Capítulo 5.
—Karma-kun.
El aludido levantó la cabeza algo sobresaltado al oír su nombre. Llevaba una larga espera en esa habitación y su cabeza dolía por la tortura psicológica de su propia mente, así que había tratado de echarse una siesta en lo que algún agente iba por él.
—Koro-sensei. —dijo algo sorprendido al encontrarse con el ser de color amarillo, cuya sonrisa lo aterraba en esos momentos.— ¿Qué sucede?
—Yo... Quería hacerte una pregunta. —el abominable ser llevó sus tentáculos a la mesa, y Karma resopló algo frustrado mientras se apoyaba en una mano.
—Si tiene que ver con.. ésto. —dijo con desdén señalando el lugar donde se encontraba.— No pienso responder.
—Es sobre Nagisa-kun y tú, en realidad.
—Ah, bueno, entonces sí.
Koro-sensei guardó silencio durante un largo minuto, cosa que puso nervioso a quien respondía al apellido Akabane.
No fue hasta que la piel amarilla de su sensei adquirió unas rayas verdes, que comprendió hacia dónde iba la cuestión.
—¡No sea malpensado, sensei! —gritó con las mejillas rojas.— S-Somos amigos.
—Oh... —Koro-sensei se tornó de una coloración azul cielo.— ¿Así que el Karmagisa no es real?
—¡¿K-Karmagisa?! —gritó cubriéndose el rostro con las manos.— ¡¿Eso qué es?!
—¡El nombre que los une! —exclamó de una tonalidad amarilla nuevamente.— Pero ahora acabas de arruinarlo, Karma-kun.
Karma dejó ir un suspiro: —Es increíble su habilidad para cambiar de emociones tan rápido.
—¡No cambies de tema! —lo interrumpió.— ¡Ya dime la verdad! ¿Ustedes están saliendo?
—¡¿Usted vino aquí sólo para preguntarme eso?! —sus mejillas volvieron a teñirse de rojo.— ¡¿Y en ésta situación?!
Koro-sensei se puso de pie, con la cabeza gacha.
—Bien. Si no me quieres aquí, me voy. —había murmurado antes de irse.
—¡Espere, sensei!
Karma se recostó en la mesa aburrido. Su único entretenimiento había resultado un fiasco y quién sabía cuánto tiempo más debería esperar por la llegada de Karasuma.
Por suerte, no mucho tiempo más.
—Karma, nos vamos. —Karasuma había dicho al asomarse por la puerta con otros agentes.
—¿A dónde? —preguntó mientras lo escoltaban hacia la entrada.— ¿Y Nagisa? ¿No viene con nosotros?
—Nagisa se va a quedar aquí. Tú, en cambio, ya eres libre. —Karma abrió sus ojos sorprendido al oír aquellas palabras.— Tus padres pagaron una fianza. Como sólo has sido culpado de cómplice en una fuga, no hay mucho que hacer contigo. Pero si la justicia precisa de tí en algún momento, debes estar disponible.
—¿Mis padres?
Karma se quedó en silencio durante el resto de caminata a la salida de la comisaría, procesando las palabras de su profesor.
¡Hola!
van a aparecer los padres de Karma uwu
muchas gracias a todos los que votaron y comentaron el capítulo anterior, me motivaron a escribir más <3
ahora sí: confirmen si van a querer karmagisa o no 7u7
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