04
Taehyung se levantó de la cama a su pesar, tenía mil cosas en su cabeza, pero no podía permitirse quedarse en la cama pensando, necesitaba visualizar su Gimnasio, este era una gran fuente de ingresos para él.
Por eso, después de un baño y un cambio de ropa, salió de su habitación hacía la cocina.
Para su suerte él no estaba solo en la casa y el dueño de sus pensamientos estaba ahí, justo bebiendo un yogurt de fresa, sentado en un taburete, sus pies no tocaban el piso y los movía de atrás hacia adelante.
Tierno.
—Buenos días.
Jungkook volteó cruzando su mirada con la de Taehyung.
—Buenos días Taehyung.
¿Cómo podía tener esa voz y esa dualidad? Si anoche estaba gimiendo de una manera que podría volver loco a cualquiera.
Eso le recordó...
—Jungkook ¿Puedo hacerte una pregunta?
—Hujum.
—¿Alguien estuvo aquí anoche?
Jungkook dejo de beber su yogurt y puso su dedo en su barbilla tratando de recordar
—Ehh, no, que yo sepa no ¿Por qué?
—¿Estás seguro? —Taehyung tomo otro Yogurt del refrigerador y miro a Jungkook con una ceja alzada.
—Segurísimo.
—Bueno.
Se encogió de hombros, saliendo de la cocina para tomar las llaves de su motocicleta.
—Espera... —Jungkook saltó del taburete para alcanzar a Taehyung pero falló y termino cayendo al suelo haciendo un golpe seco.
Taehyung al escuchar el estruendo se volteo casi corriendo para levantarlo.
—¿Estás bien? —lo levanto sacudiendo su pantalón en el área de la rodilla.
—Creo que soy muy torpe ¿No? —sonrió con pesar —solo quería preguntar ¿Que le pasaba a mamá? Estaba muy enojada antes de irse, ni siquiera se despidió de mi...
—Oh eso... Bueno tuvimos una discusión, lo arreglaré más tarde ¿Bien?
Jungkook asintió, mientras Taehyung se había perdido por unos segundos en su mirada.
¿Siempre ha tenido los ojos tan bonitos?
Carraspeó su garganta y se alejo del menor.
—Bien, debo irme, que tengas buen día Jungkook.
—¡Que tengas buen día Taehyung!
Jungkook era un jovencito bastante caprichoso y aniñado, pero no era una mala persona y Taehyung lo sabía, en los meses que llevaban viviendo juntos, nunca le había faltado el respeto ni tratado mal, aunque sabía que no le agradaba al cien por ciento, sin embargo era respetuoso.
Nunca habían tenido tanta interacción, de hecho era la primera vez que hablaban más de la cuenta.
Casi no se veían y a decir verdad cuando lo hacían ni siquiera hablaban más que un "Hola y chao".
Pero haber tenido una "plática" con el menor había sido reconfortante, sobre todo después de aquella discusión con su novia, por un segundo había olvidado esa discusión.
Es que Jungkook tenía un encanto extraño.
Pero él sabía que debía olvidarlo, Jungkook era el hijo de su novia y sea lo que sea, era en ella en quien debía pensar, aún que muy a su pesar. Porque la mujer lo estaba aburriendo un poco, no podía pensar en ella en el ámbito sexual, solo lo hacía por ser cariñosa, no había otra cosa que no fuese la manera en la que ella lo trataba.
Por otro lado Jungkook habia esperado que el mayor se fuera para llamar a su amigo, no lo había hecho por temor a ser escuchado, ahora que estaba solo podía gritar y sacar sus nervios a flote.
Porque había publicado el vídeo y se estaba muriendo de los nervios.
—¿Aló?
—Jiminieee~
—¿Que? ¿Que paso? ¿A quien debo matar?
—A nadie imbécil, estoy muy nervioso.
—¿Nervioso?
—Publique un vídeo ¡¿Escuchaste?!
—¡Deja de gritar! Ahora mismo iré a verlo, seré tu primer espectador.
—No, me da vergüenza...
—¿Vergüenza? ¿Que es eso?
—¡Cállate!
—Vale, lo veré y te diré que tal, alístate iré por ti, necesitamos comprar unas cosas para tus videos.
—B-bien...
Jungkook colgó el teléfono, mirándolo por un instante, se sentía bastante nervioso a decir verdad, pero sabía que ya no habia vuelta atrás.
[...]
Taehyung se instalo en su oficina, el Gimnasio estaba lleno como todos los días, Yoongi era entrenador y Eunwoo estaba a cargo de visualizar el Gimnasio.
Mientras él daba vueltas en su silla pensando.
¿Que carajos hacer para contentar a su novia?
Porque, a decir verdad, no quería que estuviera enojada, ni que ambos estuvieran peleados por una situación como esa.
Además ya se había hecho una nota mental de que ya no estaría con ella sexualmente, y no porque no quisiera si no porque tener relaciones a la manera de ella le aburría, y no lo saciaba.
Quizás debía masturbarse hasta quedar satisfecho.
Tomó su teléfono para abrir una página porno, porque necesitaba quitarse el estrés, porque ya no soportaba tanta frustración, necesitaba liberarse con fuerza, necesitaba venirse a chorros para sentirse mejor.
Entonces la recomendación de una aplicación lo hizo detener su búsqueda.
OnlyFans.
Sabía de la aplicación, últimamente era muy popular por el contenido que subían a la misma, más que todo jóvenes.
Él era joven aún ¿No? Apenas tenía 26 años, era bastante joven
Descargo la aplicación y la abrió.
Sin saber que aquella aplicación sería su perdición y la mayor causa de todos sus pecados.
Porque a pesar de su frustración sexual con su novia, por su mente jamás había pasado serle infiel.
Hasta que aquellos videos llegaron a sus ojos, hasta que aquel niño que se catalogaba por ser tranquilo y mimoso, se convertiria en su adicción y el dueño de sus pensamientos día y noche.
Él no sabía la magnitud de lo que serían las cosas de ahora en adelante...
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro