Amistad.
—Mamá, ¿po qué engo que i a ota escuea?.
—Porque tu padre le hizo pum pum a tu maestra y necesitamos una buena educación para tí.
—Okay.
Nana se encontraba arreglando la ropa del pequeño castaño mientras éste intentaba sacarle un poco de información.
La mujer sonrió satisfecha al terminar de arreglar el cabello rebelde de su hijo y se alejó de él para tener una mejor perspectiva.
A los pocos segundos todo el cabello del chico volvió a levantarse como siempre, la madre suspiró y se despidió del pequeño mientras lo saludaba con la mano desde la entrada de la residencia.
El castaño caminaba sosteniendo su mochilita contra su pecho.
Entró a su salón. Como había llegado temprano estaba casi vacío, a excepción de un niño de cabellos platinado que miraba amargamente por la ventana con la cabeza apoyada en el dorso de su mano.
Se acercó con una sonrisa y algo nervioso.
—Hoa —movió la mano en forma de saludo.
El peli-plata volteó a mirarlo con molestia, a sus ojos era un niño normalucho pero le daba interés.
Su sonrisa era tan luminosa como la luz del sol, y sus ojos tenían un brillo de inocencia mezclado con el fuego del mismísimo Satanás.
Gokudera supo que ese niño no tenía nada de inocente como lo aparentaba ser.
—Hola —sonrió, echándole un ojo con curiosidad—. ¿Cómo te llamas?.
—Awada Tunaioshi. ¿Y tú?.
—Gokudera Hayato —replicó—. ¿Quieres que seamos amigos?.
Tsuna ladeó la cabeza y puso uno de sus dedos sobre su barbilla pensativo.
—¿Amios? Tuna nuca pobó los amios.
—No, no es comida. Una amistad es una relación afectiva entre dos personas, construida sobre la base de la reciprocidad y el trato asiduo.
La cara de Tsuna era épica.
¿Qué creía ese niño? Apenas y lograba pronunciar mamá y papá correctamente y quería explicarle algo con palabras complejas.
—En resumen, los amigos son personas con las que se mantiene una amistad.
Tsunayoshi nuevamente no entendió lo que había querido decir.
—Ah, dejémoslo así. ¿Quieres o no?.
—Bueno.
El resto de las clases fue muy divertida mientras Gokudera intentaba explicarle a su amigo ciertas cosas que él no lograba entender.
Finalmente cuando llegó el momento de volver a casa ambos niños se despidieron y fueron a sus casas.
—¡Mamá! ¡Tuna hizo un amio!.
—¿En serio? Te felicito hijo.
—¿Tuna puee invita a Gokuea-kun a casa?.
—Claro, pero dile que le pregunte a su madre mañana si lo deja venir.
—¡Yuju! ¡Gacias mamá!.
El menor le dio un beso en la mejilla a la mujer y luego corrió escaleras arriba.
Reborn apareció con una sonrisa, pasando su brazo por los hombros de la castaña, que también lo abrazó.
—Nuestro niño ha crecido, Nana.
—Sí... Ya falta menos para lo que tú ya sabes.
—No te preocupes, prometí que lo cuidaría el día en que el idiota de Iemitsu se atrevió a hacerse pasar por su padre cuando no lo era. Es un niño especial, pero eso no va a cambiar que sea menor aún.
Murmuró el azabache, mientras recibía a la mujer en un abrazo y miraba un chupete naranja que brillaba en sus manos.
Se viene la acción, ou iea.
Ésto es más humor y esas cosas, pero quiero agregarle un toque de historia para que sea mucho más divertido.
Ay, Tunita está creciendo...
Bueno, como ya se imaginarán (?) Va a ser una historia larguísima, así que tenemos para rato ¡viva!
También van a tener más momentos Reborn x Nana, así que <3
Dentro de un rato actualizo de nuevo.
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