Capítulo 4 - Parte II
— ¡Ya no doy más!
Ashley cerró el libro y se recostó en el suelo, tomándose la cabeza con sus manos. ¡Dios! El dolor en su cabeza era atroz.
— ¿Te gustaría dejar por aquí?
— No podemos, el trabajo es para mañana. Hay que terminarlo hoy.
— Bueno pero si quieres podemos terminarlo en nuestras casas. Es decir, tú te llevas un poco y yo me quedo con otro poco y lo terminamos por separado. No nos falta mucho igual.
Ashley se volteo para mirarlo. Aquellos ojos que le ponía… ¿Cómo decir que no?
— Justamente porque falta poco no quiero dejarlo.
Logan observo su reloj de muñeca.
— Escucha, ya son casi seis treinta, ¿Por qué no descansamos media hora y luego seguimos? Si quieres puedes quedarte a cenar.
— No quiero molestar.
— ¡No molestas! Es lo más que puedo hacer por no habernos reunido ayer.
Ashley dejo escapar una leve risa.
— De acuerdo.
— ¡Estupendo! —cerró el libro de inmediato y se dejo recostar en el suelo junto a Ashley.
La joven sintió como un escalofrío le recorrió el cuerpo, pero no se trataba de algo malo, sino que era una sensación agradable. Le gustaba que estuviese así de cerca. Podía oler su aroma, el mismo que había olido en su almohada.
Era tan bello. Le gustaría decirle que lo amaba con toda su alma pero no podía. El hecho de que él haya mostrado un interés en ella no significaba que la amara en verdad. Es más, ella podría estar inventándolo todo y sería muy vergonzoso confesarle la verdad. Además, hacía aproximadamente dos días que se conocían. No podía simplemente confesarle que lo amaba. Sería algo muy extraño para él.
La mirada de Ashley se apartó de la del rostro del joven y se concentro en su cómoda. Entrecerró sus ojos y pudo ver como una foto sobresalía de las demás.
No había visto esa foto ayer, ¿Cómo podía ser eso posible?
Ashley se apoyo sobre su brazo, levantando la mitad de su cuerpo. Tenía la mirada clavada en la foto. No le importaba el hecho de que Logan la mirara.
— ¿Qué ves?
— Conozco ese lugar —dijo sin apartar la mirada de la foto—. Es el parque que queda cerca de aquí.
— ¿En serio? Hoy se me dio por buscar fotos viejas y encontré esa y me gusto. Por eso la encuadré.
¿Fotos? ¿En qué álbum? Ella los había revisado todos ayer.
— ¿Tienes más de esas? Es decir… es una foto muy hermosa.
— ¡Sí, claro! Ven, te enseño.
Logan se colocó de pie y camino hasta el pasillo, en donde abrió la puerta del armario y de dentro de un montón de cajas saco un álbum de fotos.
Ashley se había colocado detrás de él. No recordaba haber visto ese álbum antes.
— Mira, aquí están —dijo pasando las páginas.
Fue en ese momento que Logan escucho una voz llamándolo.
— Es mi padre. ¡Después tienes que conocerlo! —le pasó el álbum y descendió por las escaleras.
Ashley comenzó a mirar las fotos pero eran puros paisajes y cosas que no le interesaban.
Siguió pasando las paginas hasta llegar a casi el final en donde comenzaron a aparecer fotos de cuando Logan era pequeño. Definitivamente no las había visto antes. Comenzó a sentir más interés hasta que una fotografía cayó al suelo. Ashley se inclino para recogerla cuando de pronto, sintió como el cuerpo se le heló.
Había dos personas en aquella fotografía. Uno era Logan… y la otra era ella.
Volteo la foto para ver la parte trasera y observo que había algo escrito a mano.
“1999. Logan y April”.
¿April? No eso era imposible. Ashley era la de la foto, no ella.
Era imposible pensar que April era idéntica a ella porque eso era escalofriante.
Logan admitió que ella le recordaba a su vieja amiga, pero jamás le aclaró que era exactamente igual.
Fue entonces cuando sintió como alguien la jalaba por el brazo y la sacaba de dentro del armario con violencia.
— ¿Qué haces? —preguntó Lisa.
Ashley no sabía que responder, estaba completamente anonada.
— ¡Lárgate! ¡Aléjate de mi hijo!
— ¿Disculpe?
— No te hagas la tonta, sé muy bien quién eres y tú también sabes quién soy.
— ¿Me recuerda?
— ¡Claro que lo hago! Y será mejor que te alejes de Logan. ¡Tú no deberías estar aquí!
— Usted no es nadie para darme órdenes. ¿Por qué Logan no sabe quién soy?
— Eso no te interesa. ¡Ahora vete! ¡Vuelve a tu mundo!
— ¿Mundo? ¿Qué mundo?
Lisa la tomo por los brazos y comenzó a sacudirla con violencia.
— ¡LARGATE!
Y fue entonces cuando Ashley sintió un fuerte choque eléctrico recorriendo todo su cuerpo. Un choque que le arrebató el aliento y la alejó completamente de la realidad, haciendo que su mundo se volviera completamente oscuro.
Al abrir los ojos se encontró rápidamente con que se encontraba en su cuarto.
Se sentó de un brinco en la cama y se dio cuenta de que llevaba puesta la pijama.
¿Cuándo se había ido a dormir? ¿Cómo había llegado a su casa? Lo último que recordaba era que se había topado con Lisa y ésta le hablaba sobre cosas que ella no entendía.
¿Volver a su mundo? ¿Qué significaba eso? ¿Y porque no podía recordar nada?
Se volvió para ver hacia la derecha y sobre su mesita de luz se encontró con varios papeles. Se estiró para tomar uno y se encontró con que era un formulario de trabajo.
¿Por qué tenía eso? ¿Qué estaba pasándole?
Bajo las escaleras ya pronta para irse al colegio cuando se percató de que no había nadie en su casa.
¿Adonde habían ido sus padres? Por lo general su madre siempre estaba a esa hora. Su trabajo no comenzaba hasta las diez.
Se le hacía tarde, así que tomó una manzana y guardo una caja de juguito de naranja en su bolso para tomar en el camino.
Jamás en su vida había tenido tanta prisa en llegar a clases. Definitivamente había algo mal en ella que no podía explicar.
Había demasiadas dudas en su mente y quería conocer la respuesta ya. Pero para poder hacer eso, sentía que la única persona que podría ayudarla sería Sean, y éste no aparecía por ninguna parte.
¿Por qué no le había pedido su teléfono? Oh, es verdad, no tiene uno. Y con lo misterioso que es, Ashley cree que si tuviese uno no le daría su número. Es un chico raro.
Llego finalmente a la blanca institución, dándole el último sorbo a su jugo de naranja.
Se adentro rápidamente por entre los pasillos y busco con desespero a Logan. Quizás él supiera lo que había pasado con ella después de la charla que tuvo con su madre.
Era tan extraño todo, ¿Por qué no recordaba nada? Era como amnesia… solo que sí recuerda lo último que hizo antes de olvidarlo todo.
Doblo por un pasillo, y a mitad de camino, en los casillos se encontraba Dean.
— ¡Dean! —gritó de alegría, y corrió hacia él.
Dean elevó la mirada y el ver el rostro de su amiga le alegró el día. Una sonrisa radiante se dibujo en su rostro.
Cerró el casillero y se acercó a ella.
— ¡Dean! —Repitió al llegar a su lado—. Al fin alguien que conozco.
— ¿Eso es bueno? —preguntó con el ceño fruncido.
— En mi mundo… sí.
— Oye, me enteré de lo de tus padres. Lo lamento, en serio.
El rostro de Ashley empalideció por completo.
¿Lamentaba? ¿Sus padres? ¿Qué diablos había sucedido?
— Con lo de sus empleos —agregó rápidamente—. Es una lástima que los hayan despedido así como así.
— ¿Desempleados? —remarcó sorprendida. ¿Desde cuándo habían despedido a sus padres? ¡¿Por qué no recordaba absolutamente nada?!
— Sí —asintió—. Los despidieron el lunes pasado… ¿Qué no lo recuerdas?
Los ojos de Ashley se abrieron como el dos de oro.
— ¿Lunes pasado?... ¿Qué día es hoy?
— Amm… —pensó un poco—. Viernes.
— ¡¿Viernes?! —chilló desesperada.
¿Viernes? ¿Significaba que había olvidado cuatro días completos de su vida?
¿Cómo es eso posible?
— ¿Ashley estas bien? Te ves algo preocupada… ¿Es por lo del empleo? Porque mira que mi tío está buscando nuevos em…
— ¿Empleo? ¿Qué empleo?
— El empleo que intentas conseguir —hizo una pausa, esperando una respuesta de su amiga que nunca llegó—. ¡Ashley vamos! El otro día me dijiste que intentarías buscar un empleo para poder llevar dinero a tu casa mientras tus padres intentan pagar las deudas que tienen, pero me dijiste que nadie te aceptaba en ningún lado.
“Con que para eso eran las fichas de trabajo” pensó.
— Te decía que mi tío está buscando nuevos empleados en su tienda de Yogurt.
— Eeeh… Sí, gracias Dean. Eres muy considerado. Le enviaré un curriculum más tarde.
— ¡Genial! Se lo diré.
— Oye… ¿Has visto a Logan?
— ¿El nuevo? No. No lo he visto en estos días.
Un nudo en el estómago de Ashley se formó. ¿Qué tal si algo le había pasado en esos cuatro días que no recordaba? ¿Y si Lisa se lo llevó lejos otra vez? ¡NO! Eso sí que no se lo permitiría. Buscaría hasta debajo de las piedras para volver a encontrarlo.
— ¿Y Sean? ¿Sabes algo de él?
Dean dejo escapar un resoplido, seguido de una mirada en blanco.
— No… y creo que es mejor así.
— ¿Por qué dices eso?
— ¡Porque es la verdad! No me agrada para nada ese chico. Jamás me hablaste de él.
— Ya te lo explicó él. Hacía muchos años que no nos veíamos y ambos prácticamente que nos olvidamos el uno del otro… pero bueno, nos volvimos a encontrar y… y quisimos volver a recuperar el tiempo perdido.
— Sea como sea no me agrada en lo absoluto. Créeme cuando te digo que él trama algo. Ten cuidado.
— ¡Dean! Deja de ser tan protector conmigo.
— ¡Y tú deja de mentirme ya! No me agradó que no me hayas contado de él.
— Porque no lo encontré importante, además cuando nos conocimos comencé a sentir confianza contigo y me olvide de su partida. ¿Por qué no puedes entenderlo?
— Solo no quiero que nada malo te pase. Me preocupo por ti.
— Y en verdad lo agradezco, pero ya soy grande y puedo cuidar de mi misma. Nos vemos luego, Dean —lo saludo con la mano e inmediatamente se fue.
Dean se quedó allí de pie, observándola irse. En verdad le preocupaba su amiga. No quería que nada malo le sucediera. Tendría que tener vigilado a ese Sean de cerca.
Intentó buscar a Logan por todas partes pero no pudo encontrarlo. Falto incluso a algunas clases para buscarlo en la biblioteca, cafetería o algún laboratorio. No podía ser posible que no apareciera en ninguna parte. ¿A caso no había asistido hoy a clase? Necesitaba saber cosas de él de inmediato.
Finalmente tomo una dura decisión y decidió ir a la casa de Logan para buscarlo en persona… O al menos esperaba encontrarlo en aquel lugar.
“Aléjate de mi hijo”
Fueron las palabras que se le vinieron a la mente cuando puso un pie fuera de la secundaria.
Un escalofrío le recorrió el cuerpo. ¿Por qué Lisa le había dicho eso? ¿Por qué tenía que alejarse de él?
Fue en ese momento cuando escuchó una voz masculina a sus espaldas.
— ¿Ashley?
Ashley se volteo inmediatamente y pudo ver el rostro preocupado de Sean.
— ¡Sean! —soltó un gritito de alegría y corrió hacia él.
El cuerpo de Sean estaba completamente tensionado pero ni bien escucho su nombre dejo escapar un suspiro de alivio y sus músculos se relajaron de inmediato.
Sintió el cuerpo cálido de la joven sobre el suyo. La rodeo con sus brazos y la abrazó fuerte. Finalmente volvía a reconocerlo.
— ¿Dónde has estado? —pregunto Ashley separándose de él—. ¿Y Logan? ¿Sabes dónde está? No lo encuentro por ninguna parte.
— Es… es difícil de explicar.
— ¿Difícil? Sean me acabo de enterar de que mis padres fueron despedidos y yo estoy buscando un trabajo para ganar dinero. ¡¿Cómo puede ser que me haya olvidado de eso?! Además, la madre de Logan me dijo un montón de cosas que no las entendí en lo absoluto y necesito explicaciones.
— ¿Cosas? ¿De qué hablas? ¿Qué cosas te dijo?
— Que me alejara de Logan y que volviera a mi mundo… ¿A qué se refería con eso? ya estoy en mi mundo, ¿Por qué me dijo eso?
— Son ellos —pronunciaron los labios de Sean en un susurro pero Ashley pudo oírlo.
— ¿Ellos? ¿Quiénes son ellos?
— Nada. No es nada.
— ¿Nada? ¡Okey, basta! —Se paró firme—. Entiendo que quieres ayudarme pero me estas ocultando un montón de cosas que en verdad necesito saber. Sé que lo que no me dices tiene que ver conmigo y no entiendo cual es el misterio detrás de todo eso.
Sean agachó la cabeza y mojó sus labios con ls lengua. ¿Debería decirle la verdad o no? Era demasiado pronto para decírselo, pero ellos ya estaban comenzando otra vez… Y si la primera vez duró cuatro días en volver, ¿Quién sabe cuánto demoraría después?
Ya no podía esperar más… tenía que decirle la verdad.
— Okay, te lo diré… Y sé que tal vez pueda sonar extraño o alocado… pero te diré la verdad. La verdad de por qué olvidaste estos últimos cuatro días, el porqué olvidaste a Logan y el hecho de que él tampoco te recuerde —tragó duro—. La verdad de quienes son ellos y quién eres realmente.
— ¿A qué te refieres con quién soy realmente? —preguntó atónita, casi que conteniendo el aliento.
— Nada es lo que parece, Ashley.
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