parte el barniz.
Beca: ¡¿Adónde vas?! No estás en condiciones de salir.
Logan: ¡Tengo que ir por _____! —corrió hacia la puerta de salida.
Beca: ¡Espera! —se apresuró a llegar a dónde él estaba—. ¡No puedes ir!
Logan: ¿Por qué no? —se detuvo en el umbral de la puerta.
Ella lo miró por unos segundos y dejó escapar un suspiro.
Beca: No iba a decírtelo… Pero creo que ya no hay opción.
Logan: ¿Qué pasa? —se acercó a ella hasta sentir el calor de su cuerpo.
Beca: Me encontré con ______ en la farmacia. —Logan puso los ojos como platos—. Y me dijo que se iría con Matt a Florida.
Logan: ¡¿QUÉ?! ¡NO!
Beca: ¡Ya lo sé! Estoy igual de impactada que tú pero me dijo que lo hacía porque ya no podían seguir aquí… No si tú seguís molestando.
Logan, quien se había enterrado las uñas en el cuerpo cabello y dibujaba un ovalo en el piso, se volvió para mirarla y explotó de furia.
Logan: ¡¿POR QUÉ NO LA DETUVISTE?! ¡¿POR QUÉ NO EVISTASTE QUE SE FUERA?!
Beca: ¿Qué se supone que quieras que le diga? “¡Oye, espera, no te vayas! La persona que te hizo sufrir hasta más no poder te necesita. Atte. La chica que hizo que él te fuera infiel”.
Logan: ¡¿Qué no te das cuenta que Matt es una amenazada para ella?! ¡¿POR QUÉ DIABLOS NO ME LLAMASTE?!
Beca: En primer lugar a mí no me gritas. Y en segundo lugar no es mi problema que alguien tuviese la línea ocupada todo el camino hasta aquí.
En ese instante, Logan se lamentó por haber tenido la línea ocupada por Dean, pero gracias a eso pudo descifrar un misterio que hasta el momento lo venía atormentando. Quizás quedasen algunos cabos sueltos, pero la idea principal estaba resuelta.
Logan: ¡Tengo que ir por ella!
Beca: ¡Ella se iba ahora!
Logan: ¡¿Cómo?! —preguntó cuando se volvió para verla—. Matt está más lastimado que yo, ¿Cómo se supone que puede conducir?
Beca: Me dijo que se iban a tomar un avión. Ella solo había ido a comprar algunas cosas para el dolor que tenía Matt.
Logan meneo la cabeza y aferró con más fuerza las llaves en su mano.
Logan: Voy a ir a buscarla igual. — Y eso fue lo último que dijo antes de marcharse.
Condujo lo más rápido que pudo hasta llegar al aeropuerto. Se pasó algunas señales de tráfico pero no le importaron. Una multa se puede arreglar, la vida de alguien no.
Ahora que sabía cuál había sido la participación de Matt en todo esto, tenía que darse prisa si no quería perder a ______ para siempre. Estaba dispuesto a hacer hasta lo imposible para retenerla. Removería esa enorme y pesada piedra que Matt había puesto en su camino y llegaría finalmente hasta ella. No le importaba mover cielo y tierra para encontrarla.
Esta vez no dejaría de luchar. No dejaría que alguien lo hiciese sentir inferior, deprimido o derrotado. Lucharía hasta con lo que no tenía para evitar que Matt llevara a cabo su plan.
La última vez que Logan había visto a Danielle, ésta le había dicho a ______ que si se enteraba de que seguían estando juntos para cuando ella saliera de la cárcel, la mataría. Pero como ésta seguía estando en la clínica psiquiátrica a la que la había enviado (según Lucas le contó una vez), supo de inmediato que la misión de Matt era hacer el trabajo de Danielle no podía.
Aun no entendía muy bien del todo cómo era que se había enterado de que ambos estaban saliendo. Primero pensó que todo había sido un teatro para saber si ambos estaban juntos, pero eso era algo que a Logan le costaba entender. ¿Por qué molestarse en hacer algo como eso si todo resultaba ser favorable? ¿Qué sentido tiene gasta el tiempo de uno para darse cuenta de que al final no estaban juntos?
Danielle tenía que haber tenido un as bajo la manga que él aun no tenía del todo claro.
Otras de las cosas que no entendía era ¿por qué empezó a hacer todo esto ahora? No tenía mucho sentido. ¿Tres años después de estar encerrada? Ella no era así. Lamentablemente Logan la conocía bastante bien como para saber que ella no esperaría tanto. Posiblemente dejaría un par de meses y luego actuaría. ¿Por qué se dejó estar? ¿Acaso pensaba que él la dejaría y correría a sus brazos?
Cuando finalmente llegó al aeropuerto estacionó el auto y corrió hacia las instalaciones. Se apresuró a llegar lo más rápido que pudo al mostrador de venta de boletos. Estaba dispuesto a comprar uno con el simple fin de retenerla. No le importaba en lo absoluto el dinero, solo quería que ella estuviera a su lado (aun si eso significara que lo odiara). Pero antes de llegar al mostrador se detuvo en seco cuando sus ojos vieron la pizarra de vuelos. Allí estaban escritos todos los vuelos entrantes, salientes y cancelados del aeropuerto.
Cuando sus cristalinos ojos azules vieron que el único vuelo a Florida había despegado, sintió como las piernas se le aflojaron. Si no fuese porque se sostuvo del respaldo de un asiento, hubiese caído de rodillas justo en medio de toda esa gente.
No podía ser cierto. ¡NO PODÍA HABERSE IDO! Tenían que estar jugándole una broma de mal gusto. ¡Ella no podía irse con Matt! No ahora que él sabía qué clase de persona era.
Arrastró como pudo los pies hasta el auto y se subió a este. Una vez dentro, después de que su cerebro procesase la información de que ella se había ido, se permitió llorar. Se permitió hacer todo el berrinche que quisiera con tal de dejar salir todo aquello que sentía.
No podía creer que se le había escapado de las manos.
Levantó la mirada hacia el horizonte y apoyó su cabeza en la cabecera del asiento. Su mente comenzó a abstraerse de la realidad y se alejó varios metros para poder pensar mejor.
Matt no estaba del todo bien por lo que tendrían que pasar un par de días para que este pudiese llevar el plan acabo (sea cual sea la forma de hacerlo). No creía que fuese tan estúpido como para deshacerse de alguien que puede ayudarlo a mejorarse pronto.
Se puso un plazo máximo de cinco días para poder encontrarla. Viajaría lo antes posible a Florida e intentaría buscarlos por todas partes. Ella una vez le había dado una pista de dónde habían estado cuando habían ido allí y eso sin duda reducía las posibilidades.
La encontraría antes de que ese maldito pudiese hacerle daño.
Se limpió las lágrimas que parecían no dejar de salir y puso en marcha el motor. Se juró así mismo no volver a llorar. Al menos no por el momento.
Dijo que nada impediría el que él la encontrara, y eso es lo que haría.
Ya era sábado, por lo que había pasado dos días desde el cruce violento que Matt y Logan habían tenido.
El cuerpo le había dolido hasta decir basta. Pero sin duda aquello se lo había dejado hacer. Matt es una persona fuerte que sabe más o menos como pelear bien (no es un cinta negra pero sabe), y Logan es una persona que también sabe como pelear, pero la realidad es que Matt es un poco más fuerte que él, y el hecho de que él terminase un poco más lastimado fue por puro teatro. Sabía que si se veía lo suficientemente herido, ______ sería capaz de defenderlo a muerte. No se arriesgaría a quedarse con simples rasguños y a dejar a Logan como puré. Posiblemente no habría mucho cambio en ella pero podría generar una duda que Matt no quería que estuviese en su cerebro.
