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Extra: Most Joyfull Days Pt 1

-Ey, esa es mía.- exclamó Olivia.- Tienes que pagarme cinco mil.-

Marius volvió su vista hacia ella y arqueó una ceja fingiendo arrogancia.

-Lo siento, mon chéri.- respondió.-Parece que tu estas en la cárcel, y yo no pienso pagarle a una criminal.-

Todos ahí guardaron silencio o, al menos, eso intentaban. Clara, Olivia y Jim observaban a Marius con confusión, mientras Toby y Darcy aguantaban la risa. Por otro lado, Mary solo se dedicaba a observar al francés con ojos de ilusión, sin decir palabra alguna.

-No creo que se juegue así.- dijo Jim.

-¿Quién dice?- preguntó Marius.

-¿El reglamento?- habló Clara.

Marius soltó una carcajada, causando que Olivia rodara los ojos.

-No lo sé.- dijo Mary de pronto.- Yo creo que Marius tiene razón.-

Clara negó con la cabeza y apretó el puente de su nariz con los dedos.

-Solo dale el maldito billete para poder seguir.- dijo Clara, con obvia irritación.

Marius suspiró, tomando su último billete y pasándolo hacia Olivia.

-Bien.- dijo.- pero sólo porque eres bonita.- dijo, guiñando un ojo en dirección a Olivia.

-Solo para que sepas.- respondió Olivia al tomar el billete.- Vas perdiendo.- dijo con seguridad, incluso cuando sus brillantes ojos la delataban.

Marius frunció el ceño y volvió la vista a su, ahora, inexistente pila de billetes de Monopoly.

-¡¿Que?! - exclamó Marius.

Clara, de pronto, soltó un gruñido de fastidio. Llevaban horas jugando y, no es como que le molestara, pero después de un rato jugar monopoly se volvía agotador.

-Hay que hacer una pausa.- dijo Clara.

-Gran idea, mademoiselle Clara.- respondió Marius.- Voy por algo de beber.-

-¡Yo voy también!- exclamó Mary al ponerse de pie.

Cruzaron la sala del departamento de Olivia y llegaron hasta la cocina, donde Marius se encargó de buscar bebidas para todos, al igual que algunos bocadillos.

-¿Así que, "Marius"?- preguntó Mary de pronto. -Es un nombre muy lindo, suena tan elegante.-

-Es un nombre muy común, en realidad.- dijo Marius, dándole la espalda, dedicado a encontrar más bocadillos.

-Olivia me dijo que estas buscando departamentos en Aracadia.- cambió de tema Mary. -En el mío hay bastante espacio, podemos compartirlo.-

Marius sintió un poco de incomodidad, pero en realidad no le molestaba tanto como creía, solo era extraño. La gente no solía ofrecer sus casas así como así.

-Merci mademoiselle.- respondió Gracias, señorita.-Pero me gustaría buscar mi propio lugar.-

Mary se acercó hasta él justo cuando Marius dio la vuelta, quedando a centímetros uno del otro.

El joven mago pronto levantó sus brazos, ambas manos sostenían bolsas de golosinas y frituras, en un intento de no tocar a la joven chica.

-¿Que harás esta noche?- preguntó ella sin retirarse. -Hay un bar increíble, tal vez podamos ir y divertirnos un poco. Hasta podría darte un tour por mi departamento.-

Marius se sonrojó, ahora si estaba incomodo, pero no quería ser grosero. A veces le molestaba mucho no saber decir que no cuando algo le incomodaba, le hacía sentir mal saber que lastimaba los sentimientos de los demás.

-Uhh no lo sé... Tengo que uhh ir a una cena con mi madre.- mintió Marius.-¡Ya sabes, cien años muerto, me perdí muchas cenas familiares!-

-¿Que tanto es una mas?- preguntó Mary.

-¿Marius? ¿Mary? - habló Olivia desde el umbral de la cocina.

Marius la observó por encima de la cabeza de Mary y soltó un largo suspiro de alivio. Mary volvió la vista hacia la castaña y Marius aprovechó para escapar de la situación.

-Dieu merci, tu es venu parce que j'étais sur le point de m'évanouir.- dijo Marius al pasar al lado de Olivia. Gracias al cielo que llegaste porque estaba por desmayarme.

Cuando el joven desapareció de su vista, Mary soltó un bufido.
-¿Cuál es su problema?- se quejó.

-¿Que fue lo que le dijiste?- preguntó Olivia.

Mary encogió los hombros.
-Nada.- dijo.- Solo lo invité a pasar un buen rato, es todo.-

-Tal vez en él no quiere pasar un buen rato contigo.- dijo Olivia en voz baja, aún así Mary logró escucharla.

-Todos quieren pasar un buen rato conmigo.- respondió Mary, herida.

-Pues creo que él no.-

-¿Tu que sabes?- preguntó Mary con irritación.- ¿Acaso son novios o algo así?-

Olivia, entonces, abrió los ojos con sorpresa mientras el rubor comenzaba a calentar sus mejillas y a pintarlas de un carmesí muy notorio.

Mary lo notó e, inmediatamente, exclamó con sorpresa.

-Ay, cielos.- dijo Mary.- Olivia, disculpame, yo no sabía.-

Olivia negó con la cabeza.
-Está bien.- dijo.- Solo somos amigos.-

La castaña salió de la cocina y volvió con sus amigos a la sala de estar, seguida de Mary.

Después de algunas horas, todos se habían ido, a excepción de Marius, quien había insistido en quedarse y ayudar a limpiar.

Pero, incluso cuando ya habían terminado, no tenía ganas de irse aún.

-¿Tienes planes?- preguntó Marius.

-No, en realidad iba a continuar con mi lectura.- respondió Olivia.

-¿Quieres ir a almorzar?- preguntó.

Olivia asintió y corrió a buscar sus cosas antes de salir, pero pronto volvió con una cara de culpa.

-Deje mi bolso con Zoe.- dijo.- ¿No te molesta si llegamos a recogerlo?-

-Por supuesto que no, mon chéri.- respondió Marius.

°°°°

Caminaban sujetos del brazo, charlando sobre nada y riendo por todo. Sintiendo como sus corazones latían con fuerza, simplemente ante la presencia del otro.

Al llegar al edificio donde Zoe vivía, se soltaron los brazos.
-Te gano.- dijo Olivia justo antes de salir disparada escaleras arriba.

Marius corrió detrás de ella, mientras reían por los pasillos y, justo antes de llegar, Marius logró pescarla de la mano.

-Eres una tramposa.- dijo Marius, sin aliento.

-No.- respondió Olivia, igual de cansada.- tu eres muy lento, cariño.-

Entre risas, y aún sujetos de la mano, entraron sin aviso al departamento de Zoe, el cual ahora estaba en completo silencio.

Zoe y Arabella abrazaban a Peggy, sin embargo, ahora las tres los observaban con miradas sorprendidas y bocas abiertas.

-¿Interrumpimos algo?- preguntó Olivia.

-¡No!- respondió Peggy, liberándose del abrazo y, con una sonrisa nerviosa en su rostro.

-¿Que hacen aquí?- preguntó Zoe.

-Oh, solo vine por mi bolso.- respondió Olivia, corriendo a buscar sus cosas.

Arabella se acercó a Marius y le atrapó en un abrazo, el cual Marius no dudó en regresar.

-Me alegra que no estés muerto, niño.-dijo la rubia.

Marius rió.

-Creciste mucho.- dijo Arabella.-Ya no pareces el niño pequeño que quemó mi cocina.-

Marius la soltó y rodó los ojos, sacando una carcajada por parte de las mujeres.

-Nunca lo van a olvidar.- dijo.-¿Verdad?-

Peggy puso una mano sobre su hombro y rió aún más.
-No, niño.- dijo.- nunca.-

Olivia regresó pronto y anunció que estaba lista para irse, no sin antes invitar a las otras tres, quienes se negaron.

Caminaron hasta un café que recién había abierto en la ciudad y tomaron asiento en una de las mesas de afuera.

Era un lugar sencillo, perfecto para un almuerzo casual, sobre todo si se quería disfrutar del último calor del verano.

Olivia ordenó una taza de té de tila y roles de canela, mientras Marius había ordenado un café con hielo y bizcochos.

