▶38◀
La vida, la vida puede ser tan impredecible en un momento estamos bien y al segundo podemos encontrarnos mal, la vida tiene un significado muy importante en las religiones, era considerado un oportunidad, algo otorgado por Dios, debemos cuidar de ella, cumplir nuestro destino nacer, crecer, procrear y morir, como las plantas, todo era un ciclo, algo que se repite constantemente.
Los que estaban al borde de la muerte se tratan de aferrar tanto a ella con tal de pasar un día más, pero es tan curioso porque cuando están sanos despilfarran de ella, a algunos no les importa su salud beben hasta quedar inconscientes, ingieren sustancias dañinas, pero a la hora de la verdad le piden a Dios que los deje vivir que perdone sus pecados que no lo harán más. La vida para mi tiene un significado puro, lo considero una oportunidad para conocer, es ese pedacito sobrenatural que tenemos, no puedo decir que la valoro porque tomo alcohol, amanezco, incluso intente arrebatármela.
Los largos años de mi vida han estado llenos de aprendizajes, experiencias que son tomadas para no cometer el mismo error, ¿Pero de que sirve la vida sino tienes con quien compartirla? A veces nos sentimos tan solos en el mundo, sin nadie que nos preste atención, que nos ayude, que nos de el amor que queremos y anhelamos. Hacemos de todo por llamar la atención, por ser notados. Muchas personas son tratadas de la peor manera solo por no querer llamar la atención, son agredidas, humilladas y ultrajadas.
El punto es que todos queremos vivir así estemos en los peores momentos, pero en mi caso solo quiero estar en paz quiero sentirme libre, ya no quiero sufrir.
Amarró las cadenas en mis muñecas dejando mis brazos elevados, se deshizo de mi ropa dejándome en ropa interior.
Quiero imaginar un mundo lleno de felicidad, el cuento de princesas que escuchaba de niña.
El primer golpe llego volteando mi cara.
Quiero conocer que hay más allá del horizonte.
Con cada golpe sus palabras eran más hirientes, desgarraban. Las cadenas sonaban maltratando mis muñecas.
¿Que se sentirá ser libre?
No me inmute cuando el cuchillo corto mi piel, dejando mi sangre correr en gruesas gotas.
¿Existirá el amor luego de este mundo?
Ahogue un grito cuando el Shuriken (estrella ninja) paso por la orilla de mi oreja perdiéndose en la pared a mi espalda.
¿Existe peor dolor que el de un corazón roto?
Lágrimas de sangre corrieron por mi rostro al sentir los golpes del látigo en mi piel, uno tras otro, quemando, rasgando todo a su paso.
¿Alguien me extraña?
Podía escuchar su voz a lo lejos pero el dolor palpitante en mi cuerpo era más intenso.
"Eres una zorra como pudiste meter con él"
Mi cuerpo se estremeció al sentir el balde de agua congelada caer en mi cuerpo, mi cabello se pego a los lados de mi cara. El frió calándose en mis huesos.
"Te amo hija" ¿Cuanto daño te seguiré causando mamá? ¿Hasta cuando perdonaras mis errores?
Tomó un puñado de mi cabello haciéndome mirar su rostro, su mano impacto en mi cara en una cachetada, la sangre mezclada con la saliva manchando el piso.
— Pagaras por tu errores, maldita perra.
Sus palabras llena de rabia y rencor llegaban a mi corazón, haciéndome dudar si merecía vivir.
— ¡Ah!
El dolor era intenso, potente. Cada corte, era una herida más profunda.
«No te rindas»
Sollozos escaparon de mi boca al escuchar esa voz que me acompañaba.
«No te quiero conmigo todavía»
No me quería, ¿Esa voz me abandonaría?
Fuertes descargas eléctricas invadieron mi cuerpo, el sonido de algo quemándose llegaba a mis oídos, mi cuerpo se sacudía bruscamente. Quería que parara, quería que el dolor se detuviera.
Como si escucharan mis plegarias impacte de manera violenta contra el concreto del piso al ser soltada de las cadenas. Estaba manchada de sangre por todos lados, mis músculos doliendo, no podía moverme, me encontraba estática. Como una muñeca de trapo fui arrastrada por el piso, dejando mi rastro de sangre por el lugar, estaba siendo torturada.
¿Este era el precio que se pagaba por amar?
Mi cuerpo fue alzado, sentí una superficie dura, gemí de dolor al apoyar mi espalda. Podía escuchar el sonido de los metales chocando a la distancia. Se poso a mi lado tomando mi mano, el filo del cuchillo se paso por esta, tomó uno de mis dedos antes de agarrar una tenaza.
¿Me cortaría los dedos?
Intente protestar, reaccionar pero no podía mi cuerpo no respondía. Cerré los ojos, dejando que todo pasara, que hiciera conmigo lo que quisiera.
Ya no tenia nada por lo que luchar, probablemente mamá este muerta al igual que todos. Mis errores recayeron en todas las personas que quería, no soportaría vivir con la culpa. No soportaría estar viva.
Solté un grito de dolor al sentir el frió y la opresión de las tenazas en mis dedos. Voltee mi cara siendo incapaz de mirar como perdía partes de mi cuerpo.
Mi corazón se detuvo un latido para luego ir a la velocidad de la luz, olas de miedo invadieron mi cuerpo, la cabeza me estallaría. Las venas fueron desapareciendo poco a poco de mis brazos al perder tanta sangre, sentía mi cuerpo cada vez más débil. Deje mi mente divagar, relaje mi cuerpo para lo que venia.
Entonces pasó.
Lo escuche.
El sonido de algo caer.
Mantuve mis ojos cerrados, no quería ver lo que me había hecho. Deje caer las lágrimas mientras pensaba cuando me mataría, ya no quería estar así.
Manos cálidas acunaron mi rostro me estremecí por el frió que sentía, podía escuchar voces.
¿Estoy muerta?
Estaba mareada, mi vista se nubló, mi cuerpo se sintió liviano, sentí mi pulso parar, mi cuerpo fue elevado pero no fui capaz de ver que pasaba, sin poder resistir más me deje llevar por el sueño.
El sonido de ruedas a toda velocidad me despertaron, podía ver una mascarilla en mi nariz oxigenando aire a mis pulmones, las voces de los doctores hablando rápidamente.
— Hay perdido mucha sangre.
— Su pulso esta bajando.
— ¡Llévenla a quirófano!
Era lo que podía distinguir, el constante sonido de una maquina me aturdía. Una mano se entrelazó a la mía.
— No me dejes, Brenda no me dejes.
Fueron los desesperados gritos que llegué a escuchar antes de perder el conocimiento.
Sentía pinchazos en mis brazos, quería decir que dolía que pararan.
— No, por favor.
Mi voz era un susurro ronco y bajo, con los ojos entrecerrados por la tenue luz que llenaba el lugar puede ver a personas con batas blancas y tapabocas. Una señora me puso un gorro en la cabeza, mis parpados eran pesados, podía si quiera respirar por la mascarilla, el dolor en mi cuerpo era demasiado, poco a poco mi respiración fue constante, tranquila, el dolor disminuyo sentí algo traspasar mi piel antes de que mis parpados se cerraran por completo.
— ¿Como esta?
Una voz femenina reflejaba preocupación en cada palabra.
— Se salvó de la operación pero todo sera definitivo en estas 24 horas.
Hablo lo que supuse era el doctor.
— ¿Esta muy grave?
Una voz más profunda resonó en él lugar.
Escuche un suspiro, — Tenía heridas profundas, perdió demasiada sangre tuvimos que hacer una transfusión, fue torturada de una manera cruel y vil, fue electrocutada, las heridas en su espaldas demuestran que fue golpeada por algo pesado y de cuero, un látigo probablemente. Tenía un gran corte producido por un arma blanca en su abdomen y pecho, las corrientes eléctricas y el agua fría detuvieron su pulso, quemo variar partes de su piel. Tenía una muñeca roto y varios golpes en su rostro. Lo lamento mucho.
Fue lo último que dijo antes de escuchar una puerta cerrarse.
— Maldito infeliz.
Su voz era demandante, potente demostraba fuerza, mi cuerpo reaccionaba ante ella.
No quería abrir mis ojos por miedo a lo que encontraría, no quería ver hasta donde había llegado Jack, la explicación que dio el doctor me hacía pensar lo peor, peor debía enfrentar la realidad.
Solté un quejido de dolor al intentar moverme, sentí pasos apresurados, algo toco mi espalda haciendo que gimiera por el ardor. Sentí las lágrimas caer por mi rostro por la intensa opresión en mi cuerpo, una mano las apartó, me permití abrir los ojos. Pestañee varias veces acostumbrándome a la luz, lo primero que vi fueron las pálidas paredes blancas seguido de tres cuerpos resaltando en el lugar, el primero en acercarse fue una mujer que se sentó a mi lado tomando mi mano, agachó su cabeza mientras lloraba desconsoladamente, yo solo la observe sin saber que hacer.
Recosté mi cabeza en la almohada relajadamente.
— Nunca debí dejarte ir con él, lo siento tanto.
La maquina que medía mi pulso empezó a pitar rápidamente al ver quien era. Me gritaban que me calmara pero era imposible el había muerto.
— Tyler.
Susurré con el corazón en la boca. Era él estaba vivo, no lo mataron. Lloré libremente hasta sentir su olor invadir mi nariz, era el mejor lugar. Era mi mejor amigo.
— Por favor cálmate no te hace bien acelerarte.
— Estas vivo.
— Si mariposa estoy vivo y contigo. —me relaje mientras acariciaba mi cabello.
Ya más calmada me explico lo que pasó, el me rescató, al parecer un carro nos siguió en todo momento y al ver que no llegué a casa avisaron a Tyler estuvo horas buscándome con Andrew hasta encontrarme, fue difícil para el verme en el estado que me encontró, pero más difícil fue ver que no reaccionaba.
— ¿Y Jake? —me atreví a preguntar.
Una voz entro en la conversación, se había mantenido distante en todo momento, solo me observaba.
— Debe estar quemándose en el infierno el maldito bastardo, me encargue de hacerle pasar lo mismo que te hizo hasta terminar con una bala traspasando su cráneo.
Suspire en alivio al saber que estaba muerto.
Muerto...
Johan.
Annie.
— Están muertos. Annie y Jo-johan estan muertos. —expresé con tristeza.
— Nos encargaremos de darles un funeral decente, pequeña.
Asentí con un nudo en la garganta.
Estuvieron al pendiente de mi en todo momento, me sedaron para poder descansar, me hidrataron mediante el suero y al ver que ya podía respirar por mi sola me quitaron la mascarilla.
Estaba con Andrew, se había quedado en el hospital todo el día, tenia ojeras bajo sus ojos pero se veía tan hermoso como siempre, estaba dándome comida diciendo que cuando regresáramos a casa me llevaría de viaje me dio la noticia que fui aceptada en la Universidad de Chicago para estudiar Administración de Empresas, me emocione demasiado.
— Tendré mi propia empresa, y seré la jefa y podre despedir a quien yo quiera. ¿Sabes que significa eso? —negó—, podre cumplir mis sueños.
Me beso los labios agradeciéndome por no dejarlo, podría decir que a pesar de mi estado no reaccione a ese beso pero la verdad fue otra mi cuerpo ardió, me sentí plena, su lengua invadió mi boca ahogando un gemido, mordió mi labio enviando corrientes a mi cuerpo.
— Cuando salgas de aquí te follare hasta el cansancio.
Me reí por lo crudo que era al decir las cosas.
Se había hecho de noche, los doctores dijeron que estaba estable por el momento, debía mantener reposo, dolía como el infierno cada vez que curaban mis heridas.
La mente la definen como "un conjunto de facultades cognitivas". La mente engloba los pensamientos, la percepción, la memoria, la imaginación y demás. El deseo esta en la mente, el dolor, la felicidad y otras emociones se registran en ella.
Probablemente todo es parte de mi imaginación, un juego de mi mente, a lo mejor mi cerebro no estaba preparado por más que quisiera.
Pero no, no fue un juego de mi mente y sino estaba preparada; pues en ese momento me prepare.
Mi pulso fallo. El electrocardiógrafo se detuvo, el cardiograma dejo de registrar mi pulso, los gritos desesperados de mi madre, los apresurados pasos de Tyler y las suplicas de Andrew no alcanzaron para que reaccionara. Las enfermeras y doctores llegaron a la habitación con esperanzas de que con los voltios de un electrochoque mis neuronas reaccionaran, ni los primeros auxilios ni todas las medidas funcionaron para que yo despertara.
Por mi cabeza paso que probablemente en el tiempo que estuve en coma anteriormente mi mente viajo a lugares extraños: el limbo en otras palabras, y al momento de despertar dejo secuelas. Tal vez las voces en mi cabeza eran mi imaginación, a lo mejor los pensamientos que tenia eran imágenes creadas por mi misma.
Todo termino con él.
Probablemente mi destino era este morir. A lo mejor era mi hora y debía dejar todo atrás.
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