-El laboratorio-
-¡Alphys!- llame. Comenzaba a sentirme abrumada.
Abajo, en el laboratorio, hacia demasiado calor. Estaba totalmente sofocada. Casi me sentía desvariar. Demasiado mal. Tuve que detenerme dos o tres veces, y apenas había entrado en el laboratorio.
-¡Ale! ¡Chikis! ¡Luis! ¡Pedro! ¡¿Alguien?!-.
Me quede en silencio. No se escuchó a nadie. Me senté. Desesperada, sin saber si avanzar o retroceder. Estaba cansada. Habíamos estado moviéndonos. Demasiado. A nada de rendirme y esperar a ver si ellos estaban muertos, o, algo por el estilo. Yo que se.
-¡Andy!- escuche. Parecía que era Luis. Corrí hacia dónde lo escuche.
El estaba con Gustavo.Tenían en la mano la llave amarilla, y parecía que no habían batallado con el amalgama.
-Chicos, aquí están-.
-No, estamos en china-.
Me di un fuerte facepalm. -Como sea. ¿Y los demás?-.
-Rodolfo y Panda fueron por la llave roja--.
-Chikis fue por la azul, por qué estaba demasiado frío y ella es la única que lo aguanta tan bien-.
-Ale y Pedro fueron por la llave verde-.
Sonreí. Parecía que lo habían hecho bastante bien. A decir verdad, cuando baje, esperaba tener que reiniciar la partida, cientos de veces. Parece que no era así. Continuamos hablando. Haciendo un poco de desbarate. Ale y Pedro volvieron rápido con la llave verde. Los que tardaban en venir eran Rodolfo, Panda y la Chikis. Luis y Gustavo fueron por los dos. Pedro (por qué es masoquista y como le gusta el dolor le gusta el frío ahora mismo) y yo Fuimos por la Chikis. Me puse la chaqueta y junto a mi amigo entre al lugar. Estaba muy obscuro. No había nada. Parecía la pesadilla que ya había tenido antes. Aquella en la que Chara lograba deshacerse de mi. Pero no. El frío que casi literalmente quemaba, dictaminaba que era real, y que esta vez una niña muerta no me iba a corretear en busca de mis órganos barra alma (órganos/alma. Es más divertido decirlo.)
Claro.
A menos de que la Chikis haya sido poseída por Chara de nuevo y quiera mi carne en venganza por la ruta pasada...
Esperemos que lo sea ninguna de las dos.
Seguimos avanzando, hasta llegar al refrigerador amalgama. Ahí estaba Chikis, observando el vacío en silencio, con la llave en la mano.
-¿Chikis?- llamó Pedro.
Pero no reaccionó. Seguimos llamándole. Una y otra vez. Pero no conseguimos ni una sola reacción. Seguimos llamando. Sacamos el celular e hicimos sonido. De todo. Pero no reaccionaba. Yo comenzaba a sentirme aturdida. Perdiendo el calor corporal rápidamente. Pedro, no tengo idea, pero también se veía algo perdido, o frío. Seguimos buscando.. helado bueno de esto. (Sans, si algún día lees esto. Eres una pésima influencia). De un momento para otro, me cansé, me puse enfrente de ella, y la zarandee, pero tampoco funcionó. Nos hicimos para un lado y comenzamos e discutir que podríamos hacer.
-¿Y si tiene que ver con Chara?-.
Ella volteo. Casi asustada. Cuando notó que éramos nosotros, pareció tranquilizarse.
-¿Tarde mucho? Lo siento-.
Me sorprendí, pues no note en qué momento reaccionó. Se me hizo raro que lo hiciese cuando hablábamos de Chara, pero a decir verdad, me daba igual mientras saliéramos de aquí.
-no te preocupes. Solo, vámonos de aquí-.
Ella asintió. Salimos de ahí enseguida. Lo cual es bueno. Me estaba helando. Al salir, ya los demás estaban ahí. Cuando pregunte qué pasó, habían dicho que exactamente lo mismo. (Quiero decir, no "exactamente lo mismo que con la Chikis". Nah. Algo más como; "Ah. Pues llegamos y estaban viendo a la pared, como idiotas" y yo como "pos ok. Lo mismo con la Chikis"). Fuimos a reactivar la energía. En poco tiempo, todo comenzó a iluminarse. Los amalgamas comenzaron a acercarse, como en la escena, y Alphys llego. Nos contó unas cuantas cosas, y luego se los llevó, agradeciéndonos, a todos, por haber entrado a pesar de la advertencia. También me agradeció por lo de la cita falsa, y por estarla apoyando, y yo solo le sonreí y le dije un tenue "no hay porque". Cuando ella salió, me miraron.
-¿que advertencia?-.
-¿recuerdan el papel que les dije que no leyeran, por qué eran patrañas y que todo estaría bien?-.
-Andrea, no me digas que--.
-Decía algo diferente a lo que debía decir en realidad. Quizá tenía una que otra advertencia. Y.. bueno...-.
Reí nerviosa mientras los demás me miraban como queriendo matarme. Decidimos salir, y avanzar. Era hora del destino final. Era hora de volver (caminando. ¿Por queeee?) hasta donde estaba Asgore, y finalmente terminar la línea. Nos separamos, investigando si había algo más, leyendo las diferentes entradas. Yo me fui a escuchar las grabaciones. La voz de Asriel era... adorable. La voz de Chara daba un poco de repelus. Parecía la voz de la Chikis, pero un poco más gruesa y asesina. Buscando por las cintas, me tropecé y agarré de un borde. Al tocarlo, se abrió una "puerta" o lamina, o yo qué sé, dejando a la vista la entrada 17. Estaba confundida. Eso solo salía en los eventos "Fun", creo, o algo por ahí. Aunque supongo que a fin de cuentas, este ya no era un programa que se podía evitar. Eso quiere decir, que todos los secretos que están en el juego, están aquí, en el underground, pero se consiguen de diferentes maneras. Comencé a leer. Estaba en windings. Creo que.. Windings 1, mayúscula. Comencé a leerlo. Cuando salió el juego, había tantas cosas con esa fuente que me lo aprendí de memoria. Decía exactamente lo mismo que en el juego, así que no era muy interesante.
Intenté cerrarla, y se pudo. De ahí, solo me retire. Antes de salir de cuarto, se abrió otra entrada. Pero esta brillaba roja. Como las que decían el origen de Flowey.
La leí. Cuando vi lo que decía, me aleje de ahí, con el corazón en la garganta (no literal, no me seais).
"Te encontré, pequeña anomalía".
Tome aire, y salí volando, casi literalmente de ahí. Los demás ya estaban listos para dejar el lugar. Ya solo faltaba yo. Lo cual fue una suerte, por qué NO quería volver atrás o esperarlos, o estar en el laboratorio un solo segundo más. Agarre a todos (otra vez, no literalmente) y salí corriendo hacia el elevador. Una vez todos dentro, este se comenzó a cerrar. Lo último que vi, fue las pantallas de las entradas que quedaban cerca del elevador con pequeños fallos y colores raros. Luego se cerró. Tome aire de nuevo.
-¿qué pasó?-.
-Mi loquera. Ya sabes. El intento de esquizofrenia barata que tengo-.
-y el retraso y la estupi--.
El teléfono sonó. Todos nos miramos, confundidos. Lo conteste y puse en altavoz.
-¿Chara?- sonó estática.- ¡Les encontré! ¡Y los demás también están ahí!-.
Nos miramos con confusión.
La voz era extrañamente conocida.
-bueno... ¡Nos vemos pronto amigos!-.
La llamada de corto, y de pronto el elevador comenzó a subir a una velocidad impresionante. Todos caímos al suelo de golpe. Estoy casi segura que sonaron huesos rotos por ahí. Y de pronto, solo un vacío blanco.
Guardando...
Partida guardada.
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