Capitulo 10: Perdon
Maratón
Ahí estaba, parada frente a la puerta de la mansión beatle, ¿que haría? ¿Qué le diría? ¿Qué me diría? ¿Qué diríamos?
La mano me temblaba exageradamente, la guíe hasta la perilla de esta, con dificultad abrí la puerta. Entré a pasos lentos y temerosos, fui hacia la sala de donde escuche que venían varias carcajadas. Ahí estaban los chicos riendo con Harry.
John: Oh hermanita -giro hacia mi- Llegaste
Caroline: Si... -dije temerosa-
Ringo: Quieres jugar? Estamos jugando cartas -sacudió las cartas-
Caroline: Ah...no, gracias -lleve mi vista hacia el, el cual también me veía-
Aquí vamos, tu puedes Caroline, una...dos...tres...
Caroline: Paul -dije firme-
Paul: Dime -sonrió tierno-
Caroline: Puedes ayudarme con unas cosas que tengo arriba?
Que gran idea la mía.
Paul: Claro que si! -dijo entusiasmado-
Los demás miraron con cara de ¿que diablos está pasando aquí? Entonces subí con Paul hacia mi habitación, me asegure de cerrar bien la puerta y este no dejaba de sonreír de oreja a oreja.
Paul: Y donde están las cosas? -dijo aún sonriente-
Caroline: Tenemos que hablar -afirme-
Paul: ¿De tus cosas? -dijo confundido-
Caroline: No, de nosotros
Paul: Y entonces las cosas?
Caroline: Olvida las cosas, no hay ningunas cosas -dije molesta- Paul, sólo quiero que hablemos...
Este tomó mi muñeca y me guió hasta mi cama, haciendo así, que ambos nos sentáramos en ella.
Caroline: Paul, yo -suspire- Te juzgué mal, no me tome la libertad de escucharte, ya...se lo que realmente paso -dije cabizbaja-
Paul: ¿Quieres decir que...
Caroline: Quiero que me perdones, por haberme comportado así contigo, yo, estaba confundida
Paul tomo mi mentón y guió mi mirada a la suya, sus ojos se iluminaron al chocar mirada con la mía.
Paul: Oh pequeña, perdóname a mi, no mereces esto, ¿podrás perdonar a este idiota que te ama con locura? -Dijo en susurros-
Caroline: Paul, pero fui yo quien...
Fui interrumpida por algo que en segundos ya estaba pegado a mis labios, Paul estaba ¿besandome?
Se alejó de mi y sonrió leve hacia mi, yo igual sonreí, pero mi sonrisa fue de esas bobas que se plantan en mi rostro de la nada.
Paul: Que te parece si nos perdonamos mutuamente? -dijo pícaro y yo solté una leve carcajada-
Caroline: Hecho -y lo bese tomándole de la mejilla-
Tras ese beso, baje la vista y mi semblante de "felicidad y enamorada" cambio por completo a todo lo contrario.
Paul: ¿Que ocurre? -dijo pasando un mechón de mi cabello por la oreja-
Caroline: Que pasara con...Jane?
El lo pensó por un momento. A quien quiero engañar, es obvio que la zanahoria está de por medio en esto.
Paul: Que le aproveche -dijo firme-
Caroline: ¿Como dices? Paul, su padre...
Paul: Ya se quien es su padre -interrumpió- Ya no importa, quiero ser feliz contigo no necesito de un maldito contrato, y apuesto a que los chicos tampoco -tomó mi mano y la beso- Te amo
Mariposas en 3, 2, 1....
Caroline: Y que pasara con la zanahoria? -tape mi boca- Lo siento
Paul: -carcajeo- Al diablo con la zanahoria Jane
Nuevamente me beso, y acto seguido yo le abrace con todas mis fuerzas.
Paul: Bella dama, ¿me haría el honor de ser su pareja, de nuevo? -Dijo elegante-
Caroline: Si promete que será para siempre -sonreí picara-
Paul: Una promesa es una promesa -llevo su mano al corazón-
Tras varios besos, ambos nos tomamos de la mano y fuimos hacia la puerta, gire la perilla y una vez que abrí esta, cayeron personas de a montón.
Caroline: ¿Chicos? -Dije boquiabierta-
John: ¿Este no es el baño? -dijo irónico- Se los dije chicos vámonos
Paul: Alto! Que hacían tras la puerta?
Caroline: Nos estaban espiando -dije sorprendida-
Harry: Nosotros no espiábamos...
John: Nos estábamos informando...
Ringo: Que es diferente -agrego-
George: Ustedes, son pareja de nuevo? -dijo algo seco-
Paul: Así es -me toma de la cintura-
Harry: Veo que ya no necesitas mi ayuda -guiño-
Caroline: ¿Ayuda? -dije confundida-
Paul: Ah de nada...un simple juego je
John se acercó a Paul y le jalo del saco apretando este con fuerza.
John: Más te vale cuidarla como a tu bajó o ya veraz -amenazo-
Caroline: John -dije entre dientes-
Paul: Si tengo que cuidarte como a mi bajo me gustaría mucho tocar...
George: QUIEN TIENE HAMBRE! -interrumpió-
Soltamos varias risillas y seguimos a George a la cocina.
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