Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capitulo 16: Hermosa noche


Narra Paul:

Abrí mis ojos lentamente, di un leve estirón y gire de lado para rodear a Caroline con mis brazos.

Está aún dormía plácidamente, estaba de espaldas hacia mi, lo que me permitió acariciar su delicada piel, pase todos mis dedos por su espalda descubierta. Después baje un poco la cabeza y comencé a besarle hasta llegar al cuello, poco a poco ella empezó a moverse.

Caroline: Hola -dijo entre dormida-
Paul: Hola -susurre-

Caroline tomó mi mentón y me beso, después se levanto de la cama con delicadeza.

Paul: ¿Que haremos hoy? -pregunte mirándola de arriba abajo, se veía tan hermosa con esos cortos shorts-
Caroline: No lose, estamos en Roma, hay mucho que podemos hacer...

Me levanté y camine hacia donde estaba ella, me puse detrás y me recargue en sus hombros tomando su cintura.

Paul: Tengo un plan -susurre a su oído-
Caroline: ¿Un plan? -dijo entre risas-
Paul: Es una sorpresa...
Caroline: Si me dices, ya no será sorpresa -dijo irónica-
Paul: Tienes razón, mejor hay que arreglarnos
Caroline: ¿Para la sopresa? -rio-
Paul: Si te digo ya no será sorpresa -dije coqueto-

Ella soltó una dulce carcajada, y entro al baño.

Debió pasar una hora y media, desde que Caroline se metió al baño, yo ya estaba listo y arreglado, con mi traje bien planchado y acomodado.

Los minutos pasaban, y ella no salía, miraba con ansiedad mi reloj de mano y el tiempo corría y corría. Los segundos se hacían eternos para mi.

Paul: Carol, ¿te falta mucho cariño? -dije un tanto desesperado-
Caroline: Ya casi -grito-

Hice una mueca y di un gran suspiro, seguí con mi ansiedad, de nuevo el tiempo pasaba, o así era hasta que por fin, escuche la cerradura del baño abrir.

Entonces salió, ella se puso frente a mi, mi boca se abrió en "O" y mi rostro palideció por completo. Poco a poco se acercó.

Caroline: ¿Te gusta? -dudo mordiendo su labio inferior-

Admito que eso fue excitante, ya que tenía sus labios de un rojo demasiado fuerte. Un vestido de lentejuela dorada que llegaba un poco más arriba de sus rodillas, su cabello estaba amarrado y uno que otro cabello caí a su rostro, en pocas palabras.

Se veía hermosa.

Caroline: ¿Que esperas? -rio- Di algo
Paul: E-estas...hermosa -sonreí bobo-
Caroline: ¿Lo crees? -dijo picara-
Paul: Lo creo y lo veo -afirme sin despegar la vista de su escultural cuerpo-

Entonces reaccione. Talle mis ojos con frecuencia y salí de mis pervertidos pensamientos con Caroline.

Paul: ¿Y-ya nos vamos? -tartamudee-
Caroline: Claro -cogió su abrigo-

Ambos salimos.

Caroline: ¿Y dónde queda la sorpresa?
Paul: En donde queda también es sorpresa -guiñe- 

Pase mi mano por sus hombros y la acerque a mi. Caminamos tranquilamente por las, ahora, oscuras calles de Roma, ¿por que oscuras? Digamos, que, las mujeres en verdad toman mucho tiempo para arreglarse, aunque en este caso, ah válido la pena.

Seguimos nuestra caminata, abrazados, podría decirse que era la escena perfecta de una novela. Entonces detuvimos en un establecimiento.

Caroline: ¿Por que paramos?
Paul: Por que adentro está la sorpresa -señale-
Caroline: Que traes entre manos James? -sonrió picara-
Paul: Nada malo...Elizabeth -recalque-
Caroline: Que gracioso, James -dijo sarcástica-
Paul: Por que no mejor entramos, Elizabeth -recalque de nuevo-

Ella se limitó a fulminarme con la mirada y yo evite no reír a carcajadas. Sabía cuanto le frustraba que la llamarán por su segundo nombre, como a mi me frustra que me digan James, pero al final, todo resultar ser una simple broma.