-Aún no entiendo por qué no tomas té.- dijo Olivia.- Tu madre es Inglesa.-

-El té es sólo jugo de hojas caliente.- dijo Marius antes de llevarse un bizcocho a la boca.

Olivia llevó una mano a su pecho y frunció el ceño.
-¿Como te atreves?- exclamó Olivia con un tono dramático.

Charlaron y rieron un poco mas, hasta que fueron interrumpidos por una mujer de cabello negro y rasgados ojos verdes.

-Señorita Nomura.- saludó Olivia.

-Señorita Hestigio, que gusto verla.- respondió Nomura con una sonrisa, pronto llevando su vista hacia el joven a su lado.

Marius sonrió, completamente ignorante de quien era la mujer que los saludaba.

-Señorita Nomura, el es Marius Dubois.- lo presentó Olivia.

-Es un gusto, Señorita Nomura.- dijo el, estirando la mano, la cual pronto fue estrechada por la cambiante.

-Se quien eres.- dijo.- Tu madre me ha hablado muy poco sobre ti, me temo.-

Marius arqueó una ceja.

-¿Conoce a mi madre?- preguntó.

Nomura asintió.

-Somos hermanas.- dijo, para después encoger los hombros.- Algo así, es mas como un chiste en común.-

-Oh.- exclamó Marius.- Ella no me había dicho nada sobre usted.-

Nomura sonrió.

-No me sorprende.- dijo Nomura.- Fue un placer saludarlos, jovencitos.-

Después de eso, Nomura se despidió, dejándolos solos de nuevo.

-Tengo algo para ti.- dijo Marius de pronto.

Sacó de su bolsillo una bolsita de tela y se la entrego a la castaña, quien lo veía extrañado. Marius le insistió que lo tomara y, una vez que lo hizo, abrió la bolsita de tela y sacó un anillo negro de material metálico.

Era un anillo grueso y brillante quedaba perfecto en su dedo índice.

-Ay Dios.- exclamo Olivia al ponerlo en su dedo.- ¿No me estas proponiendo matrimonio, verdad?- bromeó, una sonrisa ladeada trepando su rostro.

-Ya quisieras.- respondió Marius, sintiendo el ligero rubor calentar sus mejillas.-Venia con este.- dijo, señalando el anillo que el mismo llevaba en su dedo índice.

-¿Y los compraste para nosotros?- preguntó Olivia, causando que sus ojos de plata brillaran cual luciérnagas.

Marius asintió.

-Cuando los vi no pude pensar en otra persona con quien compartirlos.- admitió.- Mas que tu mi...amiga...-

Olivia se sonrojo, sin embargo, el brillo en sus ojos pareció disminuir bastante.

-Si...amigos...- dijo la castaña. -Gracias, Marius, es muy hermoso.-

Hubo un silencio que se sentía un poco pesado al inicio, pero pronto se fue aligerando.

Marius ya no sabia que mas decir, pues apenas comprendía lo que sentía y ponerlo en palabras era mas difícil de lo que pensaba.

No quería que Olivia fuera solo una amiga, desde que se habían conocido, hacia todos esos años en España, su amistad se sentía diferente a todas las demás. Estar con Olivia se sentía como la calidez de la primavera y era fácil disfrutar de su compañía.

Siempre había disfrutado intercambiar cartas con ella o pasar horas hablando al teléfono. Incluso cuando su romance con Lucia se desató, Marius siempre esperaba con ansias noticias sobre Olivia.

Pensaba que había olvidado todos estos sentimientos que lo invadían al pensar en ella, pero cuando la vio de nuevo, después de cien años, aquellas emociones volvieron a surgir desde lo mas profundo de su ser.

Después del almuerzo, Marius se ofreció a acompañarla a su casa.

-¿Que hiciste todos estos años?- preguntó Olivia en el camino.

-Esconderme.- respondió Marius.- Aprendí mi lección a la mala.-

Marius llevo una mano a su pecho, justo donde había recibido el disparo que le hubo arrebatado la vida, incluso cuando solo había sido por un momento. A veces, durante las noches, las pesadillas aun lo despertaban y el recuerdo del dolor y la adrenalina volvían a invadir su mente. Habían sido muchos años de malos sueños.