En aquellos dos días dejó que ______ lo mimara hasta más no poder. Su médico de cabecera le recomendó algunos medicamentos para sobrellevar el dolor, y limpió y curó los pequeños cortes de los vidrios.
Aunque para entonces no se encontraba al cien por ciento de sus capacidades, una buena mezcla de analgésicos hizo que se sintiera como nuevo. Al menos el efecto duraría por varias horas y le daría el tiempo suficiente como para volver a la rutina.
A decir verdad no tenía mucho ánimo de hacerlo pero recordó que era necesario ya que se lo había saltado dos veces. Y eso traía como consecuencia que comenzara a dudar un poco de algunas cosas. Matt lo llamaba “Síndrome de razonamiento propio” (Un sobrenombre inventado para cuando veía que ella comenzaba a pensar por sí sola. No es que ella no lo hiciese ya, pero por lo general siempre se basaba en lo que Matt le decía. No le gustaba que ella pensara las cosas y las razonara a fondo para comprenderlas. Ella solo tenía que obedecer lo que él le decía sin chistar), y por esa razón no podía saltarse las sesiones.
Ahora que lo pensaba, aquello era cada ocho horas, por lo que si quería podía acostarse y relajarse mientras hablaba con ella podía hacerlo sin problemas.
Al final resultó ser algo que lo benefició a él mismo.
_______ se encontraba acostada en la cama mirando hacia el borde de la misma. Matt entró en la habitación con una amplia sonrisa al verla y ella se limitó a seguirlo con la mirada.
Matt: Hey… —le susurró mientras se sentaba a su lado—. Veo que ya estás despertando.
______ lo miró, parpadeo y tragó saliva con dificultad. Matt colocó una mano en su mejilla y con su pulgar, estiró un poco el párpado e inspeccionó su ojo.
Matt: Sí. Definitivamente estas despertando.
Se levantó y fue por algo a su oficina. Cuando volvió ella pudo ver que traía consigo una caja plateada. Le parecía haberla visto antes pero no lo recordaba bien. Siquiera recordaba el contenido de la misma.
Matt se incoo a su lado y abrió la caja sobre la mesa de luz. Hacía mucho ruido pero ella siquiera podía ver lo que hacía. No podía girar la cabeza, solo mover los ojos. Y estos no le permitían una visual de lo que hacía.
Ella tenía ambos brazos afuera de las sábanas, por lo que Matt se limitó a tomar el brazo izquierda ya que era sobre el que ella se apoyaba.
Vio como inspeccionaba la fosa del codo, y cuando hubo encontrado lo que quería, tomo una jeringa llena de un líquido incoloro.
______ de inmediato levantó la cabeza e intentó protestar, pero las palabras se arrastraban en su boca y todo lo que salía era como el balbuceo de un bebé que no sabe hablar.
Matt: Shhh… Tranquila. Todo está bien.
Ella siguió balbuceando y a Matt le pareció escuchar algo parecido a un llanto. Finalmente enterró la aguja en su piel y drenó todo el líquido en su cuerpo. Ni bien la jeringa quedó completamente vacía, ________ sintió como algo le nublaba la mente. De inmediato volvió a apoyar la cabeza sobre su almohada y Matt pudo sentir como sus brazos perdían la poca fuerza que había recuperado. Sus ojos se fueron cerrando hasta quedar entre abiertos con la mirada fija en la nada.
No podía pensar, siquiera mover alguna parte de su cuerpo. Lo único que veía era la alfombra que había en el piso y ni siquiera comprendía que cosa era.
Lo único que hacía era quedarse allí acostada, abstraída del mundo y llevada a un lugar de tinieblas donde no recordaba absolutamente nada y su capacidad de razonar por sí sola quedaba completamente anulada.
Matt le dio un par de palmaditas en la mano y se acercó un poco para hablarle al oído.
Matt: Llevaré esto a guardar y volveré para continuar con nuestras segunda sesión.
Matt terminó de recoger la jeringa y el pequeño frasco vacío de droga y los guardó nuevamente en la caja de metal. Cuando estaba a punto de levantarse, al darse vuelta estuvo a punto de dejar escapar un grito. El aire dejó de entrar a sus pulmones y todo su cuerpo se puso como rígido cuando la vio allí parada en la puerta de la habitación. Pero ni bien se dio cuenta de quién era, dejo escapar un suspiro de alivio y su rostro se volvió tenso y severo.
Matt: ¿Qué no te enseñaron a tocar antes de entrar?
Beca: Lo siento. Me dijiste que no había ningún problema con ella, así que me metí.
Matt agachó la cabeza y volvió a soltar otro suspiro. Observó el reflejo de sus ojos azules en la caja plateada y de inmediato se colocó de pie.
Matt: No importa. — Caminó hacia la salida pero al ver que Beca se acercaba, se detuvo cuando se encontró a su lado.
Beca: ¿Qué le pasa? —Señaló con su dedo a _______, quien parecía encontrar fascinante la alfombra del piso. Eso era lo único que veía con aquella mirada vacía y perdida. A Beca se le erizaron todos los bellos del cuerpo de solo pensar que parecía una persona en estado vegetal.
Matt: Está drogada. —Y salió de allí.
Beca lo siguió de cerca hasta llegar a la cocina. Matt tenía guardado en uno de los estantes de más arriba una gran bolsa marrón, la cual ______ tenía prohibido tocar y ella nunca se cuestionó por qué.
Dentro de ésta había pequeños rollos de papel marrón que a Beca le llamaron la atención. Matt desenvolvió uno de esos rollos y pudo ver un pequeño frasco con un líquido transparente dentro.
Beca: ¿Qué cosa es eso? — Preguntó cuando él ya iba sacando el segundo.
Matt: Es una mezcla de drogas que me permite mantenerla en un estado de semiconciencia. — Beca le regaló una mirada de incomprensión y Matt soltó un gruñido—. ¿Ves este frasquito? —Se lo agitó delante de su cara, cosa que a Beca pareció molestarle un poco ya que apartó el frasco de su cara—. Lo que contiene me permite ponerla como en un transe. Cuando yo le hablo, el lo procesa y almacena en su mente. Cuando finalmente se despierta, toda esa nueva información que quedó en su conciencia pasa a tomar protagonismo. Al final, ella piensa que eso fue idea de ella cuando en realidad yo se lo puse ahí.
Beca: O sea que esto la convierte en idiota.
Matt apoyó las manos en la mesada y le regaló una mirada despectiva.
Matt: No la vuelvo idiota.
Beca: ¿Cómo que no? Los idiotas no piensan y copian lo que ven.
Matt: Pero ella no es idiota. Es todo lo contrario. — Bajó la mirada y guardo lo que utilizaría más adelante en la caja de plata. El resto de las cosas volvió a colocarlas en su lugar, desasiéndose de lo que no necesitaría.
Beca: ¡Me da igual! Además, ¿De dónde sacaste esta idea tan estúpida? ¡Me da escalofríos de solo mirarla!
Matt: En primer lugar —se volteo para mirarla con decisión—, no es estúpida. Los más grandes manipuladores de la historia lo usaron. ¿Por qué no pones en Wikipedia algo de éste tema y te informas un poco? Al final la única idiota eres tú.
Beca: ¡Oye!
Matt: Charles Manson es uno de los mejores en este tema. Lo que contiene el frasquito que te acabo de mostrar es el equivalente a sus sesiones de cánticos hipnóticos.
Beca soltó un suspiro de fastidio y puso los ojos en blanco.
Beca: ¿No me digas que eso es esa estupidez que hacías allá en Florida?
Matt: ¡¿Qué?! ¡Funcionaban bien! Sam no me podía mandar la droga y tenía que ingeniármelas. ¿O qué? ¿Pensarías que la dejaría así para que todo el plan se caiga a pedazos?
Beca: ¡Pues ya lo está haciendo! —Se cruzó de brazos y le regaló una mirada acusadora.
Matt: ¿De qué hablas? Todo está saliendo a la perfección.
Beca: ¡NO! Todo se está extendiendo demasiado. ¿Qué no te das cuenta? Logan acaba de venir a decirme que irá a Florida a buscar a _______.
Matt: ¡¿Y qué?! ¡Deja que lo haga! Se pasará toda su vida buscándola y jamás la encontrará. — Se cruzó de brazos y adoptó una pose de confianza. Su mirada desprendía aires de grandeza.
Beca: ¡Tú no lo has visto! Está como loco. No entiendo que es lo que le sucede. Lo único que me dice es que tiene que encontrarla antes de que sea tarde.
Matt: ¿Qué? —La soberbia en sus ojos se apagó y pasó a dar lugar a la preocupación.
Beca: No tengo ni idea de a qué se refiere pero está como a dos veinte y me tiene alterada. Es como querer parar un tren. ¡Sabes que no puedes!
Matt: ¡Pues intenta tranquilizarlo entonces!
Beca: ¡NO PUEDO! ¡Te dije hace mucho tiempo que no iba a poder controlarlo y es lo que está sucediendo! No tienes ni la menor idea de lo que me cuesta hacerle olvidar a ______. ¡Y encima después aparece ese Dean que me arruina todo lo que he hecho!
Matt soltó un suspiro y apoyó una de sus manos sobre la mesada. Le fastidiaba un poco tener que escuchar a Beca hablando de ese tema. Ya lo habían comentado y él ya le había dicho lo que tenía que hacer. ¿Por qué siempre volvía con lo mismo? ¿Acaso era sorda o la memoria le fallaba?
Matt: ¿Qué diablos esperas que haga?
Beca: ¡Qué termines con esto de una maldita vez!
Matt: Lo estoy haciendo.
Beca: ¡NO! Lo estás haciendo demasiado lento. ¡No puedo esperar más!
Matt: ¿Qué quieres que haga?
Beca: ¡Que busques otra forma de acabar con ella! Hacer que muera de hambre tomará demasiado tiempo.
Matt: Ya está funcionando. El otro día siquiera podía traerme las cosas de lo tan mareada y débil que estaba. ¡Tiene la dieta de un conejo! Su cerebro no recibe los nutrientes necesarios, lo cual resulta a mi favor.
>> Ya verás que dentro de un tiempo no podrá seguir adelante y terminará muriendo.
Beca: Matt… hacer que muera por estar anoréxica llevará muchísimo tiempo… ¡Y NO HAY TIEMPO!
Matt: ¡YA DEJA DE ESTAR GRITANDO! —Le soltó con rabia—. El hecho de que esté drogada no la convierte en sorda y puede escuchar cosas que no debería de estar oyendo.
Beca comenzó a rascarse con desespero la frente. Sentía como la piel le ardía cada vez que pasa sus uñas pero no le importaba. Estaba tan molesta que apenas podía sentir dolor.
Beca: Matt yo ya no puedo más con esto. Estoy harta. Ya estoy cansada de tener que lidiar con Logan. ¡No puedo más!
Matt: Pues tendrás que seguir aguantándolo por un tiempo más. Ya sabes lo que tienes que hacer, no puedes…
Beca: ¡Ya sé! —Dijo con desespero—. Ya sé lo que tengo que hacer, no me lo recuerdes. —Lo miró directamente a los ojos y le apuntó con el dedo—. Pero acepté a hacer esto cuando dijeron la idea original… no está porquería que ideaste.
Matt: ¿Porquería? Esta porquería está haciendo que todo salga perfecto. Si hubiésemos hecho esa tontería, ahora hasta el FBI nos estaría buscando. Lo que haré con ella pasará como una muerte auto-infringida. ¡Nadie sospechará nada! Todo quedará como si ella se hubiese hecho eso así misma porque odiaba por completo su vida.
Beca: Okay, ¿sabes qué? Eso sí lo entiendo. Entiendo cual era tu plan desde el principio. Lo que no puedo entender es ¿Por qué haces lo que haces con ella?
Matt: ¿A qué te refieres? —sacudió la cabeza confundido.
Beca: ¡No te hagas el idiota! Se suponía que debías de hacer que muriera por cuenta propia, entonces, ¿Por qué diablos tienes que acostarte con ella? ¿Qué razón tienes para hacer eso?
Matt dibujó una sonrisa picarona en sus labios y a continuación dejó escapar una carcajada que provocó que el corazón de Beca diera un vuelco por el susto.
Beca: ¿Qué? —preguntó confusa sin siquiera entender lo chistoso del asunto.
Matt: Es que… —dijo entre risas—. Tú…
Beca: ¡Basta! —Golpeo la mesada con el puño—. ¡Tú insististe en volverla anoréxica y demás estupideces para que muriera por su cuenta!
Matt de inmediato le hizo callar. No quería que ______ escuchase aquello y que luego anduviese preguntándose si eso era verdad o no.
Matt: ¡Baja la maldita voz! —Le susurró con voz ronca.
Beca apretó los labios y exhaló con dureza por la nariz.
Beca: ¿Me quieres explicar qué sentido tiene tener relaciones con ella? —Habló en voz baja pero con un dejo de odio—. Ni siquiera entiendo por qué dejas que los otros la toqueteen.
Matt: ¿Qué tiene? Tiene un buen cuerpo y a los muchachos le gusta. Solo quieren pasarla bien con ella. Además, ya saben que solo pueden tocar, nada de relaciones.
Beca: ¡¿Y tú que tienes que ver?! Porque que yo sepa, tú bien que te acuestas con ella más de una vez.
Matt: Estaba aburrido. —Se excusó—. Dejaba que los chicos pasaran un tiempo con ella pero al final ella se volvió… —tambaleo la cabeza buscando la expresión adecuada—. Adicta y en cierta forma tenía que encontrar la forma de saciarla. Y como yo no tenía nada para hacer… Lo hice.
Beca: ¿Y por eso te acuestas con ella las veinticuatro horas del día? Que yo sepa tienes responsabilidades que atender.
Matt: ¿Acaso estás celosa?
Beca: ¡Sí! Sí, estoy celosa de que ella pueda estar acostándose contigo y tú no se lo prohíbes.
Matt: Escúchame, Beca. —Dijo y la tomó con suavidad por los brazos—. El hecho de que haga eso con ella me permite que confíe más en mí. Al hacer eso ella piensa que me hace feliz, y si yo estoy feliz ella también lo está. ¿Por qué? Porque sabe que no la dejaré por otra… Y esa es la base de que sea posible todo esto que vez. Estuvo tan dolida por lo que le hizo Logan que no quiero volver a tener que pasar por ello.
Beca: Pero aun así me duele verte con otra… —Sus ojos estaban llenos de dolor y tristeza.
Matt: No. —La tomó por el mentón y la miró directamente a los ojos—. Nada de lo que yo haga con ella puede cambiar lo que yo siento por ti, ¿entiendes?
Beca clavó la mirada en los ojos de Matt y pudo ver una pureza descomunal. Estaba hablándole con la verdad.
Apoyó ambas manos sobre su pecho y pudo sentir el acelerado latido de su corazón. Así era como siempre se ponía cada vez que la veía, cada vez que estaba cerca de ella, cada vez que la tocaba y podía estar con ella.
Matt se inclinó lentamente y le plantó un profundo beso en los labios.
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¿Y? ¿Cómo les quedó el ojo después de ver que Beca y Matt son novios?
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