¿Quién eres?
Le gusta saber quién es.
Reconocer el suelo bajo sus pies y el paisaje que la rodea.
Pero ahora está confundida. Tan confundida.
Ya no recuerda ni su nombre, no sabe lo que ve. Sus ojos se reflejan en la ventana y se pregunta a quien está mirando.
Se ha perdido buscando una respuesta que no sabía que necesitaba. Lleva años pidiendo auxilio, pero aun no sabe de qué quiere ser salvada.
¿Realmente quiere ser salvada?
No lo sabe.
Y entre la confusión y el miedo, se encuentra llorando en una esquina de su cuarto. Rodeada por todo aquello que creyó perdido.
No sabe que es lo que quiere.
Creyó saberlo.
No se reconoce.
Creyó poder distinguirse entre las masas de personas que la rodean.
Creyó ser única entre millones. Pero hoy se ha desnudado y ha encontrado un número de serie grabado en su piel.
Esta aterrada.
No sabe como escapar del mundo que fue creado para ella.
Creyó en un momento merecerlo ¿pero ahora?
Ahora no sabe quién es. Y no cree merecer nada creado para una persona que no sabe si existe.
Lleva toda la noche dando vueltas intentando comprender que es lo que sucede.
Su imagen se ha caído. Se ha roto en el suelo y sus manos están sangrando mientras intenta unir juntos todos los pedazos.
Está asustada.
Esta tallando su nombre en una pared, letra por letra, intentando descifrar entre los espacios vacios a quien le pertenece.
Se vuelve a mirar en la ventana. Sus ojos se desvanecen como si se drenara el color.
Ahora desaparece de sus labios.
Gotea de su cabello.
Su piel empalidece hasta convertirse en simple blanco.
¿Quién es?
Es solo un dibujo bidimensional. Sin ninguna característica que la distinga de otros miles de dibujos bidimensionales.
Tiene una altura promedio.
Un rostro promedio.
Una voz promedio.
Y no sabe como modificar nada de eso. Porque no sabe quién es. No sabe quien quiere ser.
En algún momento, antes que la duda infectara su cerebro, lo supo.
Supo con absoluta certeza quién era ella.
Conocía el color de su cabello y el de sus ojos.
El tono exacto de su piel.
Podía describirse con los ojos cerrados sin miedo a nada.
Ahora le teme a todo.
Le teme a perderse entre los demás. Le teme a la incertidumbre. Le teme a no poder pedir auxilio.
¿Quién acudirá a sus gritos si ni siquiera ella sabe quién es?
¿Cómo ayudaran a una persona que no existe?
Esta sentada en la esquina más oscura de su cuarto. Con las manos temblando mientras escribe sobre un papel.
Con la respiración agitada mientras intenta concentrarse.
Con las manos temblando.
Escribiendo una y otra vez.
¿Quién eres?
La tinta manchando sus dedos se destaca de forma abrumadora, casi grotesca.
El papel parece más real que ella.
Se ha vuelto translucida.
Y las sombras parecen cubrirla y devorarla a cada segundo que avanza.
En la mañana, el sol saldrá y encontrara una habitación vacía.
Un nombre tallado en una pared.
Un reflejo desvanecido en una ventana.
Y un papel abandonado en el suelo con solo una pregunta en el.
¿Quién eres?
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro