Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

PREFACIO

Colombia 4 Agosto, 2008.

—¡Mamá, no te vayas! —La pequeña niña gritó entre los brazos de su padre quien envolvía de manera firme un brazo sobre su hombro mientras el otro sostenía a su hermana menor. Las apretó contra sí en un abrazo tan fuerte como podía sin lastimarlas, como si quisiera transmitirles un poco de consuelo.

Rick no podía apartar los ojos de la mujer que amaba, se obligó a ver cómo subía todas sus pertenencias en el asiento trasero de su auto. No dejaba nada: ni un recuerdo suyo o una foto; nada para demostrar que alguna vez fueron una familia feliz. 

Ella volteó a ver por encima de su hombro a su esposo con sus pequeñas hijas. La mayor, Nicole, con tan solo ocho años y su bebé Elizabeth de apenas ocho meses. Sus ojos azules estaban distantes. Parecía que no le importaba dejar atrás a las pobres niñas sin una madre; como si los ocho años de convivir como una familia no hubiesen sucedido nunca. Mantuvo su mirada en ellas durante algún tiempo, distintos sentimientos empezaron a parpadear detrás de esos ojos antes de desaparecer por completo, luego se atrevió a lanzarle una mirada a su esposo y su expresión cambió de repente. No había ni una pizca de amabilidad o amor, sus labios formaron una mueca despectiva.

—Ten una buena vida, Rick, cuida de nuestras hijas —volvió a mirar hacia su auto con la intención de subirse, sin embargo; antes de hacerlo, habló por encima del hombro —: si alguna vez preguntan por mí, diles que no me busquen; no quiero volver a verlas —. Su voz salió sin ninguna emoción; la mujer que estaba ahí parada no mostraba nada del amor que solía profesar por su familia. Esas fueron sus últimas palabras antes de subirse al auto y cerrar la puerta con un golpe seco, luego desapareció a lo lejos.

—¡No, mamá, espera! ¡Quédate, por favor! —Gritó Nicole, su cuerpo se movía de un lado al otro entre sus brazos para tratar de liberarse y lágrimas de desesperación comenzaron a caer sin parar por su rostro. 

Rick no podía creer que Sara, la mujer que más amaba e idolatraba en el mundo, estuviera a punto de irse sin importarle los sentimientos de las personas que dejaba atrás. Observó una última vez el lugar por donde su hermosa esposa se perdió en la distancia antes de encaminarse a la casa con la mano de su hija entre las suyas para obligarla a entrar delante de él. Una vez logró cerrar la puerta después de algunos intentos por controlar a su hija mayor, Nicole se zafó de su agarre para caer al suelo a llorar. Con Elizabeth aún en sus brazos, alternó su mirada entre una y otra luego suspiró, cansado. Solo eran unas niñas, no sabía cómo iba a criarlas él solo. 

Decidió llevar a su pequeña hija a la cuna, se aseguró de arroparla con cuidado, dejó un último beso en su frente, después regresó a la sala. Al tomar asiento en el sofá, se dedicó a mirarla con detenimiento sin que ella se diese cuenta pues todavía lloraba desconsolada en el suelo. No pudo evitar admirar el parecido con su madre. Su cabello era del mismo castaño largo y ondulado; su nariz era respingada la cual se arrugaba si algo le desagradaba o molestaba, labios rosados y gruesos además de unos hermosos ojos del color del cielo a medianoche. Mientras estaba ahí, sin poder apartar los ojos de su rostro, sabía que su hija le recordaría a la esposa que había perdido.

Siempre le recordaría.

Sonrió con tristeza y algo más, algo muy diferente a la tristeza; algo de lo que no se dio cuenta en ese momento, si no mucho tiempo después... cuando fue demasiado tarde.

***

¡Hola!

Espero que les guste la historia. 

La escribo con todo la dedicación del mundo y agradecería que dejaran sus votos y comentarios.

Dedicado a: Fanny_Lujano

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro