Capítulo III
Narra Aira
Después de la discusión, me fui a mi antigua habitación . Todo seguía tal como lo había dejado: la cama mal hecha, el escritorio lleno de papeles y mi libro de Orgullo y Prejuicio boca abajo y mi base de maquillaje medio abierta en el tocador. Todo seguía igual a mi alrededor. Pero nada era igual. Suspiré y me fui a la terraza que había al fondo de mi habitación. Respiré el aire puro y un millón de recuerdos me azotaron como una fuerte brisa.
¿Qué iba a ser de mí? ¿Por qué cojones me habían traído? ¿A quién habrán inculpado ahora?
Miles de preguntas cruzaban mi mente y me producían dolor de cabeza. Decidí ir al aseo a darme un baño de espuma caliente, y así lo hice, entre, encendí el agua me desvestí y me metí dentro, quería relajarme un rato, demasiadas preguntas tenía y demasiadas cosas habían pasado hoy.
Pasada una media hora decidí salir, parecía mi abuela Margareth después de haber estado tanto rato en la bañera, me puse una toalla en el pelo y otra en el cuerpo, nada mas salir, vi mi preciosa biblioteca llena de tanto libros que me gustaban, y siguen gustando; antes había ignorado por completo que estaba ahí y ahora no puedo dejar de mirarla, y acordarme de todos los momentos que había pasado aquí, en mi habitación, en Domum.
De tanto recodar se me ocurrió ir a un sitio, el que había sido como mi segunda casa desde siempre, la Jaula, suena a barrio marginal lleno de borrachos y violadores en cada esquina, pero la verdad es que es uno de mis sitios favoritos.
Sin pensarlo mucho más, decidí vestirme, peinarme y salir de casa, al principió me dio miedo ya que...joder han pasado tantos años desde "aquello"...que bueno...simplemente...me da miedo la reacción de ciertas personas, sobretodo de una concreto, y de lo que dicha persona pueda o no pueda decir.
A la que me dí cuenta ya estaba en la calle, este lugar estaba bastante cerca de mi casa, por lo tanto ya lo podía ver a pesar de que no habían pasado ni dos minutos desde que había salido.
Cuando me encontré en la puerta, volví a replantearme si debía o no debía entrar, finalmente no lo pensé mucho más y empuje la puerta, ya estaba dentro, ya no había vuelta atrás, ahora tenía que enfrentarme a mi mayor miedo, a verle a él; empecé a caminar, todo seguía casi igual, aunque habían puesto más sacos de boxeos, un ring enorme para las luchas y otros más pequeños alrededor supongo que para entrenar. Estaba todo más moderno y más limpio, a decir verdad.
Notaba que ya habían algunas miradas clavadas en mí, así que simplemente decidí actuar con normalidad y seguir caminando esperando a que alguna cara conocida se acercara a mí a decirme: Hola, ¿ qué tal?. Ya me han contado que has vuelto y me alegro bastante de que vuelvas...Nunca pensé que fueras la culpable ni nada por el estilo y todo eso acompañado con una sonrisa; algo que está claro que no va a pasar, no de eso modo y de esa forma.
Para mi sorpresa reconocí un pelo rojizo por el fondo, me acerqué, y cuándo por fin me encontré detrás suya decidí tocarle el hombro, efectivamente era el, mi ex mentor Alexander, al principio noté confusión en su mirada y luego alegría, se le encendieron los ojos y me abrazo con tanta fuerza que casi me ahoga, la verdad es que estaba más fuerte que la última vez que le ví.
-¡Oh, Dios mio! No me puedo creer que estés aquí...bueno cuéntame...¿que tal estás?...te ves guapisima, Aira... ¿Dónde está la niña de mofletes grandes y hoyuelos que me pedía que le enseñara a pelear cual ninja?_-dijo entre risas.
- Hola Alex, yo también me alegro de verte, en serio.
-Dime, ¿cuándo has llegado?
-Pues hace unas horas.
-Oye...¿quieres que después de que termine con algunos alumnos nos vayamos a tomar algo? Y me cuentas todo.
-No, da igual, déjalo, quiero quedarme en casa, y no sé, relajarme un rato ver una peli y leer un buen libro, aún tengo que asimilar todo esto.
-Vale como quieras, pero que sepas que te debo una cena.
-Jajaja, está bien.
Estaba dispuesta a irme cuando de repente oí mi nombre, sabía perfectamente quien era el que me había llamado, y a pesar de que no quería girarme, lo hice y me encontré con la persona que quería evitar todo este tiempo...Alen.
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