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Capítulo 6

Cinco días exactos han pasado desde que Ashley volvió a tener una abstracción. Desde que Logan tuvo que marcharse del parque porque una emergencia con su familia lo obligó a hacerlo, ellos han estado experimentando con ella.

Sean ha esperado pacientemente desde las sombras a que ellos la dejaran en paz pero tal parece ser que no la dejaran libre tan fácilmente. Las cosas que le hacen hacer indican que aun tienen para rato, y Sean ya está perdiendo la paciencia.

Finalmente decidió interrumpir la abstracción de Ashley para que le den al menos un par de horas libres.

Jamás había intentado hacer algo como eso pero era necesario. Ellos no lo verían, tomarían aquella reacción como una faya, y volverían al laboratorio para hacer algo mejor. El problema era que todo tenía que salir bien de una sola vez. No podía estar interrumpiendo a cada rato porque si no realizarían una inspección y lo eliminarían más rápido de lo que llegó.

Sabía que Ashley estaría en su casa, por lo que se dirigió allí. Afortunadamente sus padres no estaban allí para entonces y eso le jugo a su favor.

Primero recorrió la planta baja en busca de la joven, como no la encontró decidió subir las escaleras. Examino previamente las otras habitaciones antes de entrar a la de ella. Abrió la puerta de su recamara y se quedó parado bajo el umbral. Al principio, todo estaba en un completo silencio.

— ¿Ashley? —preguntó. Como si ella le fuese a responder.

Se adentró en la habitación intrigado. ¿Dónde estaba? Se suponía que debía estar allí.

Fue entonces cuando escucho un ruido. Un ruido bastante extraño que provenía de dentro del armario. Se acercó con delicadeza, temiendo por lo que podría encontrarse. Deslizó con suavidad la puerta del armario. El ruido cada vez era más intenso hasta que por fin, de un tirón abrió la puerta del todo y allí dentro pudo ver a Ashley.

— Oh dios mío.

La sangre se le heló por completo al ver el estado de la joven.

¡Estaba cortándose las muñecas! Pero no simples cortes, sino que varios en un mismo lugar. ¿Acaso quería amputarse las manos?

— ¡Ashley! —se agacho y tomó su rostro entre sus manos —. ¡Ashley, basta! Ya deja eso.

Ella solo se lo quedó mirando, pero por más que lo hiciera, Sean sentía que no lo veía. Tenía como la mirada perdida. Sus labios balbucean cosas en voz baja.

— Necesito… necesito seguir… necesito seguir cortando.

— ¡No! ¡No necesitas hacer eso!

Observó sus muñecas, y ambas estaban sangrando. El corte en su muñeca derecha no era tan profundo como el de la izquierda. Tenía pensado seguir con ésta última hasta desangrarse por completo. 

La sangre había manchado ya toda la alfombra, parte de sus jeans y su blusa amarilla.

— ¡Detente!

— Debo seguir…

Sean intentó tomar la navaja que ella utilizaba para cortarse pero le fue imposible. Tenía una fuerza extremadamente asombrosa y por más que lo intentara, no podía quitársela o evitar que se cortara.

— ¡Maldición!

¿Qué ganaban ellos haciendo esto? Si fuesen unos simples cortes sería entendible. Estaba bajo depresión por no encontrar empleo y porque sus padres sufrían la falta de uno. Pero el hecho de que se hiciera un corte tan profundo en la muñeca no tenía sentido.

Y fue en ese momento cuando algo se prendió dentro de Sean y pudo entender. Querían que ella se suicidara. Que el personaje de Ashley muriera para siempre.

¡Iban a cambiar su vida otra vez!

— No… No, no puede ser, ¡No!

Aun no habían encontrado una cura para lo que le hicieron sentir, ¿Por qué querían acabar con ella? ¿Acaso querían probar otras sustancias?  ¡Había un millón de personas en Elysium! ¿Por qué justo ella?

El hecho de perder tanta sangre haría que ella se desmayara y una vez hecho eso podrían eliminar sus recuerdos y montar un nuevo escenario.

— Arruiné mi vida… tengo que morir. Es la única forma.

— No puedo dejar que te vayas. ¡No te dejaré hacerlo!

Si Ashley desaparecía, él también lo haría. Si uno formatea el disco duro de su computadora, todo, absolutamente todo es eliminado. Incluyendo a los virus.

— ¡Ashley, voy a necesitar que despiertes!

— Cortar… —murmuró, a la vez que seguía lastimándose.

El corte se iba haciendo más grande y más hasta el punto en que Sean pensó que llegaría al hueso más rápido de lo que creería.

Tomo un pisa papeles que había en el escritorio de la joven. La base era de una madera bastante dura, por lo que no se rompería con facilidad.

— Esto te dolerá más a ti que a mí.

Se acerco a la joven, respiro profundo y cerrando los ojos antes de tiempo, le propino un fuerte golpe en la cabeza.

Ashley dejó escapar un grito de dolor a la vez que Sean sentía el golpe contra el cráneo de la joven.

Sean abrió los ojos y pudo ver como Ashley se llevaba una mano a su cabeza.

¡Sí! Lo había logrado. Había hecho que volviera otra vez.

— ¿Sean? —pregunto confundida.

— ¡Volviste! —dijo sonriente.

Ashley se hizo hacia adelante cuando sintió como todo le daba vueltas demasiado rápido. Sean la atrapo entre sus brazos cuando vio como la joven se le venía encima.

— Está bien, está bien. No te preocupes.

La mirada se le estaba nublando y todo le daba vueltas, sin mencionar el agobiante dolor en sus muñecas. Y fue entonces, cuando sus ojos vieron la sangre que emanaba de sus dos cortes.

— Oh por dios… Sean…

Sean pudo ver el rostro de terror de la joven.

— ¿Qué fue lo que hice? ¿Qué me pasó?

— Shh… está bien. Te llevaré al hospital.

— Sean, por favor n… yo… p… —sus ojos se pusieron en blanco y luego se desmayó.

Sean la sujeto más fuerte. Por el momento no tendría de qué preocuparse. El hecho de que ella se haya escapado de sus dominios significaba que se había producido un error en su programa, y no volverían a molestar hasta que lo hayan solucionado.

Sean cubrió las sangrantes muñecas de Ashley en una toalla y luego la cargó en sus brazos. Necesitaba llegar urgentemente al hospital, al menos, ellos podrían pensar que sus familiares la llevaron allí y por ello la dejarían vivir… Al menos por un tiempo.

Ni bien Sean salió por la puerta principal, vio como Dean descendía de su auto. Seguramente ellos habían hecho que él fuese allí para ayudarla. Ahora sí podía decir que la salvarían. Ya no había de que preocuparse.

— ¡¿Qué le pasó?! —preguntó Dean corriendo hacia ellos.

— ¡La encontré en su cuarto cortándose las muñecas!

— ¡No puede ser!

— Ayúdame a llevarla al hospital.

Dean corrió a su auto y abrió la puerta trasera, en dónde Sean acomodó a Ashley y luego ambos se subieron adelante.

— ¡¿Por qué diablos haría algo como eso?! —las lágrimas querían salir de sus ojos.

— Estaba deprimida.

— ¡Aun así no es excusa!

Sean se dio media vuelta para mirarla. Le dolía en el alma verla así. La toalla que le había puesto se veía casi completamente manchada de sangre.

Si él no hubiese intervenido, posiblemente para aquel entonces, ni él ni Logan existirían en aquel mundo. Y la oportunidad de Ashley de volver a despertar se hubiese desvanecido para siempre.

Lentamente sus ojos se fueron abriendo. La luz era intensa así que tuvo que entrecerrar los ojos para ver mejor. Al principio veía todo borroso, pero poco a poco su vista se fue aclarando hasta que pudo ver con absoluta claridad todo su entorno.

Paredes blanca, maquinas haciendo “bip”, olor a desinfectante.