Narra Caroline:

Entré a pasos lentos al establecimiento, que resulto ser un elegante restaurante.

Parecía perdida, ya que miraba a mi alrededor con asombro y boquiabierta, todo era tan, elegante.
Paul tomó mi mano y nos acercamos a uno de los meseros del lugar, este le susurro al oído al mesero.

- Sr McCartney, venga por aquí -dijo aquel hombre-

Esto estaba comenzando a comer mis nervios, es decir, la intriga me está matando, ¿que tendrá Paul entre manos? No lose.

Aquel hombre nos guió hacia la que supuse era la terraza del lugar, la cual, raramente estaba vacía, nos encamino a una mesa, que precisamente estaba en medio del lugar. Todo tenía luces doradas, la mesa tenía velas al rededor.

Paul cogió una silla y hizo ademán de que me sentara, ambos nos sentamos y aquel mesero se retiró.

Caroline: ¿Que es todo esto? -dije curiosa-
Paul: Sólo quería que tuvieras una noche inolvidable -se encogió de hombros-

Lo mire por unos segundos, un tanto insatisfecha por tal respuesta. Tiempo después, dos hombres se acercaron y pusieron vino en las copas, mire a Paul de reojo y este sólo sonrió picaron.

Dimos un sorbo a las copas y Paul mantenía la vista en mi, de repente escuche ¿una melodía? El sonido se hacía más cercano y Paul aún con copa en mano, sonrió hacia mi.

Caroline: ¿De...donde viene la música?
Paul: No lose -dijo cabizbajo-

Entonces, aparecieron unos ¿violinistas? ¿Qué pasa aquí?

Mi boca se abrió en forma de "O" mirando a los violinistas, entonces mire a Paul, pero este ya no estaba en su silla, ahora estaba frente a mi con su mano extendida.

Caroline: ¿Q-que haces? -dije entre risas-
Paul: Me concede esta pieza madam? -dijo en un tono elegante-

Con esos ojos hacia mi, ¿cómo decir que no? Sonreí tímida hacia el y respondí tomando su mano. Me guió hacia el centro de la terraza, bajo su mano y tomó mi cintura, con la otra tomaba mi mano.

Caroline: Así que está era la sorpresa -afirme picara-
Paul: Acertaste -sonrio-
Caroline: ¿Cómo...puedes hacer todo esto?
Paul: Con amor todo se puede -hizo un gesto tímido-

Seguimos el compás de la música, movíamos nuestros cuerpos a los lados.

Paul: ¿Te gusta? -susurro-
Caroline: Es la noche más hermosa de mi vida -susurre-
Paul: Ni aún la noche se compara a como estas hoy -paso un mechón de cabello por mi oreja-

Baje la vista y evite no sonrojarme, pero resulto imposible ya que termine peor que tomate. Paul tomó mi mentón y levanto mi mirada hacia la suya.

Paul: Gracias -dijo leve-
Caroline: ¿Por que?
Paul: Por regresar a mi vida...
Caroline: Ha sido una coincidencia -dije sonrojada-
Paul: O quizá el destino -intervino-

Le mire por segundos.

Paul: ¿Crees en el destino?

No respondí y por segundos permanecí en silencio, clavada en su mirada.

Caroline: Si -susurre-
Paul: También yo -susurro-

Entonces, ambos juntamos nuestras cabezas y nos tomamos de la mano, de nueva cuenta siguiendo el ritmo de la tranquila melodía. Baje mi cabeza y la acomode entre su pecho, este paso su mano por sobré mi espalda y beso mi nuca, jugando con mis cabellos, yo le acariciaba de la espalda y lentamente subí hasta su oreja.

Caroline: Es el destino -susurre-

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro

Tags: