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No se cuánto tiempo llevo viendo la pantalla del computador, tengo que terminar el último informe de pasantías. Hoy no e tenido cabeza para nada, llevo todo el dia pensando en lo que pasó en la oficina de Owen.
Amalia me envió unos mensajes para saber cómo estaba, le conté por whatsApp lo que pasó en la oficina, quería saber qué pensaba ella y lo único que me dijo fue que, apesar de que ella me diga que no vaya y no lo escuche.
Ella sabe que voy a terminar de ir, porque estoy enamorada de Owen y que además, hay que darle el beneficio de la duda, por la manera en que se comporto en la mañana y por todo lo que dijo.
Salgo de mis pensamientos cuando escucho el rodar de una silla. Me Volteo y veo que se trata de Anna quien me da una sonrisa de boca cerrada, se sienta a mi lado y me quita el teclado para comenzar a escribir.
—Se que no tienes cabeza como para terminar un simple informe que ya no vale la pena— habla mientras escribe.
Suelto un pequeño suspiro y echo la cabeza hacia tras para después cerrar los ojos.
—La verdad que no, y más con lo que paso esta mañana— abro los ojos y me acomodo en la silla— siento que me duele la cabeza.
—No sé que pasó esta mañana, pero me hago una idea.
Termino acercándome a Anna para contarle en susurros lo que sucedió en la oficina de Owen, quien se sorprende con lo que le estoy diciendo. Ella termina el informe y yo me encargo de imprimirlo.
—De Camille no me sorprende realmente— dice Anna mientras pasa una pierna arriba de la otra— pero, ¿Del gemelo de Owen? Si, ni siquiera sabía que tenía un gemelo y un gemelo malvado por lo visto.
Aquello logra sacarme una pequeña risa, en estos momentos estamos solo nosotras y como tres empleados más.
—¿Si vas a ir?— se inclina hacia delante mientras dice en un susurro.
—No lo sé.
—Decidas, lo que decidas te vamos apoyar Jul.
Le doy una sonrisa de lado.
—Lo sé— apago el computador, tomo el informe y mis cosas— nos vemos después Ann.
Nos despedimos y salgo rumbo hacia el piso de Owen.
El puesto de Ashley está vacío y la puerta de la oficina de Owen se encuentra cerrada, me muerdo el labio inferior y me debato si dejo el informe en el escritorio de Ashley o paso a la oficina de Owen.
Resoplo.
No soy ninguna infantil así que decido ir hasta la puerta de Owen y tocarla. A los segundos escucho su grave voz, tomo una gran respiración antes de abrir la puerta y pasar.
Owen despega su intensa mirada del ordenador y la clava en mis ojos, me adentro a la oficina mientras cierro la puerta bajo su atenta mirada, me acerco y dejo el informe en su escritorio.
Carraspeo y con disimulo aprieto la correa de mi cartera, mojo mis labios y rápidamente su intensa mirada cae directamente en ellos.
—Te espero frente de tu casa— frunce el ceño y me adelanto antes de que se niegue— vine en mi auto y me voy en mi auto.
Aprieta su mandibula y se levanta para caminar hacia mi.
—Nos podemos ir juntos, puedo mandar a buscar tu auto.
Cierro los ojos y suelto un bajo suspiro.
—Owen quiero ir en mi auto y me iré en mi auto— le digo con voz cansada y él se percata de ello.
Mete ambas manos a sus bolsillos mientras aprieta su mandibula.
—Esta bien Juliette— siento una pequeña punzada en mi pecho al escucharlo llamarme por mi nombre y no escuchar su típico nena o preciosa— nos vemos ahora entonces.
Se da la vuelta en dirección a su escritorio, muerdo mi labio inferior y antes de arrepentirme salgo rumbo hacia mi auto.
Justo cuando voy alcanzar la puerta de la entrada de la empresa, siento como toman mi codo. Volteo y me encuentro con Phil.
—Hey Jul, te estaba esperando para ver si podíamos ir por un helado.
Siento que voy entrar en un colapso en cualquier momento, llevo mi mano hacia un costado de mi frente y levemente me rasco.
—Phil, no quiero ser grosera— suspiro— pero e sido muy clara contigo.
Sus ojos demuestra lo derrotado que se siente y eso me hace sentir aún peor de lo que ya estoy, él no dice nada asi que continuo hablando.
—Yo te aprecio mucho y no quisiera lastimarte dándote falsas ilusiones.
Phil asiente un poco cabizbajo.
—Entiendo Jul, tranquila— su mirada da con la mía y un pequeño brillo se apodera en ella junto a una tristeza— ¿Por lo menos te puedo dar un abrazo?.
Muerdo mi labio inferior y dudosa acepto, él enseguida me envuelve en sus brazos haciendo que lo abrace, sus brazos no me reconforta ni me brinda aquella paz que solo Owen me da, cierro mis ojos pensado en Owen y con solo pensarlo mi corazón corre como un loco.
Un carraspeo nos hace separarnos enseguida y veo que se trata de Owen, cierro mis ojos al pensar lo tan cliché que se siente este momento.
—No sabía que todavía estaban aquí.
—Oh bueno, señor Clark solo esperaba a Jul— Owen dirije su mirada seria en mi pero la vuelve a posar en Phil, ya que vuelve hablar— bueno hasta luego señor Clark, y una vez más gracias por haberme dado la oportunidad— Owen simplemente asiente— adiós Jul, nos vemos en la graduación.
Se va despidiéndose con la mano y le imito, volteo hacia Owen quien todavía permanece serio.
—Nos vemos dentro de unos minutos.
—Vente conmigo— una vez más muerdo mi labio inferior y niego— por favor.
Su rostro cambia, su mirada igual, su voz es baja y aquella súplica hace estragos en mi, mi mirada cae en sus labios y entre abro mis labios para negarme pero no sale nada.
—Si sigues mirándome así, me importará una mierda si nos ven o no. Pero te comeré a besos aquí mismo.
Mi cuerpo se enciende y mi interior grita para que haga aquello. Owen se acerca y levanto la mirada para encontrarme con la suya que está totalmente oscurecida del deseo.
Verlo de esta manera me hace sentir cosquillas en mi vientre.
—Hazlo— mi voz sale baja y sensual, me estoy dejando llevar por esos ojos que me vuelven loca desde hace tiempo.
La mirada de Owen se torna más oscura y pasa su lengua por sus exquisito labios, haciendo que de pronto sienta sed.
—No sabes lo que me está costando mantener el control a raya nena— su voz es baja y ronca—ven conmigo por favor.
Su mirada en ningún momento deja la mia, asiento y él se da la vuelta para ir hacia el ascensor.
Paso por su lado mientras me dirijo hacia las escaleras no sin antes de darle una mirada y encontrarme con su ceño fruncido para después dirigirse en mi dirección, mientras voy bajando las escaleras le hablo.
—tenías que a ver bajado por el ascensor.
—Y tu tenías que venir junto a mi en el ascensor.
Niego con la cabeza y seguimos bajando hasta llegar al estacionamiento y meternos de una vez al auto. Todo el camino hacia su casa a sido en completo silencio.
Un silencio del cual no puedo identificar si es incómodo o cómodo. Todo el camino me la pase dándole vueltas al asunto sobre el compromiso de Owen y Camille, siento mi estómago revolver de tan solo pensar de que eso llegara a pasar.
Owen no pronuncia ninguna palabra, de vez en cuanto siento su mirada reparar en mi pero no dice nada, quizás lo hace para dejarme divagar en mis pensamientos tranquila, como lo vengo haciendo desde que salimos de su empresa.
Y ¿si es mentira y solo me uso como para divertirse antes de casarse? No, no creo que haya montado todo ese teatro solo para acostarse conmigo y jugar a la pareja feliz.
Su voz me trae de vuelta a la realidad, confundida volteo hacia los lados para ver que efectivamente estamos frente a su casa, él me observa y yo solo suelto un pequeño suspiro para después tomar mi bolso y bajarme del auto.
Entramos a su casa y dejo mi abrigo colgado en el perchero que se encuentra al lado de la puerta, Owen hace lo mismo.
—Vamos a la cocina para preparar café y así comienzo a explicarte las cosas.
—Bien.
Nos quedamos mirándonos por unos momentos hasta que él rompe nuestro contacto visual indicándome ir hacia la cocina, paso delante de él hasta llegar a la cocina y sentarme en el taburete.
