¿Está conectado?
🌳Capítulo 5.🌳
(Editado)
Mi último domingo antes de tener que volver al instituto había empezado de maravilla, parecía que el universo estaba de mi lado por primera vez en una larga temporada.
Cuando volví a casa eran las ocho, entré por la gran puerta de vidrio de la cocina y ahí me encontré con mamá, ya bañada y arreglada. Sentada casi de espalda a mi en un taburete de la barra de desayuno. Con su taza matutina de café en las manos y la mirada puesta en su laptop.
Anoche ella llegó muy tarde, pero, no dudo ni un segundo en ir a despertarme para revisarme, me tomó la temperatura, me revisó la piel, me hizo respirar hondo varias veces, hasta insistió en ir hoy a buscar a Alice para preguntarle por la inyección...
Creo que después de todo, si tiene instinto maternal.
-Deberías dejar de tomar tanto café - dije acercándome a ella y dándole un beso en la coronilla, ella se sobresaltó, tanto así que casi derramo el contenido de su taza - ves, ansiedad.
-Leah Isabel Jones, no vuelvas a hacer eso - yo apriete los labios intentando no reír - casi me matas del susto, niña.
-¿Preparamos panqueques de trigo sarraceno? - dije ignorando su pequeño regaño y sacando los ingredientes de la bolsa.
-¿Saliste sin avisar?
¡Ay! Diosito, ayúdame.
-¿Qué ya no recuerdas lo que pasó ayer? puedo apostar que ni siquiera llevaste tu celular - continuó.
No puedo rechistar, tiene razón, en mi defensa, no pensé que tardaría tanto en volver.
-Ni siquiera sabía que habías salido, te hacía durmiendo placenteramente en tu cama, ¡Dios! un día de estos me vas a matar.
_Mamá, tranquilízate, tengo casi 17 años, se cuidarme sola.
-¡Ay! - rechistó con frustración - no me vengas con eso, ayer nada más casi te matan.
-Eso fue ayer; pasado, pisado...
No soy quien para decir eso, lo se.
-Traje mantequilla y jarabe de arce - musité sonoramente.
Eugenia Chase no puede se resistir a los panqueques, simplemente no puede.
-Bien. Pero, la próxima vez que vayas a salir, avísame a mi o a Brooke, por favor.
_Ni siquiera sabias que no estaba _ susurré para mi misma.
-¿Qué dijiste?
-Que empecemos a preparar los panqueques.
***
Brooke no quiso desayunar, dijo que se sentía muy mal. Pero, igualmente salió temprano sin decir a donde iba, no tenia buena cara.
Papá me llamó después de que salí de bañarme; le conté lo que pasó ayer, se notaba furioso y preocupado. No podía creer que no le habían dicho nada antes, dijo que mamá nunca le contaba las cosas importantes, solo lo llamaba cuando necesitaba algo.
En defensa de papá, él siempre la llama cuando a Max le pasa algo y nunca para pedirle dinero o algo así.
Ayer, en la tarde, cuando no estaba, pusieron finalmente el WiFi. Pero, no había podido sentarme a revisar mi celular hasta hoy, ya saben porque.
Realmente me sorprendió la cantidad de mensajes y notificaciones que tenía.
Uno de los mensajes era de Brent, mi mejor amigo, en el que basicamente me decía que me odiaba.
No, no le gusto nada cuando le conté que me iría...
Al final, logré hacer que entendiera que no fue mi culpa, que la situación se salía de mis manos.
Otro mensaje era de mi ex, decía que sentía mucho lo que había pasado y como había terminado todo y blah... blah... blah...
Idiota.
Respondí todos los mensajes más, menos el suyo.
Pero, uno en particular llamo mi atención.
Un mensaje de mi hermano.
Max el cara de limón, decía:
"Leah, necesito tu ayuda"
Él es el único que siempre me ha llamado Leah y si, solo me escribe para favores.
"¿Qué quieres?"
"Tengo que ir a Hill Valley está semana"
"¿Por? Tu nunca nos visitas"
"Tengo una sospecha, algo serio"
"Solo dime que es lo que necesitas hagá".
"No, no puedo decírtelo aun".
"Entonces"
"Paciencia" _ lo imaginé al otro lado de la pantalla con la frente arrugada.
"Solo dime que necesitas"
"Por ahora, sólo necesito que seas mi cómplice, me ayudaras a llegar a allí, pero no le dirás a nadie que voy a ir"
"¿Ni a Brooke?"
"Ni se te ocurra, ni una palabra"
"Ok, ¿Cuándo vienes exactamente?"
"Yo te aviso"
"Espero, entonces..."
Estaba a punto de cerrar el chat cuando llega un último apareció.
"Me alegra que estés viva aun, no se que haría sin ti, Leah"
"También te quiero, limón"
El día paso sin nada nuevo, la curiosidad de lo que dijo Max me carcomio hora tras hora, pero se que no va a soltarme nada por más que se lo ruegue.
***
Nuestra casa cuenta con dos salas, una elegante y otra normal, mamá declaró que la elegante será sólo para visitas, así que todo aparato electrónico y cosa "fea" (según ella), va en la sala normal.
Contándome a mi.
Así que aquí estoy, a las 9 PM disfrutando un buen capítulo de "Lucifer", envuelta en una manta y con la calefacción muy alta.
Me sobresalte al escuchar como la puerta principal se abría y se cerraba de un portazo, segundos después vi a Brooke pasar casi corriendo por el pasillo con el rostro agachado.
-¿Todo bien? - grité sonoramente.
-Perfectamente - contestó sin detenerse, con la voz temblorosa.
¿Estaba llorando?
Sin pensarlo dos veces, le puse pausa a la serie, y me levanté rumbo a la habitación de mi hermana.
Cuan llegué toque suavemente la puerta y pregunté - ¿Puedo pasar? - pero ella no respondió - tomaré tu silencio como un si, espero que no te moleste.
Abrí despacio y me la encontre sentada en su cama, con las piernas recogidas sobre su pecho y limpiándose las lágrimas de los ojos.
-¿Si? - la mire sin saber que decir mientras me acercaba a ella.
-¿Qué pasó, Brooke? - pregunte a lo que me subía en la cama y me sentaba frente a ella - ¿Estas bien?
-Lo estoy _ respondió haciéndose la fuerte, pero su tembloroso labio inferior la delataba - no digas nada, por favor.
Extendí mis brazos en su dirección al ver como una expresión de tristeza se formaba en su rostro y ella no dudo ni un segundo en abrazarme y romper en llanto sin vergüenza alguna.
Decidí no acosarla con mis preguntas curiosas; solo la deje llorar inconsolablemente en mi hombro, como nunca antes.
Si algo aprendí de ella, es que solo sabrás lo que le pasa si ella quiere que lo sepas, de otra forma, es imposible.
-¿Quieres que me vaya? - pregunté después de varios minutos sin saber que más hacer.
-No, por favor no te vayas, Isa, odio estar sola - hizo una corta pausa - solo... quédate a dormir conmigo esta noche.
No dude en aceptar, nunca antes la había visto así, pero, no quise presionarla, así que solo la acompañé mientras se desahogaba en su mar de lágrimas.
Mi cerebro no paro de dar vueltas toda la noche.
¿Y si todo esto tiene que ver con lo de Max?
No hay forma de averiguarlo aún.
●¿Quieren que les muestre como imagino a los personajes?
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