Capítulo 24
Taehyung empuja el carrito del supermercado mientras Jungkook revolotea por el pasillo, viendo cereales, chocolates y dulces, en realidad tendrían que estar comprando carne, fruta y verduras pero Taehyung es débil cuando se trata de su Omega y aquí está ahora viendo como los ojos de su alma gemela brillan cuando encuentra su cereal favorito.
—¡Mira Tae, lo encontré! —chilla Jungkook mientras da pequeños saltitos.
—Puedo verlo amor ¿Quieres que lo alcance por ti? —pregunta el Alfa ya que la caja de cereal está en la parte alta.
—Claro que no Alfa bobo, yo puedo hacerlo.
Taehyung mira como Jungkook estira el brazo y no logra alcanzar la caja, luego se para en la punta de sus pies para hacerse más alto y tampoco lo logra, un adorable puchero se forma en los labios del castaño, Taehyung quiere besarlo.
—¿Quieres algo de ayuda, sol? —vuelve a preguntar el rizado.
—Por favor... —pide Jungkook.
Taehyung se acerca y lo toma por la cadera, lo levanta y el ojiazul logra alcanzar su caja de cereal, la sonrisa que tiene en el rostro es encantadora.
—Ves, te dije que yo podía —dice el Omega cuando sus pies tocan el suelo —Soy alto.
—Por supuesto amor, fue pan comido para ti —se burla el ojiverde.
—¡Hey! No te burles de mí —se queja, golpeando el fuerte pecho de su Alfa.
—Está bien, ahora tenemos que comprar verduras.
—Asco.
—No Jungkook, el nutricionista dijo que una dieta saludable es lo mejor para que nuestro cachorro nazca sano —reprende suavemente.
—Todo lo que tengo que hacer por ti Manchita —dice el Omega acariciando su vientre.
Taehyung sonríe y pone su mano encima de la de Jungkook, el castaño tiene tres meses de embarazo, las náuseas han ido disminuyendo para felicidad de ambos y ahora los antojos son más frecuentes.
Después de su tierno momento, los dos caminan hacia la sección de verduras, Taehyung se toma muy en serio venir de compras, le gusta escoger lo más fresco, Jungkook adora la cara de concentración que pone cuando escoge lo mejor y luego hace una mueca de asco cuando Taehyung pone algunos aguacates en el carrito.
—Amor —llama el Omega, Taehyung hace un ruido de afirmación pero sigue escogiendo tomates —Iré a la sección de frutas, está en el siguiente pasillo.
Taehyung mira a su Omega instantáneamente, no quiere que Jungkook esté solo, no importa que la distancia sea mínima, Darkhor está de acuerdo con él, tienen que proteger a su familia en todo momento.
—Solo espera unos minutos cielo, ya casi termino acá —dice el Alfa.
—Pero Tae, no está lejos, solo es el pasillo continuo.
—No lo creo Jungkook —dice Taehyung ahora con más seriedad.
—Tae cariño, entiendo que tú quieras protegernos pero estás exagerando un poco, solo son unos metros, puedo cuidarme solo además huelo mucho a ti, no creo que haya alguien estúpido que trate de acercarse a mí.
Taehyung lo piensa un poco y entiende el punto de Jungkook, sabe que sus instintos alfa lo ponen más territorial y sobreprotector, su lobo plantea cientos de escenarios en su cabeza de las cosas que pueden salir mal pero Taehyung reconoce que debe darle espacio a Jungkook, no quiere ser molesto, su sol ama su libertad.
—Esta bien amor, estaré aquí, no tardes.
—¡Te amo TaeTae bebé! —grita el Omega mientras se aleja.
Jungkook camina al pasillo de frutas y va directamente a las fresas, su boca se hace agua al ver lo rojas y deliciosas que se ven, se despertó en la madrugada con ese antojo pero vio a Taehyung dormir cálidamente y no quiso despertarlo así que ahora va poder hacerlo.
Tararea una canción mientras agarra tres envases con fresas dentro, gira para volver con su Alfa pero choca con alguien, las cajas caen pero no se abren.
—Gracias a mí —dice Jungkook mientras se agacha a recoger lo que tiró.
— Lo siento mucho —dice una voz masculina.
Jungkook se pone de pie sosteniendo sus fresas y mira al hombre con el que chocó, es alto pero no tanto como Taehyung, huele a Alfa, sus ojos son azules, su cabello rojo es lindo piensa Jungkook, el hombre le sonríe, tal vez dijo eso último en voz alta.
—Lo siento —repite el Alfa —Iba distraído no te vi.
—No te preocupes yo también iba distraído.
—Afortunadamente no se regaron —dice apuntando las cajas.
—Pensé lo mismo —dice Jungkook —Bien, debo irme, adiós.
Da unos pasos pero el hombre lo llama.
—Espera —dice —¿Puedo invitarte un café? Como disculpa por lo que hice.
—No es necesario.
—Jake —dice sonriendo.
—No es necesario Jake, no te preocupes.
—No te hagas de rogar Omega, solo será un café —dice exasperado, su sonrisa desaparece.
—No me estoy haciendo de rogar, estoy siendo claro contigo.
—Por Dios, eres un Omega, estas embarazado, pero no veo a tu Alfa aquí, las conclusiones se sacan solas.
¿Qué mierda? Piensa Jungkook, él podría confundirse con un Alfa porque el aroma de Taehyung está en él ocultando su dulce aroma de Omega embarazado, no sabe cómo él podría saber que está en estado.
—Que te importe una mierda mi vida y ¿Cómo sabes que estoy embarazado? —pregunta.
—Te olí en cuanto entré aquí, tu aroma es delicioso —dice con una sonrisa maliciosa.
Y Jungkook lo entiende, el hombre es un Pura Sangre, mierda sabe que esto se puede ir al carajo en segundos, tiene que solucionarlo rápido.
—Entonces también debes saber que mi Alfa es un Pura Sangre y que no le gustan las estupideces asi que por favor déjame en paz —dice el ojiazul a la defensiva.
—Pero no está acá.
Jungkook recuerda que Taehyung camufla su aroma, no le gusta llamar la atención, asi que por eso Jake piensa que está solo, que estúpido.
—En serio querido, lo mejor es que sigas tu camino, compra fresas se ven deliciosas —dice Jungkook volviendo a caminar.
Pero él no se detiene, estira el brazo y lo agarra por la nuca, haciendo que gire y se miren cara a cara, eso es todo.
Alfa
Llama el Omega, segundos después la mano que lo agarraba con fuerza es desprendida de él haciéndolo estremecerse.
Voltea a ver y mira como Darkhor aprieta su agarre en el cuello de la Alfa, el lobo tiene los ojos rojos y los del otro son dorados pero su rostro está rojo, la falta de oxígeno lo está afectando.
—¿Cómo te atreves a tocar a Mi Omega? —pregunta Darkhor con rabia, él Alfa solo balbucea.
El otro lobo no es rival para Darkhor peor aún si, su único objetivo es defender a su Omega y su cachorro, bien podría arrancarle la garganta y luego comer fresas, no parece una mala idea.
—Romperé cada uno de tus huesos, cuando acabe contigo no te reconocerá nadie —dice sombrío —Mi Omega es sagrado.
Jungkook sabe que si Darkhor no suelta al hombre lo matará y en realidad quiere que su Alfa vea crecer a su hijo asi que tiene que intervenir.
—Dark —dice —Suéltalo lo vas a matar.
—Eso es lo que quiero hacer —responde el lobo sin quitar la mirada del rostro del otro Alfa.
—¡Darkhor he dicho que lo sueltes! —ordena el Omega con voz firme.
El lobo voltea a mirarlo, le da una sonrisa ladina y le guiña el ojo.
—Agradece que mi Omega sea tan bondadoso, te aconsejo que le reces por las noches, gracias a él sigues vivo —dice, volviendo a mirar al Alfa y luego lo suelta.
El hombre tose un par de veces, sin darles una última mirada se va corriendo, Darkhor lo ve irse y luego se arregla el cabello, uno de sus rizos se soltó del moño.
—¿Estas bien, cariño? —pregunta acercándose a Jungkook —Si te lastimó iré tras él sin importar lo que digas.
—Estoy bien, gracias por llegar.
—Es lo que siempre haré —asegura Darkhor.
—Vámonos a casa, estoy cansado —dice el ojiazul restregando su rostro en la camisa de su Alfa.
—¿Conseguiste tus fresas, amor? —pregunta.
—Sí, compremos crema batida, te recompensaré por ser obediente.
—Suena como si fuera un perro —dice divertido mientras besa la coronilla del pequeño castaño.
—Obtendrás sexo, no te quejes.
Darkhor sonríe, toma el rostro de su Omega con ambas manos y le da un beso, libera sus feromonas para que quitar el repugnante olor del otro Alfa, si no lo hace probablemente lo persiga y cuando lo encuentre lo mate.
—Cárgame —pide el ojiazul.
Darkhor lo hace, Jungkook esconde su rostro en el cuello de su Alfa, el lobo deja un suave beso en la marca de apareamiento y camina con su Omega en brazos.
Terminan de hacer las compras con Jungkook colgado como un koala, aunque se da el tiempo de sacar los aguacates del carrito.
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