capitulo 2 "Mensaje"
Era un nuevo dia para los monstruos de Gztale, no había nada de lo usual, todo el mundo hacía su rutina de siempre como si nada pasara, claro esta, que el lider de la guardia real estaba patrullando por el bosque buscando a una persona o mejor dicho a un monstruo.
A su hermano...
Hermano... Esa palabra ya no existe para el, no desde el incidente.
¿Cuanto tiempo a pasado desde que no se vuelven a ver? ¿1 mes?, ¿una semana? ¿un año? No lo recuerda, mas ya no le importa, su mente solo piensa en matarlo por su traición.
- Ese cobarde... - Se decia con total furia.
Siguió hasta llegar a las grandes puertas que conducian a las ruinas. Se quedo mirando un buen rato mirando los grandes rasguños que tenía al intentar capturarlo junto a Undyne.
- ¿Hasta cuando piensas seguir ocultandote? ¿No vez que ya no puedes escapar de tu final?-
Al no obtener respuesta alguna se retira, no tenía caso preguntar si nadie iba responder.
Aunque papyrus no lo notara, Ganz lo veía entre las sombras, era la unica manera en el que podía verlo, aun si no podía abrazarlo o hablarle al menos estaría cerca de el.
-Desde hace mucho tiempo sabía que mi destino era morir Papyrus... - Susurro Ganz desapareciendo antes de que el menor lo notara.
Esta rutina inicio al pasar los primeros 3 meses de ser perseguido por la guardia real. A pesar de las advertencias de Toriel, Ganz no dudo en hallar una forma de estar cerca de el. Sonara masoquista, odiaba que su relación no fuera como antes, pero ante todo, el esqueleto mayor le era mas que suficiente.
Volviendo con Ganz, este termino en un paisaje que no había estado antes, sin embargo, el olor de las flores, la suave brisa meneando los arboles y el sonido de las aves cantando. Tenía que admitirlo, el ambiente de ese lugar le era tan pacífico y relajante. Sin evitarlo se recosto en el verdoso pasto, por primera vez, permitio relajarse y descansar su alma.
Ganz: (este lugar... Podría considerarlo como mi tumba) - pensó al imaginar su muerte en ese paisaje como si fuera el paraiso.
Sus parpados comenzaron a cerrarse del cansancio. El sabia que nadie conocia de este lugar, bueno, estaba un 90% seguro de eso.
No desperdicio la oportunidad y se durmio, muy pocas eran las veces en que se daba el lujo de dormir muy a gusto, estas era una de ellas.
Mientras dormia, alguien le veia. Que sin dudar se le acerco a mirarlo detenidamente, observo la calma del rostro de Ganz, parecia que nada lo despertaria de su sueño. De repente, se escucho el alma del esqueleto un crujido, preocupando a la misteriosa persona.
Con cuidado, abrió su chaqueta. Levantando su abrigo, vio algo que le asusto en gran manera.
- Esto... No esta nada bien
El alma del esqueleto se estaba quebrando, las heridas superficiales no podían causar eso.
- Ink tenía razón, Ganz necesita ayuda.
Rapidamente saco lo que eran unas galletas de chispas de chocolate y un vaso de leche. Las coloco al lado de Ganz, se estaba por ir, pero, en ese instante, el esqueleto se movio.
- ¡NO! ¡POR FAVOR PADRE! ¡NO LE HAGAS NADA A PAPYRUS!
Otra pesadilla lo atormentaba, con desesperacion buscaba aferrarse de algo o de alguien.
- ¡No te vallas hermano! ¡HERMANO!
Era suficiente, por una vez dejaría el protocolo y haría lo que se le viera en gana.
Abrazo a Ganz contra su pecho, arruyandolo como una madre a su hijo. Acaricio su espalda y ver si con eso podía calmarlo.
Despues de pasar varias horas, la noche iba a caer, supo que ya era hora de irse, solo se le tenía permitido estar ahí en el dia. Con pesadez separo a Ganz de ella y lo volvio a acostar en el pasto. Aun teniendo su mano entrelazada con la suya lo arropo con su sueter.
- (Espero y no pase frío) - Dijo con algo de preocupacion
Antes de irse, dejo una nota separando su mano, le susurro:
- Ganz... Aunque todo este en contra tuya, persevera hasta el final, todavía hay esperanza...
Las cuencas del esqueleto se abrieron con cansancio, observando a su alrededor, se dio cuenta de lo tarde que era.
- Valla... Hace mucho que no duermo así -Bostezo- Este lugar es tan tranquilo... ¿Uhm? ¿Y Esto?
Miro el sueter morado que lo protegió del frío, la pregunta era... ¿Quien lo hizo? No solo eso, a su lado había un plato de galletas junto a un vaso de leche y una nota.
- Que es esto? ¿Una Carta?
Dudo si tomar la carta o no, al final decidió leerla.
Querido Ganz:
Hace unas horas te vi durmiendo en el pasto, me dio tanta curiosidad que no pude contenerme y me acerque a ti, al verte note tu tristeza, se que no es de mi incumbencia pero, la verdad quisiera ayudarlo a sonreir otra vez...
Como ha notado, le deje galletas y leche por si le da hambre, a decir verdad no se si comen los esqueletos, pero como dicen, la intención es lo que cuenta.
Antes de despedirme, puede quedarse con mi sueter como un recuerdo o si quiere desecharlo u otra cosa, es su desición.
Atte: La dama enmascarada
Posdt: No deje que sus problemas le impidan ser feliz Ganz...
El esqueleto arrugo un poco la carta mostrando nerviosismo, dejo que unas cuantas lagrimas se le escaparan.
- Nadie puede ayudarme...
Durante la noche se quedo a dormir en el hermoso paisaje, comió gustoso las galletas y la leche que estaban muy ricas.
Antes de dormir, Ganz se arropo con el sueter morado, pues su chaqueta no es suficiente para soportar el frío.
- Debería decirle a Tori que ya encontre un lugar para vivir - hablo mostrando una pequeña sonrisa.
Volviendo con el pintor, hablaba por el telefono mientras dibujaba en un gran mural.
- ¿Como esta Ganz? ¿Es grave?
- suspiro - Ink tenías razon con Ganz, necesita ayuda, su relación con su hermano le afecto gravemente su alma. - hablo con tristeza.
- ¿Crees poder ayudarlo?
- No lo se Ink, es una situación muy delicada.
- ¿Que harás entonces?
- Ahora... Esperar un poco, suena arriesgado pero es necesario que investigue un poco mas de ese lugar.
- Yo... Te enviare la información que necesitas
Continuara...
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