Chapter 2.
CAPÍTULO EDITADO
Hailey's Point Of View
Habían pasado dos semanas desde que había hablado con el estirado de mi vecino, y gracias a Dios, hizo caso de mi advertencia y en el transcurso de estos días ni se molestó en mirarme. Así me gusta. Se que no está bien juzgar a la gente según su aspecto, pero, de verdad que no quiero ningún Garret más en mi vida, he tenido bastante.
Orgullosa, de lo fuerte en que me había convertido, me sonreí en el espejo, mientras trataba de desenmarañar el nido de pájaros que tenia por pelo. Perfecto, nena, o te das prisa o llegarás tarde el primer día de clases, que vergüenza. Con rapidez y sin preocuparme por el dolor -o intentándolo- me deshice de todos los nudos en tiempo récord. Mi pelo era de un color negro, corto, y con un color aqua adornando sus puntas. Mola, lo sé.
7:44 am
Abrí lo mas que podía mis ojos, y corriendo, fui a por mi ropa y me vestí, y mi outfit de hoy consistía en unos pantalones cortos rasgados negros, una camiseta de AC/DC (por que si, a las chicas de pueblo no sólo nos gusta el country, eso es solo un cliché más), de fondo negro a la cual hice un nudo en una esquina, y por último unas zapatillas converse. Me puse mis aros de plata, mi chocker de color negro (si, también), acompañado de mi inseparable colgante que tenia una púa del mismísimo Carlos Santana, (regalo de papa) y un par de anillos.
¡8:05 am!
¡EN VEINTICINCO MINUTOS EMPEZABAN LAS CLASES!
Bajé corriendo las escaleras, casi matándome en el proceso, y fui a la cocina donde cogí un croissant de chocolate, para mi nunca-cumplida dieta. Pero ahora si, lo juro y con la mano en el pecho: El lunes que viene empiezo la dieta.
¿A quien quiero engañar? No tengo fuerza de voluntad. Mi trasero pide chocolate, ¿que se le va hacer?
Mientras comía, mi gatita peluda, Mercy, se puso encima de mi regazo, adoraba esa gata, su pelaje blanco me enamoró desde el primer momento en el que la vi. Sonreí, cuando esta empezó a ronronear cuando acaricié su lomo.
8:12 am
Me atragante con mi croissant por el susto y corriendo me bebí un vaso de agua. Cuando se me pasó, me despedí de Mercy, y fui corriendo hacia la puerta y no fue hasta que cruce esta que me di cuenta de que me faltaba algo...
Llevé mis manos hasta mi cabeza y abrí de nuevo la puerta para subir corriendo por la puerta.
8:15 am
Al salir por la puerta -ya con la mochila puesta, miré como mi querido -nótese el sarcasmo- vecino salia por su puerta. Rodé los ojos, demostrando mi molestia.
Fui al garaje a por mi coche, pero no estaba, ¡ESE DESGRACIADO DE COLE SE FUE ANTES QUE YO, NO ME ESPERÓ Y ENCIMA SE FUE CON MI COCHE!
En teoría, el coche es de los dos...
Callate. Nadie te dio vela en este entierro.
¿En que entierro?
En el de mi hermano.
Lo voy a matar. Y encima mamá, ya se fue a trabajar. Esto es inaguantable...
¿Y ahora que hago? Seguí andando, iría andando no queda otra.
Mire la hora.
¡8:21 am!
¡NO PUEDE SER!
Muy alterada me di la vuelta, casi dejando la puerta del garaje abierta y salí corriendo de mi jardín. Pero choqué con alguien haciendome daño al chocar nuestras frentes -bueno, mi frente contra su ceja-.
"¡Auch!" Dijimos al unisono. Esa voz...
Asco.
Aun frotando mi frente, lo miré desafiante.
"¿No te dije que ni te molestaras en tocarme, estirado?" Crucé mis brazos.
"No fue a propósito, paleta. No tengo ni el mas mínimo interés en ti, habiendo muchísimas chicas mas guapas que tu." El sonrió con sorna.
"Ya quisieras catarme, estirado." Me di la vuelta y caminé lo mas tranquila que me permitía mi orgullo a pesar de saber que llegaría tarde a clase.
"¡Lo siento!" Hizo una pausa. Y yo respondí con mi ceño fruncido sin parar mi caminata." ¡No me va la zoofilia!" Oí como su voz se rompía provocada por las risas ocasionadas. Mi boca prácticamente tocó el suelo. Me quedé estática por un segundo antes de darme la vuelta y sacarle el dedo. Me había dejado fatal.
"¡Gilipollas! ¡A ver si echas un polvo y dejas de amargarle la vida a los demás!" Sonreí con cinismo y me di la vuelta.
8:24 am...
Definitivamente no llegaré a tiempo...
Un claxon llenó mis oídos. Me giré y vi a mi gran salvador...
"¡CHRIS!" Exclamé con felicidad. Abrí la puerta de copiloto y me subí al coche, para después saludarlo con un beso en la mejilla al enano.
"¿Que tal, princesa?" Me sonrió con sus hoyuelos como de costumbre. Y justo cuando iba a contestar una mano tocó el cristal de Chris. Rodé los ojos. ¿¡Y este ahora que quiere?!
Chris bajó el cristal y se asomó y al hacerlo jadeo con sorpresa y se bajo del coche para..., ¿abrazar al estirado? ¿Que le pasa al mundo, que esta conspirando en mi contra siempre?
"¿¡Que tal hermano?! ¡Wow, cuanto tiempo! ¿¡Pero..., que haces aquí?!" Chris se llevó las manos a la cabeza para después elevarlas hacia el cielo en un gesto de sorpresa." ¡Wow..., es que no me lo pudo creer! ¡Te hemos echado de menos!" Se abrazaron otra vez, riendo.
"Quería darles una sorpresa." Justin se rió."Yo también la eché de menos, la verdad. Mi--." Asome parte de mi cabeza por la ventana mientras tocaba el claxon, interrumpiéndolo como el hizo conmigo.
"¡Hey marujas! ¡Ya tendrán tiempo para ponerse al día, ahora, Chris, bonito, llevame a clase, ya!" Sonreí y volvi a meter mi cabeza dentro del coche.
Chris se encogió de hombros sonriendo y se dispuso a abrir la puerta para después entrar. Alzó su cabeza.
"Hey tío. ¿Te vienes con nosotros?"
Jadee. ¿pero que hace? ¡TRES SON MULTITUD! ¿O ES QUE NUNCA OYÓ ESE DICHO?
"Bueno, tío..." Me miró y toda duda existente se disipó. Una sonrisa burlona adornaba su cara." ¡Okey! ¿Porque no?" aún mirándome agarró el manillar y se detuvo para hablar..., otra vez para variar...
"Oye nena, ¿te importaría sentarte atrás? Es que me gustaría ponerme al día con Chris..." Sonrió como si fuera inocente, haciendo que me hirviera la sangre.
"Si me importa, de hecho, estirado." Crucé mis brazos y miré a Chris en busca de apoyo, pero este solo me suplicaba con la mirada. Si que debían llevarse bien, como para que Chris me quite mi sitio para dárselo a este, gilipollas.
"Bien." gruñi y agarré mi mochila para irme hacía el asiento trasero y dejárselo a este, asqueroso.
Al pasar por mi lado me sonrió de forma burlona. ¡Lo odio tanto!
8:46 am.
Me apoye en el respaldo y resople, resignándome. Hoy ya llegaría tarde por mucho que lo intentase evitar. Todos los años igual...
Y bueno..., esta es una mañana normal en la alocada vida de Hailey Fletcher... ¿Aburrida? Para nada...
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