A los segundos Owen entra y comienza a movilizarse en la cocina en busca de agua para echarle a la cafetera y dejarla lista, una vez que a segura que todo está en orden se sienta frente a mi.
Ambos nos miramos, Owen cierra los ojos y a los segundos los abre, se arremanga sus mangas hasta arriba para despues juntar sus manos.
El olor a café inunda la cocina a los poco segundos.
—Mi hermano Odiel y yo no somos unidos, como ya bien te has dado cuenta— hace un gesto desinteresado con su mano.
Confundida arrugó el entrecejo al recordar aquel nombre.
—Odiel, ¿Odiel es tu gemelo?— asiente— pensé que tenías otro hermano mayor.
—No, Odiel es quince minutos mayor que yo— moja sus labios— cuando nació tuvo unas complicaciones al punto de casi morir, quizás por eso mi madre siempre lo sobre protegió más a él que mi— se encoge de hombros— y lo entendí cuando cumplimos once años, mi abuelo siempre vio aquello y trato de hacer todo lo posible para que yo no me sintiera mal por aquello.
Siento como el sentimiento de nostalgia invade sus ojos, quizás esta recordando aquellos tiempo y de pronto siento como una rabia crece en mi pecho de tan solo pensar en un pequeño Owen siendo desplazado por su propia madre.
El pitido de la cafetera avisando que el café está se hace presente, Owen se levanta en busca de dos tazas blancas y las coloca en el mesón para después girarse, tomar el café y servirlo.
—¿Azucar?— asiento y veo como le echa dos cucharadas de azúcar a mi cafe— mi abuelo tuvo innumerables de discusiones con mi madre sobre el trato distinto que tenía en ambos, pero ella nunca le hizo caso, al pasar el tiempo Odiel se convirtió en un grano en el culo por completo, hacia y deshacía y mi madre no hacía nada al respecto.
Le da un sorbo a su taza.
—¿Y tu padre? ¿Que decía al respecto?— bebo de mi café.
—Él casi nunca estaba en la casa y cuando lo hacía se la pasaba metido en su oficina pero cuando tenia un poco de tiempo libre nos lo dedicaba a nosotros sin preferencia alguna, el ambiente era muy distinto cuando estabamos con él. En fin, mi relación con mi familia y más aún, con mi hermano y mi madre no es buena.
Moja sus labios antes de volver a darle otro sorbo a su café.
—Cuando conocí a Camille estaba rondando los diecisiete e iba a un instituto publico— arrugo el entrecejo confundida— por petición mia, mis padres no querían y menos mi madre, ella decía que ese lugar digno para algunos de nosotros— rueda sus ojos— pero gracias a mi abuelo cedieron y me dejaron allí, nadie sabía de dónde provenía y para mí eso estaba bien.
>>Camille entro como nueva al último año y nos hicimos amigos, me parecía demasiado linda la castaña, ella me conto que venia de una familia adinerada pero que su madre por castigo, la envió a ese instituto porque era muy caprichosa y mimida, al principio me causó ternura todo lo que aquella castaña decía y tiempo después nos hicimos novios— siento como un peso cae en mi estómago— ella no tenía idea de quien era yo— mira hacia sus manos mientras suelta una risa amarga— a mi nunca me gustó alardear que provengo de una familia adinerada y ella nunca preguntó si era igual a ella o no.
Se queda mirando la taza vacía por unos segundos hasta que vuelve hablar.
—El día de la graduación ella estaba algo distante conmigo, trate de hacer que se acercara a mi pero ella me esquivaba. Así que decidí esperar que la ceremonia terminara, estaba junto a mis abuelos, quienes eran los únicos que estaban conmigo ese día, ya que mi madre estaba en la graduación de mi hermano y mi padre estaba en Tailandia.
Aprieto mi labio inferior y estiro mi mano para tomar la suya y apretarla, él solo me brinda una hermosa sonrisa la cual me confirma que eso es cosa del y no lo atormenta.
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Capitulo nuevo amores, espero les haya gustado. 😉❤️
No se olviden de darle a la ⭐️
Nos vemos en el siguiente capitulo.
Daniela.
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