¿Un hospital? ¿Qué diablos hacía en la habitación de un hospital? Fue entonces cuando lo recordó. Recordó ver a Sean, abrazándola, o más bien sujetándola. Y luego recuerda haberse visto sus muñecas, sus sangrientas y cortadas muñecas. ¿Acaso la habían obligado a cortarse?

Elevó rápidamente sus manos y pudo ver como sus muñecas estaban envueltas en varias capas de gasa. Dejo escapar un suspiro y dejo que su cabeza chocara contra la almohada. Esto no podía ser cierto. Recordaba aquel corte, era demasiado profundo. No eran cortes ‘normales’ por así decirlo. Ellos querían que ella se auto lastimara de una forma bastante bruta; al máximo. ¿Acaso querían asesinarla? ¿Querían que Ashley se auto eliminara?

Fue entonces cuando la puerta de la habitación se abrió y los ojos azulados de la joven pudieron ver el rostro de Sean.

— ¡Sean! —se sentó de un salto en la cama y extendió sus brazos. Él comprendió inmediatamente y se abalanzó sobre ella, abrazándola lo más fuerte que pudo.

—Si no hubiese llegado a tiempo te hubiese perdido.

— ¿Por qué lo hice? —dijo separándose de él, colocando una mirada de angustia y desespero que hicieron que Sean sintiera como sus órganos temblaban por dentro —. ¿Qué ganaban con hacerme hacer esto?

Sean dio un suspiro.

— El hecho de que perdieras tanta sangre haría que tarde o temprano te desmayaras. Y cuando eso sucediera; adiós Ashley. Hola a quien sabe quién.

— ¿Iban a cambiar mi vida otra vez? —mencionó con los ojos bien abiertos y en tono de alerta.

Sean simplemente asintió.

— Si te hubieses desmayado lo más probable es que ahora fueras otra persona y Logan y yo hubiésemos desaparecido.

— Pero… pero yo… —estaba un tanto alterada —. Creí que dijiste que para cambiar de vida ellos esperaban a que me durmiera.

—Es… eso es algo relativo. Ellos te controlan, pueden hacer lo que quieran. Quizás no encontraron una cura para lo que te habían programado y por eso decidieron cambiar de página. Recuerda que tú no eres la única aquí. Si algo no funciona en ti lo prueban en alguien más y luego comparan. Si ellos encuentran algo pueden volver a traerte aquí, haciendo como si nada hubiera pasado y experimentarían contigo otra vez para ver si la solución funciona.

Ashley estaba muy alterada, se notaba en su mirar.

— ¿Qué vamos a hacer? No creo que me dejen mucho tiempo así.

— Es momento de poner el plan en marcha.

Ella asintió.

— Yo ahora debo de irme, pero tú veme en tu casa ni bien salgas de aquí, ¿entendido?

— Entendido.

Sean le dio un beso en la frente y abandonó la habitación de inmediato. Ni bien salió de la misma, al caminar un par de pasos su mirada se encontró con la de Dean. Tenía los brazos cruzados y una pose autoritaria.

— ¿Qué quieres? —preguntó  Sean con desagrado. Por alguna razón no le agradaba a su amigo y eso, en aquellos momentos, no le importaba solucionar.

—Quiero agradecerte por haberla ayudado, pero aun así hay algo en ti que no me agrada. Dices ser amigo de ella pero no me convences.

—No necesito convencerte.

—No te pases de listo conmigo, ¿entiendes? Te mantendré vigilado. Yo no me creo el cuento de que eres el mejor amigo bueno.

— Entonces quédate aquí con ella, no me importa. Tengo cosas más importantes que hacer —lo fulminó con la mirada y antes de marcharse de allí, lo pecho en el hombro y siguió su camino sin darle importancia.

Ashley caminaba por las calles de su barrio. Dean la había acompañado hasta más o menos dos cuadras antes de llegar allí, debido a que tuvo una urgencia con su hermana menor.

Cada tanto miraba sus muñecas y no podía creer que había sido capaz de hacerse eso a sí misma. Si estuviese libre de ser contralada, ni en un millón de años se le hubiese pasado por la cabeza hacer eso.

Dios. Era una sensación horrenda saber que alguien, allá afuera estaba controlando absolutamente todos sus movimientos y pensamientos. Todo lo que dices y haces.

Es como ser una marioneta. Te manipulan.

Dejo escapar un gran suspiro y continúo caminando. Su mirada estaba clavada en las baldosas de la senda peatonal, cuando de pronto, sintió la presencia de alguien más. Elevó la mirada y sus ojos se encontraron con el azul intenso de los ojos de Logan.

—Logan —pronunciaron con pesadez los labios de la joven.

Él se encontraba a un par de metros de distancia y su mirada dejaba mucho que desasear. ¿Acaso estaba molesto? ¿Qué se supone que había hecho esta vez?

— ¡¿Qué diablos pasa contigo?! —le gritó sin más cuando llegó a su lado.

— ¿Discúlpame?

— Te desapareces por cinco días ¿y ahora me vengo a enterar de que intentaste asesinarte? ¡¿Qué diablos pasa contigo?!

— A… Yo… ¡Yo no sé qué fue lo que me paso, ¿sí?! Estoy bajo mucha presión.

— ¡Pero no tienes por qué llegar hasta ese punto! Existen personas que intentan acercarse a ti y tú no los dejas.

— ¡Yo no los alejo!

— ¿A no? ¿Recuerdas aquel beso que nos dimos el otro día? ¿Aquello significo algo para ti? —ella pensaba contestarle pero él no la dejó—. Porque parece que no fue así porque me ignoraste todo este tiempo. ¡No puedes besarte con alguien y después hacer como que nada paso!

— ¿Te piensas que yo quería hacer eso? Ese beso fue más de lo que yo esperaba y me quedé sin aliento pero nada de lo que sucedió después fue mi culpa.

— ¿Entonces de quién fue? Porque parece que cada vez que me intento acercar a ti, tú simplemente te alejas de mí. ¿Sabes lo doloroso que es eso para mí? te estoy entregando mi corazón, ¿Qué no lo ves?

Al escuchar aquello, Ashley sintió como si su corazón se partiera en mil pedazos. Se notaba que sufría por toda la situación.

— Logan…

— ¡Logan, nada!... ¡me duele! Duele en serio.  ¿Cómo te sentirías si amaras a alguien y de la noche a la mañana esa persona te trata como a un desconocido, que te ignora por completo?

Ashley simplemente no contesto. ¿Qué se supone que iba a decir? él tenía razón. Pero por más que intentara decirle la verdad no le creería. No tenía caso intentar.

— ¿Sabes qué? —Dijo con lágrimas en los ojos—. Prefiero mil veces lo que April me hizo a lo que me estás haciendo tú.

Ella le regaló una mirada fugas. ¿A qué se refería?

— Por lo menos ella se fue sin dejar rastro y con el tiempo aprendí a superar su ausencia… pero tú… tú eres diferente. Te alejas y luego vuelves, me hablas, me ilusionas, te entrego mi amor y luego te vuelves a alejar. ¡Decídete de una vez! Si no quieres hablarme está bien, no lo hagas, pero decídete por favor.

— Te amo, ¿sí? Eso es lo único que importa.

Él negó levemente con la cabeza.

— Puede que tú digas eso pero tu corazón no dice lo mismo. No sabes lo que quieres.

— ¡Sí lo sé! Te quiero a ti.

— Pues si me amaras no me harías lo que me estás haciendo.

Intentó hablar, decirle que era lo que pensaba pero no pudo hacerlo. Logan simplemente se dio media vuelta y se marcho de allí. Por más que ella gritara su nombre él no se volteaba o daba señales de detenerse.

¿Ahora cómo se supone que lo iba a recuperar?

Finalmente, decidió dejar aquello de lado y se concentro en lo importante: el plan. Tenían que sí o sí ponerlo en práctica hoy. Deseaba con todas sus fuerzas poder volver a ver al Logan verdadero. Tenía que explicarle muchísimas cosas y solo esperaba que él la escuchara. Que la comprendiera… que la perdonara.

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