-Pudiste buscarme.- dijo Olivia al tomar su mano.

La castaña dio un ligero apretón a su mano antes de entrelazar sus dedos, causando que los anillos chocaran entre si.

-No quería exponer a nadie.- respondió Marius.

Pronto llegaron al edificio donde Olivia vivía y Marius se detuvo antes de cruzar por las puertas.

-¿No quieres pasar?- preguntó Olivia, a lo que Marius negó con su cabeza.

-No, gracias.- dijo con cortesía.- Pero ¿Me acompañas a buscar casa mañana?-

-Si, por supuesto.- respondió ella con una sonrisa.-Nos vemos mañana.-

Marius se dio la vuelta al mismo tiempo que Olivia, dispuesto a volver al departamento que Peggy y Douxie compartían. Sin embargo, algo lo detuvo, una fuerza de voluntad que desconocía pero le exigía detenerse.

No podía seguir viviendo así, ocultando sus emociones del resto, de ella.

Si, era cierto que no entendía sus sentimientos a la perfección, pero jamás lo haría si no los lanzaba al aire y se arriesgaba. Tal vez, con buena suerte y voluntad del destino, ella se sentiría igual.

-Olivia.- la llamó antes de que ella pudiera cerrar las puertas.

-¿Si?- preguntó

Marius se acercó hasta ella, quedando a pocos centímetros de distancia. De pronto, su respiración estaba agitada y su corazón latía y retumbaba como reloj descompuesto, igual que Jack y su reloj-corazón, ese del extraño, pero maravilloso, libro que había leído.

Igual que aquel personaje, Marius sentía que moriría a causa del amor.

-¿Te sientes bien?- preguntó Olivia.

-No sólo somos amigos.- dijo él.-¿Verdad?-

Olivia sonrió confundida.
-¿Qué?- preguntó.

Marius tomó una bocanada de aire para calmar sus nervios.
-Es que estar contigo es increíble y me encanta.- confesó.- Y solo me gusta estar contigo.-

Los ojos de Olivia brillaban de emoción y sus mejillas eran pintadas de un tenue color rosado. Por otro lado, Marius se sentía completamente incapaz de decir alguna otra palabra sin desmayarse.

-¿Puedo...- dijo Olivia tomando sus manos- ¿...Puedo darte un beso? -

El rubor de Marius se extendió por todo su rostro y hasta sus orejas.
-Si.- dijo.

Y, como si ambos lo estuvieran esperando desde siempre, unieron sus labios en un tibio y tímido beso que hacía que sus corazones se llenarán de energía e ilusión.

-¿Seguro que no quieres pasar?- preguntó Olivia al separarse.

😚BONUS😚

-Juro que si tengo que ver Batman otra vez te voy a matar.- advirtió Olivia después de sentarse al lado de Marius en el sofá.

-Ya me morí una vez.- respondió Marius. -No le tengo miedo a la muerte, mon amour.-

Olivia lo golpeó en el brazo, causando que él soltara una risita.

Se dispusieron a ver la película que habían elegido antes de que el celular de Marius sonara.

El joven respondió un poco desganado. Sin embargo, pronto entendió que era importante.

Se levantó del sillón rápidamente, se puso los zapatos y se apresuró a la puerta.

-¿Que sucede?- preguntó Olivia.

-Era Doux.- respondió Marius.- Dijo que mi madre desapareció.-

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Hola hola jeje

Uhhh ✨suspensooooo✨

Como les trata la vida? A mi medio bien y por eso hay que celebrarlo con un especial de dos partes wujuuu🎉

Esta primera parte no tiene trama ni contexto, sólo son Marius y Olivia siendo adorables😭❤️

Les tqm niñes😩❤️✨

Olivia y Arabella son de mi amix LaChicaEterea con quien nos gusta escribir/dibujar sobre este ship jsjs

Es que es muy bueno😭✋🏻

Aún le queda una segunda parte a este extra así que pues ya veremos como sale.

Bye❤️✨😚

Pd. Nadie adivino la referencia en insta *llora en nerd*
Todes se quedan sin besito😾

Era de ATLA😔


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