Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

8. Una obra de arte

Ethan

Hacía unos minutos Cameron, Nick y yo habiamos llegado a la fiesta a la que el equipo de basquet nos había invitado. Tenía que admitir que no estaba nada mal. Las chicas bailaban y más de una tenía los requisitos perfectos para pasar la noche con una de ellas.

Estaba observando a una rubia con un cuerpo verdaderamente comestible pensando que acostarme con ella era una buena idea, cuando mis ojos se desviaron a una pelinegra que en ese momento salia del agua junto a un chico rubio.

"Allison"

Llevaba un bikini rosado, sencillo, pero en ella se veía increíblemente sexy. Su cabello mojado se pegaba a su piel húmeda y cuando me fijé en sus pechos mi pene se despertó demasiado contento. La tela del sujetador del bikini marcaba sus pezones erectos y quise poder morderlos y lamerlos. Allison Jensen me ponía duro como una piedra.

Allison le sonrió timidamente al chico para luego darse la vuelta y marcharse. No me gustó, que le sonriera de esa manera, me molestó.

"No seas estúpido"

Vi como la pelinegra se paraba junto a una fogata y decidí que era el mejor momento para acercarme hablar con ella.

"¿Qué coño estoy haciendo?"

Agarré una cerveza, la abrí y me dirigí a la pelinegra.

-¿Quieres una? - pregunté tomándola por sorpresa.

- N-no sabía que estabas aquí - contestó ruborizada.

Volví a ofrecerle la cerveza y me quedó mirando durante unos segundos.

-¿Esto es una especie de tregua?

Me gustaba que siempre fuera directa al grano, pero nunca se lo diría.

-Algo así - contesté lo más amable que pude.

Finalmente agarró la cerveza y le pegó un buen trago.

-Emm... Vi que salías del agua con... Ese chico, el rubio... - no pude guardármelo, quería saber quien era ese tipo.

Pude ver como volvía esa mirada tímida y la sangre a sus mejillas. Allison desvió la mirada y siguió secando la humedad de su piel.

-¿Quieres bailar? - obviamente se estaba haciendo la tonta.

-No bailo - eso era completamente cierto.

-De acuerdo. Como veo que esta noche estas dispuesto a ser amable conmigo, lo aprovecharé. ¿Quieres dar un paseo?

Acepté su invitación y paseamos en silencio por la orilla de la playa alejándonos del bullicio de la fiesta.

Por primera vez no me sentía incomodo al lado de Allison Jensen y no sabía si era por todas esas cervezas que me había tomado, que me sentía tan liviano y tranquilo, o por su propia presencia. Normalmente no bebía tanto, era peligroso. Como dicen por ahí, los niños y los borrachos siempre dicen la verdad y mis verdades tenían que seguir bien enterradas.

De repente la pelinegra dejó de caminar y mis ojos volvieron a recorrer ese cuerpo tan apetecible. Sus pezones ya no se marcaban tanto como cuando salió del agua, pero seguían llamando mi atención. Recordé el sabor de su piel aquel día en su ca y pensar que solo esas dos simples prendas impedían que pudiera tenerla completamente desnuda frente a mi... Me volvía loco.

-¿Estas borracho, Ethan? - escuchar mi nombre salir de su boca solo empeoró las cosas.

-¿Qué? Claro que no...

¨¡Maldita sea! ¿Qué se supone que estoy haciendo?¨

Desvié la vista hacia el mar intentando aclarar mis ideas. No podía dejarme llevar así por una simple chica... No, ella no tenía nada de simple.

Allison seguía mirándome, esperando una respuesta a mi comportamiento.

-Lo siento, debemos volver - decidí.

-¿Por qué?

-Mis amigos me deben de estar buscando y ya quiero irme - contesté.

-Uff... Eres tan raro... Pero vale, volvamos - se dio la vuelta y se marchó.

Estaba molesta pero era mejor así.

¨Necesito que te alejes de mi Allison¨



ALLISON

Quise alejarme de él lo antes posible porque estaba apunto de explotar del enfado.

-!Imbécil¡ - grité esperando que me oyera.

Cuando volví a la fiesta, mi rabieta ya se había pasado. Pero mi enfado con Ethan había aumentado.

Encontré a mi hermana hablando con Camero y me sorprendí porque por primera vez los vi hablando como personas civilizadas. Peter estaba junto al equipo y entre ellos se encontraba Ethan. Según él, ya quería irese.

¨Mentiroso¨

Busqué a Drew y lo acabé encontrando sentado en la orilla

-¿Que haces aquí tan solito ¨Pequeño W¨?

-Observo la luna - dijo con una pequeña sonrisa - es hermosa.

Alcé la vista. Si que era hermosa...


* * * * *


Al llegar a clase me fijé en si mi hermano y Peter habían llegado, pero no había ni rastro de ellos. También entré en clase esperando encontrarme con Ethan, él tampoco estaba.

-¿Donde están los chicos? - le pregunté a mi hermana.

-No lo sé - contestó para luego irse a su sitio.

Al final todos aquellos que quería ver fueron entrando por la puerta. El primero en entrar 10 minutos después de que empezara la clase fue Scott, él cual entró sospechosamente nervioso. Nada más sentarse entró Peter y se sentó junto a él y por último Ethan. Vestido con unos jeans negros que dejaban a la vista sus rodillas tatuadas y una camiseta que dejaban a la vista sus brazos tatuados y gigantes.

-El próximo que entre por esa puerta será expulsado -sentenció el profesor molesto.

Él pobre de Cameron se fue expulsado y pude ver como mi hermana sonreía alegre de su mala suerte.

Mis ojos se cerraban pero los abría inmediatamente cada vez que el profesor me miraba. La clase de historia era un asco y lo peor era que en realidad no me enteraba de nada.

20 minutos antes de que se acabara la clase la directora entró con su ceño fruncido y dirigió su fría mirada a mi hermano.

-Scott Jensen, a mi despacho - ordenó.

Miré a Scott en busca de una respuesta, no la conseguí. Entonces miré a Amber, ella se encogió de hombros. Mi hermano recogió todas sus cosas, las guardó en su mochila y se alzó .

-¿Por qué tiene que irse a su despacho? - pregunté.

-No creo que sea de su incumbencia. Concéntrese en la clase - contestó.

-Es mi hermano, me gustaría saber porque será castigado, tanto por usted como por nuestra madre.

-Señotita Jensen, no creo que deba preocuparse...

-Pero...

-El conserje nos encontró a mi y a una chica besándonos en la habitación de limpieza y fue de chismoso a contárselo a la directora - habló Scott antes de que yo pudiera replicar.

-¿Qué tiene de malo besarse?- pregunté indignada.

-Allison me gustaría que dejaras de ser un incordio- habló molesta.

-Es que no le encuentro sentido a esto. Todo el mundo se besa. Hasta usted se besaba a escondidas o por los pasillos en sus tiempos - alegué - no hay ninguna regla que impida que los alumnos nos podamos besar con quienes queramos y en donde queramos.

-¡Le ordeno que deje su faceta de revolucionaria y se calle! - gritó furiosa.

Me acerqué a mi compañero de al lado, acuné su cara en mis manos y estampé mis labios contra los suyos.

"Ojalá fueras Ethan"

Unos segundos después despegué nuestros labios y miré a la directora.

-¿Ve? No tiene nada de malo besar a otra persona. Debería estar contenta, en este instituto se respira amor y no violencia - argumenté sonriente.

Y antes de que la directora pudiera quejarse Kimberly, una amiga también besó a su compañero y así muchos más incluidos Amber, Peter. Vi como Nicole, la capitana de las animadoras se encamino al lugar de Ethan e intento besarle pero él la esquivó. Una carcajada salió de mi al ver la escena. ¡Así me gusta!

-Allison Jensen, te quiero ver esta tarde y todas las demás limpiando el gimnasio junto a tu hermano. Durante una semana - sentenció antes de marcharse.

Resoplé y me senté de nuevo.

"Genial, Allison"

Volví la vista al aburrido libro de historia y empecé a leer el tema del cual no entendía nada. Sentí varias miradas sobre mi y de todas ellas la única que llamó mi atención fue la de esos ojos celestes. Lo miré y me mantuvo la mirada hasta que se dio cuenta de que yo no me cansaría de mirar esos ojos tan fríos.

Lo que restó de clase todos estuvimos callados y sumidos en nuestro propio mundo.

* * * * *

Salía de mi última clase cuando Liam apareció para joderme como solo el sabe hacerlo. Esperó a que todos se fueran para luego acorralarme contra los casilleros .

-No te vi en todo el día - comentó demasiado cerca de mi rostro.

-Ni yo a ti, ¿Por qué no seguimos así? - intenté marcharme pero no resultó.

-El otro día no pude acabar de decirte lo muy zorra que eres. ¿Qué pretendías? ¿Eh? Esas cosas no se le hacen a los novios - habló molesto.

-Tú y yo no somos nada, no seas imbécil - lo empujé - se que apostaste con tus amigos... No sé como pude perder mi tiempo en ti - escupí.

-Oh, vamos... - se volvió a acercar - no te hagas la tonta - llevó su boca a mi oído y susurró - no pensabas lo mismo mientras gemías y sudabas debajo de mi.

Lo empujé de nuevo y lo golpeé en la mejilla.

-No te hagas la ofendida Allison. Eres una zorra más con aires de niña buena. Yo se que no lo eres. SÍ, jugué con tu corazón ¿Y qué? A caso creías que serías algo más que ¿sexo?

Ni siquiera tenía ganas de llorar. No valía la pena. Sí, lo quise pero querer y amar no es lo mismo. El estaba muy equivocado si creía que sus palabras me hacían daño. Lo miré indiferente para luego darme la vuelta.

Estaba apunto de llegar al gimnasio cuando el sonido de unos gemidos llamó mi atención. Me di la vuelta y ahí estaba él, con su móvil en alto dejándome ver la grabación.

La sangre me hervía de tal manera que podía ver el humo saliendo por mis fosas nasales. Lancé mi mochila a un lado y como la salvaje que soy me le lancé encima. Estampé mi puño en su cara y grité de dolor.

"¡Mierda, como duele!"

Intenté quitarle el móvil pero no lo alcancé.

-¡Eres un maldito! - grité - borra eso ya mismo - le ordené.

-Y lo que tu quieras me importa ¿Por?...

Se dio la vuelta y se marcho dejándome ahí como alma que lleva el diablo. Si lo seguía no conseguiría nada más que otro golpe en la cabeza.

Ahora si que me sentía humillada. Molesta recogí mi mochila y entré al gimnasio para empezar mi castigo.

-¿Ya me dirás qué te pasa? - preguntó Scott.

Ya había pasado una hora desde mi encuentro con el hijo de puta de de Liam y mi humor se había vuelto aun más mierda. Tenía que conseguir es móvil y borrar ese vídeo, pero ¿Cómo? Ese idiota no se despegaba de su móvil para nada .

-Allison, te estoy hablando - Scott llamó mi atención lanzándome una pelota.

-¡¿Qué mierda quieres?! - respondí devolviendo le el tiro.

-Oyes si tantas ganas tienes de golpear, ves a entrenar con el equipo - dijo sobándose la cabeza.

"¡Eso es!"

Liam solo se despegaba de él para las horas de entreno.

-Scott, ahora vuelvo. Tengo una urgencia - salí corriendo hacia los vestuarios.

Cuando estuve en frente de la puerta me cercioré de que no hubiera nadie ni adentro ni a fuera. Entré silenciosamente y me dirigí directamente a su taquilla. Desbloquearla no fue un problema, el muy imbécil era tan predecible... Al abrir la taquilla me encontré con su peine, su loción que por muy bien que oliera no se comparaba a la de Ethan.

"¿Cuál será la que usa mi querido badboy?"

"Deja de pensar en él, es una capullo"

Revisando entre sus cosas ubiqué el bendito móvil y me dieron ganas de estamparlo contra el suelo y pisotearlo, pero pensé como una persona civilizada y lo desbloqueé. ¿Se imaginan cuál era la contraseña?

El apodo de se BMW "Furioso"

-Dios, Liam ¿Se puede ser mas idiota que tú?

De repente oí como caía agua.

"Mierda, ¿Será que hay alguien más?"

Sin pensármelo más tiempo entre en sus vídeos y borré el que me había enseñado, después entre en su cuenta de Drive donde el muy hijo de perra tenía una copia y también la borré. A continuación le quité la tarjeta de memoria, la partí en dos y la tiré por ahí. Para finalizar mi obre de arte receteé (reiniciar o borrar la memoria) a su preciado móvil.

Dejé todo como estaba y cerré la taquilla.

Corrí a la puerta para marcharme pero tras ella escuche risas y voces. Rápidamente me di la vuelta y corrí hacia las duchas y me metí a la que llegué antes de que entraran. Aseguré la puerta y me respalde contra ella misma con los ojos cerrados intentando que mi respiración volviera a ser normal. Sentía el palpitar de mi corazón en los oídos.

Al abrir los ojos casi me desmayo.

Necesitaba urgentemente un cubo porque mis babas caían como si de una cascada se tratase.

Ya sabía que Ethan estaba bueno, muy bueno. Sus hombros anchos, su espalda bien esculpida, ese pecho, esos brazos... Todos ellos me dejaban bien claro que él era un maldito dios griego. También sabía que él estaba lleno de tatuajes, pero no me imaginaba que ellos cubrieran casi todo su cuerpo. Solo había podido ver la flor de loto en su cuello, las mándalas que recorrían su piel desde los hombros hasta las sienes y las diferentes caras impregnadas en sus brazos, y la gran cara de la diosa india, pero él se veía tan diferente en es momento... Como si no fuera real, toda su piel estaba llena de tinta, casi nada se salvaba. Quise poder tener mi cámara y fotografiar la obra de arte que era Ethan Martin.

Mi vista se fijó en sus pezones perforados y me encontré deseando poder morderlos. Cuando miré más abajo, me encontré con sus manos que intentaban esconder a su amiguito de mi mirada traviesa.

¨Moriré, lo sé. Él es demasiando caliente¨

Volví la vista a la suya y lo que encontré hizo que me congelara, quise encogerme y desaparecer.

Estaba oficialmente loca.

De repente se oyó el golpe de una taquillas cerrándose con fuerza y el grito de furia de Liam.

-¡¿Quién hizo esto?!

Me sobresalté y me puse en pie. Genial, ahora tenía a dos hombres con ganas de arrancarme la cabeza.

-¿Que hiciste, Allison? - escuché que preguntaba Ethan.

Rápidamente tapé sus labios con mis mano. Si Liam se enteraba de mi presencia sería capaz de matarme ahí mismo.

-Shh... No puede saber que estoy aquí - le susurré.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro